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  Boiúna: La leyenda del Amazonas  (Beware Boiúna)
  Dirigida por Mike P. Nelson
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Propuesta de supervivencia y terror dirigida por Mike P. Nelson (Noche de paz, noche de horror, V/H/S/85, Wrong Turn: Sendero al infierno) y producida por el responsable de la saga Resident Evil, Jeremy Bolt.

Esta sangrienta e implacable lucha por la supervivencia revive el mito de una colosal serpiente prehistórica, que despierta en las profundidades del Amazonas para reclamar su territorio y decidir quién vive y quién muere.

Protagonizada por Logan Marshall-Green conocido, entre otros, por sus papeles en La odisea (Christopher Nolan) y Prometheus (Ridley Scott), Jessica Rothe, conocida por interpretar a Tree Gelbman en el slasher Feliz día de tu muerte y su secuela, y Kiana Madeira conocida por las trilogías de La calle del terror y After.

Este proyecto surgió de una idea llamada «Titanoboa», que es el término científico real de la serpiente prehistórica que existió y que hace 60 millones de años era el depredador más importante del Amazonas.

El título hace referencia a la mitología brasileña. En las leyendas amazónicas, la Boiúna (o Cobra Grande) es una serpiente gigante y terrorífica que habita en los ríos de la región creando los canales y arroyos (igarapés) al arrastrarse por la tierra y que además tiene la capacidad de transformarse en barcos para atraer, engañar y devorar a los navegantes desprevenidos.

'Boiúna: La leyenda del Amazonas' se rodó en las selvas de Colombia.

Robert Kulzer, de Constantin Film (responsable del reboot de Resident Evil), produce esta película de terror y supervivencia ambientada en Brasil junto a Jeremy Bolt (Adicción perfecta, Black Beauty), de JB Pictures (colaborador creativo de Paul W. S. Anderson desde hace mucho tiempo) con un equipo de productores ejecutivos formado por Mike P. Nelson, Simon Beltrán Echeverri, Warren Goz, Samuel Hall, Michael Rothstein y Juan Pablo Solano.


Una serpiente sensacional: Los orígenes de la película
Si te propones hacer una gran superproducción de aventuras sobre una mítica serpiente gigante en plena selva tropical sudamericana, no podrías encontrar un productor más cualificado para impulsar la producción que Jeremy Bolt. Durante sus más de tres décadas de carrera, ha llevado al público a hábitats infestados de zombis, a cacerías de monstruos, a carreras a muerte y a tierras perdidas. Sería difícil encontrar un productor cinematográfico más comprometido con las emociones y los placeres del cine de género puro que este británico de 60 años. De hecho, fue él el artífice del proyecto de BOIÚNA: LA LEYENDA DEL AMAZONAS.

"Me involucré en el proyecto porque en 2017 leí un artículo sobre los restos de una serpiente gigante encontrados en una mina de Colombia", recuerda Bolt. Por aquel entonces estaba rodando en Sudáfrica, un país que, como dice con un guiño, "está lleno de serpientes", y añade: "Y pensé: "Qué maravilla sería rodar una auténtica aventura en Colombia sobre una serpiente gigante". Y así fue como empezó todo".

Bolt se asoció con su colaborador de toda la vida, Robert Kulzer, que dirige la oficina de Los Ángeles de la poderosa productora alemana Constantin Film. Entre otras muchas, había producido la franquicia de mil millones de dólares de Resident Evil, así como Los tres mosqueteros, Monster Hunter y, más recientemente, Tierras perdidas junto a Bolt.

Le llamó la atención la idea de hacer esta película sobre una serpiente gigante. Y enseguida se le ocurrió quién sería perfecto para dirigirla.

"Había rodado Wrong Turn: Sendero al infierno con Robert Kulzer, lo cual resultó ser una experiencia fantástica", recuerda el director Mike P. Nelson. Fue en torno al estreno de esa película cuando Kulzer habló con Nelson sobre la película de una serpiente gigante que estaba preparando con Jeremy Bolt. "Para ser sincero, una película sobre una serpiente gigante no era precisamente lo que tenía en mente hacer. Pero Robert y Jeremy me preguntaron: "Si hicieras una, ¿cómo la harías?"", explica. Aceptó sentarse con ellos para hablar del tema y que le explicaran el proyecto.

