Dominic Savage (director y guionista)
Habla de Amor + Odio
La inspiración
Todo empezó con la división que existe en ciertas ciudades, sobre todo en las ciudades industriales del norte de Inglaterra, donde parece flotar un aire de segregación. Hay zonas blancas y zonas orientales. Recuerdo el rodaje de otra película en Burnley y el odio que se respiraba entre las dos comunidades. Había actos muy violentos, se palpaba la violencia en la calle. Se veía a grupos de chicos orientales y grupos de blancos paseando, buscándose para pelear. Era un poco como una guerra.
Los que vivimos en Londres tenemos la suerte de que es una ciudad cosmopolita y multirracial, pero vi que no era así en todas partes. Me gusta la idea de que dos personas crucen la línea divisoria y se unan. Me interesaba descubrir las consecuencias. La hipocresía. El racismo. ¿Qué es ser racista? ¿Es posible cambiar y dejar de ser racista?
No se habla a propósito de una ciudad específica en la película porque no quería enfocarlo así. El amor es el tema principal. Siempre he querido rodar una historia de amor, pero el amor sólo es interesante si es un amor contrariado, trágico incluso. Amor + odio es el resultado de varias cosas que se han unido.
La investigación
Era necesario conocer a gente que viviera esta situación, parejas mixtas, para poder estudiar las dificultades. Siempre me da confianza basar una historia en la realidad.
Para esta película, fue difícil hablar con la gente porque sus relaciones eran secretas. Los padres orientales de una pareja mixta que conocí no sabían que vivían juntos. Hablar con gente de carne y hueso me ayuda a construir imágenes. Construyo una historia a partir de tres cosas: un lugar, personas reales y mi imaginación. Aunque, a menudo, hago enormes cambios cuando encuentro el reparto.
El casting
Me gusta trabajar con actores no profesionales; puede que les guste ser actores, pero no es su único objetivo. Busco personas que tengan experiencia en el papel que van a representar, que quizá hayan pasado por algo similar. En esta película se nota que la experiencia personal aporta mucho a los papeles, a la historia.
Pusimos anuncios, buscamos en colegios, en lugares de trabajo. Me interesaba sobre todo gente capaz de hablar con facilidad de sí misma. Grabamos a unas mil personas y vi todas las cintas. Llegó un momento en que pensé rendirme. Soy de la opinión de que si no se encuentra a las personas adecuadas, no vale la pena hacer la película. Para mí, la persona idónea es mucho más importante que el guión. Una de las grandes dificultades era encontrar a una chica musulmana, debía proceder de una familia progresista.
La improvisación
El guión es muy parecido a la película; describo las escenas con mucho detalle, pero apenas hay diálogo. Creo que eso permite a los actores aportar más y cambiar los papeles. Los papeles cambian según la persona que he escogido para interpretarlo. El guión cambia continuamente; eso es lo mejor.
Desarrollo una relación muy cercana con los actores. Pongo mucho de mí en los proyectos y necesito confiar en ellos.
Es un proceso muy intenso; no es algo que pueda hacerse de bote pronto. Siempre estoy estresado porque empiezo cada día de rodaje sin ninguna garantía, dado que los diálogos son en gran parte improvisados.
Doy continuamente ideas a los actores de lo que deberían hacer con el diálogo. Les describo detalladamente la escena y lo que deben sacar en ella, pero no les digo cómo decirlo. Prefiero que sea algo orgánico, intuitivo, basado en la información que les he dado.
El rodaje
Rodamos en 35 mm, no me cohíbe. No hago demasiadas tomas y no despilfarro el material. Al haber hecho muchos documentales, estoy acostumbrado a trabajar con equipos pequeños.
Los documentales enseñan a captar el momento, algo que quería incorporar a la película. El momento aporta una energía de la que carece una acción dramática ensayada. Tampoco quería rodar esta película como si fuera un documental. La realidad debía surgir a través de las interpretaciones y no por el trabajo de la cámara. Puede haber libertad y energía en una toma muy estática, no es necesario que la cámara se mueva mucho. En realidad, no sé si la técnica tiene tanto que ver.
La música
Probé diversos acercamientos con la música. Era difícil conseguir el sentimiento, la sensación adecuada. No quería escoger unos temas sólo porque sí. Tenían que encajar. La música más popular entre los jóvenes orientales británicos es el rythm & blues y el hip-hop, pero no me parecía que encajase con los sentimientos de la película. Snow Patrol sí parecía encajar. Los miembros del grupo vieron la película y compusieron el tema original. Soy un fan de Ian Brown y también usamos algunas canciones suyas. Creo que los temas funcionan emocionalmente con la historia.
Filmografía del director
Estudió en la Escuela Nacional de Cine y Televisión. En 2000 dirigió Nice Girl, para BBC Drama, y ganó un BAFTA al Nuevo Director de Ficción 2001. Fue nominada a un BAFTA al Mejor Drama Innovador 2001.
En 2001 dirigió When I Was 12, para BBC Screen Two, por la que ganó el BAFTA a la Mejor Película para Televisión. A continuación dirigió la aclamada Out of Control, en 2002, también para BBC Screen Two, por la que fue galardonado con el Premio Michael Powell a la Mejor Película Británica en el Festival de Edimburgo 2002 y el Premio de la Sociedad Real Televisiva a la Mejor Película 2003.
Ha realizado varios documentales para Channel 4 entre los que mencionaremos "The Outsiders" y "Rough Males & The Complainers".
Debuta en la gran pantalla con Amor + odio.
Ficha artística
Naseema - Samina Awan
Adam - Tom Hudson
Michelle - Nichola Burley
Yousif - Was Zakir
Azara - Aliya Bhatti
Pete - Peter O'connor
Sean - Ryan Leslie
Derek - Dean Andrews
Roxanne - Kathy Sharples
Shane - Michael Mcnulty
Madre De Naseema - Miriam Ali
Padre De Naseema - Mohammed Rafique
Han dicho
En una ciudad del norte de Inglaterra, la bonita Naseema (Samina Awan), de 17 años, empieza a trabajar en una tienda de decoración. Su compañera Michelle (Nichola Burley), una chica llamativa de gran corazón, se esfuerza en que se sienta cómoda, pero el otro compañero, el joven Adam (Tom Hudson) ni siquiera le dirige la palabra.
La familia de Adam es racista y él está muy influenciado por su hermano mayor Sean (Ryan Leslie) que siempre se mete con los "Paquis" (una forma insultante de llamar a cualquier persona de ascendencia asiática en Inglaterra). Pero, a pesar de todo, Adam empieza a salir con Naseema. Es consciente de las consecuencias que la relación puede acarrear si su familia y sus amigos se enteran, y lo mismo le ocurre a Naseema, procedente de una familia musulmana muy estricta.
Entretanto, Michelle también empieza a salir en secreto con Yousif (Wasim Zakir), el hermano mayor de Naseema, que sin embargo insiste en que su hermana debe conformarse y ser una buena musulmana.
Esta película podría funcionar con el público adolescente (la banda sonora está plagada de estrellas pop inglesas como Ian Brown, Stephen Fretwell y Snow Patrol), pero unas cuantas escenas de sexo muy explícito y un idioma lleno de tacos quizá le impidan obtener una calificación "para todos los públicos".
La fotografía de Barry Ackroyd, con esa peculiar textura granulada, vuelve a colocar el listón muy alto.
Variety - Leslie Felperin