EMMA ROBERTS (Nancy Drew, Aquamarine) encarna a la adolescente Poppy, de 16 años, en MEGAPETARDA, una chica insoportable, maleducada y malcriada, acostumbrada a una vida de lujo en Los Ángeles. A pesar de tener una tarjeta de crédito sin límite, de estar rodeada de supuestos amigos, en realidad auténticos parásitos, Poppy se siente cada vez más frustrada por la situación familiar. Y no duda en dejarlo claro.
Pero una última gamberrada colma la paciencia de su padre Gerry (AIDAN QUINN, "Canterbury Law" para televisión, Dark Matter) y manda a Poppy a un internado inglés. De pronto se encuentra sumergida en un mundo de toques de queda, delegadas con poco sentido del humor y deportes obligatorios. La princesa de Malibú ha encontrado un digno rival: un internado inglés que no tolera a las niñas mimadas.
Bajo la vigilante mirada de la directora, la Sra. Kinsgley (NATASHA RICHARDSON, El atardecer, La condesa rusa), y rodeada de un nuevo círculo de amigas, Poppy acaba por darse cuenta de que su comportamiento no la lleva a ninguna parte. Pero antes de convertirse en una jovencita impecable, esta auténtica megapetarda intentará poner trabas al sistema siempre que pueda.
Completan el reparto SHIRLEY HENDERSON (las películas Harry Potter, Miss Pettigrew Lives for a Day) en el papel de la supervisora; ALEX PETTYFER ("Tom Brown’s School Days" para televisión, Operación Stormbreaker) como Freddie, la distracción local de Poppy e hijo de la Sra. Kingsley, y NICK FROST (Arma fatal/Hot Fuzz, Zombies Party/Una noche de muerte) en el papel del Sr. Christopher, el peluquero que ayuda a Poppy a transformarse.
MEGAPETARDA es la primera película que dirige NICK MOORE, a partir de un guión de LUCY DAHL (el próximo estreno Girl of the Moment). Producen la película TIM BEVAN y ERIC FELLNER (Definitivamente, quizá, Expiación: más allá de la pasión), y DIANA PHILLIPS (Un funeral de muerte, Alfie).
El equipo técnico está formado por el director de fotografía CHRIS SEAGER (el próximo estreno Chilled in Miami, The Merry Gentleman); la diseñadora de producción EVE STEWART (La joven Jane Austen, The Good Night); el montador SIMON COZENS (La última legión, La caja Kovak); la diseñadora de vestuario JULIA CASTON (Sex and Death 101, What We Do Is Secret), y el compositor MICHAEL PRICE (el próximo estreno 7 Lives, Agent Crush). La producción ejecutiva corre a cargo de DEBRA HAYWARD (Nanny McPhee/La niñera mágica, Elizabeth: la edad de oro) y LIZA CHASIN (Definitivamente, quizá, Expiación: más allá de la pasión) de Working Title.
Dos generaciones de chicas malas: Nace MEGAPETARDA
La guionista Lucy Dahl se basó en dos épocas muy diferentes de su vida a la hora de escribir MEGAPETARDA. De adolescente estudió en un internado en Inglaterra, y de adulta vivió en Los Ángeles con sus dos hijas adolescentes. Tuvo ocasión de observar el comportamiento de sus hijas y de sus amigas, y se quedó fascinada por los parecidos entre una generación y otra.
Recordó una época de su vida de la que no está muy orgullosa. Dice: "Escribí el guión basándome en las gamberradas que hice cuando estaba en el internado. Prendí fuego al colegio y me echaron. Tuve a una Sra. Kingsley de carne y hueso, era una mujer maravillosa".
Pero los sentimientos de la directora por Lucy Dahl cambiaron cuando se enteró de que había incendiado el colegio. La guionista recuerda: "Enterarse de que había sido yo fue una gran decepción para ella. Llamé a mi padre al día siguiente y le dije: ‘Papá, alguien incendió el colegio anoche’, y mi padre llamó a la Sra. Kingsley, diciéndole: ‘Hay una loca en el colegio. Debe encontrarla y expulsarla’. Me parece que no sabía dónde meterse cuando se enteró de que había sido yo".
