Gerard Butler (Juego de ladrones. El atraco perfecto, Cómo entrenar a tu dragón) y Morena Baccarin (Deadpool, Homeland) protagonizan GREENLAND 2, retomando sus papeles como John y Allison Garrity. Butler también vuelve como productor. A ellos se une Roman Griffin Davis (Jojo Rabbit, La Larga Marcha) como su hijo, Nathan Garrity. El reparto secundario incluye a Amber Rose Revah (El Castigador), Sophie Thompson (Cuatro bodas y un funeral, Come, reza, ama), Trond Fausa Aurvåg (Oppenheimer, Lilyhammer) y William Abadie (And Just Like That..., Emily en Paris). Ric Roman Waugh (Operación Kandahar, Objetivo: Washington D.C.) vuelve desde Greenland como director y productor, marcando su cuarta vez dirigiendo una película protagonizada por Butler. El guionista Chris Sparling (Buried (Enterrado), El bosque de los sueños) también vuelve, coescribiendo la película junto a Mitchell LaFortune (Sin oxígeno, Operación Kandahar). Los productores adicionales son Basil Iwanyk, p.g.a. (Los mercenarios, John Wick), Erica Lee, p.g.a. (Sicario, John Wick), Alan Siegel, p.g.a. (Juego de ladrones. El atraco perfecto, El piloto), Sébastien Raybaud (The Night House, Con su propia justicia), John Zois, p.g.a. (Vidas perfectas, La Novia), y Brendon Boyea, p.g.a. (Operación Kandahar, Redención).
El director de Greenland, Ric Roman Waugh, el guionista Chris Sparling y las estrellas Gerard Butler y Morena Baccarin regresan para GREENLAND 2, llevándonos de nuevo al mundo posterior al impacto de Clarke para descubrir cómo la sociedad lucha por reconstruirse cinco años después de un evento de nivel de extinción. La historia de Greenland no trata de cómo los personajes pueden detener un desastre, sino de cómo sobreviven y reconstruyen. El impacto del meteorito Clarke y los años de consecuencias catastróficas eran inevitables; por ello, el conflicto central de GREENLAND 2 gira en torno a las decisiones que nuestros personajes deben tomar en nombre de la supervivencia. "La pregunta natural fue: ¿qué ocurre después de sobrevivir al fin del mundo? ¿Cómo reconstruye la gente cuando el viejo mundo ha desaparecido?", explica el productor John Zois. "Esa idea de migración, de buscar vida nuevamente, fue lo que nos atrajo de vuelta." El productor Sébastien Raybaud añade: "Sentimos que la historia merecía ese siguiente capítulo, no solo escapar de la destrucción, sino enfrentar cómo las personas reconstruyen, se reconectan y redefinen el concepto de 'hogar' bajo circunstancias inimaginables".
El regreso de varios cineastas permitió que GREENLAND 2 continuara con el tono centrado en los personajes que convirtió a la primera película en un éxito inesperado. Reflexionando sobre la conexión entre ambas entregas, el director Ric Roman Waugh revela: "Greenland nunca trató sobre un cometa. Trataba sobre nosotros: qué catástrofe o situación de vida o muerte se cruza en nuestro camino y cómo la enfrentamos. Cuando nos sentamos con el pequeño grupo de personas que hizo la primera película y que estaba a punto de participar en la segunda, nos aseguramos de no perder la humanidad que tenía Greenland. Queríamos capturar ese sentido de esperanza que nos inspiró a seguir viendo a los Garrity mientras su mundo se desmoronaba... o no hacer una segunda película en absoluto".
Greenland fue, en el sentido más estricto, un éxito sin precedentes tras su estreno en 2020. En medio de la pandemia de COVID-19, el público conectó con los temas de la película sobre cómo sobrevivir a una crisis global, destacando los lazos familiares y la unión con otros, incluso desconocidos y enegimos, por una causa más grande que uno mismo. El éxito de Greenland indicó a los cineastas que la historia podía evolucionar con nuevos temas que reflejaran nuestra sociedad actual, que aún lucha por reconstruirse en la era pospandemia. "No es una historia sobre el final; es una historia sobre lo que viene después", dice Zois. "La película refleja mucho de lo que sentimos a nivel global: incertidumbre, división y la búsqueda de algo esperanzador. Incluso en las condiciones más oscuras, todavía hay una luz que vale la pena perseguir".
