En la remota y misteriosa región de los pantanos y las marismas, al sur de Irak, viven desde siempre Zamán y su mujer. Para ellos, el límite del mundo no sobrepasa el horizonte de las marismas. Sobre el agua se conocieron. Y sobre el agua, en su casa de cañas, construyeron su vida. Como las escasas palmeras que puntúan el paisaje salvaje, su amor resistió a las tormentas que asolan Irak. Su amor se enraizó con el tiempo. Uno se casa para la eternidad en esta región!
Un día, sin embargo, Zamán descubre que su mujer sufre una extraña enfermedad, estigma de la guerra. Tras consultar al único médico de la región, y siguiendo sus consejos, decide partir hacia una gran ciudad para intentar encontrar un medicamento. Entre el sufrimiento de dejar sola a su mujer y la esperanza de un "milagro", se embarca en su pequeña canoa.
Zamán va a cruzar las marismas y remontar el Tigris. En la primera parte de este viaje, desde el río, Zamán es testigo de los acontecimientos que tienen lugar en las orillas: la historia antigua y actual de Irak y de su pueblo.
En Amara, la gran ciudad, Zamán se enfrenta a múltiples desilusiones. Al borde de la desesperación, se resigna entonces a dirigirse a Bagdad, que aparece como el único destino en el que pueda encontrar lo que busca. El camino es largo, el Tigris le reserva todavía algunas sorpresas y en la capital vive su primera confrontación real con la civilización moderna.
De regreso a su aldea, Zamán es feliz. Su mujer que tanto le ha esperado, también. Pero las escasas palabras que intercambian serán las últimas de esta mujer, que muere.
