Cinemanía > Películas > Crank 2: Alto voltaje > Comentario
Destacado: Tom Holland vuelve a interpretar al Hombre Araña en 'Spider-Man: Lejos de casa'
Crank 2: Alto voltaje cartel reducidoCrank 2: Alto voltaje(Crank 2: High voltage)
Dirigida por Mark Neveldine, Brian Taylor
¿Qué te parece la película?

Producida por Tom Rosenberg, Gary Lucchesi, Skip Williamson y Richard Wright. La película ha sido escrita y dirigida por Mark Neveldine y Brian Taylor, el dúo responsable de la entrega original de 2006.

Al final de Crank, el asesino a sueldo Chev Chelios cae en picado desde un helicóptero, en la zona sur de Los Ángeles, supuestamente hacia su muerte. Cuando la película resultó un éxito de taquilla en cines y DVD, gracias a sus innovadoras técnicas visuales y a su acción trepidante, los creadores Mark Neveldine y Brian Taylor se interesaron en la posibilidad de que Chev Chelios pudiera seguir con vida.

Taylor reconoce que ni él ni Neveldine jamás esperaron estar involucrados tan estrechamente en la secuela. "Originalmente pensábamos escribir el guión de Crank: Alto voltaje para que otra persona lo dirigiera", cuenta Taylor. "Estábamos dispuestos a escribirla, producirla y luego dedicarnos a otra cosa. Pero llegado el momento, cuando ya habíamos terminado el guión, nos enamorados de él y no queríamos que otra persona lo tocara. Volvimos a Lakeshore y les dijimos, ‘queremos hacerlo nosotros, no queremos que lo haga nadie más’. Y fue así como sucedió. El guión cobró vida por sí mismo".

"Con la primera Crank, Mark y Brian sólo querían que fuese una de esas películas donde el héroe muere al final y la gente no se lo puede creer", apunta el productor Skip Williamson, quien originalmente fue el que llevó a Neveldine y Taylor a Lakeshore. "Son unos guionistas estupendos y fue fácil para ellos inventarse otra idea para la segunda película. Y en la secuela, esto lo han elevado a la enésima potencia".

"No queríamos coger el camino más fácil y hacer que la caída de Chev del helicóptero fuese un flashback o un sueño", explica Neveldine. "Queríamos que Crank: Alto voltaje fuese una verdadera secuela y que comenzara justo en el lugar donde el otro filme lo había dejado. Así que, literalmente, la primera toma de esta película es la última de Crank, y a partir de ahí continuamos".

Así es como empieza Crank: Alto voltaje, con Chev cayendo sobre el asfalto de una concurrida intersección de LA donde es secuestrado por un misterioso grupo de mafiosos asiáticos. Tres meses después, Chev se despierta en una mesa de operaciones, donde un equipo de médicos chinos le ha quitado el corazón y se lo han reemplazado por una batería que necesita ser recargada regularmente para que Chev pueda mantenerse con vida.

David Rubin, el productor, explica, "una vez que aceptas que el héroe puede haber sobrevivido, se abren infinitas posibilidades. Mark y Brian tienen una sensibilidad desenfrenada y llevan esa locura a su trabajo, y el guión desde luego es reflejo de eso. De verdad, en Crank, la muerte es sólo un estado mental. En cuanto alguien dice que algo no se puede hacer inmediatamente esto se convierte en un desafío para Neveldine y Taylor, que tratan de buscarle la vuelta para lograrlo. Y no sólo cómo lograrlo, sino cómo hacerlo bien".

Para Neveldine y Taylor el proceso de escribir Crank: Alto voltaje fue mucho más fácil que en el caso de la primera entrega, básicamente porque los personajes y el mundo en el que ellos habitan ya estaba preestablecido.

Según Taylor, "cuando escribimos el original, no sabíamos que Jason Statham iba a ser nuestro hombre o que Amy Smart sería nuestra chica, o quienes serían Efren y los demás actores, es decir, escribíamos a nuestros personajes sin esa luz. El personaje de Statham en la primera película era un tipo de LA; no sabíamos que iba a ser un británico, pero no pudimos encontrar al americano duro y malote que buscábamos así que tuvimos que cruzar el charco. En la segunda película, fue genial poder escribir los diálogos específicamente para Jason, cosas que sabíamos que Jason las podía bordar. Lo mismo ocurrió con los otros personajes".