La esperanza es territorio inexplorado
Greenland dejó claro que el tamaño e impacto del meteorito Clarke eran inconcebibles. El evento de nivel de extinción golpeó con muy poca anticipación, impulsando a la familia Garrity a un viaje que cambiaría sus vidas, desde su hogar en Florida hasta un búnker subterráneo en Groenlandia. Con nada más que incertidumbre, fe ciega y el deseo inagotable de devolver a su familia del borde físico y psicológico, John y Allison encontraron un refugio seguro en el búnker de Groenlandia. Pero ese fue solo el comienzo de su travesía. GREENLAND 2 muestra los efectos catastróficos del meteorito Clarke, que han devastado el planeta y la psique de sus sobrevivientes.
Después de cinco años, los residentes del búnker de Groenlandia, especialmente la familia Garrity, siguen creyendo que su "nueva normalidad" no es ni nueva ni normal. Los sobrevivientes intentan preservar los restos de la sociedad pre-Clarke mediante la educación, eventos sociales, terapia y gobierno. "Tuvieron que formar una comunidad porque las personas sin propósito pueden empezar a volverse locas y perder el rumbo", explica Gerard Butler. "Están aprendiendo a existir dentro de esta nueva realidad, y esencialmente se está convirtiendo en una prisión subterránea." A pesar de estos esfuerzos por mantener la civilidad, John y Allison han visto de primera mano que su supervivencia diaria pende de un hilo. Como recolector en la superficie, John pone en riesgo su salud debido a la exposición prolongada a la radiación y a los desastres climáticos constantes. Desde su posición en el liderazgo del búnker, Allison se entera de la violencia que los sobrevivientes de la Tierra se están infligiendo entre sí, así como de los recursos menguantes de su comunidad. Los sobrevivientes de Groenlandia están librando una guerra en todos los frentes.
"Clarke ahora está roto en millones de fragmentos que siguen cayendo y golpeando la Tierra sin piedad. Es una metáfora de cómo vivimos nuestras vidas; estamos constantemente bajo la amenaza de distintos problemas", explica el director Ric Roman Waugh. "El impacto del meteorito no solo destruyó la infraestructura; fracturó la manera en que las personas viven y piensan sobre la sociedad. El mundo ha pasado por un reinicio total", añade el productor Sébastien Raybaud. La lucha de los sobrevivientes por mantenerse con vida incluye una guerra interna. Luchan por encontrar la voluntad de seguir adelante mientras el mundo ha sufrido un reinicio que nadie había experimentado antes. Las intensas y emotivas apuestas de GREENLAND 2 se establecen a través de la tensión que siente la familia Garrity como seres humanos que desean ir más allá de simplemente sobrevivir y encontrar formas de volver a vivir de verdad, de prosperar frente a tanta incertidumbre.
Además de sus roles de liderazgo dentro de la comunidad del búnker, John y Allison enfrentan la tarea sin precedentes de criar a su hijo, Nathan, bajo tierra. Tras cinco años en el búnker, Nathan es ahora un adolescente que está entrando en la adultez y preguntándose qué más puede ofrecerle la vida. Sus curiosidades juveniles chocan con las duras realidades del mundo post-Clarke. El mundo ya no ofrece un potencial ilimitado como lo hizo para John y Allison, sino una lista muy corta y cada vez más reducida de oportunidades para Nathan y para el futuro de la humanidad. En lugar de mirar las estrellas en el cielo, Nathan perfora una sábana y la ilumina con una linterna para imitar una noche estrellada. A escondidas de sus padres, sube a la superficie, desesperado por cualquier atisbo de una vida más allá del búnker. A pesar de su enfado con Nathan por arriesgar su vida por algo aparentemente tan insignificante, John y Allison no pueden evitar preguntarse qué le depara el futuro a su hijo y si hay algo más que puedan hacer para darle una vida mejor.