Nelson aportó sus propias ideas sobre cómo debería ser una película así: "Recuerdo que les di una lista de cosas que me encantaría ver en una película de serpientes gigantes, incluyendo cómo serían los personajes e incluyendo una lista con un montón de nombres de personas a las que quieres que les vaya bien, aunque no a todas les irá. Fui muy concreto sobre cómo mostrar la serpiente y cómo podríamos utilizar el entorno para ocultar a esta criatura y conseguir que resultara realmente aterradora. No se trataba de "cómo hacemos una película de una serpiente gigante", sino de "cómo contar una gran historia en la que aparezca una serpiente gigante". Resultó ser una conversación muy divertida". Así que Nelson se reunió con el guionista Alan B. McElroy y empezó a plasmar sus ideas sobre el papel.

"Sabía que iba a ser un reto. Quería que la historia tuviera los pies en la tierra, que resultara muy realista y que se desarrollara en la actualidad", explica el director. "Quería situar la historia en un escenario de gran tensión. El Amazonas, con toda la minería ilegal de oro, no solo era el escenario perfecto, sino otro personaje principal de la película. Cuanto más investigaba, más me daba cuenta de lo importante que era contar esta historia. Cuando nuestros protagonistas se ven inmersos en ese entorno, ya hay conflictos, ya existe esa tensión. Hay mucho en juego".

Así que, finalmente, Nelson y sus colaboradores idearon un guion para BOIÚNA: LA LEYENDA DEL AMAZONAS con el que todos quedaron satisfechos. La película trata sobre un grupo de médicos que se dirige a ayudar a unas aldeas de difícil acceso situadas a lo largo del río Amazonas y sus afluentes. Mike P. Nelson afirma: "Mientras prestan asistencia médica a una aldea remota, un equipo de médicos se enfrenta a un grupo de hombres que están realizando un estudio topográfico para la construcción de una carretera. Este enfrentamiento da lugar a un angustioso momento de legítima defensa en el que muere uno de los topógrafos. Sin fuerzas del orden en los alrededores y sin saber qué harán estos hombres, los médicos se ven obligados a huir hacia lo más profundo de la selva. Pero, a diferencia de los aldeanos, que aceptan su presencia, hay una criatura que no lo hace".

El director tenía muy claro cómo quería que fuera su película, tanto en lo visual como en lo emocional. "Quería darle un estilo espontáneo, casi documental. Estamos rodando en un entorno realmente hostil. Y quería que eso se notara. Se nota cómo ese entorno afecta a todo el mundo. Por muy bonito que sea, no siempre resultaba cómodo".

Todo se reducía a ambientar la historia en un mundo realista que existe en la actualidad, con una criatura que, técnicamente, existió hace 40 o 50 millones de años. Era el depredador más importante del planeta en esta zona del mundo. "La pregunta era: "¿Y si algo así siguiera existiendo?"", dice Nelson. ""¿Hay algo de verdad en la leyenda de Boiúna?". Y entonces cuentas una historia humana y realista en la que nuestros personajes se enfrentan cara a cara con este gigantesco protector de la selva. Queda muy claro que no todos ellos pertenecen a ese lugar...".

La selva es un entorno hostil y extremo; de algún modo encontrará cualquier punto débil y lo aprovechará. "Hay que estar muy atento y confiar en los instintos, centrado al 100 % en sobrevivir", afirma el productor Jeremy Bolt. Y el director Nelson añade: "La selva era increíble por su dureza, pero también por su belleza. No hay nada como estar en el río Amazonas en un barco, en medio de la selva, rodando una película. Fue una experiencia increíble. Es un lugar asombroso, pero también puede ser muy peligroso. Merece respeto. Creo que la experiencia que vivimos allí se refleja directamente en la película que hemos hecho".


