Pese a las advertencias locales que se avecina una tormenta, Rob y Pia Brewer parten para pasar una tarde en barca por la Bahía de Westernport y acaban perdiéndose en un espeso pantano de manglares en el extremo septentrional de dicha bahía. Cuando la oscuridad desciende desembarcan en French Island y, como la ricitos de oro, hallan refugio en una vieja granja donde Rob no tarda en descubrir un cobertizo lleno de droga hidropónica.
Antes de que puedan escapar, la pareja se ve sitiada por los tres habitantes de la casa: un psicópata lleno de ron hasta las orejas de nombre Poppy y sus dos hijos adultos homicidas, Jimmy y Brett. La pareja de ciudad se da cuenta de que se hallan en una circunstancia muy peligrosa y tratan de calmar a los tres brutos airados contra los yuppies, pero de inmediato se hace evidente que no van a salir con vida a menos que tomen cartas en el asunto. Después de que Brett rompa las piernas de Rob para evitar que escape, va a tener que ser Pia quien se agencie todo lo necesario a lo largo de la granja que le permita construir horribles trampas. Antes de que la noche acabe, los tres cultivadores de droga van a lamentar profundamente haberse entrometido con Pia Brewer.
Sinopsis larga
Mientras efectúan un paseo en barca, la escultora de metales Pia y su marido Rob, abogado de profesión, se pierden cuando el motor de la Zodiac falla y se desvían por un pantano lleno de manglares. Enfundados en sus ropas húmedas, la helada pareja intenta abrirse paso a través de un terreno traicionero hasta que alcanzan una granja aislada en la que irrumpen en busca de abrigo. Mientras explora el lugar, Rob se topa con una pequeña plantación de marihuana. Y justo entonces, Brett y Jimmy, los fieros propietarios pertrechados con armas de fuego, regresan arrastrando al padre, Poppy, tan ebrio que apenas se mantiene consciente. Furiosos de ver extraños en su propiedad, y tras la explicación de la pareja, los hostiles y brutos granjeros les informan de que se hallan en una isla donde no hay teléfono y de la que no será posible salir hasta el día siguiente. Pia queda aterrorizada ante el modo impúdico en que Brett y Jimmy la miran, llenos de abierta lujuria, pero Rob todavía está más asustado ante el hecho de no tener posibilidad de huir habiendo visto el cultivo de marihuana.
Temblando y empapados, Rob y Pia ruegan a Brett y Jimmy les proporcionen ropa seca, pero sólo obtienen algunas toallas. El abogado protesta y pide poder hablar a Poppy, pero Brett le advierte que no sería inteligente sacar al viejo de su sueño etílico. Jimmy lo hizo en una ocasión, y el resultado fue un brazo roto. Airados ante la “ingratitud” de la pareja, y enardecidos por el licor, los dos hermanos insisten en que se les pague por la hospitalidad brindada y ordenan que Pia haga la cena mientras Rob les sirve y ellos provocan sin descanso a la primera pidiéndole que se quite la toalla. Cuando los hermanos ordenan a la escultora que mate un wallabi para cocinar, Rob ya tiene bastante y desafía a los hermanos, dándoles justamente la excusa que han estado buscando y así caer sobre él. Pia salva a su marido sometiéndose al dictado de los dos hermanos al decapitar el wallaby, para mayor sorpresa del abogado.
Esa noche, Rob y Pia se escabullen y tratan de alcanzar la Zodiac, sin embargo, se pierden y acaban por ser alcanzados por los dos hermanos, esta vez muy furiosos, quienes les desproveen de las toallas dejándolos desnudos. Brett y Jimmy rompen una pierna a Rob y se disponen a violar a Pia, pero Poppy hace acto de aparición y les ordena que encierren a la pareja en el granero. Mientras el padre dice a los hijos que los apresados no deben salir vivos de la isla, la escultora aplica sus habilidades en el uso de metales y dispone una trampa terrible con aparejos de pesca.
Aquella noche, Brett se escabulle en el granero para obtener de Pia lo que quiere. Se mete en la trampa y resulta despellejado vivo por anzuelos. La mujer le remata con un martillo y apenas tiene tiempo de esconder el cuerpo antes de que Jimmy llegue y se la lleve a la granja para que “sirva” a Poppy. Cuando éste se dispone a abusar de ella, pronto descubre que ésta también reserva una sorpresa para él: un horrible “condón Singapur” que ha hecho a partir de un frasco de olivas. Jimmy alcanza a Pia de nuevo en el granero y ésta le da muerte con una bomba de mano que ha preparado con anterioridad. La pareja se hace con la camioneta de Poppy y logra hallar la Zodiac. Pero antes de que puedan ponerse a salvo han de vérselas con un último obstáculo, un Poppy airado y castrado les está pisando los talones dispuesto a vengarse.