Animación fantástica inspirada en la leyenda tradicional de Niulang (el Pastor) y Zhinü (la Doncella Tejedora).
Cada persona tiene una historia que merece ser escuchada. La película nos recuerda que no debemos juzgar a los demás sin conocer su realidad y que la empatía, la cooperación y la búsqueda de la verdad son la base para construir relaciones más justas, respetuosas y solidarias.