Un reparto ejemplar: La selección del reparto
La producción pasó por un largo proceso de casting. Un año antes Jeremy Bolt había trabajado con Kiana Madeira en Adicción perfecta, película que había rodado junto a su colega y productor Robert Kulzer. Tanto Mike P. Nelson como Jeremy Bolt eran admiradores de Logan Marshall-Green desde Upgrade (Ilimitado) y Prometheus. Bolt afirma: "Normalmente, en este tipo de películas, Brennan sería el malo, pero en realidad no lo es; solo es un tipo con algunos problemillas que terminan teniendo consecuencias negativas. Y Jessica Rothe está fantástica en Feliz día de tu muerte, una joven y brillante actriz que, una vez más, aporta un toque humano al personaje".

El director conocía a Kiana Madeira de la trilogía La calle del terror, que le había encantado. "Robert y Jeremy estaban entusiasmados con la posibilidad de que ella se uniera al reparto", recuerda Mike P. Nelson. "Estuvo increíble. Me encantan los actores que plantean preguntas interesantes y tienen su propio punto de vista. Cuando sientes que quieren colaborar. Kiana conectó de inmediato con Lena y entendió su lucha. Aportó intensidad, carácter, y también esa vulnerabilidad a su personaje. Es un personaje que tiene mucho que aprender y Kiana realmente te hacía sentir empatía por ella". Así fue con Madeira, al igual que con Jessica Rothe y Logan Marshall-Green. "Los tres se implicaron al máximo y contribuyeron a desarrollar la historia. Fueron ellos quienes hicieron que los personajes fueran más auténticos, más humanos y más cercanos, incluso más de lo que el guion sugería".

"Es una joven que, aunque creció en la selva, hace tiempo que la abandonó" -dice el director sobre el personaje de Madeira, Lena-. "La razón por la que ha vuelto es para llevar a casa a su hermano, que, al contrario que ella, siente afinidad y amor por la selva. Ese es su hogar. Su gente. Ella, sin embargo, se siente como un pez fuera del agua. No siente que pertenezca a ese lugar. Sabe perfectamente todo lo que esconde la selva... No se trata solo de criaturas peligrosas y difíciles de dominar, sino también de seres humanos que además de destruir la tierra asesinan a la gente por dinero, por riqueza. Cuando llegaron los mineros, su familia fue víctima de esa gente, por lo que ya no quiere tener nada que ver. A lo largo de este viaje, se da cuenta de que tiene una conexión con este lugar, mucho mayor de lo que jamás hubiera imaginado".

"Me encanta esta película porque realmente difumina la línea entre quién es el depredador y quién es la presa, quién es el héroe y quién es el villano", afirma Kiana Madeira. "El guion me gustó desde el principio porque me sorprendió de muchas maneras. Cuando empecé a leerlo, pensé que se trataba de una historia muy concreta, pero su trama tiene tantos giros y sorpresas que disfruté muchísimo. Me encanta que sea tan sorprendente. Y me enamoré del personaje de Lena, de su resiliencia, su pasión, su empuje y su preocupación por las personas que forman parte de su vida".

Y continúa: "Para interpretarla, empecé a practicar el acento dos meses antes del rodaje. Lena tiene unos orígenes muy interesantes. Es colombiana y brasileña, por lo que su acento al hablar español también tiene matices del portugués brasileño. Además, tuve que aprender español, porque en la película tenía bastantes frases en ese idioma. Fue una experiencia completamente nueva para mí. Fue algo nuevo y emocionante, y una forma estupenda de meterme en el personaje mucho antes incluso de que empezáramos la producción".

Por otro lado, está Brennan, interpretado por Logan Marshall-Green, un personaje muy atormentado desde que su hija falleció. Le acompaña en el viaje su hermano Sean, que ha tenido problemas con las drogas y el alcohol. "Brennan se ve obligado a cuidar de su hermano, pero también arrastra el remordimiento por lo de su hija, ya que siente que no estuvo muy presente", explica Bolt. "Fue un padre ausente, así que la selva le brinda la oportunidad de expiar su culpa y enmendar algunos errores, y eso es lo que intenta hacer".

"Trabajar con Logan fue muy divertido", afirma Nelson. "Es muy enérgico y quería meterse de lleno en el papel. Quería hacer sus escenas de acción siempre que podía. Para él era muy importante comprender y transmitir todos los aspectos de su personaje, Brennan, que no se mostraban en pantalla, así como su historia personal, y asegurarse de que todo ello quedara claramente reflejado. Sus expresiones faciales son increíbles, y creo que muestran a un personaje que, a simple vista, parece un antagonista, pero que en su interior es muy complejo: tiene mucha tristeza, mucho arrepentimiento. Es más que un simple villano. ¡Esa evolución del personaje fue realmente emocionante tanto para mí como para él!".

