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Michael cartel reducido El origen de un iconoMichaelDirigida por Antoine Fuqua
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Sinopsis
MICHAEL es el retrato en la gran pantalla de la vida y el legado de uno de los artistas más influyentes que el mundo haya conocido.

La película nos muestra el viaje de Michael Jackson más allá de la música, desde el descubrimiento de su extraordinario talento como líder de los Jackson Five hasta convertirse en una visionaria estrella cuya ambición creativa despertó un incansable afán por consagrarse como el mayor icono de la industria del entretenimiento.

Descubriéndonos tanto su vida fuera de los escenarios como algunas de las actuaciones más emblemáticas de su carrera en solitario, MICHAEL nos brinda un asiento en primera fila para conocer a Michael Jackson como nunca. Aquí comienza su historia.


Los personajes
MICHAEL JACKSON - JAAFAR JACKSON
En los primeros compases del casting de MICHAEL, Jaafar Jackson nunca estuvo en las cartas. Aunque era habitual que le dijeran lo mucho que se parecía a su legendario tío, sabía que encarnar las incandescentes habilidades de Michael y su capacidad camaleónica era una responsabilidad que haría pensárselo dos veces hasta a los actores más consumados. «Cuando me enteré de que iban a hacer esta película, no se me pasó por la cabeza que yo fuera a interpretar a Michael», confiesa. «Nunca había pensado en ser actor. Enseguida me planteé quién podría interpretar el papel de mi tío».

Por otro lado, Jaafar había estudiado todo lo relacionado con su tío con más pasión que nadie. «De pequeño, estaba obsesionado con él», admite. «Me sentaba delante de la tele en el mismo salón que Michael se había sentado en su día para ver sus giras y videoclips, estudiándolo a fondo. Por aquel entonces no sabía por qué lo hacía, pero quería empaparme de esa energía tan fascinante que emanaba».

Pero el instinto de King le hizo sentir una corazonada con una certidumbre que pocas veces había tenido en su galardonada carrera descubriendo a nuevas promesas. «No fue por nada que dijese Jaafar ni por su aspecto. Sentí simplemente que era la persona adecuada con tal intensidad que me vi incapaz de ignorarlo», recuerda King. «Fue un poco como cuando Rami Malek entró en mi oficina y me dijo que quería interpretar a Freddie Mercury. Pero, en este caso, la cosa iba incluso más allá. Había algo tan espiritual en Jaafar que, con solo hablar de Michael con él, me emocioné». King asegura: «Vimos a casi 200 actores de todo el mundo y ninguno pudo imponerse a Jaafar».

Lydia Silverman explica que todo el equipo sintió algo especial por Jaafar Jackson la primera vez que lo conocieron en persona. Tal y como rememora: «Supe inmediatamente lo que Graham sintió la primera vez que vio a Jaafar. Irradiaba un aura especial. Tiene un alma única capaz de canalizar de forma natural a su tío». Silverman añade que Jaafar ahondó en esa conexión natural mediante una intensa preparación, haciendo así hincapié en lo dedicado que estaba al papel: «Nunca he visto a nadie esforzarse tanto como a Jaafar».

Fuqua también se sentía encandilado por la presencia de Jaafar. «La primera vez que lo vi, pensé que Jaafar tenía que estar actuando, porque transmitía lo mismo que su tío, con esa aura de bondad. Luego me di cuenta de que es así de verdad. Poco después, hicimos una prueba en pantalla con peluquería y maquillaje y su parecido con Michael nos dejó de piedra. Cuando le hacíamos preguntas metido en el papel, nos daba respuestas tan maravillosamente poéticas, como el propio Michael, que a nuestro director de fotografía Dion Beebe, a Graham y a mí se nos saltaban las lágrimas».

En cuanto Jaafar tomó la decisión, su compromiso fue inquebrantable. «Fui incansable y ensayé todos los días, hora tras hora, hasta creer de verdad lo que veía ante el espejo», dice Jaafar.

Recibió rigurosas clases de baile con el innovador equipo de coreografía formado por Rich y Tone Taluega, descubiertos por uno de los coreógrafos de Michael, una pareja profesional que puede presumir de haber bailado y salido de gira con él a partir de 1996, con HIStory. Además, Jaafar trabajó con un profesor de interpretación. Comenzó a dormir y ensayar en el antiguo dormitorio de Michael en la casa de Hayvenhurst Avenue, en Encino.

