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El mundo de los perdidos cartel reducidoEl mundo de los perdidos(Land of the lost)
Dirigida por Brad Silberling
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Basada en la clásica serie creada por los iconos televisivos SID y MARTY KROFFT, EL MUNDO DE LOS PERDIDOS está dirigida por BRAD SILBERLING (Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, Casper). Los productores son JIMMY MILLER (Pasado de vueltas, Hermanos por pelotas) y Sid y Marty Krofft. El guión de esta comedia de aventuras es de CHRIS HENCHY (la serie "Estoy con ella", el próximo estreno The Last Janitor) y DENNIS McNICHOLAS (The Ladies Man/El terror de las chicas, el próximo estreno The Last Janitor).

Para imaginar este misterioso mundo, el director Brad Silberling se ha rodeado de un equipo que incluye al oscarizado director de fotografía DION BEEBE (Memorias de una geisha, Chicago); el montador PETER TESCHNER (Borat, Cuestión de pelotas); el diseñador de producción BO WELCH (las entregas de Hombres de negro, Bitelchús); el compositor MICHAEL GIACCHINO (Star Trek, Up/Una aventura de altura); el diseñador de vestuario MARK BRIDGES (Pozos de ambición, Di que sí), y el oscarizado supervisor de efectos digitales BILL WESTENHOFER (Elf, Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario). Las criaturas y efectos de maquillaje han sido creados por MIKE ELIZALDE (Hellboy II: el ejército dorado, El laberinto del fauno), de Spectral Motion, y el diseño de las criaturas es de CRASH McCREERY (La joven del agua, Encantada, la historia de Giselle).

Los productores ejecutivos son DANIEL LUPI (50 primeras citas), JULIE WIXSON DARMODY (Elf), ADAM McKAY (Pasado de vueltas), Brad Silberling y RYAN KAVANAUGH (Fighting: puños de asfalto).


En 1940, el padre del productor Sid Krofft coló a su hijo en el cine para que viera la película Hace un millón de años, de Hal Roach, y su vida cambió radicalmente. "Me impresionó muchísimo. A partir de ese momento, estuve empeñado en hacer una serie con dinosaurios", recuerda Sid Krofft. "La idea de ‘El mundo de los perdidos’ nació entonces".

La serie "El mundo de los perdidos", la quinta de los creadores Sid y Marty Krofft, se estrenó en 1974. Durante tres años y 43 episodios, el público joven siguió con entusiasmo las aventuras del profesor Rick Marshall y sus dos hijos Will y Holly, que habían cruzado una puerta temporal y penetrado en un mundo donde el pasado lejano y el presente colisionaban.

Los creadores de la exitosa serie creen que su éxito se debe a una regla de oro: la simpleza en el concepto. El productor Marty Krofft dice: "Eran personas normales atrapadas en un mundo poblado por criaturas extraordinarias y con tres lunas en el cielo. Entendimos la importancia de que los dinosaurios tuvieran nombres; eran los primeros en salir en televisión".

El viaje de la serie a la gran pantalla empezó hace unos años, cuando el productor Jimmy Miller encargó al equipo de guionistas formado por Dennis McNicholas y Chris Henchy que la transformaran en una película. Jimmy Miller, que además de productor también es el agente de Will Ferrell, de Chris Henchy y de los hermanos Krofft, siempre pensó en el actor para el papel principal.

Los dos guionistas habían sido acérrimos seguidores de la serie cuando eran niños y estaban decididos a respetarla. "Nos guiamos por nuestros recuerdos para abarcar toda la complejidad cósmica de ‘El mundo de los perdidos’ e ir mucho más allá de los chistes sobre dinosaurios", dice el guionista Dennis McNicholas. Igualmente, se atrevieron a llegar al límite de la comedia sabiendo que Will Ferrell sería el protagonista de la película. Por eso decidieron pasar de un padre y dos hijos a tres adultos obligados a trabajar juntos. Chris Henchy explica: "Hemos intentado en todo momento que aparte de los chistes y las situaciones cómicas, fuese una buena historia de aventuras".