Lucy Dahl no era la única en su familia con una tendencia a las bromas pesadas. Dice: "Escribí el guión cuando mis hijas eran adolescentes en Los Ángeles. Las chicas de esa edad pueden ser realmente malas. Yo lo había sido. Las veía venir y pensaba: ‘Chicas, no, no...’" Naturalmente, el humor era el mejor antídoto.
Tim Bevan y Eric Fellner, de Working Title, respondieron al humor adolescente y negro del guión. El productor Tim Bevan dice: "MEGAPETARDA es algo nuevo para nosotros. Es la primera película que hacemos dirigida a chicas adolescentes. Nos atrajo el guión lleno de vida de Lucy y dar la oportunidad a un grupo de jóvenes actrices encabezadas por Emma Roberts para que demostraran su talento".
Tim Bevan y Eric Fellner hablaron con la productora Diana Phillips para que se uniera a ellos. En su calidad de estadounidense afincada en Londres y como madre de tres hijas, el tema no le era desconocido.
Gracias a su larga relación con Working Title, los productores le pidieron al montador Nick Moore que se estrenara como director. Era un paso lógico para un hombre que había montado numerosos anuncios y éxitos comerciales de la talla de Notting Hill, Un niño grande, Love Actually y Nanny McPhee/La niñera mágica.
La productora Diana Phillips explica que la reputación de Nick Moore como exitoso montador de comedias románticas le convertía en la persona ideal para dirigir la película. "Nick aporta mucho a la película porque también la ve desde el punto de vista de un montador. Es un montador asombroso y eso se notó mucho en la planificación del rodaje".
El realizador novel se sintió atraído por el guión de MEGAPETARDA gracias a las situaciones cómicas, las emociones y los temas universales que contiene. También le pareció una oportunidad para hacer una película que podría atraer a espectadores de todo el mundo.
Le gustó la idea de una adolescente luchando para comprenderse a sí misma y su capacidad de reconciliarse con su padre después de la muerte de su madre. "Poppy no es mala, está un poco perdida, debe encontrarse a sí misma", dice Nick Moore. "Me gusta salir del cine con un sentimiento positivo. Si se llora un poco, y a continuación hay un chiste, tanto mejor. O si uno se ríe, y de pronto hay una escena muy conmovedora, cobra profundidad".
Con el guión en la mano y un director dispuesto a convertirlo en película, los cineastas empezaron a buscar a la princesa de Malibú y a la pandilla de chicas dispuestas a ayudarla.
El reparto
Era importante encontrar a una actriz estadounidense joven capaz de encarnar a la rica, insoportable y mimada adolescente californiana y de interpretar de forma creíble la transformación gradual de Poppy en una educada colegiala inglesa. El director y los productores dieron con la actriz ideal en Emma Roberts después de verla en la exitosa serie "Unfabulous/Una chica corriente", en Nancy Drew y en la comedia Aquamarine.
La productora Diana Phillips dice: "No era posible rodar esta película si no encontrábamos a la perfecta Poppy, en otras palabras, a Emma. Es increíblemente natural, pero también es muy profesional. Era la película ideal para ella y está increíble".
Para la actriz, Poppy es un tipo de chica con la que se ha encontrado en varias ocasiones en Hollywood. Estaba encantada con la idea de encarnar a la niña malcriada, de pelo rubio teñido y de moreno rayos UVA, en su viaje desde la lujosa casa de Malibú a un internado inglés. Le gustaba la idea de que Poppy, por primera vez en su vida, debería responder por lo que hacía.
Emma Roberts dice: "Cuando llega a Inglaterra desde Los Ángeles, Poppy es una insoportable niñata que no quiere ocuparse de nada. Una vez allí, empieza a cambiar. A primera vista es mala, pero en el fondo es una buena chica. Me encantó el personaje y la historia. Nunca había interpretado a un personaje como Poppy, tenía ganas de hacer algo diferente".
