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Cigüeñas cartel reducidoCigüeñas(Storks)
Dirigida por Nicholas Stoller, Doug Sweetland
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La película de animación "Cigüeñas" está doblada en castellano por: Arturo Valls, Belén Cuesta, José Luis Gil y Jose Corbacho; los cómicos, Juan Ibáñez y Damián Molla (Trancas y Barrancas); el presentador, Christian Gálvez; y Almudena Cid.

La película ha sido dirigida por Nicholas Stoller ("Malditos vecinos", "Paso de ti"; guionista de "Los Muppets") y el nominado a los Óscar Doug Sweetland (del corto de animación "Presto"; supervisor de animación en "Cars"), a partir de un guion escrito por el propio Stoller.

"Cigüeñas" ha sido producida por Brad Lewis (de la oscarizada "Ratatouille", "Antz (Hormigaz)"; codirector de "Cars 2") y Nicholas Stoller. Sus productores ejecutivos han sido Glenn Ficarra, Phil Lord, Christopher Miller, John Requa y Jared Stern. John Venzon ("Shark Tale", "Chicken Run: Evasión en la granja") ha estado a cargo del montaje. La música ha sido compuesta por Mychael Danna ("El viaje de Arlo"; la oscarizada "La vida de Pi") y Jeff Danna ("El viaje de Arlo"). La animación corre por cuenta de Sony Pictures Imageworks.

"Cigüeñas" cuenta también con nuevas canciones como "Kiss the Sky", interpretada por Jason Derulo, y "Holdin’ Out", de The Lumineers.


"Probablemente te estés preguntando cómo una cigüeña, una chica y un bebé terminan en esta situación…" - Junior


"Cigüeñas", una película de animación repleta de acción de los directores Nick Stoller y Doug Sweetland, invita al público a un viaje inigualable en el que una cigüeña con las cosas muy claras y grandes ambiciones y una alegre huérfana de 18 años con unas ideas un tanto alocadas, se embarcan en una entrega muy especial. Enfrentándose al peligro y a contratiempos imprevistos, por no mencionar sus visiones totalmente opuestas en casi todo, este peculiar dúo de mensajeros hace un viaje que les cambiará la vida, en una historia original que nos habla de la amistad y de la familia entre risas con marcados momentos de descubrimiento.

En una experiencia en la gran pantalla en la que la parte visual debe ser tan atractiva como la acción y la historia, resultaba lógico combinar el talento como consumado guionista de comedia de Stoller, del que ya dio muestra en "Malditos vecinos" y las películas de "Los Muppets", con el buen hacer en animación digital de última generación de Sweetland, cuyo repertorio incluye "Toy Story", "Buscando a Nemo" y "Cars". Conocedores desde hacía mucho tiempo de sus respectivos trabajos y reputación, se mostraron encantados de colaborar. Stoller escribió además el guion de "Cigüeñas" y fue su productor junto a Brad Lewis, otro respetado veterano del cine de animación, con títulos como "Antz (Hormigaz)" y la oscarizada "Ratatouille" a sus espaldas.

"Nick es básicamente un tipo de acción, y un gran amante de la comedia al que le gusta improvisar, algo poco habitual en el mundo de la animación", confiesa Lewis. "Y Doug es uno de los mejores animadores por ordenador del mundo. Así que adoptamos un planteamiento multidisciplinar, fusionando una gran experiencia en animación con la espontaneidad para la acción, obteniendo una sorprendente combinación creativa muy diferente y fresca".

"Nick y Doug tienen una gran sensibilidad y ambos comprenden la importancia de la sutiliza", afirma Katie Crown, consumada actriz de doblaje que se estrena en un largometraje en el papel de Tulip, la acompañante de Junior en su gran aventura. "A pesar de todo el caos y la emoción, dispusimos de mucho espacio para respirar y trabajar esos momentos divertidos y sutiles también. Creo que eso dota a la película de gran parte de su encanto".

La chispa de la historia es fruto de la propia vida de Stoller. Padre de dos hijas, explica: "Tuvimos suerte con la primera, y nos llevamos una gran sorpresa cuando con la segunda las cosas no fueron tan fácil y necesitamos echar mando de la ciencia. Esa experiencia me hizo apreciar aún más lo importante que es tener hijos, y creo que también he hizo involucrarme más como padre. Esa fue la inspiración, pero tardé un tiempo en pensar en las cigüeñas y el mito de que son quienes entregan a los bebés y cómo podría afectar eso a un niño que desea un hermanito. Me parecía divertido explorar ese mundo y un concepto con numerosas oportunidades para la comedia".

