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B cartel reducido BDirigida por David Ilundain
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Ópera prima de David Ilundain.

Todo lo que aparece en el guión es una transcripción de lo que Luis Bárcenas declaró el 15 de julio de 2013 ante el Juez Ruz en la Audencia Nacional tras haber pasado dos semanas en prisión. Obviamente, se trata de una re-creación con actores pero lo más cercana posible a la realidad.

Bárcenas comienza admitiendo que todo lo que había declarado durante meses sobre sus "papeles" era mentira y que "ahora iba a contar la verdad". Bárcenas va explicando con rotundidad, lo que para él fue el día a día de su labor como tesorero. En total, da 56 nombres de presuntos “corruptores”. ¿Cuál era la finalidad de toda esta trama? Pues conseguir adjudicaciones de contratos, generalmente, de obra pública.

La declaración empezaba a las 11 de la mañana, y cinco horas despúes, a las 4 de la tarde, el Juez Ruz da por concluido el interrogatorio y Bárcenas regresa a la cárcel.

Para la elaboración de B a falta de ayudas públicas, el equipo realizó una campaña de crowdfunding en la que participaron cerca de 600 mecenas y se recaudaron 60.000 €.


Cronología del Caso Bárcenas (extraída de la web de RTVE)
Desde 2009, se investiga el llamado "caso Gurtell" que señala a una red de empresas que facturaban gastos abultados y conseguían contratos de las administraciones, supuestamente a cambio de comisiones a cargos electos del Partido Popular. En esa trama ya aparecía Bárcenas, el gerente-tesorero del partido.

El 18 de enero de 2013, el periódico El Mundo publicó que Bárcenas supuestamente había pagado sobresueldos en dinero negro por importes que irían de los 5.000 a los 15.000 euros mensuales a altos cargos de su partido.

El 31 de enero de 2013, el periódico El País publicó una supuesta contabilidad en B que el ex-tesorero habría estado llevando desde 1990 hasta 2009, en los cuales se implicaba a numerosos políticos y empresarios, incluyendo al actual Presidente del Gobierno de España y presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. El PP niega la veracidad de dicha contabilidad. El País lo publica aportando unas fotocopias de esa contabilidad que atribuye a Bárcenas. Bárcenas negó la autoría de dichos papeles. El juez Ruz pidió una prueba caligráfica. La policía dijo que Bárcenas forzaba su letra. El ex-tesorero se negó a repetir la prueba.

El 26 de febrero de 2013, Bárcenas interpuso una denuncia por despido improcedente contra el Partido Popular. Dicho partido sostiene que despidieron al ex-tesorero en 2010, mientras que Bárcenas dice que estuvo contratado por el PP hasta el 31 de enero de 2013.

El 18 de febrero de 2013, según el propio Bárcenas, empleados del PP entraron por la fuerza al despacho de Bárcenas en la sede del PP y lo vaciaron. Por esta razón, Bárcenas interpuso otra denuncia, contra Alberto Durán, abogado del Partido Popular. Dicha denuncia fue archivada.

En abril de 2013 se presentaron varias acusaciones populares contra Bárcenas. Las querellas apuntaban a 15 personas, entre ellos a Rodrigo Rato, Ángel Acebes y Federico Trillo.

El 14 de Junio de 2013, el juez Ruz acredita gracias a una comisión judicial enviada a Suiza, que Luis Bárcenas llegó a tener 47 millones de euros en el Lombard Odier de Ginebra y en el Dresdner Bank.

El día 27 de junio de 2013 Bárcenas ingresa en prisión por decisión del juez para "evitar el riesgo de fuga y asegurar la preservación de fuentes de prueba".

El 7 de julio de 2013, el diario El Mundo hace pública una entrevista mantenida entre el director de este medio, Pedro J. Ramírez, con el propio Bárcenas antes de entrar en prisión. Afirma por primera vez que es el autor de los papeles y enseña los originales que, finalmente, enseñará al juez.

El 14 de julio de 2013 El Mundo publica unos mensajes de móvil, SMS entre Mariano Rajoy y Bárcenas, que datan de enero-febrero-marzo del mismo año, en los que el presidente del Gobierno, muestra su apoyo al ex-tesorero.

El 15 de julio de 2013 Bárcenas declara en la Audiencia Nacional. Esta película, muestra esa declaración.


