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Mi segunda vez cartel reducidoMi segunda vez(The rebound)
Dirigida por Bart Freundlich
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Escrita, dirigida y producida por BART FREUNDLICH (Ellas y ellos), Mi segunda vez está producida por TIM PERELL y MARK GILL, consejero delegado de The Film Department, y ROBERT KATZ, presidente de producción, con LORI KEITH DOUGLAS como coproductora. NEIL SACKER (presidente de The Film Department) y MICHAEL GOGUEN ejercen de productores ejecutivos. La película está protagonizada por la actriz ganadora del Oscar CATHERINE ZETA-JONES (Traffic, Chicago), en el papel de Sandy, y JUSTIN BARTHA (Novia por contrato), en el de Aram. Los recién llegados KELLY GOULD (Sadie) y ANDREW CHERRY (Frank hijo) interpretan a los hijos de Sandy. LYNN WHITFIELD (La gran reunión de Madea), KATE JENNINGS GRANT (El desafío: Frost contra Nixon), ART GARFUNKEL (Trampa 22), SAM ROBARDS ("Gossip Girl") y JOANNA GLEASON (Boogie Nights) completan el resto del reparto.

Esta producción de Process incluye además en su equipo creativo al director de fotografía JONATHAN FREEDMAN, el diseñador de producción FORD WHEELER, el montador CHRISTOPER TELLEFSEN, el director de reparto DOUGLAS AIBEL y la diseñadora de vestuario MELISSA TOTH.


Del guión a la pantalla...
Bart Freundlich empezó a escribir Mi segunda vez mientras terminaba la producción de su anterior filme, Ellas y ellos, protagonizado por su mujer, Julianne Moore, y David Duchovny. "A diferencia de otras muchas películas que he hecho, esta vez quería experimentar con un protagonista simpático más tradicional. Empezó con el nombre Aram Finkelstein (JUSTIN BARTHA), inspirado por el escritor Aram Schroyin. Es un nombre tan estupendo para un judío de Nueva York, que tenía que ponérselo a un personaje", explica Freundlich. Pasó casi un año comentando el concepto y desarrollando el personaje de Aram, ideando distintos escenarios. "La verdad es que empezó como la historia de un joven al que abandona su mujer francesa, pero pronto se convirtió en las historias paralelas de Aram y Sandy (CATHERINE ZETA-JONES), dos personas con las que han sido muy injustas y que acaban por encontrarse".

Inspirado por cineastas de la talla de Woody Allen y películas como El graduado, Freundlich comenta: "El filme es también una afirmación sobre la importancia de las relaciones en tu vida. Por muy herido que te sientas o por mucho que creas que no hay futuro, siempre lo hay, y la mayor parte de las veces es cuestión de dejarse llevar y permitir que las cosas sucedan". También le interesaba la idea de dos personas de edades dispares que estuvieran pasando por experiencias similares; la idea de que Aram, un chico de 24 años que se está divorciando, experimentara lo mismo que Sandy, una mujer de 40. "La diferencia de edad entre ambos no era más que un aspecto secundario en realidad. Se trataba más bien de esas dos personas heridas que intentan conectar uno con otro y observarlo desde el prisma de la comedia".

Al principio, la película se desarrollaba en un período de tiempo muy concentrado en la vida de una persona, ese momento en el que te enamoras, pero se fue alargando hasta abarcar más tiempo. "Aunque una persona esté lista para dar el siguiente paso en una relación, es necesario que ambas personas se encuentren en el mismo punto para poder avanzar ", explica Freundlich. "Estos personajes sufren el mismo dolor por el que pasan muchas otras personas en relaciones, que hace necesario que se separen una buena temporada y dejen marchar al otro para poder volver juntos. Sé que es un concepto antiguo, pero es algo en lo que creo de verdad".

Además de ser divertida, Freundlich quería crear una comedia que también resultara real. "Esperaba que, cuando la gente viera la película, les pareciera muy real, sin que por ello tuvieran que dejar de reírse en ningún momento". Mi segunda vez tiene sus raíces en las comedias románticas clásicas, pero mantiene un delicado equilibrio entre la comedia disparatada y el cine más humano y natural. Freundlich quería ofrecer al público la familiaridad que buscan en una comedia romántica, sin aburrirlos repitiendo lo mismo de siempre. "Hay que crear una butaca cómoda donde el espectador pueda sentarse pero, una vez se ha acomodado, hay que ofrecerle un buen baile".