"Era un personaje muy interesante para interpretar, antagonista por un lado y protagonista por el otro", afirma Logan Marshall-Green. "Aporta cierto desconocimiento a la selva. Y de ese desconocimiento surge la película. Sentí que el guion era una oportunidad, al menos para mi personaje, de mostrar las consecuencias de no respetar la naturaleza. Creo que hay un gran respeto por la cultura en la que el director, Mike P. Nelson, intentaba situar a estos forasteros. Me pareció tan auténtico que me entraron ganas de saber más. Hay un gran equilibrio en el guion con los personajes, porque una vez que empieza, no se detiene. Va a toda máquina. Y solo tienes que aguantar el tipo".

Jessica Rothe, más conocida por su papel protagonista en las dos películas de Feliz día de tu muerte de Christopher Langdon, interpreta a Alli, una estudiante de medicina muy ambiciosa decidida a luchar para salvar las selvas tropicales. Es una activista climática, muy inteligente, pero bastante insegura. "Su padre era un médico de gran éxito", cuenta Jeremy Bolt. "Ella está siguiendo sus pasos en la profesión, pero intenta liberarse de la sombra de su padre y labrarse su propio camino, lo que probablemente sea una de las razones por las que se encuentra en el Amazonas: para demostrar a su familia de qué está hecha". El productor la describe como un personaje fuerte y con el que es fácil identificarse.

"Alli es una estudiante de medicina increíblemente comprometida, apasionada y de gran corazón", así describe Jessice Rothe a su personaje. "Ha viajado a la selva amazónica de Colombia para participar en una misión de Médicos Sin Fronteras. La primera vez que la vemos es en una toma increíble ideada por nuestro director, Mike P. Nelson, en la que la vemos a bordo de un barco en el que al principio se siente un poco fuera de lugar, pero en cuanto sale al exterior, se le dibuja una gran sonrisa en la cara y muestra una naturalidad y una tranquilidad que revelan de inmediato su espíritu aventurero. Se siente realmente como en casa en este lugar, aunque uno pensaría que no sería así".

A Rothe le gusta especialmente el universo creado por los cineastas, en el que no es fácil distinguir entre buenos y malos. "La historia es muy compleja y tiene muchas dimensiones, lo que hizo que fuera un escenario muy divertido y sorprendente en el que actuar", comenta, y explica por qué le atrajo el proyecto. "En primer lugar, estaba el director Mike P. Nelson, cuyo trabajo en Wrong Turn: Sendero al infierno me encanta. Es un narrador visual increíble. Pero, además, cuando lo conocí, me pareció la persona más amable y entusiasta que había conocido en mucho tiempo. Se notaba claramente que se preocupaba por ese universo y por sus personajes. Y, por supuesto, estaba deseando actuar junto a Kiana y Logan".

"Jess es la persona más agradable del mundo", afirma Mike P. Nelson. "Se unió a este proyecto de forma muy parecida a Kiana y Logan: ella solo quería conocer a Alli de verdad. En cuanto la conocemos, nos sentimos atraídos hacia ella como por un imán. Es nuestra protagonista. Es ella quien nos guiará en este viaje". Al igual que Logan, para ella era muy importante comprender el pasado de su personaje y aquello contra lo que lucha. "No es solo una joven que huye para salvar su vida. Tiene cosas que quiere hacer. Se encuentra en este lugar donde le han dicho varias veces que no encaja, pero no va a dejar que eso la detenga. Quiere ayudar. Quiere hacer el bien".

Alli tiene un arco narrativo interesante que no solo es suyo, sino que influye en su forma de ver el mundo. "En un personaje como Alli hay esperanza, humanidad, cariño y amor, algo con lo que Lena tiene ciertas dificultades", explica Nelson. "Lena es una persona dura y algo amargada. Alli transmite esa ternura y ese cariño que Lena empieza a darse cuenta de que necesita para sobrevivir en su situación. Alli, a su vez, aprende mucho de Lena. Lena es una luchadora, supera las dificultades y se da cuenta de que tiene que dar un paso hacia adelante para salir airosa de esta situación. Lena no siente que encaje en ningún sitio. Alli quiere encajar.

