Mauro, interpretado por Javier Botet, es un asesino en serie que sale una noche más en busca de una nueva víctima. En un bar de carretera se cruza con Amaranta, interpretada por Clara Alvarado, una joven que aparentemente reúne todas las características para convertirse en un objetivo fácil.
Pero las apariencias engañan. Lo que comienza como una nueva noche de caza da un giro radical cuando la supuesta víctima revela una cara completamente inesperada. El cazador pierde el control de la situación y acaba obligado a luchar por su propia supervivencia. Comienza así un perverso juego de inversión de roles en el que víctima y verdugo intercambian sus posiciones y donde la tensión, la violencia y el humor negro se combinan para jugar constantemente con las expectativas del espectador.
Porque en Gummy nadie es exactamente lo que parece.