Con dirección de Víctor García León y protagonizada por Marián Álvarez e Israel Elejalde. Escrita por el propio director junto a Borja Cobeaga, ALTAS CAPACIDADES es una película que habla de las aspiraciones e inseguridades como madres y padres.
García León, reconocido cineasta y también multipremiado por su trabajo en televisión (‘Venga Juan’, ‘Vamos Juan’ y ‘Vota Juan’), tuvo como ópera prima la comedia negra ‘Más pena que Gloria’, por la que recibió su primera nominación al Goya. Su segundo largometraje ‘Vete de mí’, participó en el Festival de San Sebastián, ganando la Concha de Plata para su protagonista, Juan Diego, así como el Goya a mejor actor. Después, vendrán la inteligente y corrosiva ‘Selfie’ (Mención especial del jurado y Premio de la crítica en el Festival de Málaga) y ‘Los Europeos’, nominada a tres premios Goya.
El cineasta Borja Cobeaga, que firma el guion junto al propio García León, posee una larga trayectoria como guionista (participando en títulos tan destacados como ‘Ocho apellidos vascos’ y ‘Superlópez’) y acumula numerosos reconocimientos, incluyendo la nominación al Oscar® por el cortometraje ‘Éramos pocos’ y cuatro nominaciones a los premios Goya. Además, es creador de la multipremiada serie de televisión ‘No me gusta conducir’ (2022), que obtuvo tres premios Feroz, entre los que se incluye mejor serie de comedia, y estrenará la película ‘Los Aitas', de la que es director.
Para Víctor García León: "'Altas capacidades' es una historia que habla de nuestras aspiraciones y miserias. Los protagonistas son una pareja de padres que tiene miedo por sus hijos o, mejor dicho, miedo a que no lleguen a ser lo que deberían, miedo a lo que son, miedo a en qué se pueden convertir... Y, eventualmente, la maternidad y paternidad te obligan a afrontar que, a veces, nuestros miedos valen más que nuestros principios".
La película está protagonizada por Marián Álvarez (Concha de Plata a mejor actriz en el Festival de Cine de San Sebastián y Premio Goya como mejor actriz por ‘La Herida’, ha sido también nominada al Goya por su trabajo en ‘Felices 140’, además, ha participado en títulos como ‘Morir’, ‘Sordo’ y las series ‘La Unidad’ y ‘La Unidad Kabul’, de Dani de la Torre y ‘1992’, de Alex de la Iglesia), e Israel Elejalde, (‘Magical Girl’, por la que fue nominado al Goya a actor relevación, ‘Madres Paralelas’; ‘La familia perfecta’; o la serie ‘las Noches de Tefía’. En teatro, ha obtenido el Premio Teatro Rojas en 2017 por ‘Hamlet’ y ha sido nominado a los premios Max por ‘Veraneantes’; también tiene el Premio Ojo crítico como Mejor actor y es codirector artístico del teatro Pavón Kamikaze junto al dramaturgo Miguel del Arco, de cuya mano estrenó la producción, ‘La función por hacer’).
Completan el reparto Juan Diego Botto (en su cuarta colaboración junto a Víctor García León tras ‘Vete de mí’ y ‘Los Europeos’, nominado por ambas al Goya a mejor actor de reparto, y la obra de teatro ‘La última noche de la peste’), que fue nominado a los Premios de la Unión de Actores a mejor actor secundario por ‘La habitación de al lado’ y acumula siete nominaciones a los premios Goya (cinco de ellas con su primera película como director ‘En los márgenes’; Natalia Reyes, actriz colombiana conocida por su papel en ‘Terminator: Dark Fate’ (2019) y una de las figuras más destacadas del cine latinoamericano en los últimos años. Su participación en ‘Sumergible’ (2023) y ‘Pájaros de verano’ (2018), película por la gano el premio a mejor actriz de reparto en los Premios Macondo, la han consolidado como una actriz de gran proyección internacional; Pilar Castro (‘Gordos’, por la que estuvo nominada al Goya mejor actriz secundaria y obtuvo el Premio de la Unión de Actores a mejor actriz de reparto; ‘Julieta’; ‘Cerdita’, ‘Ventajas de viajar en tren’, ‘Competencia Oficial’. En teatro ha trabajado con grandes dramaturgos como Andrés Lima, Veronesse o David Serrano) y el joven actor Suso Nanclares.
En el apartado técnico, García León vuenta con un equipo de brillante trayectoria liderado mayoritariamente por mujeres, Eva Díaz Iglesias estará al frente de la dirección de fotografía; Begoña Muñoz en la dirección de producción; Carmen Albacete en el diseño de producción; Buster Franco en montaje, Tamara Arévalo como responsable del sonido directo, y Natacha Fernández Gallardo como figurinista. Luciana Díaz como la jefa de maquillaje junto a Claudine Saint Hubert en peluquería. La música original a cargo de la compositora uruguaya Camila Rodríguez.