Nota de dirección
Cuando entré al Teatro del barrio a ver por primera vez Ruz-Bárcenas iba con miedo. Había invitado a tres amigos que no viven en Lavapiés, que no están especialmente al tanto de la política, que no van al teatro o al cine a menudo, que tienen niños y poco tiempo libre, a ver una obra que es una transcripción de una declaración judicial.

Sinceramente, tenía miedo de que a los diez minutos de función, quisieran matarme. Pero eso no sucedió. Desde el primer minuto los noté tensos, viendo a un hombre en una situación de western, solo ante el peligro, tratando de defenderse como gato panza arriba, dispuesto a confesar buena parte de sus delitos pasados. Y a un juez que se sentía muy presionado, que con 38 años está llevando un caso de corrupción del partido del gobierno desde una plaza interina de la Audiencia Nacional. La tensión, el miedo, la arrogancia, los ataques, la defensa, la verdad y la mentira... Contra todo pronóstico, en aquel escenario lo que había (como debe ser) eran EMOCIONES. Por eso el público se reía, murmuraba, desplazaba su mirada hipnotizado como si una pelota de tenis viajara de un lado al otro de la sala. Por eso mis amigos salieron eufóricos, con una sonrisa en la cara y con una mueca que decía algo así como "qué fuerte". Y yo ya no estaba prestando mucho interés a la conversación. Ya estaba pensando que había que convertir eso en una película.

David Ilundain


¿Ficción o documental?
Todo lo que aparece en el guión se dijo el 15 de Julio de 2013 en la Audiencia Nacional. Desde ese punto de vista, decimos que B es una película documental. Naturalmente, es un trabajo de re-creación con actores, pero la intención es que sea lo más cercano posible a la realidad.


El trabajo con los actores
En parte, este es un trabajo heredado de la función teatral. Si algo ya tienen conseguido Pedro Casablanc y Manolo Solo es que, inmediatamente, el espectador se sitúe en medio del interrogatorio y ellos desaparezcan... y veamos a Bárcenas, contestando a Ruz. En la película aparecen más personajes, que se corresponden con el resto de abogados de las defensas y acusaciones que estaban en esa sala judicial. El trabajo con todos ellos ha de ser híper naturalista. Los personajes se interrumpen, pisan sus intervenciones, vuelven atrás o divagan para contestar a una pregunta anterior, porque así ocurrió y así ocurre en la vida diaria.


El trabajo de cámara
Un documental suele conllevar trabajar con cámaras ligeras, versátiles y que permitan captar el momento tal cual se produce. El documentalista vale más por saber estar donde va a ocurrir lo que intuye, que por conseguir una imagen técnicamente perfecta. Ese es el lenguaje que queremos reproducir en esta película. La sensación de estar dentro de la sala tiene que ser máxima. El espectador tiene que sentir que estamos autorizados a rodar este interrogatorio y que le estamos transmitiendo directamente la realidad. Para ello rodaremos con tres cámaras en muchos momentos, para captar los momentos como si fueran únicos, sin necesidad de hacer demasiadas tomas. Aunque es una película sin apenas movimientos de actores, que por lo tanto no justifica movimientos de cámara, las cámaras estarán al hombro para transmitir esa "respiración" natural de la visión humana, de nuevo con la referencia del documentalista que lleva su propia cámara en la mano, a sabiendas de que en cualquier momento tiene que panear, porque hablan varias personas y él no sabe en que momento se va a producir la siguiente intervención, ni quién la hará.


El ambiente, la atmósfera
La Audiencia Nacional ese día, era el centro del país. Afuera esperaban decenas de periodistas para contar lo que ocurría dentro.

Tanta era la expectación, que alguien consiguió filtrar en Twitter, frases de la declaración de Bárcenas, lo que provoco que Ruz retirara los ordenadores y tabletas a todos los que estaban en la sala. Era 15 de Julio. Hacía calor. La sala era muy pequeña para las 20 personas que la "habitaban". En realidad era una sala de lo social, no de lo penal, edificio de la Audiencia Nacional que estaba en obras. No era la sala adecuada, no tenía ventanas. El ambiente opresivo se fue haciendo muy denso conforme pasaba el tiempo. Las corbatas apretaban cada vez más. El sudor ya no se podía contener. Cinco horas duró la declaración. El cansancio, la derrota para unos y la satisfacción para otros al final del "combate" eran evidentes. Y todo esto para conseguir que el espectador repita esa sensación que yo tuve a la salida del teatro. Sí, la política era el telón de fondo, pero no salimos y debatimos sobre política. Discutíamos sobre si Bárcenas mentía o decía la verdad, sobre si saldría o no condenado, sobre la podredumbre que genera la corrupción, mucho más allá de aquellos que la cometen en la cúspide... pero no hablamos de política ¿o sí?


