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La luz cartel reducidoLa luzDirigida por Fernando Franco
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Película escrita y dirigida por Fernando Franco y protagonizada por Alberto San Juan.

"La luz" cuenta la historia de Manuel, Alberto San Juan, un párroco muy apreciado en su parroquia que, ante la amenaza de que su oscuro pasado salga a la luz, tomará una decisión que hará que se tambaleen los cimientos de la propia institución que lo protegió.

Este planteamiento original y disruptivo conecta directamente con el universo creativo de Fernando Franco, una de las voces más singulares del cine español, con una filmografía centrada en la exploración de la psicología humana a través de sus personajes. Con 'La herida', su debut en la dirección, logró alzarse con un Premio Goya en la categoría de Mejor Dirección Novel y el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián. A su primera película como director, le han seguido otros títulos como 'Morir' y 'La consagración de la primavera' - que también formaron parte de la sección oficial del Festival de Cine de San Sebastián - y 'Subsuelo', su última película estrenada. Además, Franco también es montador de cine y ha sido nominado a los Premios Goya a Mejor Montaje en siete ocasiones por sus trabajos en 'Robot Dreams', 'Los pequeños amores', 'Un año, una noche', 'Black Beach', 'Viaje al cuarto de una madre', 'Que Dios nos perdone' y 'Blancanieves'. En 'La luz' Franco aborda desde un punto de vista tan personal como inédito a través de la escritura y la dirección el tema de la gestión de la pederastia en la iglesia desde la figura del abusador arrepentido.

'La luz' está protagonizada por Alberto San Juan (ganador de dos Premios Goya a Mejor Actor de Reparto por 'Sentimental' y Mejor Actor Protagonista por 'Bajo las estrellas', 'La cena', 'Casa en flames'), Pedro Casablanc (ganador de un Forqué a Mejor Actor de Serie por 'Querer', 'El talento', 'B, la película'), Miguel Rellán ('El cautivo', 'Vergüenza', 'Tiempo después'), María Galiana (ganadora de un Premio Goya a Mejor Actriz Protagonista por 'Solas', 'Cuéntame cómo pasó', 'Tapas'), Luis Callejo ('El cautivo', 'Tarde para la ira', 'Princesas') y Ramón Barea ('Cinco lobitos', 'La boda de Rosa', 'Negociador').

Completan el reparto Pablo Gómez Pando ('Los años nuevos', 'La chica invisible' 'Solos en la noche'), Nacho Sánchez ('Subsuelo', 'Mantícora', 'Diecisiete'), Santiago Mayorga ('Pura Sangre'), Antonio Zafra ('El camino de los ingleses') e Itziar Aizpuru (ganadora de un Feroz a Mejor Actriz de Reparto por 'Loreak').

En el apartado técnico, Franco reúne a su equipo habitual, destacados profesionales con una brillante trayectoria como el director de fotografía Santiago Racaj ('Subsuelo', 'Una quinta portuguesa', 'Estiu 1993'); música original de Maite Arroitajauregui (ganadora de un Goya a Mejor Música Original por 'Akelarre', 'Subsuelo', 'Gaua'), Miguel Doblado en el montaje ('Subsuelo', 'Josefina', 'Antidisturbios'), Carmen Albacete en la dirección artística ('Altas capacidades', 'Subsuelo', 'Por donde pasa el silencio'), sonido directo de Daniel de Zayas ('Anatomía de un instante', 'Los Tigres', 'La consagración de la primavera'), diseño de vestuario de Fernando García (Premio ganador de dos Premios Goya a Mejor Diseño de Vestuario por 'Modelo 77' y 'La isla mínima'), María Liaño Olivares como jefa de maquillaje ('Subsuelo', 'Yo, adicto', 'La consagración de la primavera') y Rafael Mora como jefe de peluquería ('Subsuelo', 'La consagración de la primavera', 'El inconveniente').


Personajes
Manuel - Alberto San Juan
Manuel es el sacerdote de un pueblo del norte de España, respetado y querido por la comunidad local, que está en proceso de obtener la dispensa para colgar los hábitos y empezar una nueva vida. Sin embargo, el proceso parece alargarse, algo que provoca una tremenda inquietud en Manuel, que no duda en removerlo todo con tal de saber qué ocurre realmente.

