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  La otra madre  (Other mommy)
  Dirigida por Rob Savage
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LA OTRA MADRE está dirigida por ROB SAVAGE (Host, The Boogeyman) a partir de un guion de NATHAN ELSTON —ganador de un Premio WGA y guionista de la serie multipremiada en los Emmy Succession— basado en el best seller de New York Times Incidents Around the House, de Josh Malerman (A ciegas).

La película está producida por JAMES WAN. (las sagas Saw, Insidious y Expediente Warren), de Blumhouse Atomic Monster, y la producción ejecutiva corre a cargo de ROB SAVAGE, MICHAEL CLEAR, JUDSON SCOTT, JOSH MALERMAN, RYAN LEWIS y MACDARA KELLEHER.

El director de fotografía es LOWELL A. MEYER (Servant, Un talento único) y el diseño de producción es de JEREMY WOODWARD (The Boogeyman, Sound of Metal). La diseñadora de vestuario es GWEN JEFFARES-HOURIE (La cita, Abigail) y el montaje corre a cargo de PETER GVOZDAS (Expediente Warren: Obligado por el demonio, The Purge: La noche de las bestias) y JOHN CUTLER (Soulm8te, You Are Not My Mother). La música la firma PATRICK JONSSON (el documental nominado al Oscar® Virunga, la película The Boogeyman) y el casting es de TERRI TAYLOR (Five Nights at Freddy’s, Black Phone), ALLY CONOVER (Insidious: La puerta roja, No hables con extraños) y HEATHER BASTEN (No hables con extraños, Soñando en negro).

El supervisor de efectos especiales es PAUL BYRNE (Vikingos, El exorcista del papa), la coordinadora de escenas de acción es EIMEAR O’GRADY (Miércoles, Hermanas hasta la muerte), el productor de efectos visuales es TYLER MARINO (Flora y Ulises, Lost in Space) y los efectos visuales los pone FOLKS VFX (Michael, Miércoles). LA OTRA MADRE es una presentación de UNIVERSAL PICTURES y BLUMHOUSE ATOMIC MONSTER en asociación con SPIN A BLACK YARN.


La historia
El productor James Wan ha sabido mantenerse a la vanguardia del terror moderno ya durante más de dos décadas y su pasión por el género no ha disminuido ni un ápice. Tras haber producido el superéxito de taquilla Backrooms, Wan está firmemente convencido de que el terror está en el umbral de una nueva y apasionante era. «Nos encontramos en un punto de inflexión fascinante en el género del terror, pero también en el cine, en general». «Con éxitos como Obsession y Backrooms, estamos siendo testigos de la próxima oleada de la industria del cine y de cineastas, que hacen películas y cuentan historias que conectan con toda una nueva generación. Me emociona mucho el rumbo que estamos tomando porque el terror es un gran reflejo de los miedos y las ansiedades de la sociedad y nos brinda muchas opciones divertidas que no permiten la mayor parte de los géneros».

De ese nuevo terreno abonado nace LA OTRA MADRE, una impactante y novedosa pesadilla basada en la novela best seller de Josh Malerman sobre una chica que entabla relación con una siniestra entidad capaz de adoptar la forma de su madre y que acabará persiguiéndola obsesivamente. «Me interesaba el concepto de una entidad que imita a alguien y aprovecha esa habilidad para ganarse el corazón de una niña, hacer que conecte con ella y acabar poseyéndola», dice Wan. «Me pareció una manera interesante de retratar el deseo de una presencia demoníaca, apelando al corazón innato, la inocencia y las emociones de una cría.

El director Rob Savage emprendió con entusiasmo la misión de explorar la dinámica familiar en torno a la que gira la historia y de escarbar para sacar a la luz el modo en que esta entidad causa y revela las fisuras emocionales que subyacen a este tipo de vida suburbana. «Para mí era crucial preservar la oscuridad, las contradicciones y la complejidad emocional de la novela», asegura Savage. «No quería hacer una versión suavizada o sin aristas de la historia. Cuando me presenté por primera vez con mi visión, quise asegurarme de que realmente íbamos a trasladar lo que describe el libro, y en Blumhouse Atomic Monster se mostraron completamente de acuerdo».

La habilidad de Savage, tanto narrativa como técnica, era exactamente lo que la película necesitaba, en opinión de Wan. «Lo maravilloso de Rob es que entiende totalmente las piezas de la composición», explica Wan. «Gran parte del trabajo que ha hecho tiene un carácter realzado o fantástico, pero, pese a ello, su cine está muy cimentado en la emotividad de los personajes y la propia historia».

Haciendo que toda la trama se desarrolle desde la perspectiva de una niña, la película es capaz de analizar la pérdida de inocencia y el doloroso descubrimiento de que tus padres llevan una vida ajena a ti de un modo que no se ha explorado apenas en el cine. «La relación de Bela con su padre, el modo en que ve a su madre y la forma en que comienza a comprender las complicadas realidades de ambos me resultaron increíblemente inquietantes», dice Savage. Esta estructura también invita al público a cuestionar la percepción de la realidad por parte de Bela y el trauma psicológico de no saber si la mujer que se supone que la quiere es realmente su madre... u otra cosa. «Cuando Bela por fin se adentra en el mundo de “la otra madre”, las reglas se vuelven extrañas e inestables, lo que conecta con el punto de vista infantil de Bela, en el que la realidad puede fluctuar mucho», dice Savage.