"Fue como montar en bicicleta pendiente abajo", continúa Taylor. "Todo resultó muy fácil porque sabíamos exactamente a lo que nos enfrentábamos. Los actores conocían a sus personajes. Nosotros conocíamos a nuestros personajes. Y pudimos usar muchos términos coloquiales y cosas que Jason dice porque lo conocemos como persona; cosas que jamás podríamos haber escrito en el primer guión".

Neveldine dice que a pesar de la comedia, la acción y el sexo, todo lo cual se ha amplificado en esta nueva entrega, el guión de la secuela se construyó sobre una idea relativamente simple. "En realidad", explica Neveldine, "Crank: Alto voltaje es la historia de un tipo que trata de encontrar su corazón. ¿No es eso lo que busca todo el mundo, su corazón?"

En lo que ser refería a hacer una secuela de Crank, el estudio y los realizadores sabían qué se necesitaba para que funcionara, no había duda de que Jason Statham, con el encanto, el peligro y la destreza que aportó a Chev Chelios en la primera entrega, era imprescindible.

Statham, después de terminar el trío de películas de acción -The Bank Job, Death Race y Transporter 3– estaba entusiasmado con la idea de volver a ponerse en la piel de un personaje con la exigencia física de Chev Chelios. "Estaba abierto a la sugerencia de hacer una segunda parte", afirma Statham. "Había un final abierto que necesitaba un cierre en la primera película. Si lo miras con atención, se ve que el corazón aún late y hay un leve parpadeo en un ojo. Así que todo se trataba de si Mark y Brian tenían la inspiración para hacer otra más. La posibilidad siempre estuvo abierta y dependía enteramente de ellos".

"Confiábamos en que si nosotros dirigíamos la película, Jason también querría hacerla", recuerda Neveldine. "Cuando escribes una película para un reparto específico, realmente deseas que se logre tener ese reparto, y cuando estás escribiendo una secuela, necesitas el reparto original porque otra gente no cuadraría".

Taylor agrega, "obviamente haces el guión para la mejor película posible y esperas que si a ti te gusta a todos los demás también, y eso fue lo que ocurrió aquí. Desde el momento en que Jason tuvo el guión, nos enviaba ocho mensajes al día citando líneas del guión. ¡Estaba que se subía por las paredes! Según Jason, Crank había sido una de las cosas más divertidas que había hecho. Sabíamos que con Jason y nosotros dos en el proyecto, sería imposible tener un mayor nivel de compromiso y entusiasmo".

El sentimiento era mutuo. Statham afirma que la confianza y la atmósfera que los codirectores crearon durante el rodaje de la primera película fue clave en su participación en la secuela. "Es una confianza total. Tengo una fe ciega en estos dos, sabiendo que son capaces de hacer algo interesante a partir de cosas que pueden parecer un poco ridículas. Creo que tienes que tener una confianza ciega cuando el director te pide que hagas estas cosas, y con Mark y Brian la siento. Sólo necesité uno o dos días de trabajo en la primera película para estar convencido".

Statham sabe que cuando lee un guión de Mark y Brian la regla es todo es posible. "Hay un impacto inicial de esto no puede estar en la película, que es como respondí al primer guión", cuenta el actor. Pero Statham comprendió rápidamente que no existe límite para sus ambiciones. "Este filme va a ser más provocativo, más ofensivo, con más acción, más ridículo y más de todo. Me entusiasmó lo absurda y escandalosa que hicieron esta segunda parte. Esta se lleva a un siguiente nivel".

Rubin recuerda, "el primer día de rodaje fue asombroso porque cuando Jason se puso delante de la cámara, ya estaba de vuelta. Era Chev. Como si hubiéramos terminado ayer de rodar la primera película".

"Realmente fue cuestión de ponerme los vaqueros viejos y las deportivas. Y con eso ya estuve en marcha", sonríe Statham.

Otro ingrediente clave del éxito de la primera entrega fue la cómica actuación de Amy Smart como la novia de Chev, Eve Lydon, que en un principio no tenía ni idea de que estaba saliendo con un asesino a sueldo pero, para su sorpresa, la idea acabó gustándole. Al comienzo de Crank: Alto voltaje, vemos que, aparentemente, los tres meses que ha pasado sin Chev no han sido buenos para Eve. Cuando nuestro héroe regresa, la encuentra trabajando como bailarina de un club de strip-tease y saliendo con un tipo repulsivo llamado Randy (Corey Haim).