Los productores confiesan que fue muy estresante esperar a que Jaafar se preparase. Según recuerda King: «Al principio, Rich y Tone me dijeron que no estaban seguros de poder conseguir lo que pretendían con Jaafar porque los movimientos de Michael eran inimitables. Pero cuando se lo conté a Jaafar me pidió que por favor le diésemos algo de tiempo. Y así lo hicimos».

En ese tiempo, Jaafar se dedicó a prepararse en cuerpo y alma con una inusual y feroz disciplina. Al hacerlo, ese esfuerzo ímprobo le permitió entender el modo en que la dedicación de Michael impulsó su trayectoria artística.

«Michael siempre estaba viendo a artistas que lo inspirasen, analizando su labor para comprender lo que los hacía grandes e incorporando esas cualidades a su propio repertorio. Yo usé con él ese mismo proceso que él ya había empleado con otros. Además de todo lo que ensayaba, veía montones de entrevistas y vídeos caseros privados para empaparme de los matices, los gestos y, ante todo, de su lado humano».

Y añade: «Tuve la suerte de contar con acceso a cosas que Michael había escrito, lo que me permitió acercarme de un modo más íntimo a su realidad. Creé una habitación de investigación con la pared totalmente cubierta de citas de sus mantras, manuscritos suyos, datos de logros de su vida y una cronología completa de lo que estaba pasando en el mundo en diferentes momentos de su vida, porque todo eso formaba parte de él y de lo que creaba».

A medida que iba explorando la música de Michael con más profundidad de lo que nunca lo hizo como fan, Jaafar se sentía cada vez más fascinado por la forma en que Michael disolvía el propio concepto de género, transportando a los fans a un lugar donde confluían ritmos de R&B, rock & roll, jazz, funk, hip-hop y baladas sin límite alguno. También comenzó a ver a Michael no solo como un visionario musical, sino como un pionero social que derribó las barreras raciales que siguen interponiéndose en el mundo de la música. En un momento en el que el rock y el soul no se mezclaban, Michael no solo se convirtió en el primer artista negro con una presencia contundente en la famosísima cadena musical MTV, sino que algunos de sus videoclips entraron en el Olimpo de los más vistos de toda la historia.

«Michael siempre decía que quería que su música fuera universal, para todo el mundo», asegura Jaafar. «Esa parece haber sido su visión desde el principio, unir a la gente a través de la música. No quería que las grandes corporaciones definiesen la música que debías escuchar. Luchó por ello y eso abrió caminos para todos los artistas que vinieron detrás».

Tal y como recuerda King, «Uno de los momentos más emotivos de toda mi carrera fue el día en que le enseñé la prueba en pantalla de Jaafar a la madre de Michael, Katherine. Su reacción lo dijo todo. Me pidió que me acercase y simplemente me dijo: “Es Michael”. Y yo le contesté: “Es cuanto necesito oír”».

Para siquiera imaginarse calzándose las características zapatillas de Michael, Jaafar sabía que tendría que demostrar mucha más determinación que en cualquier otro momento de su vida. Recuerda vívidamente la primera vez que vio a su tío iluminar un escenario, haciendo entrar en trance a todo el público del Madison Square Garden. «El rugido de los fans gritando y el absoluto amor que sentían por él es algo que yo nunca había experimentado anteriormente. Era tan intenso que casi daba miedo», recuerda.

¿Sería él capaz de desplegar ese dominio del escenario? Y ahí es donde Rich y Tone entraban en juego. Esta dinámica pareja de hermanos viajó con Michael en su gira mundial HIStory y ha trabajado con artistas de la talla de Madonna o Gwen Stefani. En ese momento, centraron su atención en remodelar por completo el cuerpo de Jaafar para que pudiera expresar todo el repertorio de Michael: los giros, las patadas sacacorchos, los momentos de puntillas, el fascinante moonwalk y la combinación de jazz, funk, claqué y baile africano y urbano.

«Rich y Tone tenían lo que necesitábamos: una absoluta atención al amor por los detalles de Michael», asegura Fuqua. «Es fácil comprender por qué eran profesionales tan especiales para Michael; miman hasta el más sutil de los movimientos. Y eso fue lo que le infundieron a Jaafar. Jaafar lo dio todo, trabajando día y noche, para perfeccionar hasta el gesto más minúsculo».

