El disco de 2010 de Interpol es homónimo y se anuncia como una vuelta al sonido de sus comienzos. Según el batería Sam Fogarino, en parte de debe al sonido de la guitarra de Daniel Kessler, que redescubrió tocando solo durante un año. "La calidad del sonido, tocado en una habitación grande, es maravilloso. Crea una atmósfera".
Y por otro lado se anuncia con un sonido orquestal. "Para mi no suena como nada que hemos hecho antes", ha comentado Paul Banks.
Grabado en los Electric Lady Studios en Nueva York, y mezclado con Alan Moulder en Assault and Battery en Londres.
Sin el bajista Carlos Dengler.
Como avance Lights, y como primer single Barricade.