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Babadook cartel reducido Babadook(The babadook)
Dirigida por Jennifer Kent
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Babadook es una sobrecogedora historia de terror psicológico escrita y dirigida por Jennifer Kent ("Monster" [cortometraje], "Two Twisted" [Serie de TV]), y protagonizada por Essie Davis ("Australia", "Matrix Reloaded"), Daniel Henshall ("Not suitable for children", "Around the Block") y el pequeño Noah Wiseman en su debut en la gran pantalla. Premio a la mejor actriz (Essie Davis) y Premio Especial del Jurado en la 47ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Sitges 2014, y Premio a la Mejor Ópera Prima en los New York Film Critics Circle Awards, BABADOOK tiene previsto su estreno en España el 16 de enero de 2015.

Babadook es un thriller psicológico en la tradición de las clásicas cintas de terror doméstico de Polanski ("La semilla del diablo", "El quimérico inquilino", "Repulsión").

Tomando su galardonado corto de terror "Monster" como punto de partida, la guionista y directora Jennifer Kent desarrolló el guión para su largometraje de debut en el Binger Lab de Ámsterdam, con la asistencia de SCREEN NSW y SCREEN AUSTRALIA.


Declaración de la directora Jennifer Kent
Me fascina lo que le sucede a la gente cuando reprimen sus sentimientos, sobre todo los dolorosos. Reprimirlos puede funcionar momentáneamente, incluso durante unos años, pero al final la verdad acaba saliendo a la luz.

Amelia, el personaje central del filme, pasa por la horrorosa y violenta pérdida de su marido, el amor de su vida, en un terrible accidente de coche que se produce cuando van a toda velocidad camino del hospital, con Amelia de parto de su primer hijo. El día en que muere su marido es también el día en que nace su hijo Samuel. La película empieza casi siete años después.

Amelia descubre que no puede querer a su hijo porque aún no ha sido capaz de hacer frente al dolor de lo que le sucedió. Este dolor reprimido acumula tal cantidad de energía que se escinde de ella, la acecha, para luego poseerla y acaba impulsándola a asesinar a su hijo de 6 años. El terror de la historia gira fundamentalmente en torno a ese cuestionamiento del amor materno. ¿Cómo puede uno afrontar que una madre, el símbolo más antiguo y fiable del amor y la protección, se transforme en una terrible fuerza de destrucción asesina? ¿Cómo va a poder superar algo así un niño de 6 años?

Esta precaria relación entre Amelia y Samuel es también donde reside la esperanza de la película. BABADOOK es, pese al terror, una historia de amor, de una madre que atraviesa el mismo infierno para llegar hasta su hijo. Es un viaje de pesadilla pero, al igual que Amelia, los espectadores se ven recompensados por su dedicación al mismo.

Saco mucha inspiración de las primeras películas mudas de terror. Eran visualmente hermosas y deslumbrantes, y alcanzaban en muchas ocasiones cotas poéticas. Ese es nuestro punto de partida visual para BABADOOK: obtener inspiración de esos atrevidos mundos visuales y ofrecer nuestra propia versión moderna y personal de los mismos. Estas películas tenían una gran influencia del expresionismo alemán, "sacaban fuera lo interior", exteriorizaban las emociones, reflejándolas en el diseño y en el manejo de la cámara. Este estilo tan marcado crea un lenguaje visual perfecto para una cinta de terror psicológico.

Teniendo en cuenta la horrorosa fuerza de esta historia, el compromiso de nuestro equipo por ofrecer un nuevo y cautivador mundo visual, y el potencial para conseguir impactantes interpretaciones en los papeles de madre e hijo, tengo completa fe en que BABADOOK será una película visualmente fascinante, tremendamente conmovedora y absolutamente aterradora. Tiene suficientes elementos de cine de género para hacerla reconocible para un público más amplio, pero también posee suficiente originalidad, audacia y profundidad para hacerla distinta a cualquier otro filme que hayan visto nunca los espectadores.


La crítica ha dicho...
"'The Babadook' plantea un villano extraordinario, una variante del Hombre del Saco con trazas de Lobo Feroz y que se mueve por las pesadillas de una forma viscosa y creíble que no veíamos desde los tiempos de Elm Street. 'The Babadook' sabe coger las convenciones del género y crear un nuevo monstruo como si no estuviera todo ya inventado. Y eso sí que es asombroso". - John Tones – FOTOGRAMAS

"(…) explora –y explota- el terror en todas sus facetas: el moderno, el clásico, el psicológico, el sutil, el primario, el racional y el irracional. La película, como le pedíamos, da miedo (…)" - Víctor Esquirol – CINEMANÍA

"Espero, de veras, que la rima 'Ba-ba-Dook-Dook-DOOK' quede clava en la memoria colectiva del género, porque podría ser una de las películas de terror del año. No sólo eso, su entidad propia la confirma como una historia que debe sobrevivir al tiempo". - Carlos Marín – AULLIDOS

"Una de las imprescindibles de esta edición (Sitges 2014). Género de terror puro y duro con pocas concesiones al subtexto a la metáfora. Un ehercicio funcional y efectivo con varios sustos muy potentes y una pareja protagonista (madre e hijo) que se entienden a la perfección". - Fernando Polanco & Isbac Caralt - LAS HORAS PERDIDAS