Cuando aceptó trabajar en la película, Will Ferrell, que también era un incondicional de la serie en los años setenta, planteó una pregunta difícil: "¿Qué camino debíamos seguir, el de la serie en la que se ve la cremallera en la espalda de los sleestak o el de Parque Jurásico en clave de comedia?" Por suerte, un amigo suyo resolvería el problema.

En 2007, durante una comida, Will Ferrell le contó a su amigo el director Brad Silberling que se había comprometido a protagonizar EL MUNDO DE LOS PERDIDOS. El realizador también recordaba la serie con cariño y aceptó encargarse del rodaje. Era consciente de que tanto el reparto como el equipo debía compartir "el recuerdo de la experiencia de la serie original" y comprender "que la televisión matutina del sábado tiene limitaciones".

Brad Silberling se reunió con los ejecutivos de Universal y dejó claro desde un principio que si iba a dirigir la película, quería que se rodara casi totalmente en platós. En el verano de 2007, el diseñador Bo Welch, nominado a cuatro Oscar, se unió al equipo y muy pronto se empezaron a construir cuatro decorados en los terrenos de Universal.

Marty Krofft se alegró cuando supo que Brad Silberling encabezaría el proyecto: "Brad tiene un gran corazón, es apasionado, profesional, y se preocupa por los detalles. Es un hombre muy tranquilo".

La idea de que el profesor Marshall fuera un "paleontólogo cuántico" desacreditado, una disciplina imaginaria que mezcla el estudio de la física con el de los dinosaurios, funcionó muy bien para abrir la puerta a la ciencia-ficción. El actor Will Ferrell dice: "Los personajes piensan en voz alta con el público a medida que están atrapados en situaciones absurdas, lo que da paso al humor. Los decorados y los efectos visuales son tremendos. Lo pasé realmente bien encarnando a Marshall, el líder del grupo, aunque no siempre esté a la altura".

Abundan los guiños a la serie. El director Brad Silberling dice: "Me interesó la posibilidad de jugar con elementos clave de la serie. Me apetecía entrar en ese mundo a través de Will y un reparto de gran talento, a pesar de los quebraderos de cabeza que supone una producción de esta envergadura".


Chaka, Will y Holly: El reparto de la expedición
Brad Silberling estaba convencido de que el trío de aventureros no debía llevarse demasiado bien para crear más situaciones cómicas: "Creamos un grupo de personajes mucho más incapaces que en la serie", explica. "Son tres inútiles que deben probarse a sí mismos y, de paso, salvar al planeta Tierra".

Holly ya no sería una niña rubia con trenzas, sino una científica de Cambridge que decidió trasladarse a Estados Unidos para trabajar como investigadora en La Brea Tar Pits y por la atracción que siente hacia el profesor Marshall y lo que ella considera su mente brillante.

Brad Silberling y Will Ferrell querían a una actriz británica para el papel. Cuando escogieron a Anna Friel, el director insistió en que actuara con su acento de Manchester. La actriz dice, riendo: "En ‘Criando malvas/Pushing Daisies’, tengo acento americano; en otros proyectos, hablo con un acento británico elegante. Hacía tiempo que no me dejaban usar mi verdadera voz".

Por suerte, la actriz había estudiado improvisación dramática y no tuvo ningún problema en adaptarse al estilo de sus compañeros de reparto. Dice: "Tuve que aprender a no reírme durante las tomas. Los chicos se iban por la tangente y tenía que hacer esfuerzos enormes para no reír, incluso debí practicar ejercicios respiratorios de yoga".

Para hacer el papel del bruto y pesado Will Stanton, los productores y el director escogieron a Danny McBride, al que Adam McKay había visto en la comedia negra The Foot Fist Way, de Jody Hill. El actor tiene la habilidad de parecer el hombre más normal del mundo, de ser vulgar y encantador a la vez. Era perfecto para encarnar al director de la Gruta Misteriosa del Cañón del Diablo. Brad Silberling dice: "Danny es increíble, no parece un actor que acaba de bajar del escenario de un club cómico, sino más bien alguien recién llegado de Carolina del Norte con un increíble sentido del humor".

