Ni el primero ni el último es el título del quinto disco de David Civera. Está cargado de canciones divertidas y optimistas, baladas y medios tiempos con alto contenido emocional. Con este álbum, David Civera vuelve a marcar una línea de evolución sin huir de sus raíces. El primer single del disco es El orgullo y la visa, una ranchera dance que nace tras una de sus visitas a México. David Civera homenajea con esta canción nuevamente al amor, esta vez bajo uno de los entornos más románticos y desgarradores, tan característicos de la ranchera y sus mariachis.