El guión de la película se centra en Manuel, el héroe de la historia y Julian, su mejor amigo y compañero de colegio. Mientras juegan al futbol su pelota va a parar a un campo de minas de donde desesperadamente tratan, junto con otro amigo apodado Poca Luz, de recuperar su preciado objeto, tan esencial para su vida del día a día y de sus sueños. A partir de entonces, la dura realidad invade poco a poco en sus juegos.
El sonido de los helicópteros en la noche y la pintada en las paredes que, al principio, eran una señal lejana de un conflicto armado que comienza a parecer más y más amenudo en la vida de los habitantes de La Pradera.
Al final, una serie de difíciles y impredecibles sucesos provocan la separación de Manuel y Julian para siempre, frustrando sus sueños de infancia tanto como los de los adultos, quienes tienen que enfrentarse a un estraño y arduo destino, con un desconocido resultado.