La película no cuenta con ningún tipo de subvención ni con ningún tipo de inversión externa, cuatro jóvenes han realizado con mucho empeño y trabajo este documental cuyo coste es prácticamente cero. Los únicos gastos que han existido han sido los necesarios para viajar a las zonas donde se desarrolla la historia, lo que supera por poco los 3000 euros, salidos todos ellos de los bolsillos de los propios autores.