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Repo Men cartel reducidoRepo MenDirigida por Miguel Sapochnik
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El director del thriller de acción es MIGUEL SAPOCHNIK (The Dreamer) y el productor es SCOTT STUBER (El hombre lobo, Todo incluido). El guión es de ERIC GARCIA (Matchstick Men, Anonymous Rex) y GARRETT LERNER (House, LAX), basado en la novela The Repossession Mambo, de Eric Garcia.

El equipo técnico de Repo Men está encabezado por el director de fotografía ENRIQUE CHEDIAK (28 semanas después, Turistas); el director de producción DAVID SANDEFUR (Viaje al centro de la tierra, El número 23); el montador RICHARD FRANCIS-BRUCE (Air Force One/El avión del presidente, The Italian Job); la diseñadora de vestuario CAROLINE HARRIS (Un marido ideal, La última vez que vi a mi padre), y el compositor MARCO BELTRAMI (En tierra hostil, El tren de las 3:10).

La producción ejecutiva corre a cargo de Miguel Sapochnik, JONATHAN MONE (El hombre lobo, el próximo estreno Your Highness), MIKE DRAKE (El número 23, el próximo estreno A Nightmare on Elm Street), VALERIE DEAN (El truco final: el prestigio) y ANDREW Z. DAVIS (Mal ejemplo, Enemigo público).


Un mundo no tan lejano: El nacimiento de Repo Men
Mientras conducía por Miami una tarde del año 1997, el escritor Eric Garcia empezó a pensar en lo que significaba ser propietario en Estados Unidos. "De pronto se me ocurrió que hay muy poco realmente nuestro", explica. "Incluso cuando decimos que tenemos una casa, muy pocos la tenemos de verdad. El banco es el dueño de mi casa. Si no me porto bien y no pago las letras, me la quitarán. De ahí salté a la sanidad, a punto de precipitarse al vacío en Estados Unidos, y no me costó mucho imaginar un mundo donde deberíamos abonar nuestros órganos".

Eric Garcia se puso manos a la obra y escribió The Repossession Mambo, una novela situada en un futuro no muy lejano donde los seres humanos están desesperados por permanecer jóvenes y, sobre todo, vivos. El guionista Garrett Lerner leyó el manuscrito, y quedó convencido de que podría ser una película increíble.

Los dos escritores decidieron trabajar juntos en el guión, aunque no estaban nada convencidos de que alguien se interesara en lo que entonces era una comedia. Garrett Lerner dice: "La historia original no tenía la cohesión suficiente para un guión, hacía falta estructurarla para convertirla en una película. Las imágenes eran fuertes, estaban llenas de frescura, y el nivel de humor negro se asemejaba al de Pulp Fiction o El club de la lucha, pero con un sabor muy particular".

Eric Garcia añade: "Nos concentramos en que la historia siguiera siendo subversiva, retorcida y con humor. Nunca fue una película de terror, siempre pensamos en una comedia".

La productora ejecutiva Valerie Dean leyó el guión y se puso en contacto con los guionistas para pedirles que desarrollaran el proyecto. También habló con el realizador Miguel Sapochnik, que había dirigido varios cortos y videoclips. El director captó inmediatamente el humor negro y la crítica social de los guionistas, y les ayudó a dar forma a un thriller de acción que mantuviera el espíritu de la idea original. "La historia me atrajo porque era divertida y contenía un comentario social con mucho humor negro", recuerda, "pero no se hacía pesada, al contrario, era muy entretenida".

El productor Scott Stuber aceptó encargarse del proyecto a través de su productora, Stuber Productions, que tiene un acuerdo con Universal. "El corto de Miguel, ‘The Dreamer’, me había parecido estupendo, muy imaginativo y de un estilo visual fuerte y peculiar", dice el productor. "Cuando me trajo el guión, tuve muy claro que Miguel ya veía la película". Quedaba escoger a los actores y construir el mundo imaginario de un futuro no tan lejano.