Jaafar, por su parte, destaca que el dúo no solo lo motivó físicamente, sino que le regaló montones de valiosas historias sobre Michael y su proceso. «Compartimos nuestras experiencias yendo de gira con Michael, cómo era asimilar aquella vorágine de fans. Pero lo principal que queríamos resaltar es lo duro que trabajaba su tío», dice Rich.

«Billie Jean probablemente sea su actuación bailada más emblemática, la que, como a mi hermano le gusta decir, cambió el espacio y el tiempo», dice Tone. «Si Jaafar era capaz de sacar adelante esa actuación, iba a ser capaz de hacerlo todo».

La decisión de Jaafar de ensayar en la casa de Hayvenhurst, donde su tío había vivido, hizo que todo cobrase aún más realismo. «Me pareció crucial exponerme a la misma energía que había rodeado a Michael en ese momento», dice. «Yo también me crie en esa casa y tengo recuerdos personales de Michael allí, así que es un lugar cargado de emociones».

Impulsado por un credo perfeccionista del que no tardó en apropiarse, Jaafar siguió mejorando, aportando más de sí mismo a los pasos. «Los matices de Michael no se pueden fingir», dice Tone. «Pero lo suyo es ver también la verdadera alma de un bailarín reflejada en sus movimientos. No queríamos convertir a Jaafar en una mera copia. La clave era siempre dejar que parte de la luz de Jaafar brillase por sí misma y valernos de sus puntos fuertes».

Tone prosigue: «Jaafar estuvo a la altura de este inmenso desafío. Le costó dos años perfeccionar lo que vemos en la película, pero lo cierto es que realmente consiguió algo que creemos que nadie más hubiera sido capaz de hacer».

En el set, Jaafar también impresionaba con la extraordinaria resistencia que había desarrollado. «Los movimientos de Michael siempre fueron una conversación con el público», comenta Fuqua. «Desarrolló un idioma y una conexión espiritual muy particulares. Eso Jaafar lo dominaba totalmente. Pero, además, era capaz de hacerlo toma tras toma, dando el 110 % cada vez». Para la parte más lúdica de Michael, cuando se relaja en casa con sus amigos y animales, Jaafar era igual de certero. «Para no haber actuado en su vida, me alucinó su instinto dramático», asegura Fuqua.

Tal y como explica Logan, «Lo increíble de Jaafar es que sabe convertirse en parte de la ecuación». Jaafar interpreta a Michael como personaje más que copiarlo y hace que la actuación sea fabulosa porque «aporta su propio ímpetu, su propio poder y su carisma al papel de Michael Jackson».

King lo resume con sus propias palabras: «Nunca había visto a un actor llegar tan lejos para encarnar a un personaje. Por mucho que Jaafar lleve a Michael en su ADN, llegó a un punto mucho más alto y emotivo de lo que nunca habíamos soñado».

«Está en el centro, es una especie de enchufe. Lo conectas y la película cobra vida», prosigue.

MICHAEL JACKSON DE NIÑO - JULIANO VALDI
Cuando el mundo conoció a Michael, la futura superestrella no era más que un niño, aunque desbordante de talento, curiosidad y una candidez absoluta que parecía alimentar esa forma de cantar que iba directa al corazón. Podría haber sido un chaval más de clase trabajadora del Medio Oeste norteamericano. Pero Joe, el padre de Michael, supo identificar su talento cuando aún estaba en edad escolar, y combinó su falsetto angelical y su energía sobre el escenario para cimentar el éxito de la familia. Una vez que los Jackson 5 firmaron por Motown, el joven Michael comenzó a absorber un proceso de formación práctico de algunos de los compositores y cantantes más destacados de todos los tiempos.

Era difícil de imaginar que pudiese haber un niño con esa mezcla única de promesa, sensibilidad y dulce inocencia. Los cineastas se mostraron absolutamente entusiasmados cuando se toparon con esa combinación en Juliano Valdi, que, con solo nueve años, estaba más que dispuesto a lanzarse a cantar temas tan inimitables como ABC, I Want You Back o I’ll Be There como si hubiese nacido para ello.

El productor Graham King recuerda la primera vez que vio la audición de Valdi. «Juliano llegó, leyó las líneas correspondientes, hizo la escena y lo clavó absolutamente», dice. «Era casi como si tuviera una estrella sobre la cabeza que lo iluminase».