Obispo Alcalá - Pedro Casablanc
Amigo y confesor de Manuel desde hace años, guarda su oscuro pasado bajo secreto de confesión.

Arzobispo Tamargo - Miguel Rellán
Pragmático y manipulador, antepone los intereses de la Iglesia por encima de todo. Aunque se esfuerza por transmitir simpatía en su trato con Manuel, sus verdaderas intenciones son claras: proteger a la institución a toda costa.

Madre - María Galiana
Su carácter distante y frío refleja la lucha interior entre el amor maternal y la difícil aceptación de los actos cometidos por su hijo.

Iñaki - Luis Callejo
En el importante periódico en el que trabaja como jefe de redacción, Iñaki lleva años investigando la lacra de los abusos sexuales dentro de la Iglesia. Es perspicaz y muy crítico con la forma en que la Iglesia está gestionando estos temas.

Padre Luis - Ramón Barea
El padre Luis fue, durante décadas, la mano derecha del Arzobispo Tamargo. Actualmente, en su retiro voluntario en una aldea del norte de España, tampoco puede dejar de lidiar con la culpa... como Manuel.

José María - Iñigo de la Iglesia
Asesorando a Manuel desde su bufete de abogados, le hará confrontar las diferencias que la justicia civil y penal tienen con el derecho canónico.

Jaime - Antonio Zafra
Dedicado sacristán en la parroquia donde trabaja Manuel, por quien siente mucho aprecio. Entre otras cosas, Manuel se ha preocupado por aprender lenguaje de signos para comunicarse correctamente con él y ambos se cuidan en el día a día. Como la mayoría, Jaime desconoce por completo el pasado de Manuel.

Alberto - Nacho Sánchez
Alberto es un joven solitario de costumbres marcadas: cada noche acude al mismo bar, donde los camareros le llaman por su nombre. De pequeño fue alumno del colegio donde Manuel daba clases y desde entonces carga con un pasado traumático.

Dr. Morilla - Pablo Gómez-Pando
El Dr. Morilla ha triunfado en su carrera profesional: tiene su propia y exitosa clínica privada. Ha construido una vida robusta que se tambalea cuando una herida del pasado vuelve de manera inesperada.


Notas del director (por Fernando Franco)
Soy consciente del reto que supone abordar una historia desde el punto de vista de un abusador. Pero creo que plantear dilemas éticos y morales, sin juicios, es lo único que puede arrojar luz y hacernos reflexionar de manera colectiva sobre el tremendo problema que retratamos.

Sólo así, desde el rigor y sin miedos ni cortapisas, podemos hacer una película que pueda ocupar un papel central en el debate candente de los abusos en la Iglesia. Un tema que, desafortunadamente, no sólo afecta a la sociedad española sino a una parte enorme de la comunidad internacional.

Aspiramos, pues, a una película atractiva, tanto por su tema como por su forma y su reparto, pero también a una película trascendente por su manera valiente de abordar un tema tan espinoso. Una película que dé que pensar y dé que hablar, sin dejar indiferente a nadie. Y, desde esa reflexión, poner el foco en trabajar de manera conjunta para buscar soluciones a la altura porque la polarización política en la que vivimos nos está haciendo perder el foco en lo realmente importante: se trata de delitos que están al margen de la ideología o las creencias de cada uno. Y, como tales, debemos ser implacables con ellos. Sin miedo. Juntos. Desde la reflexión colectiva y el debate sano.

Creo que el cine tiene un poder especial para conseguir esto ya que es un vehículo privilegiado para trasladar al imaginario colectivo perspectivas o ángulos no necesariamente complacientes sobre asuntos que son de vital importancia a nivel humano y social.