Asesinos a sueldo y refugiados: El reparto del thriller
Jude Law, nominado por la Academia, leyó el guión por recomendación de su representante. Habló con Miguel Sapochnik cuando el proyecto aún estaba en las primeras etapas de desarrollo. "Leí una de las primeras versiones del guión", dice el actor. "Durante el año siguiente, después de conocer a Miguel, tuve la suerte de poder participar en la evolución del proyecto".

Al igual que Garrett Lerner cuando leyó el manuscrito original, Jude Law reconoce que "la originalidad del concepto me atrajo de inmediato. Me gustó la mezcla de humor negro y de historia de amor, de película de colegas y de sátira, y el reto que representaba para un actor manejar tantos tonos diferentes".

Miguel Sapochnik, Scott Stuber y los guionistas se entusiasmaron al saber que Jude Law quería hacer el papel de Remy, el hombre que pierde un corazón, pero encuentra un alma. Eric Garcia recuerda: "Jude siempre apoyó el guión. Sin él, esto hubiera sido eterno, pero en cuanto aceptó, supimos que era verdad".

El actor describe a su personaje: "Interpreto a un hombre honrado que cumple con su trabajo. Le han entrenado a fondo y le han animado para convertirse en un matón, pero al igual que muchos soldados, cuando sale del ejército no sabe qué hacer con lo que le han enseñado. Remy encuentra una salida en The Union. Su extraña profesión acaba por convertirse en una revelación y le obliga a huir. Lo que me interesa del personaje es su vertiente de poeta y filósofo. Tiene una voz interior mucho más poética de lo que deja ver".

La dedicación que demostró Jude Law, en su empeño por convertirse en el asesino atormentado, conquistó a Scott Stuber. "Buscábamos a alguien que pudiera aportar sombras al personaje de Remy, alguien que pudiera transmitir el nihilismo que implica una profesión semejante", explica. "Pero, a fin de cuentas, Remy debe alcanzar una catarsis emocional, y Jude es perfecto para eso".

Jude Law siguió una disciplina férrea preparándose mental y físicamente para el papel. El plan de rodaje era de lo más exigente para el actor. No sólo aparece en casi todas las escenas de Repo Men, también tuvo que rodar durante noches heladas.

"Jude se metió de lleno en la película, sin dudarlo un momento", dice Scott Stuber. "Se entrenó mucho, además de aprender complicados movimientos de lucha y a manejar un cuchillo. Se entregó al cien por cien".

Cuando el oscarizado Forest Whitaker aceptó hacer el papel de Jake, el compañero bruto y amigo de infancia de Remy, los cineastas sabían que habían dado en el clavo. Scott Stuber estaba rodando en Luisiana cuando se enteró de que el actor también estaba filmando cerca. Fue a verle para presentarle el proyecto. Forest Whitaker, a su regreso a Los Ángeles, se reunió de nuevo con Scott Stuber y con Miguel Sapochnik, que no tardó en convencerle de que se uniera al proyecto.

"No puedo imaginar a otro actor encarnando a Jake. Forest ha convertido un personaje interesante en un psicópata amable, lleno de matices, aportándole un tono jovial. También me proporcionó experiencias fascinantes en la sala de montaje porque es capaz de reinterpretar a la perfección el mismo momento en cada toma. Es una habilidad increíble".

El productor Scott Stuber añade: "Forest me parece un actor genial. Es un hombre grande, imponente. Su tamaño y su aspecto intimidan a cualquiera. Su mirada puede ser helada, pero también comunica mucha ternura, es un enorme oso de peluche, lo que le permite hacer que su personaje sea mucho más interesante".

El actor explica qué le interesó de la película: "El proyecto contenía varios aspectos que me atrajeron como actor. Jake es extrovertido, ingenioso y ácido. Pensé que me divertiría en ese papel. También es muy físico, y me gustan las artes marciales. En tercer lugar, la película deja muy claro lo que pasa si no cuidamos a las personas".

A pesar de que Remy y Jake son muy diferentes y de que cada uno hace el trabajo a su manera, son colegas. Su amistad remonta a la niñez y a la época en el ejército. Pero todo cambia cuando Remy se escapa y la empresa manda a Jake en su busca a cambio de una buena recompensa.