La película, que ha sido uno de los proyectos seleccionados en el Venice Gap- Financing Market 2024 del Festival de Venecia, es una coproducción hispano-uruguaya y se rueda en distintas localizaciones de Madrid.
Una producción de Marisa Fernández Armenteros para BUENAPINTA MEDIA, Nahikari Ipiña para SAYAKA PRODUCCIONES, Sandra Hermida para COLOSÉ PRODUCCIONES, Eneko Lizarraga para THINK STUDIO y ALTAS CAPACIDADES PELÍCULA A.I.E. en coproducción con Santiago López para CIMARRÓN (una compañía de The Mediapro Studio) con la participación de RTVE, Movistar Plus+, ORANGE y la financiación del ICAA, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.
Para sus productores: "'Altas capacidades' es la oportunidad de contar con Víctor García León y Borja Cobeaga, dos cineastas que disfrutan escribiendo y reflexionando sobre las contradicciones, tanto propias como ajenas, algo que a nosotros también nos resulta muy interesante. En este caso, con la educación de las hijas e hijos como metáfora de las aspiraciones, del trampolín social y de esas buenas intenciones que, a veces, se quedan solo en eso: buenas intenciones. Sentíamos que era el momento adecuado para abordar este tema en nuestro cine a través de esta comedia dramática".
La película distribuida en España por BTEAM PICTURES, de las ventas internacionales se encarga THE FILM FACTORY.
Un guion a dos voces: La escritura de 'Altas capacidades'
VÍCTOR GARCÍA LEÓN
Yo no quería escribir esta película.
Altas Capacidades arranca porque Marisa Fdez. Armenteros quería hacer algo con una noticia de 2018, un sospechoso de narcotráfico había muerto en la puerta de un colegio, asesinado por unos sicarios. Y yo no quería hacerlo porque era un asunto demasiado delicado; yo soy padre de dos niños y meterme en honduras con el tema escolar… no, no era buena idea.
Porque además, la historia tenía muchas aristas, muchas implicaciones. ¿Por qué escogemos un colegio u otro? ¿Lo elegimos para nuestros hijos o para nosotros? ¿Por qué matriculé a mi hija en clases de flauta travesera? Cuanto más lo pensaba, más complejo, menos evidente, más divertido y oscuro me parecía todo. Como sabía Marisa desde el principio, terminé enamorado de la historia.
Para más inri, se sumó al proyecto Borja Cobeaga… y como todo el mundo sabe, Borja es el hombre más inteligente de Eurasia.
Y yo me quedé sin excusas.
BORJA COBEAGA
Recuerdo que Víctor García León y Marisa Fernández Armenteros me llamaron cuando yo estaba muy atareado con otro guión. Pero cuando supe que querían que escribiera una comedia sobre colegios, no me pude resistir.
Creo que les dije algo así como “no tengo tiempo de hacerla pero tengo que hacerla”. Porque justamente venía de una larga temporada de elegir colegio para mi hijo. Había visitado colegios públicos, privados, concertados. Había visto a clases enteras ponerse en pie y firmes al ver entrar a la directora del centro, patios de colegio con resonancias carcelarias y otros que imitaban las oficinas de las tecnológicas de Silicon Valley. Quería volcar a la pantalla mi peripecia de alguna manera.
Cuando buscas cole, aflora lo peor de ti como padre. Tus inseguridades pueden ser miedos justificados, pero también asoma un clasismo que no sabías que existía. Por eso es una temática maravillosa para explorar las bajezas del ser humano.
Admiro de Víctor la acidez de su mirada. Después de escribir por mi cuenta comedias más tiernas y amables, me apetecía juntarme con él para hacer una sátira de las suyas. Y la verdad es que nos hemos divertido machacando a sus infelices protagonistas.
Notas de dirección (por Víctor García León)
A mí me interesa más la vida que el cine, aunque estas cosas no se suelen confesar en unas notas de dirección. La vida es más entretenida, más imprevisible, más compleja, más interesante… y este guion se parece más a la vida que a ninguna otra película. Para nosotros, para Borja Cobeaga y para mi, ha sido una gozada asomarnos a muchas cosas: a la identidad de la gente sin identidad; a los miedos de los padres; a las inseguridades de las parejas; a los complejos de la gente sencilla; a la angustia de la clase media.