Vivir bajo tierra ha creado un círculo vicioso para la familia Garrity, ya que sus relaciones entre sí se han profundizado y endurecido a la vez. El evento de nivel de extinción y todo lo ocurrido en el mundo post-Clarke los ha unido para garantizar su supervivencia; sin embargo, al volverse tan cercanos, también han comprendido lo poco que puede haber en el mundo más allá del búnker. Esta tensión demuestra que la supervivencia no es solo una lucha física, sino también emocional. Hay que tener esperanza en algo mejor para poder sobrevivir. Gerard Butler se sumerge en la mentalidad de John Garrity centrándose en la resiliencia y el optimismo. "John es un hombre que ha pasado por muchísimo y siempre sigue adelante sin importar lo difícil que sea", explica. "No importa dónde esté o qué probabilidades tenga en contra, encontrará la manera no solo de sobrevivir, sino de prosperar de la mejor forma posible. Se trata de tener un poco de fe en que las cosas mejorarán, que hay una luz al final del túnel y de nunca rendirse".
Después de que un terremoto golpea, y mientras las tensiones de la vida subterránea llegan a un punto de ebullición, el búnker de Groenlandia queda destruido en un abrir y cerrar de ojos. Sin tiempo ni opciones, la familia Garrity debe hacer lo que toda especie desde el inicio de los tiempos ha tenido que hacer para sobrevivir: migrar. Con gran parte de los sistemas de comunicación del mundo destruidos, cualquier información que llega al búnker ha sido inconsistente y cuestionable. Circulan rumores sobre una zona utópica en Francia donde los humanos pueden reconstruir la civilización y convertirla en algo incluso mejor que antes de Clarke. Se dice que el lugar del impacto del primer meteorito Clarke ha creado un entorno completamente nuevo y puro, intacto por la radiación, los desastres climáticos o la violencia. Algunos creen que este es un lugar donde la humanidad no tendrá que luchar por sobrevivir, sino que podrá reconstruir verdaderamente un nuevo hogar en un planeta post-Clarke. Sin embargo, el viaje hacia la zona de impacto de Clarke está lleno de obstáculos de vida o muerte, ya sea por desastres naturales que azotan tierra y mar, o por los remanentes militarizados de la sociedad que luchan por ser los primeros en llegar a Francia. A medida que enfrentan un evento mortal tras otro, John y Allison forjan, literal y figuradamente, su propio camino a través de un territorio inexplorado con la esperanza de crear un legado más grande.
La historia de Greenland sumerge de inmediato al público en el emocionante caos y la imprevisibilidad de un mundo que cayó en la anarquía en cuestión de momentos. Al hacerlo, la película insinúa varios elementos sobre el origen de John y Allison sin detenerse a revelar detalles específicos para la audiencia. El meteorito Clarke impactó justo cuando John y Allison estaban en un punto crítico de su relación, lo que les permitió redescubrir lo mejor del otro para poder sobrevivir. Con estos personajes principales ya establecidos, GREENLAND 2 puede llenar los vacíos en la historia de John y Allison y mostrar el crecimiento que han experimentado en los cinco años posteriores a Clarke. "La relación de John y Allison está insinuada, pero realmente no se aborda en la primera película. Ni siquiera sabemos a qué se dedica Allison", recuerda Morena Baccarin. "En GREENLAND 2, Allison es alguien que no tolera tonterías. Es muy protectora con su familia y está impulsada por el deseo de ser un buen miembro de la comunidad." Reflexionando sobre el crecimiento de ambos, Gerard Butler añade: "Realmente ves quién es una persona en los momentos difíciles, y ambos pasaron la prueba. Se han unido aún más y se han convertido en líderes dentro de esta comunidad. A pesar de todo lo que han vivido, la familia tiene una gran resiliencia y sabe lo importante que es la esperanza cuando te enfrentas a probabilidades imposibles".