Describe el inicio de la película como "un compendio de elementos reconocibles en la comedia romántica, indicadores rápidos y sencillos de quién es cada uno. Sandy es la madre perfecta; Aram es el licenciado universitario perdido al que su mujer ha abandonado. Él es urbano; ella es suburbana. La idea era ir entrando poco a poco en detalle con cada personaje y dejar que estos personajes se hicieran reales para que el público se encariñara de ellos. Eso es lo que espero al final de la película, que creas en su relación y que, a través del aspecto cómico, hayan llegado a importarte".

Aunque Freundlich describe la película como una tradicional historia de amor, también trata de las filosofías de vida de dos personas. "No se trata solamente de tener una segunda oportunidad con alguien, sino de encontrar una forma de ser y continuar siendo fiel a ti mismo y de confiar en el mundo. Aram, optimista y romántico, cree realmente en el bien que hay en el mundo, en los pequeños momentos. Su filosofía es que la vida es cuestión de la gente con la que tratas, la gente a la que ves a diario. No se trata de avanzar, conseguir un nuevo trabajo, conseguir un ascenso". Buena parte del humor de la película se basa en que el mundo parece empeñado en hacerle renunciar a esa filosofía por las malas, pero Aram se mantiene en su positivismo a pesar de todo; ésa es la verdadera esencia del personaje.

Freundlich tardó al menos un año en entregar el guión a su viejo amigo y productor, TIM PERELL, que ya había producido tres de sus películas anteriores, incluida Volviendo a casa, un drama familiar, World Traveler, un drama muy intenso, y Ellas y ellos, su primera comedia y su obra más reciente. "Creí que para su siguiente película volvería a escribir algo sumamente oscuro y complicado, así que me sorprendió que escribiera una comedia, que se alejaba aún más de lo que suponía Ellas y ellos", comenta Perell. "Bart es muy divertido y la primera lectura me resultó graciosísima, pero también tenía un corazón muy humano y profundamente cálido. Me desternillé con algunas de esas primeras escenas y todavía hoy me sigo riendo tanto cuando las veo", comenta.

Tras unos cuantos repasos, el guión estaba listo para enviarlo a quienes pudieran financiar la producción, entre los que se encontraba The Film Department. "The Film Department lo recibió un viernes y el mismo lunes por la mañana nos estaba haciendo una oferta. Eso nos dijo mucho sobre su nivel de entusiasmo y apoyo a la película", explica Perell. "Aunque había otros interesados, su respuesta fue tan alta y clara, además de rápida, que lograron ciertamente nuestra atención. Nos reunimos con MARK GILL y nos encantó. Mark, Robert (Katz) y Neil (Sacker) han sido unos socios fantásticos a lo largo de todo el proceso y somos su primera película importante".


Dando forma al reparto...
La aprobación definitiva de la película dependía de la elección de Sandy, la perfecta madre de barrio residencial de Sleepy Hollow, que vive en un mundo ideal hasta que descubre que su marido la ha estado engañando. Freundlich estaba muy interesado en que Zeta-Jones interpretara este papel y la tenía en lo más alto de su lista. Aunque la galardonada actriz se describe como alguien incapaz de contar un chiste de principio a fin, buscaba la oportunidad de hacer más comedias. "Quería encontrar una comedia con un sentido del humor un poco disparatado y Mi segunda vez tenía todos los elementos que andaba buscando", afirma.

En concreto, a Zeta-Jones le atrajo la historia de la película. "Creo que lo que resulta atractivo y universal de la historia es que los divorcios y las rupturas no son algo por lo que pasan únicamente las mujeres, ni tampoco las emociones producto de los mismos. Mi segunda vez nos muestra que los hombres también viven estos hechos y estas emociones. También me gusta lo que el guión dice acerca de las relaciones. Después de una ruptura, todo el mundo piensa que no tiene la más mínima posibilidad de volver a enamorarse, pero sí es posible".

Zeta-Jones descubrió que se identificaba con los momentos más cómicos del guión, sobre todo cuando Sandy empieza otra vez a salir. "Mi personaje pasa por una serie de citas espantosas y he oído infinidad de historias de amigas mías que son de la misma edad y se encuentran en esa situación. Cuando estás casada, crees que tu vida ya está completa para siempre, entonces te divorcias y tienes que volver a empezar de cero y salir al mercado, por así decirlo. Llegado cierto punto, no te queda otra salida que reírte de todas estas situaciones que surgen cuando tu vida da un cambio brusco de este tipo y Mi segunda vez nos ayuda a verlo".