«Juliano es un auténtico torbellino de energía imparable», asegura Fuqua riéndose. «Pero a la vez es un niño muy dulce y con un talento extraordinario. No es solo un gran cantante y bailarín, sino que tiene la inusual habilidad de conectar con emociones puras cuando está actuando. Cuando Juliano llega, es como si fuera un hombre hecho y derecho, pero en pequeñito. Michael era igual a los nueve años».

Según Logan, el joven actor capturó la complejidad emocional requerida para el papel, hallando el equilibrio perfecto entre vulnerabilidad y alegría. Según nos explica, «Lo que Juliano aporta a la película es algo muy único. Era una inyección de sentimientos y felicidad a partes iguales, porque cuando yo escribo en el guion “Michael alza la vista abriendo mucho los ojos, con mirada herida”, para mí es fácil escribirlo, pero luego hay que ser capaz de plasmarlo, y el mérito en ese caso es de Juliano».

Logan añade que tanto Juliano como Jaafar son capaces de transmitir la auténtica alegría que Michael experimentaba actuando, porque el propio Michael decía que sobre el escenario era donde más se sentía él mismo. «Y creo que eso es lo que los dos (Juliano y Jaafar) han conseguido; fueron capaces de modular sus actuaciones para resultar accesibles y humanos».

En efecto, al igual que Jaafar, Juliano invirtió largas jornadas a lo largo de varios meses de ensayo, no solo en investigar el pasado de Michael, sino en encontrar su voz y su forma de moverse. «Mi mayor logro fue aprenderme el paso de abrirse de piernas de James Brown», asegura con entusiasmo Juliano. «Fue genial dominarlo y estoy muy orgulloso».

Juliano entendía perfectamente todo lo que bullía en el interior de Michael. «Michael era una persona muy tímida y no le gustaba acaparar la atención, pero era ponerse a bailar y todo eso desaparecía», explica Juliano. Juliano también se sentía libre cuando actuaba. Incluso Rich y Tone se quedaron impresionados por semejante despliegue de habilidad de alguien tan joven. «A veces hacíamos que Juliano calentase con unos cuantos pasos de James Brown. No hay mucha gente capaz de hacerlos y nadie desde luego con la maestría del propio James. Pero Juliano es lo más cercano a eso que puedas encontrarte porque tiene un don», comenta Tone.

Y Rich añade: «Es un chaval de ahora que ha sido capaz de empaparse al instante de pasos de baile clásicos como el camello, el James Brown, el mashed potato, el jerk y mucho más. Te permite hacerte idea de su talento. Creo que será una gran estrella. Tiene una mentalidad laboral admirable y disfruta afrontando desafíos».

King cree que «el público va a enamorarse de la alegría auténtica de Juliano porque es muy similar a la de Michael y conecta totalmente con la actuación de Jaafar».

Juliano está acompañado por un cuarteto de actores que representan al resto de hermanos, Jermaine, Tito, Jackie y Marlon: Jayden Harville, Judah Edwards, Nathaniel Logan McIntyre y Jaylen Lyndon Hunter. Los cinco actores forjaron lazos profundos y desarrollaron su propio ritmo como hicieron los hermanos en la vida real.

JOE JACKSON - COLMAN DOMINGO
Jaafar Jackson ha estado rodeado de compañeros de reparto tan experimentados como generosos. Entre ellos, uno de los actores más fascinantes y aclamados del panorama actual, Colman Domingo, nominado en dos ocasiones al Oscar® y nominado a los Premios Tony, en el papel del complicado patriarca de la familia Jackson y mánager del grupo, Joe.

Nacido en Arkansas, Joe desarrolló su vida adulta en Gary, Indiana, como aspirante a boxeador y operador de grúas de la empresa Inland Steel. Cuando se casó con Katherine Scruse, fundaron una familia que llegaría a contar nada menos que con 10 hijos. Uno de ellos murió al poco de nacer. Un día, Joe se dio cuenta de que sus hijos habían estado trasteando con instrumentos musicales y le habían roto una cuerda de la guitarra. En ese momento, vio el modo de salir de la vida que llevaban. La posibilidad de un futuro distinto para su familia. Reconociendo su talento y cultivando su interés, formó un grupo con ellos y los sometió a un horario de ensayos increíblemente estricto. No tardó mucho en conseguir bolos para los Jackson 5 en locales públicos, haciendo crecer su fama hasta que resultaron irresistibles para la propia Motown.