"La visión de Kent es original y perturbadora: esa apropiación sucia del expresionismo alemán, ese cortante uso de la elipsis… Difícilmente otra película del festival enervará igual". - Juan Manuel Freire – EL PERIÓDICO

"la cinta juega bien con el factor de la ambigüedad que todo film de terror ha de tener (…)" - Ignasi Juliachs – SCIFIWORLD

"Jennifer Kent recurre a mecanismos que son pura historia del cine y lo hace muy conscientemente, con orgullo. Por eso 'The Babadook' brilla por sus decisiones visuales a nivel de arte y dirección". - Gerard Fossas – CINERALIA

"Escalofriante. Vuelve a sentirte como un niño indefenso" - Omar Parra – TERRORWEEKEND

"El resultado no podría ser más satisfactorio, aterrorizando sin emplear recursos burdos y efectistas, y haciendo gala de una interpretación principal estremecedora por parte de Essie Davis" - Víctor López G. – VIDEODROMO


El reparto y el equipo hablan sobre la película

JENNIFER KENT, DIRECTORA

P: Jennifer Kent sobre cómo se le ocurrió la historia de BABADOOK...

R: La idea de BABADOOK no fue realmente algo consciente, no se me encendió de pronto ninguna lucecita y pensé: "¿Qué tal esta idea?". Empezó más bien con una sensación y un germen de una idea que fue creciendo con el tiempo. Pero supongo que el cortometraje que hice llamado "Monster" sirvió como base, luego empecé a soñar qué más podía ofrecer esta historia y fue desarrollándose a partir de eso.


P: Jennifer Kent sobre cómo empezó a trabajar con la productora Kristina Ceyton...

R: Sabía por experiencia lo importante que es un productor. Es fundamental no sólo para asegurar la financiación de la película, sino también para la protección creativa de la misma. Así que, en este caso, que tiene un concepto un tanto peculiar, me interesaba mucho contar con alguien que fuera un igual y que estuviera muy centrado en el aspecto creativo; alguien que pudiera pasar tiempo queriendo entender mis ideas y queriendo protegerlas. Me encanta Kristina. Era una amiga de un amigo, alguien a quien conocía socialmente, y ha estado asombrosa. Ha protegido de verdad la película. Gracias a ella, ha podido mantenerse pura desde el primer momento.


P: Jennifer Kent sobre la historia y los temas de la película...

R: ¿Los temas de BABADOOK que me interesan? Me fascina lo que le sucede a la gente cuando no afrontan las cosas y reprimen los problemas que tienen. ¿Adónde va todo eso? De modo que, si una persona sufre una experiencia trágica y no la afronta, ¿cómo afecta eso a su vida? Supongo que BABADOOK es una exploración de esa idea, contada de una forma muy exagerada. En el caso de BABADOOK, Amelia reprime tanto esos terribles sentimientos que generan una energía que se transforma en algo y se escinde de ella. Se convierte en algo aparte de ella y empieza a controlarla. ¿Y qué es esa cosa? ¿Quién sabe? Bueno, yo lo sé (ríe). Tengo mi opinión sobre lo que es. Pero depende del público interpretar lo que es. Que sea algo sobrenatural o psicológico depende realmente del espectador. Pero esa es la idea básica para mí. Ese es el meollo de la película.


P: Jennifer Kent sobre el personaje de Amelia, interpretada por Essie Davis...

R: El personaje de Amelia es complejo y siempre quise que tuviera corazón. Cuando la gente leía originalmente el guión, les preocupaba que fuera a resultar fría, insensible y antipática. Siempre sentí mientras lo escribía que era alguien que me importaba mucho. Así que quería una actriz que realmente utilizara esto (Jennifer se toca el corazón) y tuviera la capacidad para hacer afectuoso el personaje. Essie para mí ha sido una elección perfecta, porque la conozco desde hace mucho tiempo –pasamos juntas por NIDA– y somos muy buenas amigas. Pero, encima, es una actriz verdaderamente fenomenal y muy valiente, muy entregada e inteligente, que realmente usa el corazón al actuar. No podía estar más contenta con su interpretación. ¡Es espectacular!


P: Jennifer sobre el personaje de Samuel y trabajar con el joven novel de seis años Noah Wiseman...

R: Al principio, cuando terminé de escribir el guión y empezamos a hacer audiciones a niños de seis años, pensé: ‘Oh, Dios mío, ¿qué he hecho?’. ¡Porque poner a un niño de seis años como protagonista de una película es una verdadera locura! (ríe) Pero la historia lo exigía. Vimos niños mayores –de ocho o nueve años – pero Samuel necesita verdadera inocencia. También es un personaje que necesita que los espectadores lo quieran. Y descubrimos que, con ocho o nueve años, los niños de esa edad empiezan a adquirir cierto conocimiento de las cosas, así que necesitábamos a un actor de seis. Descubrimos a Noah bastante rápido cuando lo vimos. Pensé: ‘Ooh, tiene algo muy especial’, y tenía seis años y eran seis años ‘inocentes’. Posee una cualidad que lo hace muy puro como persona y eso se trasladó maravillosamente al personaje de Sam. Le dije a alguien al principio del rodaje que dirigir a un niño de seis años es como tratar de hacer que el mercurio forme en línea recta. Cada día resultaba aterrador, pero ha merecido la pena, la verdad. Creo que ayudó el hecho de que yo fuera actriz y sabía lo difícil que era. Básicamente, repasaba las escenas con él y las interpretaba antes para él, así luego él podía realizar ese mismo proceso. Es muy listo y emocionalmente avanzado, mucho más que la mayoría de los niños de seis años. Sentía una gran empatía por Sam y además un gran corazón. Así que todas esas cualidades se conjuntaron para ofrecer la que es en mi opinión una magnífica interpretación.