Forest Whitaker habla de la relación entre Jake y Remy: "Jake es un hombre abierto, directo, un buen amigo y un buen compañero, pero su mundo se tambalea cuando tiene la posibilidad de cambiar de vida, como hace Remy al abandonar el trabajo. Una extraña amistad une a los dos hombres, y viene de muy atrás".

"La relación entre los dos está llena de humor, sobre todo en su forma de ver el mundo", sigue diciendo. "Miguel ha sabido encontrar el equilibrio idóneo entre el humor negro y la acción. No creo que los otros elementos de la película funcionasen sin la yuxtaposición de humor y de una auténtica agresividad animal".

Al describir la química que había con su compañero de reparto, Jude Law dice: "Por mucho que los demás digan que será perfecto, no sabes si funcionarás con el compañero que te han asignado hasta que le conoces. Pero en este caso, Forest y yo nos dimos cuenta de que la química era buena desde el primer momento".

Para hacer el papel del hábil Frank, el director de The Union, los cineastas escogieron a Liev Schreiber. Hablando del talento del actor, Miguel Sapochnik dice: "Liev es perfecto para encarnar a Frank por muchas razones, empezando por su asombrosa voz. Tiene la voz perfecta y la mirada idónea del comercial imbatible y capaz de convencer a cualquiera para que compre. Es conocido por hacer papeles serios y por su trabajo en los escenarios, pero también puede ser muy gracioso. En este papel es amenazante e hilarante. Perfecto para Frank".

Liev Schreiber dice: "Sospecho que me vieron en la obra "Glengarry Glen Ross", de David Mamet, que transcurre en el despiadado mundo inmobiliario de Chicago. Me pareció interesante pensar que el director de esta compañía que vende órganos artificiales a la gente es como un vendedor de coches de ocasión".

Fue difícil encontrar a la actriz adecuada para interpretar a la fugitiva que acepta ayudar a Remy a moverse en el mundo de los condenados. Beth es una mujer fuerte, que está a la altura de Remy tanto intelectual como físicamente, y debía ser creíble como su alma gemela.

Miguel Sapochnik había visto a Alice Braga en la película brasileña Cidade baixa. "Alice es una de las primeras actrices que vi para el papel de Beth. Me quedé impresionado por su deseo de entender y construir el personaje, y no limitarse a ser la dama en un mundo de hombres", dice el director. "En Cidade baixa hacía el papel de una joven prostituta dura y estoica, lo que me pareció un aspecto importante para el personaje de Beth".

Varias actrices se presentaron para el papel, pero Alice Braga cautivó a los cineastas desde el principio. "En cuanto Alice y Jude se vieron, la química entre los dos fue palpable", explica Miguel Sapochnik. "En la pantalla, basta con que se miren para que el público note la conexión entre los dos".

El realizador sabía que la tarea de Alice Braga no sería fácil. "Beth es el núcleo romántico de la película y debe hacerse con el espectador en muy pocas escenas", dice. "La intérprete debía demostrar suficiente carisma para conquistar al público, y Alice demostró tenerlo".

La actriz alaba el talento de Jude Law: "Ha sido maravilloso trabajar con Jude. Es un actor muy intenso, se concentra mucho. Es una inspiración actuar con alguien que tiene tanto poder creativo y una conexión tan profunda con la escena".

Jude Law, hablando de Alice Braga, dice: "El papel de Beth no era nada fácil, pero Alice es muy temperamental. Su mera presencia iluminaba el plató. Es apasionada, entusiasta, y tiene una tremenda energía, además de una mezcla de madurez con la maravillosa y natural ingenuidad de la juventud".

RZA, el rapero convertido en actor, da vida al legendario músico y productor musical T-Bone. Remy le conoce cuando le mandan recuperar el corazón artificial de T-Bone. Pero el repo man siempre ha sido un fan del artista, y empieza a tener dudas. De hecho, los cineastas eran admiradores suyos desde que cantaba con el grupo de hip-hop Wu-Tang Clan.


Órganos artificiales y cuerpos sintéticos: Origen y recuperación
Al describir los órganos artificiales (artiforgs), que tienen un papel central en la historia, Miguel Sapochnik explica: "En principio fueron desarrollados para curar al creciente número de personas heridas en el campo de batalla. Pero la tecnología los lleva un paso más allá. Se añade un GPS a los órganos comercializados por una empresa privada. Y tienen un valor añadido, el cosmético".