Sandy es muy distinta a cualquier otro papel que la actriz pueda haber interpretado antes y le gustó la trayectoria que sigue el personaje. "Al principio de la película, la vida de Sandy es en realidad la vida de Frank (su marido) pero, para el final de la historia, acaba convertida en la mujer que era antes de conocerlo. Quería mostrar esa trayectoria, su renacer en un momento de su vida en el que pensaba que no sería tan atractiva, ni tan sexy, ni podría divertirse tanto. Para el final de la película, ha logrado recuperar poco a poco esa juventud que quedó anulada por su ropa elegante y sus perlas y ha redescubierto la alegría de vivir".

Con Zeta-Jones ya asegurada, los cineastas se pusieron a buscar al actor que pudiera encarnar a Aram Finkelstein. La primera vez que vemos a Aram, acaba de descubrir que su matrimonio es una farsa y que su mujer lo estaba utilizando para conseguir el permiso de residencia. Al tratarse de un completo romántico y optimista, estaba convencido de que se trataba de “su gran momento”, estaba casado y, dos semanas después, ya había acabado todo. Parece no tener más que un amigo y, como muchos chicos judíos, sus padres son una parte muy importante de su vida. "Nunca tuvimos una idea muy clara de quién podía ser ese actor y estábamos deseando encontrar a la persona adecuada", comenta Perell.

Freundlich y Perell habían trabajado ya ambos con Bartha en Ellas y ellos y, desde entonces, había estado luchando por conseguir el papel, tras leer uno de los primeros borradores del guión. "Justin incluso nos llamó en cierto momento y nos preguntó si podía comprar los derechos del guión para llevar el proyecto por su cuenta ", explica Perell. "Siempre ha demostrado una enorme pasión por el papel y por el guión que nos entusiasmaba".

Bartha admite que estaba obsesionado con el papel de Aram. "Creo que Bart es un guionista de inmenso talento. Cuando leí el guión, me pareció uno de los mejores que había leído nunca. Tiene mucho corazón y es realmente divertido, igual que el propio Bart. Conecté completamente con Aram, desde sus antecedentes personales a su relación con su familia, a su forma de reaccionar a las cosas y a cómo acaban sus relaciones".

Aunque Bartha le dijo enseguida a Freundlich que quería el papel, todavía tendría que esperar unos años para conseguirlo. "Dado que no teníamos una idea clara de quién sería la persona adecuada, había que seguir el proceso de explorar un amplio abanico de actores para asegurarnos de que Justin era la elección correcta", explica Perell. Bartha comenta que, cuando supo que habían elegido a Zeta-Jones para la protagonista femenina, pensó que no le darían el papel. "Te enteras de que ya cuentan con alguien como Catherine y lo primero que piensas es: '¿quién me va a imaginar a mí con Catherine Zeta-Jones?' Pero volví a llamar a los productores e insistí en que yo era perfecto para Aram y, al final, todo salió bien".

Mi segunda vez junta a dos personas que, desde fuera, no parecen nada factibles como pareja, un camarero de 25 años y una madre de barrio residencial de 40 años.

Una vez elegidos Sandy y Aram, los cineastas todavía tenían que buscar a quien encarnara a los hijos de Sandy, Sadie y Frank hijo. Como ya les quedaba poco tiempo, para Perell la selección de los niños resultó "una auténtica prueba de nervios". Además de servir de alivio cómico, los dos niños se convierten en una parte muy importante de la película una vez que Sandy y Aram se conocen. Expresan las cosas que ellos dos no pueden decir y se convierten en el puente que los une a partir de ese punto. Freundlich quería intentar convertir a los niños en personajes reales, en lugar de ser simples estereotipos de niños. "Ambos son fácilmente reconocibles a primera vista pero, bajo la superficie, son personajes muy concretos y extravagantes cuando empiezas a explorarlos", comenta. "Sadie puede parecer muy siniestra e ir camino de convertirse en una gótica, mientras que Frank hijo es de los que dicen todo lo que se les pasa por la cabeza sin la más mínima censura".