P: Jennifer Kent sobre su transición de actriz a guionista y directora...

R: Llevaba escribiendo e interpretando desde niña, no de forma profesional, pero siempre supe que quería ser actriz y luego estudié en NIDA y, para cuando salí de allí, ¡ya no quería actuar más! (ríe) Me encanta el proceso de la interpretación, pero la verdad es que no tengo el temperamento necesario para ello y no tardé mucho en aburrirme con ello. Así que renunciar a eso me resultó muy fácil. Además, a veces puedo ser bastante introvertida, así que me costaba estar forzándome siempre, no me sentía cómoda. Siempre había escrito y dirigido de pequeña, así que, cuando dejé la interpretación, lo más natural era volver a eso. En ese momento, pensé: "No quiero ir a la escuela de cine porque no me gustan los sistemas educativos". Quería aprender con la práctica. Así que abordé al director danés Lars von Trier y fui a trabajar con él como adjunta en "Dogville", lo que para mí fue la mejor escuela de cine, la mejor educación posible. Pude ver a alguien que para mí es un verdadero genio en ese proceso diario de hacer una película, y eso me dio el valor para decir: ‘Vale, creo que puedo hacerlo, no va a ser fácil, pero puedo hacerlo’. Y así fue como sucedió realmente la transición de actuar a dirigir. Después de esa película, me dediqué a trabajar en mis guiones. Una cosa que ha sido fundamental para la creación de esta película es un lugar llamado ‘Binger Filmlab’ de Ámsterdam, que es un laboratorio extraordinario de desarrollo de guiones de guionistas y directores, y pasé cinco meses allí trabajando en este guión, desde un simple tratamiento hasta un segundo borrador. Son un equipo extraordinario de personas, porque querían saber primero cuál era tu visión y luego te ayudaban a desarrollar la película y ponían a trabajar a asesores de guión que encajaran con la visión que tenías. Eso me resultó fenomenal y creo que es lo que ha dotado a este filme de una base tan sólida.


P: Jennifer Kent habla sobre crear el libro de la película y trabajar con el ilustrador Alexander Juhasz...

R: Sí, Alex es un tipo muy gracioso y me alegra mucho que hayamos podido tenerlo con nosotros. Quería alguien cuyo trabajo fuera muy hecho a mano y no dependiera mucho de Photoshop. Alguien que no fuera a crearlo todo por ordenador, sino que fuera a dibujar realmente esas preciosas imágenes. Yo había visto el trabajo de Alex y lo estaba usando como referencia mientras buscábamos posibles ilustradores; mandamos hacer unos cuantos Babadook de prueba y no acababan de funcionar. Así que le dije a Kristina [productora]: ¿por qué no le preguntamos al propio Alex si le interesaría hacerlo? Y eso hicimos, y respondió: ‘¡Sí, quiero ir allí!’. De modo que, al principio de la preproducción, pasamos un tiempo trabajando primero en eso, antes de empezar siquiera con el diseño de producción o la fotografía. Pasamos un tiempo con él para crearlo porque, para mí, el libro de "Babadook" es el eje central del mundo de la película. Por eso, primero teníamos que conseguir tener esa parte bien. Y así es como se embarcó Alex en el proyecto.


P: Jennifer Kent describe el tono y la atmósfera de la película...

R: Para mí, las películas que me gustan tienen mundos muy característicos. Así que quería crear un mundo que fuera único en sí mismo, que existiera y tuviera una serie de reglas propias, pero que no fuera realista o naturalista. Me inspiraban mucho las primeras películas mudas de terror y cosas que poseen un mundo ligeramente exagerado. Así que Alex Holmes [diseñador de producción] y Radek Ladczuk [director de fotografía] han sido verdaderamente fundamentales para crear ese mundo y han hecho un trabajo increíble. Porque tenía que ser un lugar en el que pudiera aparecer de pronto esta entidad y no resultara estúpido, sino que tuviera sentido, porque no se trata de un mundo real, sino de un mundo surrealista. Así que el tono está relacionado con ese mundo. No creo que pudiera definirlo con una palabra. ¿Extraño? ¿A veces gracioso? ¿A veces horroroso? Ya veremos en el montaje cómo resulta.


P: Jennifer Kent habla sobre trabajar con Radek Ladczuk [director de fotografía] y Alex Holmes [diseñador de producción]...

R: ¡Radek fue todo un hallazgo! Una vez más, buscamos un director de fotografía aquí, pero no conseguimos encontrar a nadie que encajara bien y yo tenía un amigo israelí que acababa de terminar una película con Radek y me dijo que tenía que trabajar con él. Cuando hablamos, me quedé impresionada con su dedicación al trabajo. No aceptaba un proyecto a menos que tuviera unos cuantos meses de antemano para prepararse, y su preparación en el nuestro ha sido meticulosa. Nunca había visto nada así, la verdad. Tanto Alex Holmes [diseñador de producción] como Radek han sido... Teníamos un presupuesto muy pequeño, pero su entrega y su esfuerzo lo han elevado y han conseguido que la película parezca mucho más cara de lo que en realidad es (ríe). Nos hemos entregado mucho, trabajando en fines de semana, muchas horas, para hacer posible este mundo y hacerlo creíble.

