Tercer disco de su carrera, y primero sin Miguel Benítez, su cantante, guitarrista y fundador del grupo. Grabado en los estudios La Bodega de Jerez y ha sido producido por José Manuel García Pelayo, al igual que los dos primeros.
Se trata de un disco lleno de alegría, con 14 canciones que hablan de la calle, el amor, la cultura marroquí o la libertad, un álbum que muestra sus ganas de tirar para adelante y un homenaje a su compañero desaparecido, que en esta ocasión, como hizo con anterioridad, también es el autor del título de la obra.
Para la ocasión, los dos compañeros de Migue han contado con las colaboraciones muy especiales: Kiko Veneno, Gualberto, integrante del mítico grupo de rock andaluz Smash, Diego Carrasco, Bebe y Rafael Amador.