Savage también se sintió inspirado por la siniestra figura de “la otra madre”. Andaba en busca de un personaje de terror que pudiera convertirse en icónico, «algo en la línea de Freddy Krueger o Michael Myers, y la verdad es que no abundan en el cine de terror moderno», dice Savage. Supo inmediatamente que había encontrado su personaje cuando escuchó hablar de «la otra madre». Esta figura desconocida y amorfa, capaz de metamorfosearse a voluntad, lleva a cabo una rápida e inquietante transformación a lo largo de la película. «Siempre que aparece o cuando se deja sentir su presencia aprendemos una cosa nueva sobre lo que es capaz de hacer, cómo puede manipular a Bela y cómo puede jugar con el público», asegura Savage. «El objetivo era asegurarnos de que los espectadores nunca sintieran que habían visto ya todo de ella».

La ambigua forma y la naturaleza de «la otra madre» y brindaron a Savage y Wan opciones casi ilimitadas a la hora de decidir cómo iba a mostrarse. «Nos dio una posición privilegiada para probar cosas distintas y permitió a Rob crear looks y enfoques inéditos anteriormente», dice Wan. «La otra madre» adopta la forma de la madre de Bela, pero apenas es capaz de ocultar su verdadero ser. «La dulzura de “la otra madre” es casi excesiva, pero irradia sutilmente algo retorcido y furioso», explica Savage. «A medida que se vuelve más monstruosa, ese control empieza a desdibujarse y la verdadera forma de la criatura comienza a manifestarse».

Un elemento fundamental a la hora de crear una película creíble (y aterradora) era, por supuesto, dar con una deslumbrante actriz que fuera capaz de encarnar tanto a la madre de Bela como a «la otra madre». Jessica Chastain, que cuenta en su haber con anteriores incursiones al terror como las películas de Andy Muscietti Mamá e It. Capítulo 2, o la historia gótica de fantasmas de Guillermo del Toro La cumbre escarlata, era la opción idónea para afrontar este doble papel. «Sabíamos que tendríamos que recurrir a muchos efectos y sustos en la película, pero éramos conscientes de que la actuación de Jessica sería en todo caso lo que haría que funcionase el personaje de “la otra madre”», asegura Savage.

Para Chastain, trabajar con Savage en esta película fue una experiencia reveladora por diversos motivos. «Rob es un gran amante del cine y, ante todo, aporta un inmenso conocimiento cinematográfico a todo lo que hace», explica Chastain. «Siempre me ha encantado el terror y he descubierto que es uno de los géneros más feministas que hay porque, a menudo, el personaje femenino es el que acaba derrotando al monstruo. Muchas veces, la experiencia de las mujeres en esas películas es increíble. Con LA OTRA MADRE, Rob no quiso en ningún momento recurrir al miedo fácil o a sustos insustanciales. Sí, la película da muchísimo miedo, pero está creada por alguien profundamente comprometido con los personajes, las relaciones que forjan y su recorrido emocional. Se mostró colaborador al máximo y siempre estaba más que dispuesto a hablar de un arco o a encontrar modos de hacer que los personajes resultaran más reales. Sabe cómo contar una historia visualmente, pero está igualmente interesado en lo que está pasando en el plano emocional, y esas dos cosas no siempre van de la mano».


Los personajes
MADRE DE BELA/«LA OTRA MADRE» / JESSICA CHASTAIN
A lo largo de su historiada carrera, la ganadora de un Oscar® Jessica Chastain ha demostrado una gran habilidad para transformarse en cualquier tipo de personaje, a menudo de un modo que hace que resulte casi irreconocible. Aporta un talento extraordinario a LA OTRA MADRE, interpretando a una mujer dividida entre sus responsabilidades y sí misma, y que se va viniendo abajo a medida que se enfrenta al trauma de verse aterrorizada por una figura inexplicable que tiene su mismo rostro. «Con la de papeles emblemáticos que Jessica ha interpretado, esto me pareció algo que el público no la ha visto hacer nunca», dice el director Rob Savage. «Entendía exactamente lo mucho que los espectadores necesitaban saber en cada momento. Su actuación es increíblemente precisa».

Como la película se cuenta desde la perspectiva de una niña, el personaje de Chastain no tiene otro nombre para ella que «mamá» o «mami». «Mami» es la que gana el pan en casa y el pilar de la familia, pero eso también significa que no está muy presente en la vida de su hija Bela ni en la del padre de la niña. «Bela tiene un fuerte vínculo con su padre», dice Chastain. «Hay un gran sentido del juego entre ellos. En cambio, cuando “mami” llega a casa después de trabajar, se ha empleado tan a fondo que no siempre tiene ese nivel de energía para brindárselo a Bela. Ama a Bela y es muy protectora con su hija, pero la relación entre ellas no fluye de igual modo que entre la niña y su padre».

