Thrasher
Pop-Rock - CountryFecha de publicación del disco: 21 de agosto de 2026
1.Does it ever cross your mind?
2.One of us
3.Tiger's blood
4.Plans
5.Paradise
6.Miss America
7.Angel
8.The red ground
9.In a heartbeat
10.An american dream
Thrasher es el tercer álbum en solitario de Brandon Flowers, el sucesor once años después de 'The desired effect' (2015).
Grabado en el histórico RCA Studio A, junto a sus productores habituales, Shawn Everett y Jonathan Rado. El proyecto no solo se grabó en Nashville, sino que también incluye una portada con borlas y cuenta con la colaboración del guitarrista David Rawlings, —el virtuoso del pedal steel y colaborador habitual de Garth Brooks— Bruce Bouton, y el armonicista Charlie McCoy, cuyo característico estilo adorna los cuatro discos de Bob Dylan grabados en Nashville. Sale a través de Island Records.
El disco se centra en los primeros años de Flowers, en el pequeño pueblo de Nephi, Utah. Como adolescente cautivado por el new wave, el post-punk y el britpop que su hermano le había descubierto, aunque dedicaba el mismo tiempo a recorrer el campo en coche con su padre escuchando canciones de Johnny Cash y Waylon Jennings, que le devolvían el reflejo de su entorno. Esas influencias aparentemente dispares han concurrido en la música de Flowers durante veinte años, pero rara vez componía sobre ese parte de su vida. Al entrar en la cuarentena, empezó a reflexionar no solo sobre el torbellino de su vida adulta como estrella del rock, sino también sobre sus años de formación en Utah. Las ideas se arremolinaban, tomando la forma de la música que le enseñó a narrar en un principio. Todo ello culminó en 'Thrasher'.
Flowers descubrió una nueva y rica veta de composición: "A medida que he ido cumpliendo años, he vuelto a la música de mi padre —el 'country-western' (como él lo llamaba)— y he descubierto que las historias que llevo dentro encajan de verdad con esta hermosa tradición estadounidense", afirmó.
Se incluyen canciones compuestas en primera persona que apenas ocultan historias sobre sus amigos y su familia, desde la adolescencia hasta el momento, todas ellas interpretadas con ese equilibrio entre tristeza y humor inherente a la música country.
El álbum arranca con Does it ever cross your mind?. Acompañado por un ritmo galopante y una pedal steel, Flowers canta sobre la belleza fortuita de cómo el cosmos nos sitúa junto a las personas con las que pasamos el resto de nuestras vidas. Aunque cada canción surge de alguna forma de amor, muchas relatan acontecimientos sombríos: One of us rinde homenaje a un cuñado que falleció repentinamente años atrás, mientras que Miss America baja el ritmo para viajar desde los concursos de belleza en centros comerciales de la década de 1980, hasta los turbulentos recuerdos de la primera infancia. En Plans, el primer avance, se recogen las clásicas parábolas estadounidenses sobre sueños ambiciosos que no llegan a cuajar, enmarcadas en la intimidad cinemática de una orquestación polvorienta. Paradise se inspira en la extensa familia de Flowers, que trabaja y envejece en el ecosistema de los casinos de Las Vegas. Las trompetas de mariachi y la guitarra abrasada por el sol evocan de forma sugerente el Red ground mencionado en el título de esa canción, mientras que Tiger's blood vuelve al Utah vislumbrado en 'Pressure machine' (The Killers, 2021), con una mezcla entre la estética tosca de 'Thrasher' y el habitual rock apto para estadios de Flowers.
En sus momentos finales, se mezcla todo en la fantasmagórica An american dream, donde Flowers recuerda a su madre mientras observa a su padre en los últimos momentos de su vida, pasa junto a vallas publicitarias que hablan de la eternidad, se encuentra con Elvis en un Tesla y le pregunta si todo ello ha merecido la pena. Aunque de carácter psicodélico, la canción está plagada de referencias a la vida de Flowers, un final para un álbum de fotografías familiares antiguas e instantáneas de décadas. Al final, 'Thrasher' se presenta como un documento arriesgado y sincero de todas las personas que Flowers ha conocido, amado y temido, pero también es el retrato de un hombre que ha hecho las paces consigo mismo y con los lugares, las imágenes y los sonidos que le han forjado.
"Dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Que me encanta el new wave y el rock and roll es de sobra conocido, pero la vida es lo suficientemente larga como para dar cabida a más", afirmó el cantante.
"Walt Whitman lo expresó a la perfección: 'Soy grande, contengo multitudes'… Bueno, ahora soy más grande que hace 20 años, y he descubierto un espacio que siento que me ha estado esperando desde siempre", comentó Brandon, afirmando que grabar con músicos tan experimentados y talentosos ha sido "uno de los momentos más destacados de mi carrera".
"Espero que perciban la alegría en el disco, porque sin duda nos divertimos muchísimo haciéndolo", dijo. "Esto no significa que esté huyendo del rock and roll. No quiero reemplazar mis canciones antiguas. Simplemente encontré espacio para más".
El tráiler aquí.