Neveldine cree que "Eve ha evolucionado desde la primera película. Una vez que se da cuenta de que está saliendo con este tipo duro, adquiere algunas de sus formas. Cuando cree que Chev está muerto, decide arriesgarse un poco más en la manera en que vive su vida. Se pone a trabajar en un club donde puede ganar dos mil dólares por noche, y después de haber visto a su novio repartir unos cuantos golpes, desarrolló sus propias habilidades y las pone en práctica".

"Mi personaje, desde luego, ha evolucionado", afirma Smart. "En la primera película ella estaba mucho más reprimida, en ésta ella despierta y comienza a elegir, trata de adoptar las cualidades que le gustan de Chev. Se convierte en una chica de armas tomar y se lo pasa bien con ello".

Williamson cree que esa sensación de pasárselo bien se transmite en la pantalla. "A Amy le encanta trabajar con Jason. Entre ellos hay una gran química", afirma el productor. "Si el iba a hacer la segunda, también tenía que estar ella. No podríamos haberla hecho sin ella. Tener otra novia hubiera sido demencial. Ella y Jason se comprometieron al cien por cien".

Smart está de acuerdo: "Me metí en esta película de la misma manera que en la primera. Es escandalosa, divertida e irreverente, realmente no puedes quedarte en una zona gris. Tienes que ir a todo o nada. Tuve que meterme de lleno en mi personaje. Terminé haciendo yo misma gran parte de las escenas de peligro, en parte porque era muy divertido".

"Amy le aporta una belleza angelical a toda esa carnicería que causo", apunta Jason Statham. "La historia de amor entre Eve y Chev le da un agradable equilibrio a lo que Chev hace que es disparar armas a todos esos mafiosos".

También, repitiendo su papel, vuelve la leyenda de la música country y actor Dwight Yoakam -que una vez más descubre la manera que tiene Chev de poder sobrellevar la situación en la que se encuentra-, como el nada convencional médico Doc Miles.

Yoakam cree que su personaje fue un médico bastante bueno en su momento, "pero que por circunstancias decide dejarlo y salirse de la norma. En algún momento realmente creyó en lo que hacía, pero ahora bebe demasiado. Lo interpreté desde el punto de un tío que dejó de intentarlo desde hace mucho tiempo y que busca algo que le importe, una razón". Y las increíbles situaciones en las que Chev se ve envuelto le dan esa razón.

"Doc Miles es una de las cosas más graciosas y locas que he visto en un una película", se ríe Jason Statham. "Chev necesita a Doc Miles para encontrar el modo de mantenerse con vida. ¡Sin él estaría jodido!".

Efren Ramirez, que interpretó a Kaylo, el amigo de Chev al que le gustaba vestirse con ropa de mujer en Crank, vuelve para interpretar a su hermano gemelo, Venus, que busca vengarse de los hombres que mataron a su hermano. En la vida real, Ramirez tiene un hermano gemelo, cosa por lo que también se sintió atraído a interpretar ese papel en la pantalla.

Ramirez explica, "cuando me propusieron hacer la secuela, Mark y Brian me dijeron que tenía que ser más intensa. Decidimos entonces crear a un gemelo. Sabíamos cómo era Kaylo, era un civil. Venus es más un soldado. Él conoce el arte de la guerra. Cuando recibí el guión vi que había muchas cosas. Venus es muy intenso, está lleno de rabia y quiere venganza. Me sentí muy cómodo con el papel".

Para interpretar a su nuevo personaje, Ramirez se metió de lleno en el aspecto físico para rodar de una forma más extrema de lo que hiciera en la primera película. Me dieron tres meses para prepararme, empecé con kung fu y luego seguí con el manejo de armas", recuerda el actor. "Tuve un entrenador y un nutricionista. El gimnasio se convirtió en mi casa durante cinco horas al día".

Agregando más voltaje al ya electrificado mundo de Crank: Alto voltaje está un nuevo miembro del reparto, Bai Ling, que interpreta a Ria, una prostituta ligera de ropa y parlanchina que se pega obsesivamente a Chev después que él la rescata de las garras de los mafiosos chinos.

Ling dice que su personaje le ha brindado una de sus mejore experiencias rodando cine. "Sin duda es la experiencia más divertida que he tenido rodando", dice entusiasmada. "Es casi el personaje de mis sueños, porque habitualmente interpreto papeles muy serios, sexuales y sin embargo éste me ha permitido mostrar un poco más de mi propio espíritu. Ria está loca, es rara y este papel me ha permitido explotar mi vena cómica".