Chastain estaba interesada en examinar lo que esa dinámica decía acerca de ideas más generales sobre el rol de las mujeres en la sociedad. «Lo que me gusta de la película es la forma en la que explora la maternidad y todas esas expectativas que tenemos sobre las mujeres al respecto», dice Chastain. «Durante generaciones, las mujeres se han visto definidas por el hecho de ser o no madres, de qué tipo de madres eran, si trabajaban o no, si se quedaban en casa, si estaban suficientemente presentes... Les ponemos un listón a las mujeres que no creo que sea saludable, porque puede sofocar su poder y su capacidad para definir su propia vida. Eso es lo que me emocionaba de este papel de madre. Esta madre en concreto tiene una relación complicada con la maternidad, pero no porque sea una madre trabajadora. Para mí, el quid de la cuestión siempre ha sido por qué trabaja tanto. Creo que el trabajo se convierte en una distracción para evadirse de la lucha que alberga en su interior. Hay una amplia gama de grises en las personas, y este personaje nos ha permitido explorar justo eso».

Savage añade: «Como madre y esposa, esta madre está tratando de amoldarse a esa idea de vida familiar feliz, pero la interpretación de Jessica deja traslucir que hay una gran inquietud tras esa fachada. Empezamos a entender que su personaje ha estado viviendo con deseos y contradicciones que van más allá de su identidad como madre de Bela».

Cuando hubo que afrontar cómo crear a «la otra madre», Chastain conectó con el nivel de amenaza y oscuridad necesario para su transformación, pero sin olvidar el esfuerzo que supone para la entidad mostrar el aspecto de la madre auténtica. «Cuando me estaba preparando, empecé a pensar en la realidad de “la otra madre”», nos cuenta Chastain. «Intenta parecer cálida y buena con Bela, pero me imaginé que debía de ser doloroso para esta entidad mantener un aspecto que no le corresponde. Practiqué la sonrisa sin parpadear en el espejo, y entonces las lágrimas comenzaron a brotar, lo que generaba un extraño contraste entre lo que “la otra madre” está mostrándonos y lo que hay bajo todo eso».

La imagen resultante es instantáneamente inquietante. «A Jess se le ocurrió adoptar una expresión con los ojos muy abiertos y los labios tensos, pero tan forzada que se le notaban los músculos del cuello», dice Savage. Pero no estuvieron 100 % convencidos de haber dado con la cara adecuada para «la otra madre» hasta una probatura de vestuario que resultó reveladora. «En un determinado momento, un niño entró en el tráiler», dice Chastain. «Le puse la cara y soltó un grito al instante. Fue entonces cuando Rob dijo: “Ahí lo tienes”. Partiendo de ahí, todas las elecciones físicas surgieron de cómo sería para esta entidad presentarse como todo lo que Bela querría de su verdadera madre».

A lo largo de la película, ni Bela ni el público pueden estar seguros de si lo que están viendo es la madre buena o la letal. «Lo que hace que “la otra madre” sea tan aterradora es la idea de que algo siniestro ocupe el lugar de un progenitor», dice Chastain. «También está la cuestión de si Bela ve a “la otra madre” de verdad o una faceta más oscura de su madre, y el hecho de que no siempre sea capaz de distinguirlas es inquietante. Da a entender que hay oscuridad en todos nosotros. Si te puedes confiar en tu madre, en la persona que te trajo al mundo, ¿de quién te puedes fiar?».

PADRE DE BELA - JAY DUPLASS
El padre de Bela, interpretado por Jay Duplass, es un amo de casa con el corazón de oro que vive dedicado a las tareas del hogar y a su hija, Bela, mientras su esposa trabaja. Se siente un poco desempoderado y nota cómo su matrimonio se va resquebrajando a pasos agigantados, pero eso no le impide estar presente en la vida de su hija y tomarse muy en serio proteger a su familia. Todas esas cualidades quedan de manifiesto cuando el padre se convierte en el primer adulto en ver a la entidad que Bela ha bautizado como «la otra mami».

«Me encantaba la idea de empezar casi como un hombre totalmente derrumbado que tiene esa experiencia paranormal y parece volver a cobrar vida a lo largo del proceso de luchar con todo lo que afronta», dice Duplass. «También creo que los roles de género están un poquito cambiados en esta película, y el padre de Bela es quien lleva el peso emocional de la relación con su esposa. Me ha parecido un desafío muy emocionante e interesante».

A pesar de su impresionante y variada carrera como actor y como cineasta, LA OTRA MADRE es la primera película de terror de Duplass. Por suerte, el director Rob Savage se lo puso fácil para responder de forma veraz a los diferentes tipos de miedo que el padre de Bela experimenta en la película. «Rob creó realmente ese horror en escena para poder reaccionar a él», dice Duplass. «Por no hablar de mis compañeros de reparto: Arabella Olivia Clark, Jessica Chastain y Arian Moayed. Cuando trabajas en colaboración con actores de esa talla y te dejas empapar de la situación, lo sientes como muy real enseguida».

La misma impresión generó él en sus camaradas. No le costó forjar lazos con la joven actriz que da vida a Bela. «Para el padre de la niña, necesitábamos a alguien con quien Arabella pudiese conectar de inmediato, y alguien en quien el público confiara instintivamente como progenitor», explica Savage. «Jay aporta una naturalidad y una humanidad al papel que hacen que la familia resulte totalmente auténtica, lo que es esencial una vez que el terror comienza a ganar terreno. Además, entendió la película desde la perspectiva de un cineasta».