Quería, por tanto, acercarme al tema de la pederastia en la iglesia e intentar hacerlo desde un ángulo novedoso, inédito, ya que pese a ser un asunto de tanta relevancia, no son muchas las películas que lo han abordado. Entre las más relevantes y actuales estarían, Por la gracia de dios (François Ozon, 2018), La duda (John Patrick Shanley, 2008), Spotlight (Tom McCarthy, 2015) o la serie de Netflix Examen de conciencia (2019). Todas ellas comparten el mismo enfoque: están contadas desde las víctimas y giran en torno al proceso de investigación y descubrimiento de nuevos casos y nuevos abusadores. Son muchas menos las que abordan el tema desde dentro, desde la figura del abusador, destacando entre ellas, como anomalía, la magnífica El Club (Pablo Larraín, 2015).

Es, por tanto, este planteamiento, por poco transitado, el que más me atraía cuando comencé la escritura. Pero, si bien la película de Larraín se plantea como el retrato de un grupo de sacerdotes "apartados" hace años por una Iglesia que encubrió sus abusos, en La luz lo que planteamos es el diálogo entre la institución y un cura confeso.

Es desde este cortocircuito que se construye La luz: un fallo en el sistema que hace que se cuestione la contradicción de la Iglesia, una institución tan jerarquizada y politizada como una gran empresa.


Notas de la productora (por Merry Colomer)
El cine como vehículo cultural comunica, fomenta el pensamiento crítico, educa y, por lo tanto, nos hace evolucionar tanto como personas como sociedad.

Por eso mismo La Luz es importante y necesaria.

Pero no es fácil pensar en abordar una historia como La Luz. No obstante, si alguien puede hacernos ver y llegar a una historia, a priori delicada, pero tratada con franqueza y honestidad, con la complejidad y cercanía que requiere, ese es Fernando Franco. Si algo tienen sus películas es que son relevantes y humanas, acercándonos a realidades, a personajes y a situaciones a veces incómodas pero necesarias.

España pasó hace unos días de ser una excepción mundial entre los países católicos, sin casos de pederastia en la Iglesia reconocidos oficialmente, a ser el país con el cómputo de víctimas más alto del mundo: más de un 1% de la población adulta actual ha sufrido abusos en el ámbito religioso. Más de 400 mil víctimas.

La Luz nos hace reflexionar sobre la gestión en los casos de pederastia dentro de la iglesia. Una reflexión valiente, que no justifica ni emite juicio, pero nos obliga a mirar de frente como sociedad a un problema más allá de la sala de cine, como sociedad.

Partiendo de un planteamiento original y disruptivo Fernando, como en todas sus películas, deja que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones, construyendo su propia crítica y generando debate.

La Luz es una película de abusos sin abusos. Fernando da un paso más allá y nos pone delante a un personaje lleno de aristas: un abusador queriendo expiar su culpa, pero siendo a la vez prisionero de la institución que lo encubrió y ahora pretende usarlo como chivo expiatorio.


Biografía Guionista y Director: Fernando Franco
Fernando Franco (Sevilla, 1976) es un director y montador de cine. Ganó el Premio Goya a Mejor Director Novel en 2014 por su primera película, La herida. Ha trabajado como montador en más de 40 películas y ha sido nominado varias veces al Goya a Mejor Montaje. También ha dirigido las películas Morir (2017) y La consagración de la primavera (2022). Además, ha trabajado como profesor de montaje en escuelas y universidades de cine.

En 2013 dirigió su primera película, La herida, que participó en el Festival de San Sebastián y ganó el Premio Especial del Jurado. Además, recibió el Goya a Mejor Director Novel, el Premio Forqué y el Fotogramas de Plata a Mejor Película Española. Después dirigió las películas Morir (2017), estrenada en el Festival de San Sebastián, y La consagración de la primavera (2022), que ganó el Goya a Mejor Actor Revelación. En 2025 estrenó Subsuelo, en la última edición de SEMINCI, ganando el premio Miguel Delibes a mejor guion.

También trabaja como profesor. Fue jefe de la especialidad de Montaje en la ECAM durante 14 años y ha colaborado con universidades y escuelas de cine en España y en otros países.

Premios:
· PREMIO GOYA - Mejor Dirección Novel -La Herida (Fernando Franco, 2013)

· FESTIVAL DE CINE SAN SEBASTIAN - Premio Especial de Jurado - La Herida (Fernando Franco, 2013)

· PREMIOS FORQUÉ 2014 - Mejor película -La Herida (Fernando Franco, 2013)