Tras la prematura muerte del sheriff de Normal, un pequeño y tranquilo pueblo asentado sobre un misterio explosivo, Ulysses (Bob Odenkirk) ocupa su puesto como sheriff en funciones.
Cuando una pareja de forasteros atraca el banco de la ciudad, sin darse cuenta, descubren el secreto sobre el que se asienta el éxito de Normal. Todos sus habitantes están dispuestos a hacer lo necesario, y nada les detendrá para mantener a salvo su peculiar modo de vida.
Ulysses, que hasta ahora únicamente se había preocupado de huir de los demonios de su pasado, deberá tomar una decisión y luchar por sobrevivir entre tanto secreto.
Sinopsis larga
La última colaboración entre Bob Odenkirk, el creador de John Wick, Derek Kolstad, y el productor de Nadie, Marc Provissiero, es este trepidante neo-western del director Ben Wheatley Free Fire, High-Rise), protagonizado por Bob Odenkirk en el papel de Ulysses, un modesto sheriff suplente con un pasado turbulento que, tras mudarse a un pequeño y tranquilo pueblo, se ve envuelto en el robo de un banco y, sin saberlo, descubre algo mucho más peligroso.
Para el sheriff Ulysses (Odenkirk), su destino provisional en la pintoresca localidad de Normal, en el Medio Oeste estadounidense, debía ser un respiro muy agradable tras sus problemas matrimoniales y las recientes heridas morales sufridas en el cumplimiento del deber. Pero cuando un fallido atraco a un banco rompe la tranquilidad del municipio, un oscuro secreto sale a la luz sin querer, y Ulysses pronto descubre que la ciudad no tiene nada que ver con lo que su nombre sugiere.