Aunque se sabe poco sobre lo que les espera, John y Allison enfrentan sus desafíos con una mentalidad completamente distinta a la que tenían cinco años antes. La amenaza inicial del meteorito Clarke reunió a una familia Garrity fracturada, y la vida en el búnker les dio a John y Allison un propósito renovado que les permitió crecer tanto como individuos como en su matrimonio. Después de Clarke, John, un ingeniero estructural, ha adoptado habilidades de recolección y combate. Allison asumió un rol de liderazgo cívico, utilizando su empatía para defender el bien común en cada circunstancia, como insistir en recibir refugiados en el búnker y compartir cualquier pequeño recurso con la mayor cantidad de personas posible. John y Allison no son perfectos ni superhumanos. Sin embargo, pueden trabajar juntos para sobrevivir en un mundo que exige una dedicación inquebrantable a un objetivo común para tener siquiera una mínima posibilidad de vencer las adversidades. Harán lo que sea necesario para sobrevivir y proteger a su familia, sin dudarlo. Viviendo bajo tierra, donde muchos no han visto el cielo en cinco años, los valores fundamentales de John y Allison se convierten en su nueva Estrella del Norte. La evolución de los Garrity ilustra el crecimiento necesario que todas las personas deben atravesar para enfrentar los distintos desafíos de la vida, capturado de manera conmovedora en este escenario de un mundo en peligro. John y Allison Garrity son personas ordinarias enfrentándose a circunstancias extraordinarias. Su misión no es detener el fin del mundo, sino enfocarse en las pocas cosas que aún están bajo su control.
El sentido de esperanza de John y Allison está en constante conflicto con las duras realidades de su mundo. "Las interpretaciones de Gerard y Morena cargan con el peso emocional del tiempo: personajes que han sentido la pérdida, que llevan consigo el cansancio, pero que aun así eligen actuar", afirma el productor Sébastien Raybaud. Tras vivir cinco años de destrucción implacable y agitación constante, las acciones de estos personajes son calculadas y contenidas. "Gerard aporta esta vez una energía más silenciosa y reflexiva. John ya no es el hombre que era antes de Clarke. Está casi atormentado por el hecho mismo de haber sobrevivido", explica el productor John Zois. El productor Alan Siegel coincide con esta idea de una intensidad más silenciosa por parte de Butler, señalando: "Sientes el peso de cada decisión que debe tomar para mantener a su familia a salvo." Elogiando la actuación de Morena Baccarin, Zois añade: "Ella le da a Allison una increíble sensación de gracia bajo presión. Es una persona realista, pero también la brújula emocional de todos los que la rodean".
A medida que seguimos su viaje hacia Francia, compartimos las emociones de la familia Garrity mientras procesan el precio de sobrevivir. Vivir en el mundo post-Clarke ha cobrado un enorme precio físico y emocional en John, Allison y Nathan. Por ello, deben apoyarse mutuamente no solo para mantenerse físicamente a salvo, sino también para obtener el apoyo emocional vital que preserva su voluntad de seguir adelante. Su esperanza y fe persisten porque se niegan a permitir que toda la muerte y destrucción que han presenciado les arrebate su humanidad. La familia Garrity logra soportar su desgarradora migración a través de Europa tomándose momentos de reflexión para compartir recuerdos del pasado y sueños del futuro. Aunque se encuentran en un viaje peligroso donde cada fracción de segundo puede significar vida o muerte, aún se dan tiempo para establecer conexiones significativas con otros sobrevivientes que los ayudan en el camino. En cierto sentido, preservar sus emociones y empatía contribuye a proteger su seguridad física cuando existen muy pocos refugios seguros. Aliados que encuentran en su travesía, como la Dra. Casey Amina (Amber Rose Revah), Mackenzie Matthews (Sophie Thompson) y Denis Laurent (William Abadie), corresponden la compasión y esperanza que emanan de los Garrity en los momentos más oscuros. Su positividad es contagiosa y aporta algo mucho más grande que ellos mismos.
A pesar de escapar de la muerte en numerosas ocasiones, John y Allison también aprovechan los momentos de calma, sabiendo que son escasos y fugaces. Protegerse mutuamente significa proteger tanto sus mentes como sus cuerpos. Actos simples como mirar las estrellas, jugar juegos de carretera o reír juntos por recuerdos tontos refuerzan su compromiso entre sí y con el legado que buscan construir en el nuevo mundo. "Mi escena favorita de rodar en esta película fue cuando Allison estaba despierta en medio de la noche, simplemente observando a John dormir", recuerda Baccarin. "Luego él se despierta y tenemos una conversación muy bonita y tranquila. Después de toda la locura, las carreras y la montaña rusa emocional, me encantó poder simplemente sentarme con Gerard y decir palabras muy simples mientras sosteníamos todo el peso del viaje de dos películas".