Los valores obsoletos de Joe y su exigente dureza como padre y mánager estaban destinados a chocar con la incipiente independencia de Michael. Pero Joe estaba decidido a que la familia alcanzase el estrellato en bloque. Domingo supo poner de relieve los conflictos de este hombre tan importante en la búsqueda de Michael de su verdadera identidad.

El productor Graham King segura que Domingo era el actor soñado para el papel. «Pensé en llamar a su agente y mandarle el guion. Es un tipo ocupado». King no esperaba que todo encajara tan rápido. Una semana después, Domingo ya estaba fichado. Y en su primer encuentro todo quedó confirmado. «Fue increíble que alguien de su talento viniera y supiera ver que Joe Jackson no era una persona plana, sino que tenía una personalidad mucho más complicada», dice King. «Colman se sintió atraído por esa complejidad».

En palabras de Fuqua, «Colman es un actor fabuloso y, más aún, un ser humano extraordinario. Ambos teníamos la convicción de no demonizar a Joe, sino de humanizarlo. Al principio, vemos a Joe volviendo a casa de la siderurgia; Colman se detiene en la puerta de entrada e inspira hondo. Ves todo el peso que Joe debía de sentir como padre de nueve niños a los que tenía que proteger y cuidar todos los días. Colman ha hecho un trabajo maravilloso evocando no solo la constante motivación de Joe, sino también sus miedos más profundos».

Domingo se adentró en el papel con un ferviente espíritu inquisitivo, sintiendo una inmensa atracción por el guion. «Hay muchas opiniones acerca de cómo era Joe, pero yo quería llegar más allá de las apariencias y explorar lo que le convirtió en la persona que era. ¿Cómo hacía daño? ¿Cómo amaba? ¿En qué momento se sintió frágil? ¿Qué había tras esa diligencia extrema como padre?».

Aunque Domingo investigó mucho y leyó varias biografías, también aportó su propia perspectiva familiar. «En su visión del mundo, creo que Joe era en cierto modo como mi padrastro. Mi padrastro apenas había llegado a secundaria estudiando y era un currante con una actitud muy inflexible conmigo, porque ese era el único modo que concebía de hacer las cosas. Su objetivo era enseñarme a ser responsable, a no meterme en líos, a tener ética laboral. Creo que entiendo a Joe, pero hay que descifrar lo diferente que era ser padre por aquel entonces».

«La primera vez que vi a Jaafar, estaba interpretando a Michael y despertó muchos sentimientos en mí», recuerda Domingo. «Al principio, me sentí puramente conmovido. Pero luego tuve la extraña sensación de querer protegerlo y cuidarlo. Confié en que ese sentimiento tan auténtico era lo que motivaba a Joe a comportarse del modo que lo hacía».

Domingo se quedó absolutamente sorprendido por Jaafar como compañero de escena y como fenómeno en sí mismo. «Jaafar es muy especial», reflexiona. «Lo que me fascinó es que no solo se movía como Michael, sin que conectaba absolutamente con el porqué de esa forma de bailar, lo que significaba cada gesto para Michael. Es un nivel de alquimia entre el actor y la persona real que no se suele ver».

Y lo mismo asegura de Juliano. «Al igual que Michael, Juliano es sensible, carismático, un alma que ha vivido mucho. Es una persona con sentido de la diversión, pero a la vez muy madura, y he mantenido conversaciones muy profundas con él. El cielo es realmente el límite para él».

KATHERINE JACKSON - NIA LONG
Si Joe lideraba la familia con mano de hierro, la matriarca Katherine era el bastión espiritual de la casa, siempre presente para ayudar a sus hijos a lidiar con todos los cambios que trajo la fama. La encargada de representar la fuerza y el afecto de Katherine fue Nia Long, cuatro veces ganadora del Premio NAACP por sus papeles en El mejor amigo del novio, Turno de guardia y The Best Man: The Final Chapters. «Era maravilloso contar con Nia en el set», asegura Fuqua. «Tiene todas las cualidades amorosas y maternales de Katherine, y supo transmitir ese mismo cuidado a Jaafar y Juliano».

