Nacido en Yemen en 1962, Eddie Izzard creció en el País de Gales. A los 10 años decidió que quería ser famoso y dejó el colegio para convertirse en cómico ambulante. No tardó en cerrar contratos con salas londinenses y consiguió un acceso meteórico a la fama merced a su show en solitario, en el que aparecía vestido de mujer.
Es considerado un genio de la comedia improvisada cuyas giras por Europa y América agotan entradas, sus vídeos están siempre en las listas de best-sellers. Nada menos que John Cleesee le llamó "el hombre más divertido de Inglaterra".
Siendo ya uno de los cómicos favoritos de Inglaterra, en 1994 tuvo la oportunidad de demostrar sus dotes interpretativas en The Cryptogram, una obra de David Mamet. Seguidamente, debutó en la gran pantalla en Secret Agent, de Christopher Hampton. Al mismo tiempo, continuaba con su show, labrándose a su vez un nombre en los USA al aparecer en una serie de programas televisivos.
En 1998 se le pudo ver en Los Vengadores y Velvet Goldmine, de Todd Haynes. Inmediatamente después vendría uno de sus grandes éxitos profesionales, el show televisivo Dressed to Kill, adaptación para la pequeña pantalla de uno de sus espectáculos más célebres. Aunque siempre fue fiel a los escenarios, Eddie ha sabido compaginarlos con su carrera cinematográfica, apareciendo en Hombres Misteriosos, de Kinka Usher, La Sombra del Vampiro, y muchas otras propuestas igualmente interesantes.
Además de Blueberry, últimamente se le ha podido ver en A Revenger’s Tragedy, de Alex Cox, All The Queen’s Men, una comedia de Stefan Ruzowitzky, la cual Izzard co-protagoniza con Matt Leblanc.