Duplass tiene ya experiencia equilibrando drama y comedia a lo largo de su carrera, ambos aspectos valiosos a la hora de crear al personaje del padre de Bela. «Creo que la comedia siempre ayuda mientras esté sustentada en la realidad y no rompa la tensión dramática cuando hay que mantenerla», dice Duplass. «El sentido del humor es una herramienta de supervivencia en la mayor parte de las relaciones, y además resulta que entretiene mucho no solo al público, sino a todo el mundo en el set, porque si hay cierto grado de flexibilidad e improvisación, eso ayuda a cambiar y hacer evolucionar, y hace que todo el proceso cobre realmente vida». Su humor y su saber hacer como cineasta lo convirtieron en un valor vital para el reparto y para todo el rodaje. «Para cuando llegamos al final del proceso, estaba convencido de que no podríamos haber hecho la película sin que él interpretase ese papel», asegura Savage.

BELA - ARABELLA OLIVIA CLARK
No es común que una película, y mucho menos una de terror, esté narrativamente estructurada en torno a una niña. Para que todo resulte un reto aún mayor, LA OTRA MADRE no solo está contada desde la perspectiva de una niña de 7 años, Bela, sino que además el personaje aparece en casi todas las escenas, cosa que exige una profundidad y un rango emocional que pocos actores infantiles son capaces de conseguir. No es una exageración afirmar que la película dependía de esa decisión de casting.

En Arabella Olivia Clark, el director Rob Savage encontró la fórmula magistral de talento, personalidad y profesionalidad que permitiría dar vida a Bela. «Arabella cuenta con una inusual combinación de dotes interpretativas instintivas y una energía totalmente infantil», dice Savage. «En las pruebas, les decía a las niñas que trajesen su juguete o juego favorito para hablar e interactuar un poco antes de hacerles leer sus intervenciones», explica Savage. «Arabella era capaz de meterse en la escena en cuanto se lo pedíamos y, al instante, seguir jugando como si nada con su zarigüeya de peluche. Ha sido un hallazgo extraordinario».

Para Clark, el papel de Bela fue un sueño hecho realidad. «Supe que quería ser Bela desde la primera prueba hasta la última, cinco meses después», asegura Clark. Leyó el guion dos veces y quería más, así que su madre le compró la novela y Clark también se la devoró. «Este papel es un regalo del cielo para mí», dice Clark.

Los padres de Clark en la película, Jessica Chastain y Jay Duplass, se quedaron impresionados con ella. «Arabella es superdulce y tiene un talento increíble», nos cuenta Chastain. «Tenía mucho que asimilar, pero siempre era capaz de jugar y divertirse mientras contábamos la historia, algo fundamental cuando trabajas con niños en un rodaje. Mantuvo una relación maravillosa con todos nosotros y en especial con Rob Savage, que invirtió mucho tiempo en ella en preproducción y en el set, y le dio el espacio que ella necesitaba para desplegar su actuación».

Savage y los actores que interpretaban a sus padres y su abuela protegieron activamente a Clark que, a menudo, era la única niña en el set. «Jay me distraía disimuladamente para que no me expusiera demasiado a algunas de las imágenes más gráficas», dice Clark. «No lo pensé mucho hasta después del rodaje, pero mi madre nos hizo una foto que me hizo recordar mucho eso y que Jay, Jessica y Karen Allen, que hace de mi abuela, me habían protegido y guiado mucho en el set».

ABUELA RUTH - KAREN ALLEN
Una de las tramas subyacentes de la película es la deteriorada relación que mantiene el personaje de la madre (Jessica Chastain) con su propia madre, la abuela Ruth, interpretada por la legendaria Karen Allen. La madre habla de Ruth de una forma muy negativa y elusiva, y queda claro que prefiere no estar en la órbita de su progenitora. Sin embargo, las circunstancias la obligan a buscar cobijo con Ruth para proteger a Bela.

La abuela Ruth es una mujer misteriosa, en muchos sentidos. «No sabemos gran cosa de ella, más allá de que perdió a su marido hace unos años y que ha recurrido a médiums y espiritistas para tratar de mantener el contacto con él», explica Allen. «Tiene una mala relación con su hija, pero, pese a todo, ha conseguido mantener la cercanía con su nieta».

Allen resultó ser la elección perfecta para el papel. «Para la abuela Ruth, necesitábamos a alguien que transmitiera inmediatamente el bagaje de su propia historia», dice el director Rob Savage. «Cuando Bela llega a la casa de Ruth, el público tenía que sentir que por fin estaba en un lugar seguro, y Karen Allen sabe transmitir eso al instante. Irradia calidez y sabiduría de manera natural, pero también es muy graciosa y activa, lo que hizo que su conexión con Arabella resultara completamente auténtica».

Allen se sintió atraída por el estelar reparto del proyecto, la filmografía anterior de Rob Savage y el irresistible guion y la novela, en especial una escena crucial en la que abuela y nieta tienen una conversación reveladora. «Me encanta el precioso monólogo de la abuela Ruth con su nieta en mitad de la historia», dice Allen. «Comparte con Bela esa sabiduría ganada con el sudor de su frente sobre el amor y la familia, y sobre la honestidad y cómo lidiar con las cosas complejas de la vida».

LOIS ANTHONY - DICHEN LACHMAN
Científica paranormal y amiga de la abuela Ruth, Lois Anthony, interpretada por Dichen Lachman, va a la casa de Ruth con su equipo (y sus cámaras) para librar a Bela y su familia de la presencia de «la otra madre». No está muy claro (en un principio) si Lois Anthony es una verdadera experta o una charlatana muy espabilada, pero su presencia resulta ser tranquilizadora y entretenida a partes iguales.