Durante su búsqueda de Sadie y Frank hijo, los cineastas trabajaron con el agente de casting DOUG AIBEL, con el que Perell y Freundlich habían colaborado en su tres películas anteriores. "Teníamos gran confianza y fe en él", explica Perell. También contrataron a un director de reparto de Los Ángeles y juntos vieron cintas de unos 500 niños. Redujeron la lista a unos 80 ó 90 niños, con los que se reunieron, para quedarse con unos 25, a los que volvieron a llamar. "Cuando te encuentras con 500 niños, no tienes ni idea si vas a encontrar a la persona adecuada o no, o si vas a conseguir una buena química entre ellos y Justin y Catherine. Al final, tuvimos una suerte increíble con KELLY GOULD y ANDREW CHERRY en todos los aspectos".

En un principio, los cineastas habían elegido a otro joven actor para el papel de Frank hijo, pero, por un problema de fechas, se quedaron sin él. Contaban con muy poco tiempo para decidirse por otro. Al final, eligieron a Cherry a partir de su cinta. "Doug tenía en cinta a Andrew de otra película y estaba realmente impresionado con él. Vimos su audición y podía verse que era muy especial, así que lo contratamos sobre la marcha", comenta Perell. "Nos daba mucho miedo, pero por suerte resultó ser excepcional, un auténtico fenómeno".

Aunque Mi segunda vez es fundamentalmente la historia de los dos personajes protagonistas, Sandy y Aram, también hay multitud de personajes más que tienen que ayudar a llevar esa historia. Freundlich consideraba un triunfo increíble poder contar con un grupo tan extraordinario de actores para los papeles de reparto. "Lo bueno de Catherine es que se trata de alguien con quien todo el mundo quiere trabajar, así que resultó sencillo atraer a personas para papeles de reparto que en otras condiciones seguramente no harían. También me permitió buscar actores interesantes en lugar de preocuparme por qué actores fueran más taquilleros internacionalmente".

Para la jefa de Sandy, Laura, Freundlich necesitaba a alguien que tuviera cierta presencia. "Catherine ya tiene una presencia ciertamente formidable, así que necesitaba a alguien que pudiera resultar todavía más imponente. LYNN WHITFIELD (The Josephine Baker Story, La gran reunión de Madea), cumplía perfectamente ese requisito. Se trata de alguien que es evidentemente una gran estrella y ha hecho un millón de películas, pero posee una auténtica sensibilidad neoyorkina y tiene un verdadero sentido de la picardía y la diversión".

La mejor amiga siempre es un papel familiar, así que Freundlich no quería contar con un rostro excesivamente familiar junto a Zeta-Jones. Acabó eligiendo a KATE JENNINGS para hacer de Daphne, que había intervenido recientemente en "Proof" en Broadway y se disponía a interpretar un papel en la película de Ron Howard, El desafío: Frost contra Nixon. Ella fue uno de los numerosos actores galardonados que se presentaron para interpretar un papel de reparto. "Es una actriz con mucha experiencia, pero ha trabajado fundamentalmente en teatro, así que me encantaba contar con alguien que pudiera realizar el papel, pero darle a la vez un giro distinto. Era realmente como obligar a un genio de las matemáticas a realizar sumas; casi demasiado fácil para ella", explica.

Freundlich eligió al actor/cómico ROB KERKOVICH para el papel de Mitch, el mejor amigo de Aram. "Es muy gracioso y está en una de mis escenas favoritas de la película, cuando invita a Aram a ver su exhibición de interpretación, que resultan ser 46 escenas sin intermedios. Me hizo esa escena en su audición y fue desternillante". Freundlich había trabajado con SAM ROBARDS ("Gossip Girl") en Misión sin permiso y siempre había querido contar con él en otra película. "Ojalá tuviera un papel mayor para él, porque tiene mucho talento. Sam tenía que interpretar a un personaje de moralidad muy dudosa, pero fue capaz de dotar de una gran verosimilitud a su papel".

Fue Aibel quien tuvo la idea de elegir a ART GARFUNKEL para el papel del padre de Aram. Garfunkel, estrella de Trampa 22 y Conocimiento carnal, admite que se sentía nervioso al volver a actuar después de nueve años. "En las artes interpretativas, cuando estás en racha, la siguiente actuación no es difícil pero, después de un largo descanso, estás nervioso. Leí el guión y, aunque era un papel pequeño, pensé: 'es perfecto'. Todo provenía del hecho de que el guión era encantador. Tiene un ritmo y una filosofía preciosa y sutil y, cuando conocí a Bart, me cayó muy bien. Cuando un director resulta tan cordial, te encuentras mucho más susceptible a su manipulación y en eso consiste el trabajo de un actor".