Son dos mujeres que conectan y aprenden la una de la otra; a lo largo de la película desarrollan una amistad que, en mi opinión, es realmente especial".

Y luego está Callum. Jeremy Bolt dice: "Callum aporta un toque divertido a la película; lo interpreta un joven y brillante actor inglés llamado Will Close. Viaja al Amazonas para conseguir créditos necesarios para su carrera universitaria. En realidad, no quiere estar allí, pero sabe que es algo positivo, trabajar con Médicos Sin Fronteras en lugar de estar en Londres, Nueva York o Los Ángeles. Está enamorado de Lena, la mecánica del barco, interpretada por Kiana Madeira. Pero su amor no es correspondido, y nos da pena".

Lena también tiene sus propios conflictos, ya que no sabe muy bien dónde está su hogar. "En realidad, es originaria del Amazonas, pero también de la gran ciudad", explica Bolt. "Está buscando una causa, un hogar y, sobre todo, a su hermano George, un activista climático al que vemos al principio de la película asaltando un campamento de minería de oro ilegal".

Completan el reparto Raúl, el patrón del barco y exmiembro de la Armada colombiana, un personaje carismático y divertido al que le encanta la buena comida y la cerveza y que tiene un gran sentido del humor; así como Miguel, interpretado por Juan Pablo Shuk, una persona muy culta y sabia, con un profundo conocimiento de las enfermedades de la selva y llena de amor por la naturaleza. "Es él quien se da cuenta de que hay una serpiente gigante entre ellos cuando se encuentra con un caimán regurgitado que ha sido tragado y escupido, y que está cubierto de un moco viscoso que solo puede proceder de una serpiente gigante", explica el productor.

"Teníamos muchas ganas de contar con actores colombianos", señala Bolt. Así pues, a Jaime Newball se le asignó el papel de Raoul y Juan Pablo Schuck fue elegido para interpretar a Miguel. Bolt afirma: "Cuando ruedo una película en un país nuevo como Colombia, me gusta recurrir a tantos miembros del equipo técnico y actores locales como puedo. Creo que, si voy a estar allí, quiero aprovechar al máximo mi estancia, y no tiene sentido que me lleve a todo mi equipo y a todos mis actores. Así que, en cierto sentido, intento contribuir trabajando con todo el talento local que puedo, porque eso significa que, la próxima vez que vuelva a ese país, habré encontrado un buen equipo que, con suerte, habrá aprendido de la experiencia anterior y la comunidad de ese país habrá crecido". Bolt considera que eso es una parte muy importante de su faceta como productor, y continúa: "He descubierto talentos excepcionales en países como Colombia, Sudáfrica, Eslovaquia y Polonia, tan buenos como cualquiera de Estados Unidos o Gran Bretaña".


El increíble Amazonas: El rodaje de la película
"Rodar en la selva no fue nada fácil", explica el productor. "El calor era abrasador, el sudor, insoportable, pero fue una experiencia maravillosa. Lo preferí a rodar en un cómodo plató de Toronto o Londres. Cada día era una nueva aventura, y hacer cine tiene que ser una aventura. Sinceramente, es una de las mejores cosas que hay. Pero, según mi experiencia, si hay que pasar por algunas dificultades, la gente se concentra más. Cuando todo son comodidades, no siempre se saca lo mejor de ellos".

Durante el rodaje en la selva, el director Mike P. Nelson quería que sus personajes estuvieran sucios y sudorosos; no quería que nada pareciera demasiado limpio. "Una de las cosas que siempre me pareció importante era que todo el mundo pareciera sudoroso. Grasientos. Así es como yo estaba todos los días. Así es como estaba nuestro equipo todos los días". Las camisetas de todos estaban completamente empapadas. Tenían manchas de sudor en el pecho, en la espalda y en las axilas. "No quería que pareciera que estábamos dando a nuestro reparto un trato de estrella de cine. Mientras estemos aquí, todos vamos a tener el mismo aspecto asqueroso. Nadie se opuso a eso. A los actores les gustaba que se viera su aspecto natural, lo cual fue genial porque realmente reforzaba la autenticidad. A medida que nos adentramos en la historia, se convierte en un relato de supervivencia cada vez más desgarrador, así que están empapados, salpicados de sangre y barro. No es lo más agradable del mundo. Estás agotado y cansado porque estás trabajando en este tipo de entorno. Eso se nota en las interpretaciones".