He de decir que Alex Holmes es el genio de esta película. Estoy sumamente agradecida a él, por su precioso trabajo, su sensibilidad, su inteligencia y su extraordinaria entrega. Creo que a menudo la fotografía es la que recibe más atención pero, en este caso, esta película no podría haber existido en un espacio real y los sets que construyó y diseñó... todos los miembros de su equipo han estado extraordinarios y lo han dado todo, simplemente porque les importa su trabajo. ¡Estoy muy contenta!


P: Jennifer Kent habla sobre los mayores retos de hacer su ópera prima y lo que ha aprendido por el camino...

R: Creo que lo más difícil de esta película era que teníamos un mundo muy particular, así que no se trataba de realismo social, con el que puedes simplemente coger una cámara, ir a un espacio que encuentres y ponerte a filmar. Necesitaba mucha preparación y mucho esfuerzo, y contábamos con un margen de tiempo muy reducido para hacerlo. Y además teníamos un niño en casi cada una de las escenas, por lo que necesitábamos más tiempo del que teníamos. Creo que la lección más importante para mí ha sido confiar. Confiar en que, de algún modo, la película se hará, ¡y así fue! Bueno, tuvimos que resolver muchos problemas y tuvimos que conseguir un par de días extra y el equipo técnico donó generosamente ese tiempo para su pago diferido, lo que es extraordinario y estaré eternamente en deuda con ellos por eso. Así que, sí, aprender a confiar en que, de algún modo, todo irá bien, de algún modo el caos se irá solucionando y la película saldrá adelante. Creo que también aprendí a confiar en la gente a la que fichas y a saber que están allí contigo y que sois un equipo, eso ha sido lo más importante. En lo referente a dirigir a los actores, creo que lo más importante que he aprendido es que, al dirigir niños, estaba convencida de que iba a tener que engañar a Noah tal vez, o tratar de que hiciera ciertas cosas para conseguir sacar ciertas emociones de un niño tan pequeño. Pero lo cierto es que lo mejor que hice fue contarle la historia de principio a fin. Me lo llevé al zoo y le dije: ‘Bueno, Noah, esto es lo que sucede’... y omití todas las partes más terroríficas, pero le conté más o menos de qué iba la historia y le dije: ‘Al final, básicamente, Noah, trata sobre el poder del amor’, y respondió, con tono de estar entendiéndolo: "¡Oh, el poder del amor!" (ríe) Y le dije: ‘Sam, tu personaje, es el verdadero héroe de esta película y salva a su madre’. Así que, cuando las cosas se ponían difíciles, y lo hicieron un par de veces con Noah, le recordaba eso. Pero creo que lo que he aprendido es a no menospreciar a los niños, a los actores infantiles. Simplemente tienes que contarles lo que está pasando para que puedan entenderlo desde su perspectiva. Así que, cuando nos tocaba hacer escenas emotivas con él, yo le decía exactamente qué estaba sucediendo y la verdad es que él ya era capaz de llegar allí. Esa fue una lección importante para mí como directora. Pensé que conocía a los actores, pero fue una gran lección trabajar con un niño tan pequeño. Es extraordinario cuánto pueden ofrecer realmente.


P: Jennifer Kent sobre lo que espera que los espectadores saquen de la película. ¿Con qué conectarán?

R: Espero que los espectadores puedan decidir por sí mismos lo que es eso del Babadook. Y espero que los espectadores capten las razones más profundas por las que escribí este guión, de modo que no sea simplemente una película que los asuste, sino también una película que los emocione de otra manera. Eso es lo que espero.


ESSIE DAVIS, ACTRIZ PRINCIPAL

P: Essie Davis habla sobre el filme, BABADOOK y sobre qué trata...

R: BABADOOK trata sobre una mujer que pierde a su marido violentamente en un terrible accidente de coche mientras la llevaba al hospital para dar a luz a su hijo, Samuel. La historia de la película empieza años después, cuando el niño está a punto de cumplir los siete. A lo largo de ese tiempo, ella ha sido incapaz de afrontar esa violenta y traumática experiencia, por lo que nunca ha podido llorar su pérdida y lo ha reprimido todo por completo. Por esa razón, tampoco ha sido nunca realmente capaz de querer a su hijo.

El niño, Samuel, tiene ciertos problemas de conducta, que hacen que no sea muy querido por otras personas, como sus compañeros de colegio o su tía. Puede ser algo asustadizo o agresivo, no duerme nunca bien de noche, tiene miedo a los monstruos, y un libro entra en sus vidas, titulado ‘Sr Babadook’, que es un libro desplegable hecho a mano. Contiene imágenes gráficas y violentas de un monstruo que básicamente sale del armario de Samuel y se lanza sobre un niño que grita asustado. También hay unas rimas a lo largo del mismo. Por mucho que Amelia intenta deshacerse del libro, sigue volviendo a aparecer en sus vidas, y Samuel se dedica a hacerse armas para proteger a su madre de ese monstruo.