JOANNA GLEASON (Boogie Nights, Planes de boda) interpreta a la mujer de Garfunkel, que completa los personajes de reparto con el papel de Roberta Finkelstein. "Joanna es realmente un genio de la comedia, algo que ya puede verse en sus papeles anteriores. Me entusiasmaba la idea de trabajar con ella, ya que tiene algunas de mis líneas favoritas de siempre en películas de Woody Allen. Art y ella forman una pareja fantástica y te hacen sentir como si realmente vivieran en tu edificio", comenta Freundlich. Cuando Gleason leyó el guión, le pareció que daba gusto encontrar "un guión en el que los padres no son la idea de algún joven de personas mayores estúpidas y perdidas. Estas personas son reales y estimulantes. Roberta no es ni mucho menos la típica madre judía exasperante. Es más bien una madre cariñosa que se preocupa por su hijo y no tiene ningún reparo en expresar dicha preocupación".

Cuando Gleason supo que iba a trabajar con Garfunkel, se sintió entusiasmada. "Soy una gran fan de toda la vida de su música y de sus películas". Más tarde, durante el rodaje, acabarían cantando canciones juntos de un lado a otro del plató. "Me pareció maravilloso y seguro que acaba robando todas sus escenas".

Las cámaras se ponen en marcha en Nueva York y más allá...

El rodaje de la película comenzó en Nueva York el 21 de abril y concluyó el 16 de junio, para continuar por todo el mundo durante otros 12 días de filmación de la secuencia final de la película. En Nueva York, la mayor parte de la película se rodó a menos de tres manzanas de donde vive Freundlich, "lo que es en parte por comodidad y en parte por rodar lo que conoces", explica riendo. "La ciudad ya aporta por sí misma un gran valor añadido a la producción y aquí se encuentran muchas personalidades diferentes. Resultó en cierto modo inestimable contar con escenarios que me resultaran tan familiares, como el distrito comercial, donde trabaja Sandy, o la zona de West Village, donde conoce a Aram. Es importante para un cineasta conocer y estar familiarizado con el lugar en que está rodando y para mí, al haber crecido en Nueva York, es el lugar donde quiero ambientar mis películas".

Zeta-Jones coincide y agrega: " Mi segunda vez es una historia absolutamente neoyorkina y siempre hay gente que intenta decirte que pueden rodarla en otra ciudad, porque es más barato, y hacer que Toronto parezca Nueva York, pero lo cierto es que no es así. No puede conseguirse la esencia o la energía de la ciudad, así que me alegro mucho de que rodáramos allí".

Uno de los retos de la película para Freundlich y uno de los aspectos que más ganas tenía de abordar eran las escenas de humor más disparatado. Seguramente la más disparatada de todas sea la clase de defensa personal de Sandy, donde va exaltándose poco a poco hasta acabar cayendo sobre Aram, que lleva un ridículo traje de luchador de sumo. "Quería que la película fuera una combinación de momentos que resultaran muy reconocibles, para que te sientas cómodo en ellos y te rías de ellos, pero que también amplíen un poco tus horizontes".

Zeta-Jones también cuenta esta misma escena entre sus favoritas. "Le atizo un puñetazo a una persona que lleva un traje de gordo y afloran todas las emociones, todas las cosas que Sandy querría decirle a su ex marido. Le pego con mucha fuerza a ese traje de gordo, en el que resulta que está Aram, aunque yo en ese momento no lo sé. Tuve que repetirlo muchas veces y podría haberlo hecho muchas, muchísimas más. Resultó terapéutico, no solo para mi personaje, sino que diría que también para mí", comenta entre risas.

Otro de los momentos más cómicos es la escena de la cita de Sandy y Trevor, interpretado por el icono popular de la serie "The Dukes of Hazzard", JOHN SCHNEIDER. Empieza bien, pero llega un momento en tiene que usar un retrete portátil y todo sale terriblemente mal. "John vino, leyó la escena y lo hizo tan en serio que no pude parar de reír durante días y, cuando lo rodamos, seguí sin poder dejar de reírme", explica Freundlich. En la audición, Schneider se metió de lleno en la idea de tener que ir al retrete en una primera cita sin tener que avergonzarse por ello. Freundlich sabía que encajaría perfectamente en la película porque es precisamente lo que necesita ese tipo de escenas: que la gente las interprete con total seriedad.