Crank: Alto voltaje no sólo ha incrementado la acción, el sexo y la comedia; según Taylor, "teníamos unos ocho villanos en Crank y tenemos cerca de doce en Crank: Alto voltaje. Pero el villano estrella es El Hurón, (mote en el origina en español) que hace referencia al animal".

El actor de personajes altamente reconocido por la crítica, Clifton Collins Jr., interpreta a El Hurón, un jefe de la mafia mexicano con un gran bigote que se oculta en una propiedad decadente y chillona con vistas al océano Pacífico. Los realizadores afirman que después de ver su trabajo en Tigerland en 2001, decidieron que tenían que trabajar con él.

Y da la casualidad de que Collins es un ferviente admirador de la primera entrega de Crank y que valora especialmente la posibilidad de poder interpretar a uno de los hombres que tiene en la cuerda floja a Chev. "El Hurón es un personaje de la vieja escuela", afirma el actor. "Quería hacer que fuera especial y crear un personaje que todos recordaran, que hiciera reír y llorar, y que se amara y odiara".

Williamson confiesa que fue un sueño para él trabajar con Collins. "Él era nuestra primera opción", afirma. "Nunca pensamos que lo haría. Pero una vez que leyó el guión y conoció a los chicos y se dio cuenta de qué se trataba todo esto, se comprometió un cien por cien y aportó algo muy especial al personaje, algo que ninguno de nosotros había visualizado. Realmente es SU personaje. Clifton lo creó a todos los niveles. Puso muchas ideas propias en él".

"Me sentí muy feliz al tener el privilegio de trabajar con Clifton Collins", cuenta Jason Statham. "Es un actor increíble, de mucho talento y le aporta algo de ‘credibilidad’ a todo ese sin sentido que hemos creado, le da un peso extra. Se necesita de ese tipo de componentes en una película como esta. Y sencillamente nos dejó a todos boquiabiertos con su interpretación".

Otro actor con el que Neveldine y Taylor se morían por trabajar era Corey Haim, el icono adolescente de los años 80, conocido como una de las mitades de la serie de televisión The Two Coreys (junto con Corey Feldman). "Brian Taylor ha estado encandilado con Corey Haim toda su vida", cuenta Williamson. "Así que cuando supimos que Corey estaba dispuesto a hacer algo en actuación, encajó perfectamente".

Haim fue elegido para dar vida a Randy, el sórdido nuevo novio de Eve de corte de pelo estilo mullet. Taylor menciona que se empleó un tiempo considerable en construir el corte de pelo del personaje. "Básicamente es una mezcla de la melena de dos tonos de Andre Agassi, el de Billy Ray Cyrus y el de Kiefer Sutherland en Jóvenes ocultos", bromea. "Es todo eso en uno solo. Es espectacular. ¡Es uno de los mejores mullets jamás llevados a la pantalla!"

David Carradine es otro actor veterano elegido para interpretar el crucial rol de Poon Dong, el mítico patriarca centenario de las triadas chinas.

"Creo que originalmente estos directores pensaban contratar a un tío chino, pero decidieron que sería más divertido usarme a mí", se ríe Carradine. "Espero que hayan estado en los cierto". Carradine sabe que la mayoría del público pillará la broma de la conexión entre Poon Dong y el papel estelar de Carradine como el impasible monje Shaolin, Kwai Chang Caine, en la popular serie de televisión de los años 70, Kung Fu.

En sus películas, Neveldine y Taylor tienen el hábito de contar con actores suyos de otros proyectos, amigos y celebridades de otros campos del entretenimiento para hacer cameos. Crank: Alto voltaje cuenta con algunos nombres familiares como Linkin Park el cantante principal Chester Bennington, Tool’s Maynard y el luchador de varias artes marciales, Keith Jardine. El actor Keone Young repite también su papel de la primera entrega como Don Kim, el jefe de las triadas chinas que salvó la vida de Chev en el primer filme.

Otros actores que hacen breves apariciones son Lauren Holly como psiquiatra; John De Lancie como presentador de las noticias; la cantante pop británica, ex miembro de las Spice Girl, Geri Halliwell, que interpreta a la madre joven de Chev, Karen Chelios, en 1988; y la leyenda del cine de culto Lloyd Kaufman, presidente de Troma Studios, que interpreta a un trabajador de mantenimiento en una central eléctrica.