El impresionante y emocionante viaje de Groenlandia a Francia ofrece una mirada impactante a un planeta que ha cambiado para siempre: simultáneamente irreconocible y real. Países y lugares emblemáticos que alguna vez se consideraron pilares permanentes de la civilización humana han sido completamente destruidos. Otros lugares que jamás habían sido habitados son ahora la única esperanza para la preservación de la humanidad. La odisea de los Garrity a través del mundo post-Clarke en GREENLAND 2 equilibra una devastación sin precedentes con un corazón y una emoción inquebrantables. La migración es tanto física como psicológica, mientras personas comunes intentan reescribir las reglas de un mundo extraordinario. Para alcanzar algo que nunca has tenido, debes estar dispuesto a hacer algo que nunca has hecho. El público quedará asombrado por la magnitud del viaje de John y Allison, mientras profundizan en sí mismos para encontrar el corazón y el coraje que nunca supieron que tenían, en busca de un futuro más necesario que nunca.
Una familia dentro y fuera de la pantalla
La dinámica familiar de GREENLAND 2 está impulsada por la experiencia adolescente de Nathan Garrity, interpretado por Roman Griffin Davis, un recién llegado a la franquicia. El paso a la adultez de Nathan refleja la angustia de todo un planeta que también está madurando al mismo tiempo. Todos están desesperados por encontrar significado en un mundo que parece no tener respuestas. Ver la lucha emocional de Nathan es la base que motiva a John y Allison a arriesgar sus vidas para protegerlo y asegurar un futuro próspero para él y su generación. "Retratar a Nathan como un adolescente en GREENLAND 2 es crucial para nuestra historia, porque el personaje está ahora en una edad en la que se hace las mismas preguntas sobre su propósito y su valor personal que cualquier chico en un mundo normal, pero en tiempos extraordinarios", explica el director Ric Roman Waugh. "Roman es un joven extraordinario, con una madurez sorprendente, y realmente tenía una intuición muy clara de lo que un chico de su edad enfrentaría en un mundo sin reglas".
Davis aporta varias experiencias personales al papel de Nathan Garrity. "Cuando vi Greenland: El último refugio, me sorprendió lo real que se sentía. Es una historia con la que puede identificarse cualquier familia que haya pasado por mucho y esté tratando de sobrevivir como sea", explica. "Leí el guion de GREENLAND 2 y me puse en el lugar de esos sentimientos que tiene Nathan: el deseo desesperado de experimentar algo y el temor de no poder hacerlo."
Los coprotagonistas Gerard Butler y Morena Baccarin formaron una conexión sólida durante Greenland, lo que les permitió recibir a Davis en la familia de GREENLAND 2 con los brazos abiertos. "Cuando Morena llegó para la primera película, yo ya había trabajado con Ric antes, y creo que Morena tenía una ligera actitud defensiva, sin saber cómo funcionaría esta relación en relación con su papel", recuerda Butler. "En la primera película, Ric y yo ya habíamos trabajado juntos y teníamos una relación y un entendimiento de cómo trabajaba cada uno. Como Morena era nueva para ambos, creo que tenía cierta duda, sin saber cómo encajaría esto con su personaje. Pero enseguida empezamos a pasar tiempo juntos, y se dio cuenta de inmediato de que esto era una familia. Pasamos muchísimo tiempo juntos y nos reímos muchísimo. Cuando volvimos para GREENLAND 2, retomamos todo como si nada".