King añade: «Nia emana dulzura. Y Katherine era la matriarca de la familia. Lo sigue siendo. Katherine transmite esa misma dulzura. La vi de inmediato como Katherine. Y pensé que, poniéndola junto a Colman, esa dulzura contrastada con la personalidad más árida de él... La química podía ser maravillosa».

Domingo asegura: «Me encantó trabajar con Nia. Tiene mucho fuego en su interior bajo esa belleza y esa elegancia. Y ambos tuvimos el mismo instinto para mostrar que, en aquellos días, en ese hogar se respiraba amor de verdad, a pesar de todo».

Long recuerda el primer momento que vio a Domingo totalmente transformado en el patriarca de la familia. «La primera vez que vi a Colman ya totalmente vestido y maquillado, recuerdo mirarlo y pensar: “Dios mío, es totalmente Joe Jackson”. Porque yo lo conocí en persona».

Long quedó igualmente impresionado por el compromiso de Jaafar Jackson con la labor de interpretar a su legendario tío. «La cantidad de trabajo que Jaafar ha invertido es de otra galaxia», asegura. «Se ha pasado años preparándose para el papel hasta tener todo absolutamente dominado. Los gestos, los pasos de baile, la voz, su cautela, sin olvidar la dulzura y la determinación de Michael. Creo que nunca había visto a un actor dedicarse en tal grado a un personaje como Jaafar».

Y prosigue: «Me quedé muy impresionada con el modo en que era capaz de distinguirse como actor y como Michael».

JOHN BRANCA, SUZANNE DE PASSE, BILL BRAY - MILES TELLER, LAURA HARRIER, KEILYN DURREL JONES
Otro actor de primera, Miles Teller, conocido sobre todo por sus papeles en Whiplash y Top Gun: Maverick, se unió al reparto en el papel del abogado especializado en la industria del entretenimiento John Branca. Cuando Michael decide finalmente independizarse de su padre, es Branca quien entra en su vida para viajar con él por los desconocidos confines de la fama mundial.

Fuqua lo resume así: «Para mí era muy emocionante ver trabajar a diario a Colman, Nia y Miles. Incluso como director de la película, a menudo sentía como si estuviese en el cine con mis palomitas y mi refresco, porque estos actores son capaces de todo».

Una figura clave ajena a la familia en el ascenso de los Jackson 5 fue Suzanne de Passe, una de las primeras superejecutivas de la industria musical que ayudó a propulsar a los hermanos al éxito generalizado. El papel lo interpreta Laura Harrier, conocida por Spider-Man: Homecoming e Infiltrado en el KKKlan. Según Harrier, «Me emociona poder poner el foco en los increíbles logros de Suzanne. Fue verdaderamente fue artífice de la música tal y como la concebimos ahora».

Harrier asegura que es mérito de Fuqua crear un set donde todo el mundo se sentía unido en el propósito de dar lo mejor de sí. «Antoine creó un ambiente muy cálido y receptivo donde todos los sentíamos apoyados. Nos daba muchísima libertad, pero, de pronto, a veces te daba una indicación que lo mejoraba todo asombrosamente y daba profundidad a tu personaje».

Otro personaje clave es el guardaespaldas de siempre de Michael, Bill Bray, interpretado por KeiLyn Durrel Jones (Cómo morir sola). Descrito como protector y presente, Bill ejerce de una especie de padrastro, de su confidente y de barrera firme en la vida de Michael. «No oímos a Bill decir gran cosa, pero siempre está ahí», señala Jones. Y prosigue: «Bill Bray era una de las pocas personas con las que Michael podía realmente ser él mismo» sintiéndose en todo momento verdaderamente protegido. Viendo a Jaafar meterse en el papel, Jones reflexiona: «Decir que es surrealista se queda corto», queriendo explicar así que «entre que el director dice “acción” y “corten”, es verdaderamente Michael».

Otras actuaciones claves son las de Larenz Tate en el papel de Berry Gordy, el cerebro de Motown, que le transmitió a Michael la necesidad de reventar las listas para ir en busca de un público masivo, y Kendrick Sampson encarnando a Quincy Jones, el genio musical que se asoció con Michael para producir Off the Wall, Thriller y Bad.

En el ámbito familiar, Jessica Sula es La Toya Jackson, Jamal Henderson es Jermaine, Rhyan Hill es Tito y Tre’ Horton es Marlon.