Will Ferrell suele tener delante a personajes serios, pero disfrutó trabajando con un actor que le permitía cambiar de papel de vez en cuando. "Intercambiamos. Paso de científico competente a un científico metepatas; Danny yo nos pasamos la pelota", dice el actor.

Danny McBride, hablando del protagonista, dice: "El público quiere actores sensuales, sexuales, y Will lo es. Todo, desde los calcetines altos que le llegan a la rodilla, hasta la chaqueta llena de recuerdos de sus pasadas conquistas en paleontología, es pura sexualidad. Las mujeres se mueren por él".

Pero todos sabían que EL MUNDO DE LOS PERDIDOS no podía existir sin un primate llamado Chaka para hacer travesuras en el mundo fantástico. El equipo de maquillaje y de prótesis creó un personaje esquivo y adorable a la vez, un embaucador con corazón.

El eslabón perdido está encarnado por Jorma Taccone, actor y guionista de "Saturday Night Live", que dice: "De pequeño, cuando jugábamos a ‘El mundo de los perdidos’, siempre me tocaba hacer de Chaka porque era el más pequeño y porque tengo cara de mono. Llevo toda la vida preparándome para este papel".

Durante el rodaje, y siempre que tenía una escena, el actor se ponía en manos de los maquilladores de Spectral Motion durante tres horas y media, para convertirse en Chaka. Después de colocarle prótesis faciales y maquillarle, se ponía un traje hecho con pelo humano, lana de angora y pelo de yak cosidos a mano sobre un forro de spandex. La transformación se complementaba con manos y pies de latex, y unos dientes de conejo postizos.


Sleestak y altrusianos: Los humanoides de El mundo de los perdidos
Otros personajes favoritos de la serie eran los Sleestak, unos reptiles humanoides que se arrastran muy lentamente. En la serie, tres jugadores de baloncesto encarnaban a los Sleestak, y los cineastas también optaron por actores en vez de criaturas creadas digitalmente. Brad Silberling recuerda que esas criaturas le aterrorizaban y le fascinaban cuando era niño por la lentitud con que se movían.

Sid Krofft explica: "No teníamos mucho dinero en la serie. Rodábamos únicamente en un plató, por eso solo había tres Sleestak, no cabían más, pero daban la impresión de ser más numerosos. Ahora también hemos querido que los Sleestak atemorizaran al público, igual que entonces".

Spectral Motion diseñó y fabricó treinta trajes de látex para los Sleestak. Cada uno pesaba aproximadamente 15 kilos y antes de ponérselos, los actores debían cubrirse con lubricante. Estos intérpretes, altos de por sí, alcanzaban los 2,10 metros gracias a unas plataformas de 13 centímetros incorporadas en los trajes. Las máscaras se diseñaron a partir de moldes de las caras de los actores para darles un toque individual.

Los Sleestak son famosos por sus garras palmíferas que añadían otros 30 centímetros a los pies de los actores, por lo que el diseñador de producción tuvo que ensanchar los peldaños de la extraña plaza Pylon (desde donde se realiza la transportación a otros mundos).

El esfuerzo físico requerido a los actores dentro de los trajes ralentizaba mucho el rodaje. Aparte del peso, el calor generado por los focos era difícil de aguantar, y las máscaras debían retirarse regularmente cada diez minutos.

Spectral Motion también creó la cabeza de Enik el altrusiano, un sleestak inteligente que habla como nosotros. La máscara pesaba unos 6 kilos, pero como está más evolucionado que sus congéneres, la cabeza animatrónica era mucho más expresiva y requería pequeños motores. También incluía un ventilador para enfriarlos así como a JOHN BOYLAN, el actor que lo interpreta.

Enik es el único Sleestak que va vestido, por lo que el diseñador de vestuario Mark Bridges decidió fabricarle una túnica de capas múltiples. "La primera capa está pintada sobre papel de aluminio, la segunda es de tela, y el conjunto está envuelto en una redecilla negra. Con eso conseguí que cambiara constantemente de color".