El director Rob Savage quería que Lois Anthony tuviera una presencia imponente. En el guion, el personaje sale descrito como una mujer mayor, pero una reunión por Zoom entre Savage y Lachman inspiró un nuevo enfoque del personaje. Para Lachman, trabajar con Savage fue un reto único. «Su pasión es increíblemente contagiosa», comenta Lachman. El rodaje de una de las escenas con mucha carga de acción fue especialmente memorable. «Rob llevaba rodilleras e iba reptando por el set soltando las frases que teníamos que decir», dice Lachman, riéndose. «¡Nunca había vivido nada así!».

TÍO FRANK - ARIAN MOAYED
El personaje conocido por Bela como «tío Frank» no guarda en realidad parentesco alguno con ella, sino que es un buen amigo de la madre y el padre de la niña. De hecho, tal vez guarde una relación demasiado cercana con la madre. Cautivador y ocurrente, el tío Frank, interpretado por Arian Moayed, enerva a Bela por motivos que ella misma no alcanza a comprender.

Moayed ya había trabajado con Jessica Chastain en la producción de Broadway de 2023 de la obra de Henrik Ibsen Casa de muñecas, por la que ambos recibieron sendas nominaciones a los Tony. El director Rob Savage quería que su anterior trabajo juntos sirviese de base para la dinámica entre ambos. «Una de las primeras cosas de las que Rob y yo hablamos fue que queríamos proyectar esa intimidad que Jessica y yo ya irradiamos fuera de pantalla», dice Moayed.

Dado su anterior experiencia juntos y teniendo en cuenta su amistad, Moayed pensaba que sabía lo que le esperaba trabajando con Chastain. Sin embargo, su semblanza de «la otra madre» lo desarmó por completo. «Cuando miro a Jessica interpretando a “la otra madre”, no veo a mi amiga», asegura Moayed. «Veo a alguien realmente sin alma, prácticamente. Como si no hubiera ni un ápice de humanidad en su mirada».


La creación de la siniestra entidad
El director Rob Savage estaba decidido a brindar al equipo de efectos visuales una base ideal para la creación de «la otra madre» capturando todo lo posible en cámara, de modo que luego pudieran diseñar una criatura auténtica y verdaderamente aterradora. Para ello, Savage y su equipo creativo reunieron a un arsenal de profesionales de primera fila, como el supervisor de efectos especiales Paul Byrne, el diseñador de maquillaje para efectos especiales JEREMY SELENFRIEND (la saga Smile, La acompañante), STUART RICHARDS (Nosferatu, Deadpool y Lobezno), VICTORIA HOLT (Nosferatu, Batman), la coordinadora de escenas de acción Eimear O’Grady y las especialistas de este tipo de escenas HAYLEY SPELMAN (exjugadora de voleibol) debutando en la gran pantalla, LUCY JOHNSON (Miércoles, Gladiator II), MOLLY MILLER (The Mandalorian, Avatar: El sentido del agua) y HELEN O’DEA (Miércoles, Hermanas hasta la muerte).

· Sirviéndose de la interpretación de Jessica Chastain como base, el equipo construyó el personaje de «la otra madre» valiéndose de una combinación de efectos prácticos, la actuación de Lucy Johnson y Hayley Spelman encarnando a la criatura y los efectos visuales de Folks VFX, que ya habían colaborado con el director Rob Savage en The Boogeyman. «Quería hacer toda la parte física que fuera posible porque, cuando el movimiento se origina en mí, nace de las emociones del personaje y de su intención, no son movimientos infundados», explica Chastain. «En la fase de preparación, Rob y Hayley ya habían desarrollado todo un vocabulario para los movimientos de “la otra madre”, de modo que contaba con una estructura muy útil como marco de referencia para trabajar. Hayley me mostraba determinadas posiciones o movimientos, como la forma de sacudir un brazo o algo casi propio de un insecto, y yo adaptaba esas ideas a lo que se antojaba más natural para mi cuerpo y o lo que me parecía más veraz para el personaje».
· Para una escena importante en el set de la casa de Frank, O’Grady se inspiró para la acción en unos clips del director de cine mudo Harold Lloyd y, en colaboración con el equipo de diseño de producción liderado por Jeremy Woodward, creó un set específico para escenas de acción especiales.
· Con casi dos metros de altura, Spelman llevó tacones de aguja en una escalofriante escena para representar el imponente físico de «la otra madre» respecto a Bela.
· Johnson, Spelman y O’Dea se pusieron máscaras protésicas de varios tipos de silicona que podían deformarse y estirarse para mostrar algunos de los momentos de deterioro de la entidad. Había diferentes versiones de «la otra madre» interpretadas por Jessica («la otra madre 1»), O’Dea («la otra madre 2»), Johnson («la otra madre 3») y Spelman («la otra madre 4»).
· Con Savage y el equipo de diseño, O’Grady optó más bien por soluciones creativas y prácticas para que el rodaje de las escenas incluyese construcciones del set, piezas del set e interpretaciones de grupo.


Las localizaciones y el diseño de producción
Ambientada en el Norte de California (Estados Unidos), LA OTRA MADRE ese rodó en Dublín (Irlanda) y alrededores. El espacio juega un papel fundamental en el miedo claustrofóbico con el que juega la película. Cuando Bela y sus padres tratan de escapar de la aterradora entidad, queda claro que no hay lugar a salvo, ni de día ni de noche.