David Ilundain (director)
Nacido en Pamplona-Iruña en 1975 se licenció en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra. Posteriormente amplió estudios de Cinematografía en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños, La Habana, Cuba.

Ha trabajado como ayudante de dirección y Script en diferentes producciones de cine y TV. Ha dirigido 6 cortometrajes, entre los que destacan En el frigo, Acción-Reacción y Flores por su recorrido en festivales nacionales e internacionales cosechando 23 premios en las categorías de guión, dirección e interpretación.

Los últimos trabajos son Miradas del proyecto colectivo "Slides", galardonado por la Comunidad de Madrid con el premio de distribución 2011, y Ejecución, cortometraje con gran éxito y debate on-line sobre el problema de los desahucios.


Entrevista con el director

P: ¿Cómo fue el proceso de hacer la película? ¿Cómo consiguió armarse?

R: Ha sido un proceso bastante "express" para el tiempo de maduración habitual de una película. Una vez que me decidí a impulsarla, empecé a buscar socios. Muchos dijeron que no. El tiempo se echaba encima porque yo tenía claro que esta película tenía que funcionar como "instant movie", cercana a su momento histórico, cuando todavía el caso Bárcenas está vivo. Así que salimos a la "plaza del pueblo" que hoy es internet y lanzamos un crowdfunding que resultó exitoso. Eso nos permitió arrancar y dar a conocer el proyecto. Sin los mecenas, no hubiera existido "B".


P: ¿Cuál es tu momento favorito de la película?

R: Qué difícil… Creo que la película arranca muy fuerte, muy directa. A los 3 minutos Bárcenas ya ha dicho que todo lo anterior fue mentira y que hoy va a contar la verdad… Eso ya es una gran piedra de toque, un dialogo que, como todo, extraído de la literalidad real, es potentísimo.


P: ¿En qué formato se rodó? ¿Y por qué este estilo de cámara?

R: Quise reforzar eso que algunos ya llaman "realismo trágico". La película está cercana a la frontera del documental porque usa textos reales, grabados en el juzgado. Por tanto, decidí que lo mejor era potenciar aún más esa idea desde el tratamiento de cámara. Intervenir lo menos posible y ofrecer un tratamiento similar al que hubiera hecho un hipotético documentalista autorizado a entrar aquel día en la Audiencia Nacional.


P: No habías hecho un largometraje antes, ¿cómo te preparaste?

R: Rodeándome del mejor equipo que pude que además, en parte, son amigos de trabajos anteriores. Y escudriñando el guión hasta el último detalle. Sabía qué dijo Bárcenas, pero tenía que saber el por qué lo dijo, cómo lo dijo, a quién se refería en cada momento… Y lo mismo con el resto de personajes reales representados. Era mucha responsabilidad. Creo haber hecho un trabajo honesto, espero que esté a la altura de las expectativas.


P: Dices que al presentarlo ha habido miedo por parte de productoras, pero lo cierto es que, a priori, B es un proyecto sencillo – tiene una sola localización – y para el que habéis presupuestado una cantidad muy baja…

R: Si en este país fuéramos capaces de considerar que los productos culturales son sostenibles… Porque, por decirlo de una manera muy fácil, ¿no crees que la película funcionaría en un prime time, por ejemplo, en la Sexta, con Wyoming, la película y un debate? Se tiene que atrever la Sexta, pero estamos seguros de que funcionaría. Y en el cine también debería encontrar su público. Quizás, no para que sea un taquillazo de centro comercial, pero sí para que sea sostenible cada copia. Porque es un producto que tiene un eco mediático y su calidad está testada, los actores son muy buenos, la dirección de Alberto San Juan en la obra de teatro ya era muy buena… Sólo falta cierta independencia y algo de riesgo por parte de los que tienen el dinero, porque circula por unas manos bastante conservadoras y tarda, creo, bastante en salir de ahí y en asumir cierto riesgo. Un riesgo que tampoco lo es tanto, estoy convencido. La película es una reflexión sobre algo importante que ya ha pasado. Esto es algo que ya han hecho muchos antes que nosotros, sobre todo británicos y estadounidenses.