Pero también es una historia que habla de mí y de mis contradicciones. Habla de mi matrimonio y de mis hijos, de mis esperanzas y de mis miserias… habla de una pareja de padres que tiene miedo; no sólo miedo a que los hijos se hagan daño, también miedo a que no lleguen a ser lo que deberían, miedo a lo que puedan convertirse, miedo a lo que son… Y, eventualmente, la paternidad y la maternidad te obligan a afrontar que nuestros miedos pesan más que nuestros principios.
Como generación, hemos dado todo por nuestros hijos, hasta límites absurdos…y habitualmente por las razone s equi vocadas . Pe ro no lo reconoceremos nunca, ni bajo tortura. Y esa es una de las mayores dificultades que nos hemos encontrado en el relato: en esta película, nuestros protagonistas no hablan de lo que les ocurre, probablemente no se lo cuentan ni a sí mismos. Las peripecias que hacen avanzar el argumento son mentales; seguimos las evoluciones del pensamiento de dos personajes que no admiten nunca lo que les pasa.
Esto ha obligado a plantear la cámara como si fuéramos un equipo de entomólogos, observando a nuestros especímenes sin juicios ni ternura. Igual que el montaje, que ha pedido que el ritmo de la película esté dentro de los planos, y no en la cadencia del corte… Igual que el trabajo de la dirección de arte, del vestuario, de maquillaje y peluquería… Todos hemos intentado contar un cuento sin énfasis, sin explicaciones reiteradas ni subrayados evidentes. Dicho de otra manera: hemos tenido que confiar en los espectadores.
De esto hay muchos ejemplos en el norte de Europa, desde Bergman hasta ahora, hay cientos de referencias. Por citar a algunos de los actuales, Vinterberg y Östlund son dos herederos brillantes, pero ellos viven en países con luces bajas y emociones luteranas… y España es un lugar en el que el instrumento nacional sigue siendo la pandereta, por eso es inevitable que en cualquier película mínimamente honesta se cuelen por las costuras Azcona y Ferreri, Pepe Isbert y Chus Lampreave.
Esta idea, la imagen de Pepe Isbert colándose en un anuncio de perfume, es la que nos ha marcado el trabajo de fotografía. En nuestro caso, Eva ha construido una película de clase media… que se cuela en una película de clase alta… y que termina sufriendo en otra de clase baja. Tanto la cámara como el tratamiento de color… e incluso el rango de ópticas, se han decidido para que cuando entremos en la casa de un banquero, todo sea aspiracional… y cuando seguimos a la viuda de un narcotraficante a una discoteca de extrarradio, todo nos de miedo.
Intentamos reproducir el drama de pertenecer a la clase media; no nos sentimos integrados en la clase alta, la clase trabajadora nos aterra… y cuando estamos entre iguales, los despreciamos porque no queremos formar parte de lo mismo.
Claro, todo esto, todo el trabajo técnico, ha podido permitirse el lujo de ser discreto, de pretender una cierta finura… porque teníamos unos actores superdotados. Marian e Israel nos lo cuentan todo con una economía de gestos que es desconcertante. Están graciosos, naturales, miserables, vulnerables… sin que se les note el sudor. No parece un esfuerzo. No sé cómo agradecerles el talento, el trabajo y la ilusión que nos han regalado… ha sido un lujo mirarles, a veces se me olvidaba cortar las tomas porque se me olvidaba que estábamos haciendo una película.
Se me olvida mucha gente, muchas fases, muchas decisiones… Hacer cine es un trabajo colectivo, aunque las entrevistas nos las hagan siempre a los de siempre. Y en esta película, Marisa, Sandra y Eneko me han rodeado de gente muy buena. Muy buena de verdad. Ojalá yo haya estado a su altura, sería estar muy arriba.
Biografía del director
Víctor García León. Madrid 1976.
Licenciado en Periodismo por la Complutense, empieza a hacer cortometrajes en 1996 con El gilipollas y El elefante del Rey.
Debuta en la dirección de largometrajes en 2001 con Más pena que Gloria, premio a la Mejor Interpretación Masculina (Biel Durán) en el Festival de Málaga 2001.
Su segunda película, Vete de mi, logró la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián a la Mejor Interpretación Masculina y Premio Goya al Mejor Actor Protagonista (Juan Diego).
En su trayectoria de cine autoral, destacan Selfie, Premio de la Crítica y Mención Especial del Jurado en el Festival de Málaga 2017, y Los europeos. En 2022 ha estrenado un original para Amazon, Los Reyes Magos: La verdad, y en 2023 estrena la comedia Vaya vacaciones.
En televisión, ha trabajado como guionista y director para series como Venga Juan y Vota Juan (TNT) o El vecino (Netflix); y ha sido creador de la serie Animal (Netflix).