El mundo perdido es un decorado: El diseño de la película
En el momento culminante del rodaje, el diseñador de producción Bo Welch y su equipo ocupaban seis platós en los terrenos de Universal, convirtiendo EL MUNDO DE LOS PERDIDOS en la película de más envergadura de Universal Pictures filmada íntegramente en el estudio.

Los seguidores de la serie se alegrarán de ver que los decorados de la Cueva Hogar y el Puente del Barranco son muy parecidos a los de la serie. Brad Silberling y Bo Welch debieron tener en cuenta que varios dinosaurios digitales se pasearían alegremente por los decorados. El diseñador dice: "Cuanto más realistas los decorados, mejor para la historia".

Una de las razones por las que el realizador escogió rodar en platós fue para permitir que el director de fotografía Dion Beebe pudiera tener un control absoluto de la iluminación. Dice: "Brad no quiso depender de un ambiente fabricado digitalmente. Al contrario, volvimos atrás en el tiempo con grandes decorados y con una complicada iluminación basada en focos".

Will Ferrell reconoce que los decorados le impresionaron: "Era la primera vez que trabajaba en decorados tan enormes, tenía la impresión de estar en el Hollywood de antes".

El plató 27 de Universal Studios sirvió para albergar el Bosque, la plaza Pylon y la plaza Templo de los Sleestak, los tres decorados de mayor tamaño de la película. Con solo un mes de tiempo entre cada uno de los tres decorados, el equipo construyó paredes rocosas, árboles de 22 metros de altura, superficies de piedra y raíces retorcidas que cambiaban en cada nuevo decorado.

Se decidió que la plaza Pylon recordaría un antiquísimo templo en ruinas rodeado por altas columnas y arcos. La plaza Templo de los Sleestak alberga la Casa de las Calaveras, el foro público donde los Sleestak de antaño hablaban con sabiduría.

El plató 12, el mayor de Universal, albergó la Cueva Hogar, donde los cuatro protagonistas se esconden para escapar de Gruñón, el T. Rex malhumorado. Se necesitaron 28 escultores para modelar las enormes paredes de rocas rojizas y conseguir que el espectador tenga la sensación de estar dentro del Gran Cañón.

El interior de la Cueva Misteriosa del Cañón del Diablo se construyó en el plató 29. El cañón tiene 110 metros de largo y se llenó con 200.000 litros de agua blanquecina. Para impermeabilizar la cueva, se recubrió con una capa de goma especial. Un raíl escondido en el agua lleva la embarcación. El equipo de efectos especiales, capitaneado por MICHAEL LANTIERI, bombeó 50.000 litros de agua por minuto para crear un rápido de clase 5 durante el terremoto.


Pináculos, dunas y alquitrán: Los decorados naturales
Los cineastas tuvieron la suerte de obtener permisos para rodar algunos exteriores en el famoso lago burbujeante de alquitrán de La Brea Tar Pits y en el Museo Page.

El exterior de la Cueva Misteriosa se filmó en el desolado paisaje de Lancaster, azotado regularmente por vientos de 80 km/h. La llegada de los aventureros al Mundo de los Perdidos tiene lugar en medio de las famosas dunas blancas de Baker, California.

A continuación, el equipo se trasladó al desierto de California, concretamente a los extraños pináculos Trona, unas formaciones rocosas muy llamativas. El equipo de decoración construyó un motel retro con neones y piscina en las salinas cercanas a los pináculos.


El dinosaurio Gruñón: Efectos digitales en El mundo de los perdidos
El oscarizado supervisor de efectos Bill Westenhofer dice, con humor: "Esta película no ha sido nunca una expedición rutinaria para nosotros. Nos hemos encargado de muchas cosas, además de Gruñón".

El supervisor y su equipo reconocen que les influenció Parque Jurásico, pero querían ir más lejos, especialmente con Gruñón, el astuto antagonista de Marshall. En la película es un personaje del todo realista, con personalidad, que interactúa con los actores.