Con su familia dentro y fuera de pantalla ya consolidada, Butler y Baccarin también atribuyen a la historia de GREENLAND 2 el haber sido una vía natural para integrar a Davis. "Él [Roman] simplemente encajó de inmediato", comenta Baccarin. "La relación entre John y Allison es tan sólida que añadir a este nuevo Nathan adolescente se sintió muy orgánico." Butler profundiza: "Roman parecía tener muchas de las características que encajan bien con un Nathan adolescente: curiosidad, valentía, fuego, pero también reflexión. No tardó en sentirse cómodo con Morena y conmigo, y en entender que este es un tipo de película diferente, que requiere resistencia y compromiso para sumergirse de verdad en las escenas".
Sobre los actores de reparto
Los actores secundarios completan un elenco excepcional que aporta tanto energía fresca como experiencia internacional a GREENLAND 2. Camille, interpretada por Nelia Valery da Costa (Last Summer), es un personaje que brinda la esperanza tan necesaria a la familia Garrity cuando su travesía parece no tener salida. "Creo que puedo decir honestamente que la audición de Nelia fue la más destacada que he visto en mi vida.Todos pensamos: ha nacido una estrella", afirma Butler. "Era tan talentosa, tan mágica... iluminaba la pantalla sin esfuerzo." Butler también elogió profundamente a William Abadie, quien interpreta a Denis Laurent, el padre de Camille. "Entró y le dio a todos una clase magistral de actuación en corazón, alma, tristeza, fe, amor y sacrificio. Se robó la película." Como ocurre con los personajes principales, la narrativa emocional y centrada en los personajes sigue siendo el eje desde el cual todos los actores secundarios pueden aportar. "Cada actor llegó entendiendo que esto no trataba de héroes, sino de sobrevivientes", explica el productor John Zois. "El elenco aporta humanidad, humor y vulnerabilidad", añade el productor Sébastien Raybaud.
El liderazgo profesional y la visión creativa del director Ric Roman Waugh, establecidos en Greenland: El último refugio y continuados en GREENLAND 2, han definido el tono de una franquicia única en su tipo. "Ric combina una autenticidad poderosa con una profunda empatía", comenta el productor Alan Siegel. "Entiende que nuestra franquicia funciona porque es un drama familiar íntimo ambientado en un contexto de amenazas de nivel de extinción." El diseñador de producción Vincent Reynaud también afirma: "La fuerza del relato de Ric proviene de la conexión emocional que crea con la audiencia. Una conexión que eleva cada momento de acción y tensión. Hace que todo se sienta épico y, al mismo tiempo, profundamente personal".
Más allá del trabajo de Waugh con su equipo creativo, también tiene una habilidad extraordinaria para empoderar a sus actores y hacer que el mundo de Greenland cobre vida más allá del papel. GREENLAND 2 marca la cuarta película dirigida por Waugh y protagonizada por Gerard Butler (Operación Kandahar, Greenland: El último refugio, Objetivo: Washington D.C.), la mayor cantidad de colaboraciones que Butler ha tenido con un mismo director en toda su carrera. "Es como trabajar con un viejo amigo o un miembro de la familia, donde hemos desarrollado una especie de lenguaje propio. Sabemos lo que hacemos bien juntos y también cómo aprovechar nuestras fortalezas individuales", reflexiona Butler. "Cuatro películas son mucho tiempo, y fueron cuatro películas difíciles. Aprendimos a equilibrarnos mutuamente en el set: sé que Ric estará ahí para mí de cierta manera, y sé cómo puedo hacerlo sentir mejor a mi manera." Tras trabajar con Waugh en dos películas, Baccarin comprende la enorme carga emocional que él asume. "Es como tener dos habilidades completamente distintas: debe seguir el arco emocional, los momentos pequeños e íntimos, y al mismo tiempo las explosiones gigantescas", comenta. "Es muy abierto y confía en mí para mantener una verdad emocional auténtica al personaje. Tenemos una relación muy complementaria".
Waugh recuerda las dos películas de Greenland junto a Butler y Baccarin y considera que esta cercanía entre el elenco y el equipo fue vital para crear una franquicia exitosa. "Gerard se permite ser vulnerable de una manera que lo hace identificable para todos nosotros. Morena es una persona verdaderamente auténtica", explica Waugh. "Ahora que hemos hecho dos películas juntos, sé que ninguno de los dos se duerme en los laureles. Quieren ir más allá. Y eso solo ocurre a través de conexiones auténticas construidas sobre la confianza. Estoy muy agradecido de que hayamos podido capturar eso en estas películas".