Por supuesto, nuestro mayor reto fue hacer la serpiente. "Teníamos que asegurarnos de que quedara totalmente integrada en los escenarios para que fuera creíble", opina Bolt. "Es un reptil de 30,5 metros de largo y 1,1 metros de ancho. Se trata de una anaconda gigante. Como base para el diseño, utilizamos la anaconda verde, que puede llegar a medir hasta 9 metros. Trabajamos en estrecha colaboración con los diseñadores de una empresa colombiana de efectos visuales llamada Folks, con sede en Bogotá. No creo que se haya hecho nunca una serpiente tan auténtica. Esa fue nuestra principal directriz. Nuestro plan era crear la mejor serpiente de efectos visuales de la historia, y lo conseguimos con una empresa colombiana. A veces, al trabajar en Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá, donde hay mucha producción, los equipos no siempre aportan ese nivel de pasión".

En un principio, este proyecto surgió de una idea llamada "Titanoboa", que es el término científico real de la serpiente prehistórica que existió. "Los científicos encontraron un fragmento de vértebra en una mina colombiana perteneciente a una serpiente gigante de 900 kg llamada Titanoboa. Esto hizo que fuera aún más genial poder rodar BOIÚNA: LA LEYENDA DEL AMAZONAS en Colombia", afirma el director Mike P. Nelson.

"Algunas de las serpientes más grandes que existen actualmente tienen vértebras del tamaño de una pelota de golf. La vértebra que encontraron de la Titanoboa es aproximadamente del tamaño de una pelota de sóftbol, así que sabían que se enfrentaban a algo gigantesco. Pude ir a hablar con uno de los científicos que había descubierto esta serpiente. Me enseñó un poco sobre ella y me habló de lo que haría, cómo sobreviviría, dónde viviría y cómo se movería. Obviamente, también nos permitimos alguna licencia artística, pero fue fascinante aprender sobre la criatura real en la que basamos nuestra serpiente".

La razón por la que, principalmente, Bolt quería rodar en Colombia, era porque allí fue donde se encontró el fósil de la serpiente. "Quería rodar la película en una selva de verdad. No quería rodarla en un plató con fondos falsos. No quería ir a la República Dominicana porque todo el mundo va allí. Quería ir al lugar auténtico. Y ese tenía que ser el Amazonas, tenía que ser Leticia, una ciudad majestuosa donde se mezclan Perú, Brasil y Colombia. Así que, la verdad, estoy muy orgulloso de que hayamos rodado esta película sobre esta increíble criatura en el lugar donde solía vivir, pero también de que podamos mostrarla en el mundo actual. Es todo un logro".

La serpiente aparece desde el principio; se llama Boiúna, que es el término tradicional colombiano para referirse a una serpiente gigante. Hace 60 millones de años era el depredador más importante de la región, en un clima muy pantanoso y muy caluroso. Se extinguió cuando la temperatura y el clima se volvieron más cálidos. "Ahora que el clima vuelve a enfriarse, no hay razón por la que no pueda reaparecer para defender la selva tropical de los mineros ilegales y la deforestación", señala Jeremy Bolt. "Así pues, nuestra metodología para crear la serpiente fue: primero viene la secuencia guionizada. A continuación, los efectos especiales crearán un movimiento dentro de la selva que imite el de la serpiente, literalmente haciendo que se muevan las hojas o los árboles. Los efectos especiales también cuentan con un gran tubo por el que se sopla aire, que luego tiramos para imitar la forma en que la serpiente interactuaría con el follaje. Después, tomamos todas estas referencias e introducimos todos los datos en los ordenadores, donde se diseña la serpiente".

