En Gatto, después de años moviéndose por la supersticiosa ciudad de Venecia, llena de canales, Nero comienza a preguntarse si ha vivido la vida correcta. En deuda con Rocco, el jefe de la mafia felina local, Nero se encuentra en un dilema y se ve obligado a forjar una amistad verdaderamente inesperada que podría llevarle finalmente a encontrar su propósito, a menos que Venecia se le adelante.