El diseñador de producción David Sandefur comparó el cuerpo humano con el sistema mecánico de un coche. El corazón es una bomba, el hígado, un filtro. "Empezamos con la forma real del corazón, el número correcto de válvulas y de cavidades, todo muy mecánico con una envoltura anatómica", explica. "Y añadimos unos cuantos bultos para darle el último toque".

ANDREW CLEMENT, diseñador de efectos especiales de maquillaje, se encargó de diseñar los "artiforgs", usando resina epóxica rellenada con aluminio resistente a los impactos y metalizada con una capa cromada que le aporta rigidez. El diseñador reconoce que el corazón fue lo que más quebraderos de cabeza le dio: "Era como construir un barco en una botella debido al motor minúsculo, a las válvulas y a las cavidades que se abren y cierran para que pase la sangre. Todo debía encajar a la perfección", explica.

El equipo de Andrew Clement también se encargó de crear los detallados y sanguinolentos miembros y cuerpos de los que se recuperan los órganos artificiales. El diseñador, que había trabajado durante años en Urgencias, no tuvo ningún problema. Las prótesis eran moldes de silicona de los miembros y torsos de los actores.

Según la cantidad de superficie de piel que Sapochnik y el director de fotografía Enrique Chediak querían mostrar en una escena, la creación de un cuerpo podía llevar entre dos semanas y un mes.

Los cuerpos también debían tener cavidades reforzadas lo suficientemente amplias para que los repo men retirasen los artefactos metálicos. La gran prioridad era que los cuerpos fuesen totalmente realistas. El diseñador explica: "Cuando diseñamos un torso, fabricamos los órganos con silicona para que reflejasen la luz. También hicimos costillas de plástico para que la piel no se deformara. Bombeábamos sangre y cualquier otro líquido corporal mediante tubos".

Sigue diciendo: "Colocamos cámaras de aire tipo globo debajo de los órganos para que se movieran. En las operaciones filmadas, se ven claramente movimientos dentro del cuerpo: el corazón bombea, los pulmones respiran, todo se mueve".

El equipo de Andrew Clement usó capas de látex para las cámaras de aire hechas a medida para encajar debajo de los órganos del celoma abdominal y demás cavidades. Para dar una sensación realista y blanduzca, hicieron los intestinos con silicona blanda. Probaron varias densidades hasta conseguir la adecuada para cada órgano. El aceite de oliva sirvió para dar a los órganos un aspecto brillante y húmedo. Incluso se pasaron un día entero probando diversas sangres falsas para asegurarse de que parecería real en pantalla.

Por muy sangriento que pueda parecer el proceso, Jude Law entendió la necesidad de cuidar hasta el más mínimo detalle para que el trabajo de los repo men pareciese auténtico. "En varias ocasiones debo abrir cuerpos, buscar órganos internos, sellar heridas, sacar objetos extraños que volverán a usarse en otro cuerpo. Los diseños de los órganos eran impecables. Los diseñadores son verdaderos artistas anatómicos".

Para ganar tiempo, Andrew Clement "recuperó" algunos de los cuerpos usados. "Diseñamos los cuerpos para que la misma cavidad se reutilizara varias veces con diferentes órganos", explica el diseñador. "Sacábamos los órganos que no necesitábamos para colocar el que iba a rodarse. Así podían hacer primeros planos de unas manos trabajando en el cuerpo y sacando el órgano que querían recuperar".

Pero no sólo se rodaron operaciones en las prótesis. En varias ocasiones, el equipo de Andrew Clement debió resolver cómo incorporar a un actor a la operación. Por ejemplo, para la operación de Remy, inventaron una mesa especial debajo de la que Jude Law podía esconderse, mientras el torso y los miembros que están a la vista son prótesis. Andrew Clement también estaba debajo de la mesa de operaciones, moviendo los tubos y cilindros neumáticos que daban vida a los supuestos órganos de Remy mientras le operan. "Nos asesoraron cirujanos auténticos en cuanto al instrumental y a la operación", explica el diseñador.