Cada secuencia de la serpiente cuenta con una previsualización, creada por Mike P. Nelson en colaboración con la empresa de efectos visuales. Esa previsualización constituye la base de dichas secuencias. Y esas visualizaciones se basan en los storyboards del director. Por lo tanto, hay un componente rodado directamente ante la cámara mediante efectos especiales, que se centra principalmente en la forma en que la serpiente va a interactuar con el entorno. "Seguro que todos habéis visto efectos visuales que parecen un poco falsos", comenta Bolt. "A menudo se debe a que el objeto no da la sensación de estar realmente integrado en el fondo. Hemos trabajado muy duro para que sintáis que esta creación digital está realmente ahí, moviéndose entre los árboles, las ramas y el follaje".

Dicho esto, los cineastas se aseguraron de que, durante la fase de creación de los efectos visuales y el diseño de la criatura, esta partiera de una base realista e imitara el aspecto que podría haber tenido basándose en los fósiles encontrados. Si existiera hoy en día, ¿cómo habría evolucionado? ¿De algo más parecido a una boa a algo más parecido a una anaconda?, ya que esas son las serpientes más grandes del mundo. Mike P. Nelson afirma: "Creamos nuestra propia criatura. Hicimos una fusión entre una pitón y una serpiente tipo anaconda. Nos preguntamos si habría evolucionado para parecerse un poco más a eso. Fue realmente emocionante. Hablamos mucho sobre qué haría cualquier otra película con una serpiente gigante... Y luego hicimos justo lo contrario".

Eso suele reducirse a mostrarlo constantemente. Nelson señala: "Para nosotros se trataba de averiguar: ¿qué mostrar y qué no? ¿Cómo nos sentimos cuando aparece en pantalla? ¿Cómo lo mantenemos oculto entre las sombras y damos la sensación de que te está observando? ¿Cómo hacemos para utilizar el agua para ocultarlo? ¿Cómo utilizar la oscuridad para ocultarlo? ¡Es tan grande y la selva es tan densa que, a veces, sería imposible verlo! Fue muy divertido explorar eso. Nick Seal y su equipo de artistas son sencillamente increíbles. Queríamos actuar con moderación. En los efectos visuales, eso es algo que no se utiliza lo suficiente. Dimos un paso atrás e intentamos averiguar cómo convertirla en una criatura aterradora que diera la sensación de que realmente existe en nuestro plano. Fue todo un reto, pero al final mereció la pena. Lo que tenemos en pantalla es muy emocionante. Nunca había visto nada igual. Estoy muy orgulloso".

Nelson no había rodado antes una película con tantos efectos especiales. "He utilizado efectos especiales en mis películas, pero nunca había creado íntegramente una criatura con efectos especiales. Estaba un poco fuera de mi zona de confort. Lo que sí tenía claro era cómo quería que se percibiera. El uso de trucos prácticos con el entorno, el trabajo de los especialistas y las tomas espontáneas hicieron que realmente pareciera que la serpiente estaba allí. Al trabajar con el equipo de efectos especiales de Bogotá, se mostraron totalmente dispuestos a experimentar. Entendieron perfectamente la visión. Y lo cierto es que nos lo pasamos genial durante todo el proceso".

"Volvería a Colombia sin pensarlo dos veces", continúa el director. "Me encantaría volver y explorar aún más a fondo el país. Sin duda, regresaría a Leticia. La gente allí es muy acogedora y amable. El reparto local fue increíble. Nos recibieron con los brazos abiertos y disfrutaron enseñándonos su tierra. Se notaba que estaban muy orgullosos de ella. Además, nuestro trabajo les intrigaba mucho, porque no hay muchas películas que se rueden por allí. Para nosotros, como extranjeros, fue una experiencia reveladora. Pero para ellos también fue sorprendente ver cómo se rodaba una película, y se mostraron muy naturales. Nunca antes había trabajado con gente tan increíble".