Las casas y el paisaje
· La casa de Bela. Violet Hill House, una subdivisión de una mansión victoriana neogótica del siglo XIX, se usó para representar los exteriores de una casa familiar tradicional de clase media-alta. Se trata además de la antigua residencia del legendario intérprete de James Bond Sean Connery.
· Casa de la abuela Ruth. Glenmaroon House, antiguo hogar de Arthur Guinness en Dublín, hizo las veces de la casa de la abuela Ruth. El diseñador de producción Jeremy Woodward quería que el hogar expresara la historia de Ruth: una viuda que disfruta de los últimos coletazos de una gran herencia en una casa muy por encima de lo que ella puede mantener.
· La costa. Algunas escenas de la película se grabaron en una playa en la costa este de Irlanda llamada Silver Strand, cerca de Wicklow Town. Es un lugar conocido por sus acantilados rocosos y su escarpada línea costera.

La piscina de bolas en un restaurante de comida rápida
· La escena de la piscina de bolas, en la que Bela desaparece hundiéndose entre montones de pelotas de colores aparentemente inofensivas en un restaurante de comida rápida, fue una de las más complejas rodadas en set. Aunque parecía sencilla sobre el papel, el equipo no tardó en descubrir que mover una cámara entre miles de pelotas era como trabajar en arenas movedizas. Y tampoco fue fácil para Jessica Chastain que, interpretando a la madre auténtica, busca desesperadamente a Bela por toda la piscina. «La escena de la piscina de bolas fue agotadora», dice Jessica Chastain. «Cuando me dijeron que tenía que llegar corriendo, trepar y saltar el muro, dije: “Voy a probar, pero grábalo todo”. Me imaginé que un niño estaba en peligro y me lancé. Lo gracioso es que las piscinas de bolas parecen muy divertidas de pequeño, pero de adulto dan más miedo que otra cosa. No ves lo que tienes debajo ni lo profundo que es, lo cual añade un grado más de terror a la escena».
· Aunque se rodó en Ship Shape Kids Play, en Castleknock, hubo que construir y remodelar la zona de juego interior que contiene la piscina de bolas. En un extremo de la estructura había un campo de fútbol, lo que permitió al equipo de producción transformarlo en la susodicha piscina y construir estructuras adicionales que permitiesen instalar un tobogán.
· Para la piscina de bolas se trajeron al set 65.000 pelotas de colores, además de un depósito de agua y una máquina de viento.

La estancia del revés
· Para la escena de la estancia del revés, el diseñador de producción Jeremy Woodward y su equipo recrearon una habitación ya existente en la localización real de la casa convirtiéndola en un set del revés.
· Se crearon versiones de plástico y goma de artículos como vasos, plantas, cerámica, textiles e incluso copas de champán, con su champán y todo, a modo de elementos de atrezo seguros que podían acoplarse al techo del espacio invertido.
· Se contó con los servicios de una persona experta en elementos textiles cinematográficos (drapemaster) para desafiar a la gravedad e instalar cortinas que pareciesen colgar del revés de forma natural.
· El set construido era sutilmente más alto que la estancia original, permitiendo a la cámara capturar el suelo como techo y el techo como suelo. Esta construcción sobredimensionada ayudó a crear la sensación de vértigo que genera la escena y permitió al reparto y al equipo técnico trabajar realmente en el espacio invertido en vez de sobre un croma verde.


La fotografía
El director de fotografía Lowell A. Meyer y el director Rob Savage se pusieron de acuerdo desde el principio en el lenguaje visual de la película valiéndose de referencias de la obra de Lynne Ramsay, como Tenemos que hablar de Kevin y Ratcatcher, que ayudaron a arraigar el terror de la película en el punto de vista infantil e íntimo de Bela. «Enseguida me atrajo la idea de crear imágenes nítidas con mucho contraste», dice Meyer. «Sentía que ese mundo y el peligro que representaba tenían que ser aspectos muy presentes y táctiles. No quería que ningún tipo de difuminación, enfoque suave o lente vintage afectase al resultado añadiendo ningún tipo de capa intermedia entre el público y el mundo en pantalla. Creo que el mejor terror es el que se percibe con claridad y realismo, el que sientes presente. El resplandor, en mi opinión, es un gran ejemplo de ello. Rob y yo estábamos totalmente de acuerdo en ese aspecto».

Otras referencias e inspiraciones llegaron de una amplia variedad de películas como Buenas noches, mamá, Háblame, Poltergeist, Krisha, Funny Games, Prisioneros, Mystic River, Barbarian, Hereditary, la película de Savage The Boogeyman, Diamantes en bruto, The Game, Contact, La guerra de los mundos y La edad de la inocencia.