P: ¿Cuáles han sido esos principales miedos por parte de quienes tienen el dinero? ¿Qué puertas habéis tocado hasta ahora?

R: El proceso de que una televisión considere el proyecto es lento. Las dos privadas es muy lícito que se guíen por criterios comerciales, pero estamos convencidos de que en las marcas pequeñas de esas empresas debería funcionar. Podría funcionar perfectamente en Cuatro o en la Sexta y además, es un proyecto barato. Y luego, en las televisiones públicas, hay que superar el hándicap de que puede ser un proyecto molesto para el partido que está en el gobierno porque habla de un caso de corrupción suyo. O ser un poco más maduros democráticamente y que puedan llegar a considerar que es un buen proyecto. Pero que si no lo consideran, esperemos que no sea por miedo o por diferencias políticas. Deberíamos ser lo suficiente maduros para hacer esta película o cualquier otra, que casos hay de todos los colores. Podríamos hacer hasta series.


P: ¿En qué momento pensaste que había que hacer esta película?

R: Lo hablé por primera vez en septiembre de 2014 con los protagonistas y con Alberto San Juan. Todos fueron muy generosos y dijeron que por ellos sí. A partir de ahí empecé a buscar la manera de hacerla y llevamos con la maquinaria funcionando a tope desde enero. Realmente no es demasiado tiempo.


P: El guión de la obra, escrito Jordi Casanovas, es una transcripción literal del interrogatorio que le hizo el juez Ruz a Bárcenas, ¿cómo ha sido la adaptación audiovisual? ¿Habéis mantenido la literalidad del texto?

R: Para adaptar el texto de Jordi a cine hemos querido ser bastante austeros. Sí hubo tentativa de contar cosas que pasaban fuera de la sala, haciendo algo más de estilo americano con investigación periodística, contando cómo se filtró la información… Pero tendríamos que inventar muchas cosas, yendo a una peli más convencional en ese sentido y bastante más grande también pero, como me dijo Jordi, todo lo que inventemos va en nuestra contra, porque son situaciones que no vamos a ser capaces de dialogar al mismo nivel de lo que ya tenemos dialogado. Así que, valorando todo eso, volvimos a una versión mucho más claustrofóbica, manteniendo todo dentro de la Audiencia Nacional en ese día, metiendo pequeñas cosas que pasaron en los anexos de la sala. Es una película de localización única porque realmente tiene mucha fuerza lo que allí pasó. Hemos añadido varios personajes como un par de abogados por la acusación, el abogado de Bárcenas, la secretaria del juez Ruz y sus oficiales y la policía, que tiene pequeñas intervenciones. Con todo esto se reproduce un microcosmos de lo que hay fuera, un grupo de gente que está peleando por que todo esto vea la luz y un señor, Bárcenas, que tiene que defenderse de su antagonista, que no está en la sala. Porque el monstruo de esta película, el antagonista, es un abstracto, una entidad superior que él nombra como "el Partido". Es curioso, porque los mafiosos, cuando hablan de la mafia dicen "la Familia" mientras que Bárcenas decía "el Partido", la organización para la que trabajaba y que le ha dejado caer. Creo que si hemos sido capaces de recrear bien toda esta atmósfera hay una buena película.


P: Pese a ser una transcripción literal del material, ¿habéis llevado a cabo algún tipo de documentación?