Los realizadores incluso se atrevieron con un "quién es quién" con actores legendarios del cine para adultos en una graciosas secuencia donde Chev se encuentra atrapado entre el tráfico y una línea de huelga de actores pornos. Algunas de las celebridades que tomaron parte incluyen a Ron Jeremy, Ed Powers, Lexington Steele, Nick Manning y Jenna Haze.

"Originalmente la secuencia de la huelga porno era en un tren, pero no pudimos permitirnos tener a un tren que interrumpiera el paso del coche de Chev y no lo dejara pasar las vías del tren", cuenta Neveldine. "La huelga de guionistas se estaba desarrollando en ese momento, y pensamos, ¿por qué no una huelga de actores porno? Estos son algunos de los trabajadores más duros del país y tampoco se les paga lo suficiente", bromea el realizador.

Igual que su predecesora, Crank: Alto voltaje utiliza muchos de los más decadentes e inexplorados locales de Los Ángeles como marco de la frenética aventura de Chev. "Cuando buscábamos localizaciones con Neveldine y Taylor, lo que queríamos eran las partes más funkie, más interesantes y evocativas de Los Ángeles", explica Rubin. "Creo que fue un poco un desafío, ir y descubrir un lado de LA que la mayoría de la gente no ve".

Con el rodaje planificado entre el 28 de abril y el 9 de junio de 2008, el filme fue rodado íntegramente en Los Ángeles, donde se utilizaron los aspectos más marginales del Puerto de Los Ángeles, incluyendo las áreas industriales de Wilmington, San Pedro y Long Beach. Otras localizaciones incluyeron Inglewood, el este de Los Ángeles y la zona sur, así como una propiedad privada en lo alto de la colina en Malibú. El circuito de carreras Los Alamitos fue el sitio utilizado para la escena de sexo entre Chev y Eve, que los realizadores hicieron lo suficientemente excitante como para superar el memorable encuentro en Chinatown de la primera entrega.

Taylor explica, "se han visto escenas de sexo en películas. Se han visto escenas de acción. Pero para nosotros las escenas de sexo entre Jason y Amy fueron rodadas como secuencias de acción".

Y tal como el resto de las grandes secuencias de acción de Crank: Alto voltaje, están hechas con el innovador estilo visual de los realizadores. Uno de los aspectos más notables de Crank fue la combinación de Neveldine y Taylor de secuencias híper-cinéticas y arriesgadas. La primera película se rodó con cámaras de vídeo Sony 950, cámaras relativamente comunes en la producción cinematográfica. Para poder lograr lo que Neveldine y Taylor tenían en mente para su secuela –elevar el listón visual- se requerían cámaras aún más ligeras y móviles. Los realizadores optaron por una selección de cámaras de vídeo de alta definición de consumo habitual.

Tres operadores de cámara -Neveldine, Taylor y el director de fotografía Brandon Trost- utilizaron cámaras de alta definición para capturar los efectos visuales híper-cinéticos del filme. Se utilizaron más de veinte cámaras de vídeo HD diferentes, las cinco principales Canon XH-A1 Professional HDV Camcorders, que fueron utilizadas como las cámaras "A" "B" y "C" de los realizadores. Aproximadamente quince cámaras de consumo regular Canon VIXIA HF10 de alta definición fueron empleadas para las secuencias de acción rápidas, escenas peligrosas (cámaras para choques) y como cámaras montadas de manera semicircular en unos rieles para crear el efecto matrix-esque de las balas.

"Rodamos esta película de forma muy particular", cuenta Taylor. "Básicamente rodamos con cámara que se pueden comprar en cualquier centro comercial, un poco más especializadas pero que no llegan a ser profesionales".

"Decidimos superarnos realmente y utilizar algo mucho más pequeño, más fácil: esas minúsculas cámaras de mano", agrega Neveldine. "Tenemos la imagen que se tiene de utilizar esas cámaras. No tratábamos de hacer una película que pareciera vídeo casero. No era eso lo que queríamos. Brian y yo, en los últimos cinco o seis años desarrollamos un método para rodar en digital pero con un resultado de apariencia fílmica, obviamente es muy diferente de una película en YouTube".

Neveldine, un competente patinador, frecuentemente se calzaba sus patines para rodar muchas de las intensas secuencias a gran velocidad, esquivando vehículos en movimiento y en otras ocasiones cogiéndose a ellos.

