La película cuenta la historia de los Patriots, un equipo de baloncesto de instituto.
Al Collins es el entrenador del equipo que consiguió llevar a sus chicos al campeonato del estado justo un año antes de que el huracán Katrina asolase la escuela y obligase a desplazarse a la mayoría de sus estudiantes. El equipo de Collins estaba compuesto por 10 jugadores que estuvieron en cinco institutos diferentes antes del desastre y que encontraron un hueco en el mundo con el deporte.