El ventrílocuo de sí mismo" es el séptimo álbum de estudio en una carrera también prolífica en EPs, versiones, reediciones y recopilatorios: otra vuelta de tuerca al pop oscuro y personal.
El nuevo trabajo de Sr. Chinarro supone un verdadero punto y aparte a su frenética actividad del último par de años (dos álbumes y dos singles). Antonio explica el tono más arisco y crudo de los proyectos posteriores a "La pena Máxima" (EP del año 2000 para la revista Rockdelux) afirmando que "Todas las canciones anteriores a 'La ópera...' estaban tejidas sobre una malla de desasosiego. Decidí mostrar directamente la malla: no tuve ganas de tejer". Pero paradójicamente y en otro de sus constantes quiebros emocionales y estilísticos, el inquieto Luque ha reservado para "El ventrílocuo de sí mismo" un sonido lustroso y dinámico: algo así como el cóctel perfecto entre "Brotherhood" (New Order), "Armarios y camas" (La dama se esconde) y el primer álbum homónimo de The Smiths, si es que puede decirse a estas alturas que Sr. Chinarro suenan a algo más (o menos) que a Sr. Chinarro.
Diez canciones de pop lírico e irónico, que sintetiza el aprendizaje y el bagaje musical y literario que Antonio Luque ha acumulado con el paso de los años.