Trata sobre afrontar tus traumas, afrontar tu dolor y expresarlo, y ser consciente de que vas a tener que vivir con él, no es algo que saques fuera y desaparece. Tienes que estar ahí y experimentar, vivir y cuidar de otros para conseguir un equilibrio. ¡Y trata sobre cómo el amor lo puede todo! (ríe) Gracias a su amor, consiguen vencer a esa cosa. Da mucho miedo.


P: Essie Davis habla sobre interpretar un papel tan intenso, emotivo y aterrador...

R: Es increíblemente difícil. Es un poco como "El resplandor", porque hay unas fuerzas místicas y espirituales, y Amelia es un poco como la madre y el padre de "El resplandor". Tiene un poco de Shelley Duvall y un poco de Jack Nicholson, porque primero tiene miedo y luego da miedo, es increíblemente difícil. Tiene una tercera parte de profundo dolor, una tercera parte de verse aterrorizada y otra tercera parte de resultar aterradora. Son emociones extremas e interpretaciones muy francas cada día. ¡No lo recomendaría! (ríe) O sea, es genial vivir esa experiencia y tener ocasión de hacer algo así, sobre todo con Jennifer, que ofrece una orientación sumamente clara en todo momento. ¡Pero es agotador!


P: Essie Davis habla sobre meterse en su papel y cómo se identifica con el personaje de Amelia...

R: Reconozco a Amelia y conozco sin duda las partes de mí misma que son como ella. Conozco a mucha gente que tiene parte de ella. La entiendo perfectamente. De hecho, en mi audición para este papel, Jen [la directora] me dijo: ‘Vas a hacer una escena en la que le estás dando a Samuel su medicina y tienes que hacer que Samuel se tome una pastilla, porque es la única forma de que pueda dormir, de una vez’. Me indicó: ‘Hazlo como lo harías con tus hijos’, y yo me puse en plan: ‘¡Tómate esta pastilla!’, a lo que ella respondió: ‘¡Eso da demasiado miedo! ¡Que todavía estamos al principio de la película!’ (ríe). Así que hay muchas madres que se verán a sí mismas, aunque evidentemente, no en todo. Amelia es una persona maravillosa y quiere de verdad querer a su hijo, que también es una persona maravillosa, que solamente intenta proteger a su madre. La historia se ve desde el punto de vista de ellos. Hay desconocidos que los miran y los menosprecian. Pero consiguen salir adelante y pueden verse a sí mismos (y el bien que llevan dentro).


P: Essie Davis habla sobre trabajar con el novel de seis años, Noah Wiseman, y su personaje, Samuel...

R: Noah es absolutamente maravilloso. Ha sido una gran suerte contar con él. Es maravilloso de ver y estar con él. Es todo un viaje para él. Es un papel muy difícil de interpretar, con unas emociones muy extremas para él, y teniendo además que aguantar muchas de mis emociones extremas. Su madre es fantástica. Juntas - Jen [la directora] y su madre, Jillian y yo – ayudamos a cuidar de él y a conseguir que se sintiera seguro. No es más que un juego y, cuando gritamos "corten", se acabó y nos damos abrazos y recibimos premios (ríe). Ha aprendido mucho con esta experiencia. Ha avanzado mucho.

Hubo un día en que estaba haciendo una escena en la que yo lo estaba aterrorizando, pero se hizo daño con una cámara al pasar y estaba casi llorando del dolor y de la impresión de haberse golpeado. Seguro que fue sólo por lo abrumador de la situación, pero le dije: ‘¡Aprovéchalo, Noah! ¡Utilízalo!", y Jen lo animaba: ‘¡Puedes hacerlo!’, y llegamos al final de la toma y nos pusimos: ‘Ha estado genial, Noah. ¡Eres genial!’. Y comentó sonriendo: "¡El universo me hizo hacer eso para que pudiera hacerlo muy bien!" (ríe) Está lleno de vida y luz y se le da muy bien olvidarse de las cosas. Se le da estupendamente seguir adelante. Ha sido una gran suerte tenerlo. Aún tiene seis años y puede llevar tiempo, y es un proceso mucho más lento que trabajar con dos actores profesionales, ¡pero es maravilloso!


P: Essie Davis habla sobre trabajar con la directora, Jennifer Kent...

R: Me encanta trabajar con Jen, ¡me entusiasma! Conozco a Jen desde hace mucho. Estaba por delante de mí en la escuela de arte dramático (NIDA) y siempre pensé que era una actriz formidable, realmente asombrosa. Sé que ha interpretado todos los papeles de esta película que ha escrito; una y otra vez, y los ha reescrito. Nunca he confiado tanto en un director, porque sabe exactamente lo que quiere y sé que en su mente ya se ha hecho una idea de cómo quiere llegar allí, cómo quiere que sea.