El personaje de Alice Braga también pasa por una operación. En una de las escenas más divertidas de la película, un niño con gran experiencia le coloca una rodilla artificial. Andrew Clement dice: "Hicimos un molde completo de Alice, desde la cabeza a los dedos de los pies. Nos llevó todo el día. Era un duplicado perfecto. Nuestro invento nos permitía abrir la rodilla y ver el ‘artiforgs’, había tendones, tubos con sangre, de todo".

A pesar de durar ocho horas, el proceso fascinó a la actriz. "Nunca había hecho nada parecido", dice. "Era un poco como descubrir los trucos de Disneylandia".

Andrew Clement también desarrolló una nueva tecnología para crear el símbolo de la empresa The Union tatuado en todos los repo men. El falso tatuaje podía ser aplicado en minutos y aguantaba todo el día.

Se crearon varios diseños con códigos de barras para diferenciar el estatuto de cada repo men y el tipo de recuperación (legal o para el mercado negro). Por ejemplo, un repo man del nivel 5, como Remy, que ha recuperado una gran cantidad de aparatos, lleva cinco barras en el cuello. Un principiante sólo lleva una.


Las artes marciales: Un entrenamiento para asesinos
Miguel Sapochnik estaba convencido de que era sumamente importante que los actores tuvieran una buena preparación física. "El entrenamiento físico les permitió sentirse fuertes por dentro, sin necesidad de hacer gala de ello", explica.

Debido a los requerimientos físicos del papel de Jude Law, el actor se trasladó a Toronto varias semanas antes del comienzo del rodaje para empezar una dura preparación en la sala Gym Jones. Los entrenadores que se ocuparon de moldear los cuerpos de 300 le hicieron pasar por cuatro horas diarias de lucha, a las que seguían otras cuatro de ensayos con el director.

Miguel Sapochnik alaba la entrega del actor: "Vi a Jude transformarse físicamente, hasta el punto de que su mirada cambió. Descubrió algo que desconocía sobre sí mismo y lo incorporó al personaje".

"Me entrené durante un mes", dice el actor. "Trabajamos con palos, los puños y movimientos básicos para que fuera capaz de usar cualquier arma, un cuchillo, un palo o mis puños con total naturalidad".

Forest Whitaker, un incondicional de las artes marciales, dice: "Empecé trabajando con un entrenador para las escenas de lucha, y luego seguí yo solo con pesas durante el resto del rodaje".

Miguel Sapochnik se sumió de lleno en las coreografías de las escenas de lucha, basadas en un estilo de artes marciales típico de Filipinas que desarrolló el coordinador de combates HIRO KODA, y que evolucionó hasta un estilo híbrido, mezcla de lucha con puñal, kárate y kickboxing. Cada personaje tiene un estilo acrobático propio.

Alice Braga habló con Miguel Sapochnik acerca del estilo de lucha de su personaje, nacido de su habilidad para sobrevivir en la calle. "Hablamos de cómo se defendería Beth", dice la actriz. "Me parecía importante estar convencida físicamente de que podía valerme por mí misma porque Beth no tiene a nadie que la proteja. Esa es su fuerza".

Finalmente, ¿qué sería un repo man sin su fiel "taser" (pistola de electrochoques). Forest Whitaker y Jude Law aprendieron a usarlo para electrocutar a la persona a la que debían extraer órganos. El equipo del diseñador de producción David Sandefur creó armas capaces de detectar y encontrar los "artiforgs".


Un futuro próximo: Diseño y efectos visuales
Repo Men transcurre dentro de unos veinte años en una ciudad norteamericana sin especificar. Los cineastas recorrieron Toronto y se sirvieron de edificios emblemáticos y de estudios para crear un mundo futurista. Miguel Sapochnik subraya que es una sociedad inmoral e imperfecta, pero no muy diferente de la actual, sometida al estrés de la guerra y de las deudas.

El director imaginó un mundo dominado por la influencia asiática. "Por la idea de que China será el poder dominante en el futuro", explica. "Pero más que invadirnos físicamente, lo harán económicamente. Lo más lógico era que los dueños de The Union fueran ellos".