Aidan Quinn da vida a Gerry, el sufrido padre de Poppy. Después de leer el guión de Lucy Dahl, el actor, que también tiene dos hijas, quería que el público, además de divertirse con la película, también viera su lado humano. Explica: "Espero que el público conecte con las emociones de una adolescente que intenta encontrar su sitio entre sus amigas, su familia, y aceptar cierta disciplina".
Los cineastas le pidieron a la actriz británica Natasha Richardson que encarnara a la elegante y disciplinada Sra. Kingsley, la directora del internado. Gracias a MEGAPETARDA, tuvo la ocasión de volver a reunirse con Aidan Quinn, con el que coprotagonizó la aclamada adaptación cinematográfica El cuento de la doncella.
El guión gustó a la actriz y, además, tenía ganas de trabajar con el director novel debido a su gran experiencia como montador. De hecho, está convencida de que ayudó a mantener un ambiente muy distendido durante el rodaje que permitió alcanzar un mayor nivel cómico.
En el internado, las chicas se mueven bajo la atenta mirada de la diminuta y estricta supervisora encarnada por la actriz escocesa Shirley Henderson. Nada más llegar, Poppy intenta saltarse las reglas de la supervisora, pero no tarda en darse cuenta de que es una batalla perdida de antemano.
La actriz ha pasado gran parte de la última década como colegiala en un internado, al encarnar a Myrtle la Llorona en las películas de Harry Potter, y está acostumbrada a rodar escenas de colegio. Hablando de su época en el colegio, recuerda: "Siempre me metía en líos porque era pequeña e inmadura para mi edad, pero nunca buscaba excusas. No me gustaba el colegio, no era mi lugar favorito, pero me mordía la lengua y seguía adelante".
Además de los adultos, era necesario poblar el mundo de Poppy con chicas de su edad con las que el público se identificara.
El realizador Nick Moore dice: "No fue fácil encontrar a las compañeras de Poppy. Necesitábamos chicas muy jóvenes y la mayoría carecían de experiencia, pero lo más importante era conseguir la cohesión del grupo. Emma vino a Inglaterra e hicimos pruebas con diferentes chicas hasta encontrar las más adecuadas".
Poppy no esperaba tener que compartir habitación con otras chicas. Al principio, su presencia se convierte en una tortura para la madura Kate (Kimberly Nixon), la emocional Drippy (Juno Temple), la genio de la informática Kiki (Sophie Wu) y Josie (Linzey Crocker), la jugadora de lacrosse.
La gran enemiga de Poppy es la delegada Harriet, interpretada por Georgia King. RUBY THOMAS y ELEANOR TURNER-MOSS son Jane y Charlotte, sus secuaces, y RUSTY O’HARA encarna a la chica a la que Harriet maltrata siempre que surge la ocasión.Para el papel de Freddie, el hijo de la Sra. Kingsley, y por el que Poppy empieza a sentir algo más que simpatía, los cineastas escogieron a Alex Pettyfer, protagonista de Operación Stormbreaker.
Otros miembros del personal del internado son DAISY DONOVAN en el papel de la simpática aunque ingenua profesora de deportes; Nick Frost como el Sr. Christopher, el genial peluquero de Poppy; JASON WATKINS como el Sr. Nellis, el incompetente profesor de francés, y SELINA CADELL en el papel de la Sra. Loughton, la alocada profesora de teatro.
Del otro lado del charco, los amigos y familiares de Poppy están encarnados por LEXI AINSWORTH en el papel de Molly, su hermana pequeña; SHELBY YOUNG como Ruby, la ex mejor amiga que le robó el novio, y JOHNNY PACAR como Roddy, su ex gran amor.