Es la primera vez que he trabajado con un director con quien no sienta que estoy luchando por mis ideas. De vez en cuando, se me podía ocurrir una idea y me decía: ‘Vale... vamos a probarlo", pero la mayoría de las veces, antes de llegar siquiera a decir algo, Jen estaba: ‘Entonces, esto es lo más serena que has estado nunca’, y yo pensaba: ‘Vale, vale, ni siquiera probaré con mi idea’, porque he trazado un mapa, pero ella lleva trazando el suyo desde hace mucho más tiempo. Jen siente una gran pasión y es muy precisa, porque sabe exactamente lo que quiere, e incluso si lo estás haciendo, si hace falta un minúsculo cambio, sabe exactamente dónde hay que hacerlo, y, como yo confío plenamente en ella, siento que soy completamente maleable y me puedo amoldar a lo que necesite.

Pese a que ha sido un papel muy difícil y a veces me he sentido abrumada, pide cosas de una forma tan específica que siento que puedo meterme en ese pequeño momento. Es genial, es muy compasiva, entiende las emociones y cómo las ven los espectadores – y cómo llegas hasta ellas como intérprete. También es muy graciosa y bromeamos mucho, y cuida de Noah y de mí. Está obstinadamente decidida y no se detiene nunca hasta que consigamos la interpretación que le interesa. Eso es fantástico. Es estupenda. Va a dirigir muchas cosas.


P: Essie Davis habla sobre los demás actores y personajes de la película...

R: Los otros personajes más importantes son la Sra. Roach, nuestra vecina de al lado, interpretada por la maravillosa Barbara [Barbara West], que es verdaderamente encantadora y cariñosa. Amelia es la clase de persona que es incapaz de pedir ayuda, siempre tiene que hacer lo que quiere hacer por sí misma, con tal de no causar problemas a nadie y asegurarse de no molestar a nadie. Sin embargo, la única persona a la que podría pedir ayuda, que le ofrece ayuda, que es como su madre adoptiva, la Sra. Roach, la vecina de al lado, es una dulce ancianita que tiene Parkinson y a la que realmente no se le debería pedir ayuda. Pero quiere ayudar a esos dos. Los quiere mucho. Es un personaje encantador.

Luego está la hermana de Amelia, Claire, interpretada por Hayley [Hayley McElhinney]. Se trata de alguien que siempre ha ignorado el dolor de Amelia y opina que Amelia no ha sido capaz de poner su vida en orden, y está completamente obsesionada con su propio mundo. No le gusta Samuel y jamás se ofrecería a ayudar, así que es una relación dura.

Sus relaciones de trabajo son "viejos amigos" que son simplemente compañeros diarios de trabajo – Daniel Henshall interpreta a mi compañero de trabajo [Robbie], otro cuidador de una residencia de ancianos. Pone sincero afecto e interés en ayudar, pero está un poco colado por Amelia y resulta muy incómodo – Amelia no está realmente en situación de amar. El amor de su vida ya no está con ella.

Tuvimos un día excelente (de rodaje) en la residencia de ancianos – Amelia trabaja como cuidadora en un asilo – y contamos con muchas ancianas y ancianos maravillosos – George, Doris y Mary – que fueron encantadores, cariñosos y estupendos. Fue genial pasar tiempo con ellos rodando esta película que jamás querrían ver (ríe). Aunque nos preguntaban: ‘¿Cuándo vamos a poder verla?’ (ríe). ¡Es una película un poco mortal para ellos de ver! No querría asustarlos tanto. Todos los personajes menores han sido [interpretados por] actores encantadores, que trabajaron medio día aquí y allá, pero creo que conseguimos que se sintieran incluidos y han hecho un trabajo maravilloso. Ha sido un rodaje muy interesante.


P: Essie Davis habla sobre lo que la atrajo inicialmente del proyecto...

R: Bueno, lo que más me atrajo fue Jen. Había escrito una película para mí que teníamos pensado hacer, pero nunca llegó a materializarse y, cuando tuve ocasión de leer esta, ¡estaba aterrada! Yo decía: ‘Vaya, esto es realmente terrorífico, ¡realmente terrorífico, Jen!’. Cuando me pidió que me presentara a una audición, estaba un poco nerviosa, no sabía si debía hacer una película así, por una cuestión de valor propio, supongo. No sabía si podría hacerlo. Ahora sé que sí puedo (ríe), pero ha supuesto un reto increíble. Me decía: ‘He de confiar plenamente en Jen. Y, ¿lo hago? ¿Confío plenamente en ella? No sé. ¡No lo sé!’ Pero sí que confío plenamente en ella y ha sido algo fantástico. Ya éramos eternamente amigas, pero creo que ahora contamos con esta experiencia común, que ha sido muy profunda.


P: Essie Davis habla sobre cómo reaccionará la gente a la película y con qué cree que los espectadores se identificarán más...

R: Creo que, si vienen a verla madres, se sentirán muy conmovidas. ¡Y creo que el resto de la gente se va a cagar de miedo! (ríe) Creo – espero – que habrá muchas razones por las que la gente verá esta película y espero que la gente que la vea por el miedo se sienta conmovida. Creo que la gente se va a embarcar en un viaje con mucha cautela, preguntándose qué va a pasar, preguntándose si el niño va a hacer algo, o le van a hacer algo al niño, o si hay una fuerza exterior, y espero que lo que pasa al final deje a la gente helada.


KRISTINA CEYTON, PRODUCTORA

P: Kristina Ceyton habla sobre cómo y por qué entró a formar parte del proyecto...