"Lo que me encantó fue cómo Catherine y John interpretaron la conversación. Nunca es cómodo hablar con alguien a través de la puerta de un retrete pero resulta mucho más incómodo si te encuentras en la 10ª Avenida y es tu primer día. Es un momento muy cómico, pero esperamos que al público le dé pena esta pobre mujer que acaba de descubrir que su marido la engaña, se ha trasladado a la ciudad, por fin tiene una cita y le pasa esto. O sea, ¿de verdad le puede estar pasando esto?"

Freundlich considera que, aunque Sandy y Aram constituyen la base de la película, todas las personas que los rodean contribuyeron en gran medida a la sensación de realismo que desprende el filme. Las interpretaciones de los demás personajes se vieron mejoradas por trabajar con Zeta-Jones y Bartha, ya fuera Trevor, sensei Dana, Mitch o Frank, y lograron dar vida a las escenas más cómicas. "Todos estaban completamente entregados a la escena que les correspondiera hacer, de modo que ninguna escena parece más floja que la siguiente y, antes de darte cuenta, tienes un mundo que resulta creíble. Solo entonces el aspecto emocional se vuelve realmente emotivo y lo divertido se vuelve más gracioso".

También alaba a los actores secundarios, que resultan todos creíbles como gente real que vive en Nueva York. "Venían a decir un par de líneas y resultaba ser alguien que acababa de ganar un premio Tony o algo por el estilo. Tuve mucha suerte y acabé con un gran núcleo de actores. Sentía que podía enfocar a cualquiera en cualquier momento, ya fuera una de las amigas de Sandy en el restaurante o en la exhibición de Mitch y estaba deseando ver cómo interpretaban sus líneas. Dotaron todo de una gran riqueza y esas son las películas que me encantan, aquellas que logran transmitir la sensación de un mundo tridimensional".

Parte de las dudas que asaltaban a Freundlich a lo largo de la película era cuánto querría ver el público a Aram y Sandy juntos y cuánto querría ver a los niños y la relación de Aram con éstos. "Pero resulta que los dos actores que interpretaban a los niños eran tan fenomenales que quería tenerlos en pantalla todo el tiempo posible", explica. "Ambos niños proceden de familias de actores infantiles. Andrew es tal y como puede verse en la película, es un niño que no se ha visto ni mínimamente corrompido por el mundo de los actores infantiles. Tiene experiencia, pero no ha perdido el contacto con la realidad y no parece que esté a punto de lanzarse a bailar claqué en cualquier momento. Tiene una asombrosa capacidad para comportarse con naturalidad a pesar de estar muy preparado".

Kelly ya tenía mucha experiencia como actriz, sobre todo en televisión. "Es una auténtica profesional", afirma Freundlich. "Llegaba con tres ideas distintas para tres interpretaciones diferentes de una misma escena, escuchaba todo lo que yo le decía y seguía mis indicaciones con precisión". Zeta-Jones también alaba a los niños, tanto en pantalla como fuera de la misma, y señala que ha tenido la increíble suerte de haber trabajado con algunos jóvenes actores realmente sensacionales: Saoirse Ronan, que fue candidata a un Oscar por Expiación - Más allá de la pasión, Abigail Breslin, de Pequeña Miss Sunshine, y ahora estos dos niños. "Como niños, tienen los pies en la tierra. Sus padres proceden de entornos muy estables y son muy profesionales, saben exactamente qué está pasando. Lo estupendo era que, cuando Bart decía ‘corten’, volvían a ser simplemente ellos mismos. Podían desconectar sin más".

Perell se quedó atónito ante lo increíblemente madura que era Gould y Cherry le pareció un pequeño genio. Recuerda el día en que hicieron su primera lectura conjunta del guión y todos tenían su copia, salvo Cherry, que ya no necesitaba leer nada y había memorizado todas sus líneas, a pesar de que no haber obtenido el papel más que tres o cuatro días antes. "Creo que asustó a Catherine y Justin y subió el listón a todos", comenta Perell riendo.

