Veranos condenados es el segundo avance del segundo álbum de Ruslana, donde la artista saca a relucir su lado más profundo, emocional y pausado del proyecto. Habla de un verano extraño, atravesado por la nostalgia y por la sensación de que algo no llega a estar bien del todo, aunque resulte difícil ponerle nombre. La canción captura el contraste entre la imagen que suele asociarse a esta época del año y una realidad mucho más íntima: recuerdos que pesan y emociones y momentos que dejan una huella agridulce. Estreno 4 de septiembre de 2026.
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