R: Conocí a Jennifer en un festival de cortometrajes de Estados Unidos llamado Aspen Shortsfest, donde proyectaban otro título mío y ella tenía su corto, "Monster", que acabaría ganado allí el premio del público. Conectamos más o menos allí porque ambas somos de Australia y nos mantuvimos en contacto a lo largo de los años. Se fue a desarrollar el guión en el Binger Lab de Ámsterdam, que es como un laboratorio de guiones, a lo largo de seis meses. Y luego se puso en contacto conmigo, justo antes de terminar el primer borrador, para que me involucrara en el proyecto, así que leí el guión y me encantó desde el primer momento. Posee una gran profundidad, con temas muy intensos, como la maternidad, la pérdida, la negación y cosas que creo que todo el mundo tiene que afrontar. Lo que me atrajo en un principio es que era muy auténtico. ¡Y me daba mucho miedo! Recuerdo que la primera vez que lo leí estaba en mi oficina, que se encuentra en un espacio enorme de almacén, estaba yo allí sola de noche y tuve que levantarme a cerrar la puerta... ¡me puso los pelos de punta! Pero también tiene mucho sentimiento y algo que decir. En ese sentido, creo que los espectadores – distintas personas – sacarán cosas distintas de esta película, dependiendo de las experiencias que haya vivido cada uno. Porque creo que todo el mundo tiene su propio ‘Babadook’ en cierto sentido, tienen sus propios problemas que afrontar. Vienes a darte cuenta de cuántas veces en tu vida te encuentras haciendo frente a las mismas cosas a las que tiene que hacer frente Amelia.


P: Kristina Ceyton sobre la producción, la visión y el estilo de la película...

R: Es una producción sumamente ambiciosa. Tenemos a un actor protagonista de seis años, animales, escenas de especialistas... y todo lo hacemos con efectos físicos, ante la cámara. Estamos construyendo un set de estudio completo, de modo que todo el interior de la terraza se encuentra en el estudio en estos fabulosos Adelaide Studios. Ha sido una gran suerte que pudiéramos construir un plató de estudio, porque nos ha permitido hacer realidad la clase de visión que teníamos para esta película. La historia se centra, en cierto modo, en torno a un libro de cuentos que aparece aparentemente de la nada y esa cualidad como de cuento de hadas impregna más o menos el diseño del filme.

Lo que queríamos conseguir era un estilo muy marcado, inspirado en las antiguas películas del expresionismo alemán, donde todas las emociones se exteriorizan. En un primer momento, pensamos en rodar la película en blanco y negro, pero encontramos una gama de colores que nos permitió hacerlo en color. La verdad es que lo único que usamos son toda clase de negros, pasando por los grises, hasta los blancos... y luego tenemos más o menos azules y burdeos... y hemos jugado un poco con esa gama. Creo que ha ayudado mucho a sacar la película de una especie de entorno potencialmente mundano y doméstico, que es esa historia de una madre y su hijo, para convertirlo en algo que es mucho más formidable y sobrecogedor. Los efectos físicos que hemos conseguido, de modo que todo resulte real, también contribuyen a aumentar el miedo que da.

En última instancia, el miedo y el terror surgen del aspecto psicológico, no de ver morir a alguien o de desmembramientos... Es un thriller psicológico sobre una madre que pasa por un momento de psicosis. Así que el diseño impregna la historia, impregna la forma de caracterizar a Amelia y lo que está pasando esta mujer.


KRISTIAN MOLIERE, PRODUCTOR

P: Kristian Moliere habla sobre lo que le atrajo del proyecto y cómo entró a formar parte del mismo...

R: La directora, Jen Kent, y la productora, Kristina Ceyton, vinieron a Australia Meridional porque pensaron que sería un buen lugar para rodar la película. Y, como parte de ese proceso, buscaban un coproductor, una compañía de producción que se embarcara en el proyecto para ayudarles a hacer la película en Australia Meridional. Así que me reuní con ellas en diciembre del año pasado, cuando estaban hablando con una serie de productores, y conectamos, nos gustaban el mismo tipo de películas, entendíamos lo que queríamos conseguir con la película y las ambiciones, tanto creativas como técnicas, que teníamos para el filme eran muy similares. Así que creo que sentimos que estábamos de acuerdo en todo y que queríamos hacer el mismo tipo de película. Oficialmente, entré a formar parte del equipo a principios de 2012 y ya disponíamos de toda la financiación necesaria para febrero, me parece. Así que fue algo rápido. Supongo que mi participación no ha estado tanto en el aspecto creativo – Jen y Kristina han estado varios años trabajando juntas en este proyecto y han elaborado el guión hasta el punto en que estaba listo para conseguir financiación. Por tanto, Jen y Kristina son realmente las que merecen todo el mérito por la labor creativa que hay tras este título. Es su primera película – la primera de Jen y Kristina como guionista, directora y productora, y no es nada fácil hacer filmes en este país. Así que, como yo ya había hecho alguno antes, fue una buena colaboración, ya que pude compartir mi experiencia trabajando en proyectos de bajo presupuesto y pude ayudarlas a hacer una película aquí, en Australia Meridional.

Me encanta el cine de género, y me encanta el cine de género inteligente, y no es nada común encontrar uno que trate de algo. Me parecía que esto cumplía maravillosamente con las convenciones del género y hacía toda esa parte bien, pero tenía de fondo una historia de la relación entre una madre y un hijo, había verdadero drama en esa relación, y trataba sobre afrontar el dolor. Así que cumplía todos los requisitos para mí. En cuanto leí el guión, supe que era algo en lo que quería participar.