Al tener hijos propios, el director comprendía la clase de paciencia que hace falta para dirigir a niños, lo que resultó un alivio para el equipo de producción, que intentaba avanzar rápidamente por un apretado programa. "Incluso en los momentos más tensos, cuando estábamos contra la pared y tenía a un equipo de 60 personas mirándole desesperados para seguir avanzando, fue capaz de sacar fuerzas de lo más profundo de su ser, ser paciente y encauzarlos hacia donde los necesitaba", explica Perell.

Al haber hecho ya tres películas con Freundlich, Perell insiste que una de las principales virtudes del director es ser capaz de adaptarse a las necesidades de sus actores, todos los cuales necesitaban cosas muy distintas de él en esta película. "Eso le permite conseguir unas interpretaciones muy genuinas y sumamente realistas de todo su reparto", afirma. Aunque los actores de esta película trabajaban todos de manera muy distinta, Freundlich admite que le resultó sencillo. "Catherine tiene un gran talento y puede proporcionarte lo que necesites. No tienen ningún problema en que la dirijan, así que pude decirle cosas muy específicas y ella supo entenderlas y hacerlas suyas. Por ello, siento que es lo más cerca que he estado nunca de plasmar mi visión en una película".

Era la primera vez que Zeta-Jones trabajaba con un director y guionista. "Me resultó muy interesante porque, cuando trabajas con un director que es quien ha escrito la obra, es como si formara parte de él. Bart conoce la obra muy bien porque sabe instintivamente lo que va pasando de una escena a otra". También le pareció que sus actores de reparto fueron una ayuda tremenda. "Teníamos un programa tan apretado, que parecía una obra de teatro, pero todo el proyecto estaba imbuido de una gran energía y buena parte de ella la aportaron los numerosos actores que acudían al rodaje y nos transmitían nuevas energías a Bart, a Justin y a mí, que estábamos allí todos los días".

Los cineastas contaron para esta película con un equipo mayoritariamente nuevo. Perell describe la relación de Freundlich con el director de fotografía JONATHAN FREEMAN como una "pareja ideal, no creo que haga otra película sin él. Su relación es fenomenal, basta con verlos trabajar juntos. Están en perfecta sintonía y Jonathan es un apoyo increíble y un gran activo para esta película". Freundlich conoció a Freeman durante el rodaje de la película de su mujer, La ganadora. Pasó mucho tiempo en el plató y llegaron a conocerse muy bien y quedó muy claro que sería la persona perfecta para esta película cuando estuvieran listos para empezar a rodar.

Freundlich pasó los últimos 12 días de rodaje con Bartha, un cámara y otros seis miembros del equipo técnico, rodando por el mundo. Esos escenarios incluyen: Hong Kong, Mumbai, Kenia, París y Estambul, que forman parte del montaje final de la película, que abarca un período de cinco años. "La secuencia no estaba en los primeros borradores del guión", apunta Perell. "Surgió mucho después pero, cuando se le ocurrió esa secuencia, la película cobró una enorme emotividad y dotaba de verdadero impacto al final". Al principio, los cineastas no estaban muy seguros de cómo hacer que funcionara dentro del presupuesto con que contaban, pero Freundlich estaba empeñado en viajar a estas localizaciones con Bartha. "Sabíamos que si no lográbamos vender esta experiencia para Aram, tendría un impacto negativo en el componente emotivo de la película".

Con la nueva secuencia, el final cambiaba al instante. "Creo que con esta secuencia crees realmente que Aram y Sandy están listos para tomar juntos esa decisión", explica Perell. "Esperemos que realmente ayude a dar la sensación de que ha pasado tiempo y creas que ha vivido suficiente para estar con ella y sientas la euforia cuando logren reencontrarse".

Tras ocho semanas de rodaje en Nueva York, 58 horas de avión y seis países en 12 días, los cineastas estaban deseando volver a casa. "Era una película muy ambiciosa; se desarrolla a lo largo de un año y hay un gran número de localizaciones y un amplio reparto. Como en la mayoría de las películas, la ambición excedía los recursos financieros y el tiempo de que disponíamos, pero trabajábamos con un reparto y un equipo asombrosos que se volcaron en ella y así es como logramos salir adelante", afirma Perell. "Eso es lo divertido de hacer una película", agrega Freundlich. "Todos se comprometen con su trabajo y la pequeña parte que les corresponde e intentan crear un todo a partir de ellas. En esta ocasión hemos tenido la gran suerte de que se haya convertido en algo muy especial que se te queda grabado".