Dando personalidad al mundo
El público puede crear una conexión emocional con los personajes cuando es capaz de verse reflejado en ellos. En el caso de GREENLAND 2, la película no solo coloca a la audiencia en los zapatos de los personajes, sino dentro de todo su mundo. El rodaje en localizaciones reales en Islandia establece un entorno que se siente vivido y tangible. Incluso con el uso de efectos visuales de última generación para potenciar la destrucción fantástica a gran escala, los paisajes europeos que sirven de base a GREENLAND 2 atrapan al espectador gracias a una cinematografía impresionante y a las interacciones auténticas y llenas de adrenalina entre los actores, el clima y la geografía.
El diseñador de producción Vincent Reynaud afirma: "Nuestra elección de localizaciones aporta una escala y una grandeza que ningún set de rodaje podría replicar. El mundo natural se convierte en un personaje más, amplificando la sensación de realismo." Gerard Butler también abraza este realismo que surge del privilegio de filmar en locación. "Cuando estás en la localización, todo se siente más real. Te sumerges en algo de una manera más auténtica", explica. "Tienes que lidiar con los elementos, con el desorden. Es bastante peligroso y agotador, pero así debe ser." Aunque Morena Baccarin tenía una idea del rigor físico gracias a su experiencia en Greenland: El último refugio, volver para GREENLAND 2 fue un desafío aún mayor. "Quería llegar fuerte, así que entrené uno o dos meses para sentirme físicamente flexible y capaz de hacer las escenas. Necesitaba estar en un momento saludable cuando llegara, porque sabía que sería bastante implacable", recuerda.
El productor John Zois cree firmemente que el tono transmitido por estos entornos y por los actores cautivará al público. "El mundo post-Clarke no es pulido ni artificial: es duro e impredecible, pero con renacimiento, vida y belleza a su manera. Creemos firmemente que el público puede sentir la diferencia. Hay una verdad que solo surge de estar ahí afuera, en los elementos, y eso es lo que sostiene toda la película." El director Ric Roman Waugh describe las localizaciones de Islandia como una experiencia verdaderamente única en su vida, no solo como cineasta. "Si no has estado en Islandia, te insto a ir, porque verás el lugar donde Dios creó la Tierra", proclama. "Mientras filmábamos, una fisura se abrió en el suelo. Fue algo más allá de lo espiritual verlo en persona, y nos ayudó a imaginarnos viviendo en el mundo post-Clarke, donde la Tierra podría literalmente cambiar a nuestro alrededor en cualquier momento".
Waugh también elogia a la empresa de servicios de producción Truenorth por ser los ojos y oídos de los cineastas en el terreno con la unidad islandesa. "Necesitas personas con experiencia que entiendan esas condiciones y puedan mantener a la gente a salvo. En cámara mostramos el peligro tal cual es, en tiempo real, pero detrás de escenas hay todo un equipo dedicado a mantenernos realmente seguros y fuera de peligro", detalla. "La seguridad es el factor más importante cuando llevo a cuatrocientas o quinientas personas a lo alto de un acantilado con vientos severos, o a una playa con aguas bajo cero".
Ya sea en un set de rodaje para interiores como el búnker, o en locaciones reales para paisajes panorámicos, la escala y la atmósfera de GREENLAND 2 fueron capturadas de manera impecable por el director de fotografía Martin Ahlgren, ASC, nominado al Primetime Emmy(r). "Los actores estaban en situaciones complicadas y Martin hace que todo sea lo más fluido posible, mientras logra filmar este mundo con una luz hermosa y poética a pesar de sus realidades más duras", comenta Butler. "Es muy fácil trabajar con él y capturar toda esta atmósfera de manera extraordinaria".
Al final del día, la película requiere una enorme cantidad de magia cinematográfica para crear un mundo ficticio en el que el público pueda sumergirse. GREENLAND 2 incluye más de mil planos con efectos visuales que muestran una destrucción masiva en varias zonas emblemáticas de Europa. Para crear una obra de arte tan grandiosa, regresa el supervisor de efectos visuales Marc Massicotte, otro colaborador frecuente de Waugh desde Greenland: El último refugio. Él explica: "Todos nuestros efectos visuales parten de la filosofía de que queremos que todo se sienta cien por cien real. Marc estudió tsunamis, terremotos y paisajes para que todo se viera y se sintiera orgánico.