Desafío de iluminación
· Para escenas ambientadas de noche, en muchos interiores de localizaciones se rodó realmente de día. Para ello, hubo que aislar las casas totalmente de la luz procedente del exterior, dejando suficiente espacio entre las ventanas y las estructuras antiluz para instalar la iluminación necesaria y para que la cámara pudiera captar la «noche» a través de ventanas y puertas. En la casa de la abuela, Meyer y su equipo usaron un gel ND 4.2 por la parte exterior de una ventana tintada para que el cristal conservara cierta visibilidad y que la luz solar creara el efecto de luz lunar.
· La escena de la sesión de espiritismo tenía que dar la impresión de estar rodada con luz ultravioleta, que conlleva peligro de radiación en casos de exposición prolongada. Meyer y su equipo imitaron ese aspecto ultravioleta con fluorescentes Astera Hyperion, Titan, y Helios adaptados todo lo posible al espectro azul/violeta sin llegar a ser realmente UV. Además, Meyer colaboró estrechamente con la diseñadora de vestuario Gwen Jeffares-Hourie para esta escena. El departamento de vestuario desarrolló atuendos que se vieran bien con luz normal, con sus versiones correspondientes en las que se intensificaba el efecto fluorescente de la luz ultravioleta simulada.
· El set de los tubos del parque infantil ocupó gran parte del escenario de la película y requirió casi 50 focos Creamsource Vortex 8 apuntando directamente a los gruesos tubos de plástico, que absorbían una cantidad de luz significativa. Cuando Meyer y su equipo establecieron el nivel necesario de exposición, se programaron los focos para que pareciese como si las múltiples manos de «la otra madre» estuvieran apagando las luces en torno a Bela, subrayando el efecto claustrofóbico del túnel.

La escena de la playa
· La escena de la playa exigió una de las preparaciones de iluminación más sofisticadas. Como se rodó cerca del solsticio de verano, el equipo disponía de un margen de tiempo limitado de verdadera oscuridad. Como la luz que lleva la abuela es la principal fuente lumínica visible de la escena, el equipo de Meyer la complementó con iluminación instalada por toda la playa y el paisaje circundante. Una guirnalda de luces a lo largo del sendero desde la playa sirvió para representar la casa de la abuela, que luego se añadió mediante efectos visuales porque los dos enclaves estaban separados físicamente.
· Las dificultades del terreno solo permitían posicionar un número limitado plataformas elevadoras a lo largo de la playa. Había una plataforma que proporcionaba luz de fondo mientras que otra llevaba un foco LED giratorio para simular un faro en la distancia. Se empleó una grúa de construcción para colgar una fuente lumínica suave que simulara la luz de la luna, consistente en una estructura hueca con fluorescentes Astera Hyperion que permitía el paso del viento, mientras que los focos Creamsource Vortex 8 sobre los acantilados de los alrededores extendían el alcance del efecto de luz lunar.
· Cuando el monitor de pulso cardíaco de Bela empieza a parpadear en rojo, las fuentes de luz LED cambian a rojo y palpitan al ritmo de sus acelerados latidos. El responsable del panel de atenuación de luces FLORIN «FIFI»FLOREA se ocupaba de coordinar el efecto entre los diferentes focos, y el técnico eléctrico de efectos prácticos DAMION HEFFERNAN preparó todo para que las pelotas de colores a lo largo de la orilla palpitaran de forma sincronizada con ellos.

Diseño de la estética
Meyer y Savage decidieron rodar LA OTRA MADRE principalmente con un formato de lente esférica y lentes anamórficas introducidas sin cambio aparente de imagen para los momentos que querían resaltar más. «Tenía totalmente la idea de que una lente esférica redoblaría mi enfoque nítido y realista», cuenta Meyer. «Sin embargo, Bob había rodado The Boogeyman con lente anamórfica y le encantaba la elevación cinematográfica y la connotación que este tipo de lentes imprime a cualquier proyecto. Probé unas cuantas opciones de lentes, comparándolas, para elegir las más nítidas, contrastadas, compactas y rápidas en ambos formatos, y luego repasamos juntos los resultados. Descubrimos que nos gustaba la idea de tomar la esférica como base para la película, pero luego usar lentes anamórficas que introdujéramos subrepticiamente para los momentos que quisiéramos realzar más».

Se empleó un ratio de aspecto de 2.2:1 para mantener el encuadre anamórfico como forma de exagerar la perspectiva de Bela cuando está junto a adultos más altos.

«Teníamos la esperanza de que, a menos que estuviésemos en una escena de diálogos con ángulos de cámara de plano y contraplano, todas las escenas se empleasen para un momento específico de la historia y que no hubiera repeticiones», dice Meyer. «Es una característica distintiva que hallamos en todas las películas que usamos de referencia, y nos pareció que ese era el ritmo y la cadencia que queríamos para la película. Al final, acabamos con un look y unas herramientas que se antojaban muy a medida para la película, y que ayudaron a mejorar las escenas y las ambientaciones haciéndolas mucho más vívidas y convirtiendo todo en un mundo aterrador en el que la familia trataba constantemente de huir».

