Guajiro del asfalto ha contado con Juanjo Valmorisco, como ingeniero, en la grabación y la mezcla de todo el proceso durante la elaboración del disco en su estudio, "La Pequeña Jamaica". Masterizado por Tony Dawsey (Nine Inch Nails, Ice Cube, Moby, Kid Row) en Masterdisk (Nueva York).
Nilo es capaz de estructurar toda una poderosa gama de sonidos melódicos que abarcan desde el són más tradicional en su estado puro, pasando por el hip-hop, ragga, y sonidos electrónicos hasta el psicodélico rif siempre presente en los sonidos del rock más contemporáneo.
Para este disco ha contado con el apoyo de artistas como: Yotuel y Ruso, de los Orishas, Kelvis, Vanito y Boris, Delly, Leo, Mario, Alejandra Valmorisco, Vanessa, Koté, Carolina.
En "El puente", la canción que le dió a conocer en España, Nilo MC rinde homenaje a Compay Segundo a través de rimas y versos disparados con puro son cubano, tradición fusionada y combinada con las nuevas tendencias en una narración de parte de su biografía personal mostrándonos los lazos de unión entre los lugares que le han acogido en su peregrinaje musical. Un canto de unidad entre el pueblo cubano dondequiera que se encuentre....NILO MC en estado puro.
Comentario
En 1999 llega a Madrid con su tema "El Puente" compuesto con samplers del tema "Chan Chan" (Buena Vista Social Club) donde plasma su idea musical de conexión entre la música tradicional cubana y las nuevas tendencias. Este tema no fue autorizado pero propició el contacto artístico con el sello "Revelde" con el que edita el single "Business L.A." en el recopilatorio "Radical Mestizo Vol. 2" y su posterior traspaso al sello Chewaka-Virgin además del reconocimiento dentro del ambiente crítico-musical español.
En concierto:
El sábado 12 de abril La Higuera estuvo presente en la sala Caracol de Madrid en el concierto del cubano Nilo mc.
Fue una mezcla del vigor y la fuerza del rap con la calidad que destila la música cubana en su más pura esencia, con un derroche físico espectacular en escena y unos buenos arreglos musicales que suplían la quizá falta de gancho de las letras.
Un concierto totalmente recomendable para disfrutar de una hora y media de buena música y bailar rap al ritmo caribeño.
Por Ignacio Aguado