Este tipo de técnica hizo que rodar con el equipo habitual fuese bastante difícil en la primera película. Según Taylor, "las cámaras del primer filme eran caras y le puso un poco de freno a nuestro estilo de rodar porque teníamos miedo a romperlas. En esta película las cámaras eran ridículamente baratas. Si rompíamos una, nos acercábamos hasta Best Buy y comprábamos otra. Así que terminamos utilizando unas treinta cámaras. El proceso de rodaje de la película fue someter a las cámaras a todo el riesgo posible… y nosotros éramos los que las sosteníamos".

Neveldine y Taylor utilizaron la pequeña Canon VIXIA HF-10 en una gran variedad de aparejos que diseñaron específicamente para la película. "Uno, básicamente, es una cámara colgada de un riel de velocidad", explica Neveldine. "Con ello pudimos acceder a pequeños y extraños lugares. Otro era un arco al que le sujetamos ocho de esas cámaras Canon, con esta pieza de 180º intentamos emular el estilo de Matrix y mejorarlo. Fuimos capaces de capturar el estilo de ‘balas en el aire’ en Crank: Alto voltaje que hace que la acción continúe pero que a la vez se detenga, todo al mismo tiempo".

Jason Statham observa que trabajar con pequeñas cámaras de vídeo fue una experiencia única. "Podían poner cámaras entre tus piernas, en poleas, no había lugar al que esas cámara no pudieran ir. Y la calidad de esas cámaras de alta definición es excelente".

Otro sistema de cámaras bastante utilizado fue el Manfrotto FigRig, un sistema de estabilización de las cámaras de mano en forma de rueda que hace que los movimientos de los operadores de las cámaras de alta definición se suavicen.

Sin sistemas de monitores, ni asistencia durante o después de las tomas, los realizadores sencillamente podían enchufar las cámaras a los monitores y ver lo que habían rodado.

"Utilizar estas pequeñas cámaras nos permitió rodar muy rápido", cuenta Taylor. "En 31 días de rodaje de Crank: Alto voltaje, rodamos más material que el que James Cameron rodó en Titanic".

Los productores recalcan que, considerando el presupuesto y el modesto plan de rodaje, el filme jamás hubiera podido ser rodado en película. "Lo que ocurre con la tecnología tradicional del cine es que lo máximo que se puede rodar en un día son unas dos horas, y esto es en el mejor de los casos", explica Rubin. "Con este filme tuvimos material de montaje de unas seis horas por día. Eso significa que en una jornada típica de 11 horas de rodaje, las cámaras han estado rodando la mitad del tiempo. Eso es bastante asombroso para una producción de Hollywood".

Statham cree que Neveldine y Taylor son pioneros en la forma de rodar una película. "Ellos son una inspiración para los jóvenes realizadores, que pueden tratar de utilizar diferentes técnicas y nuevas ideas. Pero su arte reside en que saben cómo utilizar todas esas cosas y que tienen el plano en mente y saben lo que va a quedar bien. ¡Y es en eso en lo que son un par de jodidos genios!, se ríe el actor".

Rubin está de acuerdo. "Neveldine y Taylor están muy por delante en cuanto a tecnología se refiere y en traducirla a una producción cinematográfica. Todo se trata de cómo se ejecutan esas ideas arriesgadas", afirma el productor. "Esto es un placer para nosotros. ¿Cómo convertimos ese riesgo y lo llevamos hacia un consumo mayoritario?"

Hacer las cosas de manera diferente a otras películas parece funcionar para la serie de Crank. Los realizadores aseguran que Chev Chelios puede ser que tenga otro mal día, pero están seguros de que el público pasará un gran momento de diversión a altas revoluciones y disfrutarán como nunca viéndolo.

"Los seguidores del primer Crank van a estar encantados con esta película porque todo lo que les gustó de la primera se ha llevado aún a un nivel más absurdo", afirma Taylor. "Todo lo que hicimos en la primera, aquí lo hemos superado con creces. Cuando vayas a ver Crank: Alto voltaje, espera a ser golpeado como jamás lo hayas sido antes. Prometo que esta es una película como jamás hayas visto antes".

"Esta no es una película para analizar y separar en partes", observa Jason Statham. "Esta es una película de acción en estado puro hecha para entretener. Como dirían los americanos, es una jodida peli de acción que no para desde principio a fin. Es todo lo que la gente quiere ver. Si os gusta la acción, la comedia, los diálogos rápidos e interesantes, los personajes jodidos, ponte el cinturón y prepárate para la experiencia".