De Malibú a Hertfordshire: El rodaje de la comedia
Para crear el mundo donde aterriza Poppy, el rodaje se paseó por Inglaterra, además de pasar por Los Ángeles. El rodaje de los decorados interiores más importantes tuvo lugar en los estudios Elstree de Hertfordshire, en la bahía Robin Hood, cerca de Whitby, en el norte de Yorkshire, y en el histórico pueblo de Haworth, cerca de los páramos de Pennine, al oeste de Yorkshire. La zona se hizo famosa por tres mujeres, las prodigiosas hermanas Brontë, y a menudo recibe el nombre de "región Brontë".
El equipo de decoración transformó la calle mayor de Haworth y sus tiendas para que encajasen en la historia. La tienda de ropa y accesorios The Souk se convirtió en la tienda de ropa de segunda mano donde las chicas buscan algo adecuado para el baile. La farmacia Rose & Co. pasó a ser la tienda de vinos y alcoholes donde Poppy camela al vendedor para comprar unas cuantas botellas, y Emma’s Eating Parlour hizo las veces de la peluquería en la que Poppy se transforma en una preciosa morena.
La mayoría de escenas en el colegio, tanto exteriores como interiores, se rodaron en Cobham Hall, en Kent, un internado y colegio de chicas situado en un parque de 60 hectáreas en el condado de Kent.
Cobham Hall remonta al siglo XII y fue un regalo de Enrique II a un caballero francés. Isabel I lo visitó en dos ocasiones y Carlos I pasó una noche de su luna de miel allí. Charles Dickens cruzaba a menudo el parque camino de su casa antes de parar a beber una cerveza en la posada Leather Bottle, en el pueblo de Cobham, y saludar a su amigo el conde de Damley. Durante la I Guerra Mundial fue utilizado como hospital para soldados australianos.
Emma Roberts se adaptó rápidamente a la atmósfera de la espléndida casa, hasta el punto de que se quedó dormida en una escena donde debía simular estar descansando. Recuerda, riendo: "Me quedé dormida en una escena. Estábamos en la cama y al parecer, Linzey, Kim y yo nos dormimos de verdad. Tuvieron que llamarnos varias veces. Ahora todos saben que me duermo donde sea".
La sala del tribunal donde Poppy debe defenderse pertenece a Balls Park, en Hertfordshire. La mansión fue construida por sir John Harrison en 1640, durante el reinado de Carlos I.
Una casa privada en Malibú hizo las veces del hogar de Poppy al lado de la playa. Allí es donde idea una estupenda bienvenida para el nuevo amor de su padre. En California también se rodó en la tienda Fred Segal y en Paradise Cove.
Las chicas tuvieron que aprender a jugar a lacrosse. La productora Diana Phillips dice: "Estábamos muy preocupados por los partidos de lacrosse. No sabíamos nada de este deporte y ninguna de las chicas jugaba. Éramos conscientes de que los partidos debían ser auténticos y recurrimos a expertos para que enseñaran a las chicas. Ahora todas saben jugar".
Una vez acabado el rodaje, Nick Moore abandonó el sillón de director para unirse al montador Simon Cozens.
A pesar de que le habían advertido de que no "montara" la película en su cabeza mientras rodaba, descubrió que las costumbres no desaparecen fácilmente. "Hubo una escena en la que pensé: ‘Sólo voy a usar una palabra de la escena, ¿por qué rodar el resto? ’Pero no se puede hacer eso, no es justo para los actores", dice el director. "Recuerdo estar en el rodaje de una película que estaba montando. Había una escena muy emotiva rodada con una panorámica. El director cortó en mitad del diálogo y pensé: ‘Pobre actriz’. Intenté no hacer lo mismo en mi primera película como realizador".
Pero Nick Moore no tiene nada de qué preocuparse. Las chicas se lo pasaron muy bien en lo que, para ellas, era su primera película. Hablando del rodaje, Emma Roberts dice: "Me lo pasé realmente bien trabajando con un equipo inglés. Siempre había querido ir a Inglaterra. Eso sí, todos se reían de mi acento, pero cuando vengan a Los Ángeles, ya veremos quién se ríe".