El diseñador de producción David Sandefur vio a Remy y a Jake moverse en un mundo en permanente construcción, muy influenciado por la cultura asiática, que ha impregnado económicamente a Estados Unidos. "Pensé en Dubái, donde hay unas 30.000 grúas funcionando a la vez", dice. "Me pareció una evolución natural de nuestra sociedad".

Para diseñar la zona decadente de la ciudad, llamada "el cementerio metálico", se inspiró en la Ciudad Amurallada de Kowloon, un barrio urbano de Hong Kong ahora desaparecido, donde había mucha prostitución, drogas y apuestas entre los años cincuenta y setenta.

La planta de la fábrica The Union se rodó en un almacén de Toronto. El diseñador de producción dice: "Encontré un almacén de unos 2.700 metros cuadrados. Colocamos una pantalla verde en la parte central para poder ampliar el espacio digitalmente y rodamos la estructura del techo, el suelo y las columnas".

Miguel Sapochnik añade: "Cuanto más se penetra en The Union, más se nota la influencia china. La escena en la planta de la fábrica, con miles y miles de trabajadores, es una copia de las fábricas chinas, donde trabajan filas y filas de personas".

El mayor reto a la hora de crear el mundo futurista era conseguir que fuera realista y natural. Se decidió rodar en Toronto por la infraestructura cinematográfica que ofrece la ciudad y por las numerosas localizaciones que se adaptaban a la historia. Muchos decorados nunca se habían filmado antes, como la nueva terminal del aeropuerto Pearson.

Para encajar los decorados en un futuro próximo, fue necesario aumentarlos mediante efectos digitales en la posproducción. Por ejemplo, la escena en que Jake y Remy cruzan la ciudad se rodó de noche en Dundas Square. Los edificios no son extremadamente altos, por lo que se añadieron otras estructuras y un monorraíl mediante efectos digitales.

La creación de efectos visuales no fue nada fácil para AARON WEINTRAUB y su equipo del estudio Mr. X. Tuvieron que crear más de 350 tomas digitales. Diseñaron o aumentaron decorados, crearon horizontes urbanos, edificios y plazas, fondos, pantallas gigantes y vallas publicitarias.

Para la secuencia en la isla tropical, los cineastas buscaron una zona que recordara las playas desiertas en las islas Fiji. Por fin encontraron lo que buscaban en una pequeña isla de los Cayos en Florida. "Queríamos que pareciera una isla desierta", dice David Sandefur. "Había construcciones en segundo término, pero las borramos digitalmente. Es uno de los escasos sitios en los Cayos que parece deshabitado".


Color y textura: El vestuario de la película
La diseñadora de vestuario Caroline Harris se enfrentó a la complicada tarea de crear el vestuario para la futurista Repo Men. Veinte años no es mucho tiempo, y aunque la película contiene bastantes elementos de ciencia-ficción, habría sido muy fácil exagerar.

"Miguel tiene un instinto increíble; además, sabia perfectamente lo que quería", dice la diseñadora. "Aunque sea un mundo futurista, sigue funcionando como el actual, con una mayor influencia oriental. Es un mundo de producción en serie, basado en la idea china de lo que gusta en Occidente".

Caroline Harris y Miguel Sapochnik pensaron que la gente vestiría sobre todo con telas sintéticas. A pesar de que el futuro es sombrío, la diseñadora estaba convencida de que habría colores. "Queríamos colores brillantes para alejarnos de un mundo posapocalíptico, aunque contenga elementos que podrían sugerirlo", explica la diseñadora. "Pensé en los refugiados de Kosovo y de Serbia en los noventa, cuando estuve trabajando allí, y me acordé de que vestían con ropa de colores a pesar del horror por el que estaban pasando".

También quería que la ropa pareciera usada, vieja. Convencida de que es difícil ensuciar ropa de color gris, la diseñadora hizo teñir la ropa de diversos colores y vistió a los actores con capas de ropa muy colorida. Muchos de los personajes que se refugian en el cementerio metálico parecen haber llevado la misma ropa durante al menos un año.

Los trajes que creó para los repo men recuerdan vagamente a equipos de protección personal, y la ropa de Remy refleja su largo viaje.