R: Sí. Mi primera preocupación fue entenderlo todo bien, porque si en un guión cada frase tiene un por qué, en una declaración judicial ni te cuento. Nada es aleatorio. Una de las
cosas que hay que saber es cuándo algo que se dice puede ser verdad y cuándo no, a quién puede referirse, por qué se pregunta sobre esto o sobre lo otro… Nosotros teníamos el texto, pero ese texto es muy frío y saber cómo se ha dicho una determinada frase puede hacerlo diferente. Lo primero que hice fue hablar con los abogados que estaban en la sala. Es curioso ver cómo cada uno tiene sus interpretaciones, cómo tratan de reconstruir la verdad. Fuimos también a la Audiencia Nacional, a conocer el lugar exacto. Nadie se imaginaría cómo es de pequeño, porque no es una sala de juicio como tenemos todos en el imaginario, sino un despacho judicial grande, un sitio en el que se toma declaración pero donde no se juzga todavía. Es muy agobiante para toda la gente que había. También hablamos con periodistas que cubrieron el caso y que tuvieron acceso a los documentos antes que nadie y pudimos saber cosas off the record que, aunque no vayan a estar en el guión, es importante saberlas. Fue como el típico proceso de documentación de un caso real, pero siendo lo más escrupulosos posible porque sabemos que nos van a mirar con lupa. Hemos renunciado a algunas cosas por criterio narrativo, porque la forma en la que sucede un interrogatorio es muy repetitiva y sería insufrible. Hemos tratado de concentrarla en tres actos, un primero y un tercero muy cortos y un desarrollo muy largo en el que está en juego la verdad de cada parte. Pero sí, las frases son reales, literales.


P: Tras saberse cada vez más cosas sobre él tengo la impresión de que Bárcenas es un personaje tan disparatado que si un guionista se inventase uno parecido nadie se lo creería.

R: Pedro Casablanc, el actor que lo interpreta, siempre dice: "A estas alturas, Bárcenas me cae bien. Pero de la misma manera que a Anthony Hopkins le podría caer bien Hannibal Lecter. No soy tan imbécil como para pensar que es buena gente". Yo tengo empatía por él, he aprendido mucho de cómo es. Es un personaje que, en los 80, se fue al Everest por una motivación política porque, al parecer, y si no estoy metiendo la pata, la primera persona española que lo subió era un montañero vasco que plantó una ikurriña con el anagrama de ETA. Entonces, Bárcenas y otra serie de gente, organizaron una expedición a la que llamaron "Expedición de las Autonomías", como respuesta a eso. Resulta que no llegaron a la cima, pero Bárcenas dice que sí lo hicieron e incluso que inauguraron una vía… Es sólo una anécdota pero es un claro ejemplo de que Bárcenas tiene mucha tela detrás.


P: ¿Crees que a Bárcenas le gustaría ver la película?

R: Sin dudarlo, sí.


Luis Bárcenas
JOSÉ LUIS BÁRCENAS GUTIÉRREZ (Huelva, 22 de agosto de 1957) es un político español perteneciente al Partido Popular, donde desempeñó el cargo de tesorero por designación directa de su presidente, Mariano Rajoy.

Licenciado en Ciencias Empresariales por el ICADE-Universidad de Comillas. Fue elegido senador por Cantabria en las elecciones generales de España de 2004 y 2008. En el Senado fue vocal suplente de la delegación española en la Unión Interparlamentaria Mundial y vocal en la Comisión de Asuntos Exteriores, en la Comisión de Asuntos Iberoamericanos y en la Comisión de Suplicatorios.

Fue miembro de la Ejecutiva Nacional del PP, y tras las elecciones generales de 2008 fue tesorero de dicho partido.

Actualmente está en prisión provisional por orden de la Audiencia Nacional para evitar su fuga y destrucción de pruebas.


Pablo Ruz
PABLO RAFAEL RUZ GUTIÉRREZ (Madrid, 28 de noviembre de 1975) es un juez español. Se licenció en Derecho por la Universidad Pontificia Comillas en 1998 e ingresó en la carrera judicial en 2003, con 28 años. Comenzó a ejercer la Judicatura, primero en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Navalcarnero (Madrid). En abril del 2008 sustituyó temporalmente a Juan del Olmo (instructor del sumario del 11-M) y, entre otras decisiones, ordenó el ingreso en prisión eludible bajo fianza de 3 millones de euros del ex asesor urbanístico del Ayuntamiento de Marbella, Juan Antonio Roca. Pertenece a la plataforma Otro Derecho Penal es Posible, integrada por juristas españoles progresistas.

En junio de 2010, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) le nombró por unanimidad para el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional de España en sustitución de Baltasar Garzón, quien se encontraba suspendido cautelarmente en sus funciones desde el 14 de mayo de 2010 y posteriormente expulsado de la carrera judicial. Ruz figuraba en una terna junto a las juezas Carmen Lamela y Carmen Rodríguez-Medel, que quedaron descartadas.

Es el juez instructor del caso Bárcenas.