La diseñadora de producción Angélica Perea, por su trayectoria profesional, era la elección lógica para BOIÚNA: LA LEYENDA DEL AMAZONAS. Había trabajado en El abrazo de la serpiente y Pájaros de verano, y también había colaborado en la miniserie Frontera verde, dos películas visualmente muy impactantes que hicieron ver al director Nelson que se podía rodar una película en esa zona del mundo y dotarla de ese toque especial. Sabía que necesitaba una explotación forestal para BOIÚNA: LA LEYENDA DEL AMAZONAS. "Teníamos que conseguir el pueblo de Río Lejos y hacer que realmente pareciera que estaba alejado de las rutas habituales" -explica-. "Angélica ya había estado antes en algunos de esos lugares. Había investigado muchísimo sobre la zona. Ella y sus diseñadores crearon modelos en 3D de los escenarios, como los campamentos de mineros de oro. Tanto ella como yo habíamos visto noticias y un documental titulado River of Gold. De ahí sacamos la inspiración, de todos esos lugares reales. Y luego ella simplemente tomó todas esas imágenes y referencias, y creó esos lugares que parecían llevar años allí. Fuimos muy exigentes a la hora de conseguir esa sensación de que todo fuera real y estuviera lleno de vida. Angélica fue una magnífica compañera creativa en todo este proceso".

Pero el aliado creativo más importante de Nelson es el director de fotografía Nick Junkersfeld, que ha estado a su lado durante toda su carrera, desde sus primeros cortometrajes. El director afirma: "Sin duda, parece que Nick y yo estamos unidos por la cadera; es mi compañero de aventuras. Yo llego con una visión y él siempre es capaz de elevarla y llevarla a cabo de la forma más maravillosa. Es uno de esos tipos con los que nos terminamos las frases el uno al otro o con los que hay una especie de conexión telepática. Tenemos una especie de lenguaje propio, y eso me da la seguridad de saber que seré capaz de sacar adelante incluso las escenas más difíciles".

Y continúa: "Todos los proyectos en los que hemos trabajado juntos han sido una carrera contrarreloj; la mayoría de las películas que hemos rodado juntos han sido rodajes realmente difíciles. Wrong Turn: Sendero al infierno se rodó en el bosque, en entornos muy desagradables, en cuevas y, nuevamente, en lugares muy sucios, sudorosos y de difícil acceso. En V/H/S/85 estábamos en un barco en un lago con sangre falsa y buscapiés. Aquí tuvimos que ingeniárnoslas para rodar todo esto con equipo -o, a veces, incluso sin él-, con especialistas y efectos visuales en medio de una selva densa o en pleno río Amazonas. Nick es realmente bueno en eso. Sabemos cómo hacerlo y conseguir que quede impresionante".

Junkersfeld comenta: "El público puede esperar profundidad en los personajes del reparto, que representan lo que realmente está ocurriendo en esa parte del mundo de una forma muy realista; sin embargo, la película añade un toque de elemento fantástico al presentar a este enorme animal acechando entre las sombras. Es una película bastante compleja y emotiva para el género al que pertenece. Tiene drama humano. Incorpora elementos de las luchas sociales y medioambientales que existen allí. Pone de relieve realidades de las que yo no sabía realmente nada antes de incorporarme al proyecto. Básicamente, te sumerge en el mundo en el que vivimos, te lleva un paso más allá de lo que probablemente habías llegado antes y te abre la mente a lo que podría acechar en lo más profundo de la selva amazónica".

En conclusión, Mike P. Nelson señala: "El público debe prepararse para embarcarse en un gran viaje. Ante todo, hay personajes de los que te enamorarás. Y también te entristecerá su pérdida, porque no todos salen con vida. Hemos hecho una película de miedo, intensa y que provoca ansiedad, que empieza de forma un poco desprevenida y acaba agarrándote por el cuello y arrastrándote a través del barro, las rocas y la sangre. Y, con suerte, te destrozará cuando te encuentres cara a cara con nuestra serpiente, la madre de las aguas... Boiúna".

Y prosigue: "Me inspiré en películas como Carga maldita y Alien, así como en las mejores obras de Werner Herzog, como Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo, todas esas películas en las que te ves inmerso en entornos realmente angustiosos. Una de las cosas que siempre nos repetíamos era: "A la selva le importa un comino". Esa era, en cierto modo, nuestra directriz. Recuerdo haberlo hablado en repetidas ocasiones con Jeremy y con Nick y siempre acabábamos volviendo a eso".