Jen tiene una visión increíblemente clara para este filme. Qué aspecto quiere que tenga la película en todas sus facetas, desde el diseño de vestuario y la ropa, a los increíbles sets que construimos, el estilo de interpretación, las influencias, que podía verse lo que estaba intentando conseguir y se muestra muy firme a la hora de proteger esa visión creativa. Es estupenda con los actores. Al tener ella misma experiencia como actriz, ha logrado obtener unas interpretaciones asombrosas. Sobre todo de Noah, que no es más que un niño de seis años. Noah tiene una confianza increíble en Jen, porque ella entiende el proceso de interpretación. Así que ha conseguido sacar unas interpretaciones impresionantes a nuestro reparto, sin perder su visión creativa.


ALEX HOLMES, DISEÑADOR DE PRODUCCIÓN

P: Alex Holmes habla sobre el estilo y la imagen de la película, en lo relativo al diseño de producción...

R: La idea principal en lo referente a esa casa es que necesitábamos que fuera una película muy estilizada, con un estilo muy marcado, no una especie de obra de realismo social en la que todo tenga que parecer real. Se trata más bien de un entorno psicológico, así que teníamos licencia para subir el listón y dramatizar un poco el espacio, sin caer en el ridículo. Es sin duda una película psicológica sobre una mujer y su clase de neurosis y sus demonios interiores, así que el entorno es como una especie de personaje más. Supongo que es un poco tópico decirlo, pero creo que esta película es sin duda el caso. Teníamos una cierta libertad para no limitar el decorado al gusto del personaje o a lo que ella compraría y qué clase de muebles tendría. Todo en el set se escogió porque tenía una especie de ‘presencia’, no sólo porque fuera algo que ella compraría. También nos esforzamos mucho por darle a la casa un cierto aire de cuento. Porque trata de un libro de cuentos y toda la estética del filme lo refleja. Todo tenía que tener ese aire rayando en lo teatral, sin resultar demasiado teatral, para que no saque a la gente de la película.

Hemos optado por una paleta de colores muy gris. Gris y azul y una gama de colores muy limitada, que utiliza muchos ribetes oscuros. Fue una decisión importante, optar por esos ribetes oscuros para la casa, que aportan mucho dramatismo. Y mereció la pena, porque le aporta una cualidad dinámica y ligeramente inusual, ya que la gente no suele hacer eso en la vida real, pero cinematográficamente funciona. Se llegó a esa combinación de colores a base de mirar muchas ilustraciones de libros de cuentos y cuentos de hadas de los hermanos Grimm. Ese fue nuestro punto de referencia principal y queríamos crear una película que diera un poco la sensación de ser en blanco y negro, sin serlo. Así que el color que había presente tenía que elegirse con mucho cuidado.

Nos decidimos deliberadamente por un aire muy retro en cosas como el cuarto de Sam y en general con todo el filme. Esa fue una vez más otra de esas decisiones de estilización que nos pareció adecuada. Jen siempre había querido una película que tuviera un aspecto muy concreto y un aire muy marcado y por algún motivo no acababa de encajar que esta película pareciera demasiado real, contemporánea y realista. Pero no queríamos sacar a la gente de la película, así que tiene una especie de aire retro a lo años 60. Pero, la verdad, la gente compra en tiendas retro cosas viejas como las que tenemos en las habitaciones, así que todavía queríamos que resultara creíble que pudiera tratarse de la actualidad.


HEATHER WALLACE, DISEÑADORA DE VESTUARIO

P: Heather Wallace habla sobre el estilo y la imagen de la película, en lo referente a vestuario...

R: Creo que la película tenía un aspecto fascinante, que hacía que resultara muy interesante participar en ella. Teníamos una gama de colores muy concreta y estricta. Trabajamos con blanco y negro y grises intermedios, desde burdeos a rosa viejo, de azul marino oscuro a azules más claros. Nada de verdes, ni marrones, ni amarillos... así que eso fue interesante. Y también hablamos siempre del equilibrio en el encuadre, de modo que tuviéramos un equilibrio de contrastes. El interior de la casa es muy oscuro, y Amelia y Sam son como más claros dentro de la casa, pero, cuando salen fuera, siempre se ponen algo más oscuro. De modo que salen a un mundo que es más claro, mientras ellos son más oscuros. Y también teníamos siempre a mano elementos, como abrigos y otras cosas, en caso de que necesitáramos más negro en el encuadre. Era muy importante que hubiera un equilibro de luz y oscuridad, dependiendo de lo que estuviera pasando en esa escena. Así que eso fue divertido, además de muy interesante. En lo referente al estilo, teníamos un mundo muy particular y único, una especie de versión exagerada de la realidad, no el mundo real. Y era expresionista, los personajes mostraban sus emociones. Tomamos como inspiración los años 40, los 30 y los 70, e incluso el siglo XXI. Así que utilizamos siluetas y formas que nos gustaban de esas eras. Jennifer Kent pasó mucho tiempo con nosotros, explicándonoslo todo, para que estuviéramos en su misma onda en cuanto al tono que buscaba para la película a través del vestuario.