Cámaras
· ARRI Alexa35 (sistema de cámara principal)
· DJI Ronin 4D (sistema de cámara secundario para un tamaño más reducido, además de control remoto y estabilización en espacios angostos)
· Dron DJI Inspire 3 y lentes DJI (para un par de grabaciones con dron en la película, con el objetivo de mantener la agilidad)
· RED Raptor (para una escena de la película especialmente frenética y de clímax)

Lentes
· Lentes fijas Zeiss Supreme (lentes esféricas principales)
· Lentes fijas ARRI Master Anamorphic (lentes anamórficas principales)
· Lentes de zoom ARRI Signature 24-75mm y 45-135mm (lentes de zoom esféricas principales)
· Lentes de zoom Angenieux Optimo U35 26-320mm (para tomas con un gran zoom)
· Lentes de zoom Angenieux EZ-1 Zoom 15-40mm (para usar con carcasa estanca)
· Lentes fijas Sony G Master (lentes que se combinan con Ronin 4D)
· Lentes fijas ARRI/ZEISS Ultra Primes para planos de gran angular fuera de las capacidades de las fijas Zeiss Supreme y las anamórficas principales
· Lentes fijas ARRI Master 100mm Macro para nuestras tomas macro de inserto
· Lentes fijas Tribe7 Blackwing7 (para un aspecto específico/para el comienzo de la película)


El diseño de vestuario
El vestuario de LA OTRA MADRE está diseñado por Gwen Jeffares-Hourie. Aunque gran parte de la película se desarrolla en el transcurso de un par de días, los atuendos evolucionan a medida que la familia huye de «la otra madre». Asimismo, el vestuario s diseñó para reflejar la historia personal de los personajes adultos y su vida interior. El vestuario también es un elemento central del diseño sobrenatural de la película, dado que Jeffares-Hourie y su equipo ayudaron a desarrollar el lenguaje visual del mimetismo de «la otra madre».

Bela
· Jeffares-Houri creó el atuendo azul y naranja de hechuras amplias característico de Bela para brindar al personaje un aspecto que resultase inmediatamente reconocible, enfatizando a la par su vulnerabilidad, con detalles como mangas un pelín largas de más con el objetivo de subrayar lo pequeña que es.
· A medida que Bela se va adentrando en la historia de terror, su ropa cobra un aspecto cada vez más desgastado, se moja y se cubre de un polvo dorado.
· La intención era que lo que llevara Bela fuese propio de su edad y pareciera escogido por ella misma, tanto por la comodidad como por los colores y las formas que le gustan.
· El vestido de fiesta brillante y las joyas que lleva Bela en una escena clave surgieron de la idea de darle algo con lo que estuviese distraída mientras aguardaba la inevitable aparición de «la otra madre». Jeffares-Hourie y el director Rob Savage también decidieron introducir una escena en la que Bela elige lo que quiere ponerse y en la que se usan las joyas de su madre como elemento de vínculo.

La madre, el padre, la abuela Ruth, Lois Anthony
· El look final del padre de Bela pretende representar la coraza de su personaje, con una camiseta de Alice Cooper, unos vaqueros que dan a entender que de joven había sido moderno y una cazadora que le hace sentirse fuerte.
· El vestuario subraya la distancia entre la madre de Bela y la abuela Ruth: la madre viste de un modo elegante, proyectando el poder que quiere representar, y la abuela viste de un modo más bohemio.
· El collar que lleva Karen Allen interpretando a Ruth fue un regalo de una amistad, y Allen pensó que iría muy bien con el personaje. Allen también añadió un detallito: un pequeño ojo dibujado en la uña de su pulgar derecho. El dibujo forma parte de una técnica que Allen había empleado en el pasado al estudiar cómo fomentar sueños lúcidos, y pensó que sería un detalle muy acorde con Ruth.
· Para garantizar que el público percibiese a Lois Anthony como más seria y fiable, Jeffares-Hourie eligió para ella un atuendo profesional.

«La otra madre»
· El mayor desafío del equipo de vestuario fue la ropa de «la otra madre». Se partía de la idea que tenía Bela de una madre perfecta: cálida, familiar y casi una versión idealizada de la típica mamá de la tele. Su ropa se diseñó como parte del mismo proceso de mimetismo que su propio cuerpo, su piel, su pelo, en lugar de vestir con prendas sueltas a una criatura totalmente creada.
· Cuando se encuentra en su momento más convincente, «la otra madre» puede reproducir una versión reconocible de la madre de Bela. A medida que la imitación se desestabiliza, los errores se multiplican: los patrones y las proporciones cambian, las mangas se alargan, las siluetas se estiran y las prendas comienzan a fusionarse con el propio cuerpo.
· La mímica también abarca los disfraces con los que «la otra madre» se funde con el entorno. En colaboración con el departamento de arte y decoración de sets, el equipo de vestuario convirtió elementos de las paredes, cortinas y otros objetos del entorno en cosas ponibles que pudieran en un principio fundirse con el set antes de que se revelase la presencia de la criatura.
· «La otra madre» cobró vida gracias a la actuación de Jessica Chastain, de un grupo de especialistas, tanto en escenas de acción como en contorsiones, y de otros dobles. El departamento de vestuario trabajó mucho con prótesis para preservar la consistencia del personaje pese a los diferentes cuerpos y movimientos, diseñando prendas adaptadas a formas exageradas y uniones de prótesis, además de a las necesidades físicas de los intérpretes para que la criatura y su vestuario se percibiesen como una sola superficie continua. También se crearon versiones adicionales para escenas de acción, con contorsiones, con zancos, para la eliminación de efectos visuales, para escenas submarinas o con agua, para fotografía sobre croma verde y para extensiones de efectos visuales.
· La escena de la sesión de espiritismo fue especialmente complicada en lo que a mímica respecta, con fragmentos de atuendos anteriores que vuelven con proporciones y texturas distorsionadas, cada vez más desgastados y casi como parte de la piel, a medida que la silueta de «la otra madre» va abarcando diferentes fases y a distintas intérpretes.