Pero Will Ferrell, Anna Friel, Danny McBride y Jorma Taccone tuvieron que recurrir a su imaginación cuando tenían una escena con Gruñón. En vez del agresivo carnívoro, uno de los técnicos digitales sujetaba una percha de 5 metros con una pelota brillante en la punta para indicar dónde estaría la cabeza del dinosaurio.

Además del dinosaurio, el equipo digital creó pterodáctilos que ponen miles de huevos, millares de arañas que salen de la fruta que Chaka regala a Marshall y un cangrejo gigante al que cocinan.

De los 84 días que duró el rodaje, se dedicó una semana a filmar delante de una pantalla azul. Al terminar el rodaje principal, 150 artistas de Rhythm & Hues se pusieron manos a la obra para retocar los decorados, colocar los dinosaurios y añadir complicados detalles para un mundo olvidado por el tiempo.


Moldes para traseros y golpes traicioneros: Los peligros de una comedia de acción
Las constantes persecuciones a las que se ven sometidos los protagonistas casi acaban con ellos. Entre otras cosas, tuvieron que rodar durante una semana suspendidos en el aire con arneses mientras se defendían de las lianas carnívoras.

Para aumentar el glamur, los actores llevaban moldes de plástico escondidos en los pantalones para poder deslizarse fácilmente por las dunas de Dumont sin hacerse daño.

Will Ferrell reconoce que nunca antes había hecho este tipo de cosas. "En el desierto de los pináculos de Trona, me colgaron a un arnés y me alzaron a diez metros de altura. Tuve la sensación de que Gruñón me levantaba en el aire. Menos mal que salió a la primera, habría necesitado mucho convencimiento para volver a rodar esa toma", dice el actor.

Los personajes de Anna Friel y Danny McBride discuten constantemente en la película, e incluso llegan a las manos. Durante una toma, la actriz le golpeó sin querer. Al poco, reapareció con un ojo morado y sangrando. Anna Friel dice: "Me sentí fatal, no sabía dónde meterme. No me di cuenta de que había pasado por el departamento de maquillaje".


El segundo mayor terremoto del mundo: Atrezo y efectos
Michael Lantieri y su equipo se encargaron de simular un tremendo terremoto en la plaza Templo de los Sleestak durante el que toneladas de escombros amenazan con enterrar a los héroes.

Simularon el terremoto tirando escombros y haciendo temblar las cámaras y el decorado mediante enormes motores. El supervisor dice: "Fabricamos escombros extraligeros que lanzábamos al decorado mientras pasaba la cámara. Nos servimos de la fuerza hidráulica para partir las gigantescas esculturas de los Sleestak".

Se crearon sustancias que no suelen usarse en una película normal, como los mocos de T. Rex, diseñados con metilcelulosa coagulada, que bañan a los actores. Marshall acaba empapado con la orina del T. Rex, que no es otra cosa que té verde.

El departamento de atrezo se ocupó de diseñar el Tachyonmetro, el aparato inventado por Marshall que permite viajar a otra dimensión. También se ocuparon de preparar el Land Cruiser de Toyota con todo lo que un científico poco ortodoxo necesita para ser totalmente independiente.


Alto diseño: El vestuario de El mundo de los perdidos
A Will Ferrell se le ocurrió que Marshall debía llevar botas de diseño con cremallera durante toda la película porque se había dejado sus botas de trabajo. "Sabía que me dolerían los pies, pero pensé que sería muy gracioso verle vestido con pantalones y camisa caquis, y unas botas de vestir", dice el actor.

El diseñador de vestuario Mark Bridges decidió vestir a Holly con la misma camisa a cuadros que llevaba la niña en la serie y unos pantalones rojizos. Pero según avanza la historia, los pantalones largos se convierten en cortos y la camisa, en un top.

Will Stanton lleva pantalón, camisa vaquera con las mangas cortadas y un llamativo cinturón con el logo de la Cueva Misteriosa del Cañón del Diablo.

Las mujeres pakuni salen brevemente en la película vestidas al estilo de Raquel Welch en Hace un millón de años, y llevando joyas procedentes del Amazonas, hechas con semillas y plumas.