Un álbum que vuelve descaradamente al rock, pero que a su vez flirtea con los ritmos caribeños y las baladas. Por otra parte, éste es su trabajo más comprometido socialmente, que aboga por las libertades y la tolerancia. Su paisano Carlos Santana (Tierra, justicia y libertad) y el panameño Rubén Blades (Sábanas frías) no han perdido la oportunidad de colaborar en el disco.
El primer sencillo del disco, Ángel de amor habla de un tema desgraciadamente actual: el maltrato a las mujeres. De hecho, el videoclip, que fue rodado en México D.F. y estuvo dirigido por Juan Carlos Valdivia (Jonás y la ballena), relata la historia de una joven que convive con un padrastro alcohólico y de los abusos que sufre por parte de sus seres más allegados. Una estampa de la vida real.
Revolución de amor se gestó en Los Angeles (California, EE UU) en diversos estudios (Jim Henson, Conway Studio y Rumbo Recorders) donde dieron vida a los 12 nuevos temas que componen el álbum.