En definitiva, el trabajo de los cineastas y del equipo para dar vida a GREENLAND 2 refleja el mismo viaje que los personajes de la película emprenden a través de un mundo traicionero e incierto. "Cuando reúnes a un grupo de personas que se unen como comunidad con el único propósito de elevar el nivel y crear algo juntos, te das cuenta de que no hay un héroe", afirma Waugh. "Tenemos que crear las reglas, crear el mundo, inventar cosas de una manera nueva sin perder lo que ya entendemos. El héroe es la aldea comunitaria en sí misma. Nuestra experiencia haciendo la película fue el espejo perfecto de la experiencia de nuestros personajes, que vivieron este viaje en pantalla".
Vuelta a los cines
GREENLAND 2 cuenta la historia de personas comunes que luchan en tiempos extraordinarios. Tragedias y desastres implacables a escala global se muestran desde la perspectiva de una familia que arriesga absolutamente todo para sobrevivir, colocando al público en primera fila para algunas de las secuencias de acción más épicas jamás filmadas para la gran pantalla. Greenland: El último refugio narró la historia de un mundo que intentaba sobrellevar la mayor amenaza que jamás había caído desde el espacio. GREENLAND 2 multiplica esas amenazas de forma exponencial. No solo hay lluvias de meteoritos persistentes, sino que todo el ecosistema del planeta ha sido alterado drásticamente, como si hubiera sido sacudido, literal y figuradamente, como una bola de nieve. El clima en cada región del planeta ha cambiado de manera extrema. Inundaciones, terremotos y tormentas han arrasado ciudades y países enteros que alguna vez florecieron con civilización. Milicias insurgentes siembran el caos entre los sobrevivientes más vulnerables. Esta destrucción sin precedentes solo es igualada por la actuación y la realización cinematográfica ejemplares, creando una experiencia inmersiva y emocional que recuerda por qué al público le encanta ir al cine.
"El equilibrio lo es todo", afirma el productor John Zois. "Si exageras el espectáculo, pierdes la humanidad; si te apoyas solo en el drama, pierdes la escala que hace que el mundo se sienta bonito y peligroso. Cuando ocurre un terremoto o se forma un tsunami, no se trata del tamaño de la ola, sino de lo que ese desastre representa para personas que ya han perdido tanto y se enfrentan a otra catástrofe que puede quebrarlos física y mentalmente. El drama alimenta la acción, y la acción revela quiénes son realmente nuestros personajes".
"Los Garrity nos representan, y por eso he amado el viaje de hacer GREENLAND 2", explica el director Ric Roman Waugh. "Vivimos vicariamente su situación de vida o muerte, mientras también lidian con conflictos internos reales en su familia, como todos nosotros. Sobreviven gracias a la esperanza, el amor y a reforzar el valor propio de cada uno. Como cineasta, intento que mis películas sean identificables para que el público pueda colocarse de manera realista en las mismas situaciones que nuestros personajes. Esa relación con la audiencia es lo que hace que ir al cine sea tan especial".
Cuando las luces se encienden y los créditos finales de GREENLAND 2 empiezan a salir, el legado que John y Allison dejan en su mundo también ofrece un rayo de esperanza para el mundo real que habita la audiencia. "Recordamos que lo único que realmente tenemos son las cosas esenciales de la vida, y quizá sea hora de aprender a protegerlas", insiste el diseñador de producción Vincent Reynaud. Gerard Butler añade: "GREENLAND 2 demuestra que somos más fuertes en comunidad. Espero que el tema de aferrarse a la esperanza sea una parte fundamental del legado de esta película: no aislarnos ni enfrentar las cosas solos, sino unirnos tanto como podamos. Esto quizá sea una mirada a otra realidad que hemos tenido la suerte de no vivir aún, y todavía debemos trabajar mucho para asegurarnos de que nunca se haga realidad".
