Sinopsis corta
La historia sigue a Larry (Liam Neeson), Tucker (Zachary Levi) y un grupo de exagentes de la CIA que intentan una arriesgada misión de rescate en Teherán como forma de redención tras un operativo fallido en la guerra de Afganistán.
Mientras el pasado los persigue y la desconfianza entre ellos va en aumento, la operación se transforma en una prueba moral en la que tendrán que decidir si ser soldados obedientes u hombres dispuestos a recuperar el control de sus vidas.
Sinopsis larga
Durante los últimos días de la desastrosa evacuación militar estadounidense de Kabul, a Tucker (Zachary Levi), un oficial paramilitar de la división de Operaciones Especiales de la CIA, se le encarga dirigir a un pequeño y unido equipo de especialistas en una misión apresurada y peligrosa.
El agente encargado del caso que le envía a la misión es Larry (Liam Neeson), un veterano de la agencia y antiguo reclutador, mentor y comandante de Tucker. La misión es algo personal para todos ellos. Deben intentar sacar del país a un informante local (Hamid) que fue uno de los suyos durante la guerra; y que, además, sabe demasiado como para dejarlo en manos de los talibanes.
La misión sale terriblemente mal y Hamid es capturado por los talibanes antes de que Tucker y su equipo consigan rescatarlo. Para evitar que revele información secreta mientras lo torturan, a Tucker no le queda más remedio que apretar el gatillo. Pero el doloroso fracaso a la hora de salvarlo pasa factura a todos, especialmente a Larry, que parece estar desmoronándose ante el repentino y cruel giro del destino que ellos mismos se han buscado.
Un año después, Tucker está de vuelta en Estados Unidos, recorriendo el país en su moto y, al parecer, embarcándose en un viaje hacia su propio interior, tratando de aceptar lo que tuvo que hacer en Kabul.
Pero el viaje de Tucker se ve interrumpido cuando la mujer de Larry le llama con urgencia. Resulta que el estado mental de Larry ha degenerado en demencia. Nos enteramos de que la última misión que Larry le encargó a Tucker no estaba autorizada en absoluto y, para colmo, a estas alturas todo el equipo de Tucker había sido expulsado deshonrosamente sin pensión ni indemnización por despido; incluso Larry, que había prestado servicio durante casi cincuenta años.
Tucker lo deja todo y va a ver a su antiguo mentor. Larry está tan desorientado que confunde a Tucker con un antiguo agente con el que sirvió en Teherán allá por 1979. Cuando Tucker decide seguirle el juego solo para ver adónde le lleva, se queda asombrado al escuchar una historia sobre un botín oculto que quedó atrás el día del histórico secuestro de la embajada. Según Larry, él y el otro joven agente lograron escapar con 25 millones de dólares, se registraron en un hotel y enterraron el dinero en una pared. A pesar del precario estado de Larry, Tucker tiene la impresión de que la historia es cierta.
Decidido a investigar más a fondo el asunto, Tucker localiza a Farida, la antigua informante iraní de Larry, que ahora es la líder de una organización de oposición al régimen actual, y se queda atónito al descubrir que, con toda probabilidad, el dinero sigue allí.
El único problema es que nadie sabe exactamente de qué hotel hablaba Larry, excepto Fariba, que está dispuesta a revelarlo con una condición: Tucker y su equipo deben sacar a su hija activista, Maryam, de Irán antes de que la capturen y la condenen a muerte.
Uno a uno, Tucker vuelve a reunir al equipo de Kabul y les plantea la descabellada idea de ir a Teherán para "hacer algo bueno" y conseguir la recompensa que todos se merecen. Casi como si todos necesitaran ponerse a prueba una vez más para poder retirarse definitivamente y dejar atrás la adrenalina.
Tucker recluta a una nueva agente de origen persa-estadounidense (Zara, interpretada por Elnaaz Norouzi) para completar el equipo, y los seis se dirigen a Teherán. Utilizando identidades falsas, todos se infiltran en Irán de diferentes maneras. Pero desde el momento en que llegan, las cosas se complican. Lo que está en juego en su misión no deja de aumentar una y otra vez, con nuevos giros y dilemas morales a cada paso, hasta llegar a su clímax y a un final sorprendente.
OPERACIÓN TEHERÁN es un thriller de acción trepidante y centrado en los personajes, que cuenta con escenas de acción destacadas, así como con un sutil comentario sobre el mundo en el que vivimos y sus maquinaciones de la "realpolitik". Además, ofrece una visión única del interior de aquellos hombres que luchan y son testigos de terribles traumas, pero que, aun así, tienen que seguir llevando una vida normal como cualquier persona.