Concretamente, lo que pasaría si la fábrica de Montaña Cigüeña llevara mucho tiempo cerrada y sus empleados alados se vieran obligados por su avaricioso presidente a trabajar para la mayor empresa de paquetería del mundo. Su misión consiste ahora en hacer llegar sus compras a los clientes. Pero, ¿qué ocurriría si como consecuencia de una serie de coincidencias la vieja fábrica se reactivara y, de pronto, produjera el diseño de…una bebé? Recién salida de la cinta transportadora, oliendo a bebé, irresistiblemente adorable y lista para reunirse con su familia…

"Nada podría ser peor", afirma Sweetland. "Un bebé es justo lo opuesto a su modelo empresarial. Lo único que haría un bebé sería ralentizar las cosas y su máxima consiste en maximizar la eficiencia y mover millones de paquetes por todo el mundo. Por eso, cuando aparece esta bebé, supone un problema que Junior debe resolver. Su presidente actual, Hunter, quiere que sea jefe pero, si se entera de lo que ha ocurrido, estará acabado".

Se trata de un paquete que debe entregarse de forma prioritaria y en total secreto.

Por desgracia, en sus denodados esfuerzos por detener la maquinaria que ha provocado esta pequeña catástrofe, Junior se hace daño en un ala. Esto le obliga, a pesar de lo que le dicta su buen criterio, a aceptar la ayuda de la única habitante humana de Montaña Cigüeña, Tulip, una alegre y optimista chica con talento para inventarse cosas y un irrefrenable deseo de ayudar directamente proporcional a la cantidad de problemas que provoca cada vez que toca algo. Además, Junior la hace responsable en buena medida de todo el lío. Sin embargo, Tulip se queda y, junto con su carga de contrabando, se embarcan en un artefacto volador fabricado por ella a partir de los materiales de desecho que ha encontrado en el sótano y que no tiene muy buena pinta.

"Puesto que tengo hijas, para mí era importante contar con un personaje femenino fuerte e independiente. También tenía que tener fuerza cómica, y Tulip reúne todas esas cualidades", comenta Stoller.

Su destino es el hogar del joven Nate Gardner y sus amorosos padres adictos al trabajo: Sarah, interpretada por Almudena Cid, y Christian Gálvez, al que da vida Ty Burrell su niñez".

Nate quiere un hermanito, y que sea un ninja, ya puestos a pedir. Como es un chico listo y muy motivado, cuando encuentra un viejo folleto de los tiempos en los que eran las cigüeñas las que traían a los niños, envía una solicitud formal. "En nuestra película, tener un bebé es como escribir una carta a Papá Noel, con la diferencia de que en este caso hay que enviarla a Montaña Cigüeña", explica Sweetland.

Y tiene suerte, porque su carta llega a las instalaciones en el momento justo en el que Tulip –la alegre, impulsiva y servicial Tulip– puede hacerse cargo de ella.

Desde una perspectiva mundial, e incluso en EE. UU., no todo el mundo conoce la historia de que las cigüeñas son quienes traen a los niños. Para quienes sí la conocen, supone un extra. Pero Stoller no cree que esto vaya a afectar a la interpretación que el público haga de la película. "Es verdad, jugamos con el mito de las cigüeñas y los bebés, pero incluso si no lo conoces, se trata sencillamente de una historia acerca de llevar a un bebé de A a B en la que todo sale mal. Los niños se quedan con eso, y les gusta ver bebés monos y todas las locuras que hacen los personajes".

De igual forma, el humor de "Cigüeñas" abarca todo el espectro que va desde lo sofisticado hasta lo más gamberro, ya que desea atraer tanto a los niños como a los adultos. "Doug y yo compartimos una historia similar, y nuestra forma de afrontar la comedia ha sido hacerla siempre para que funcione con los pequeños, con los de en medio y con los más mayores, como una especie de mosaico", afirma Lewis. "Tonterías inteligentes" es el término que emplea el productor para definir el estilo de Stoller, además de describir la película como "una comedia de animación de personajes con unas bromas y unos chistes que creo que van a conectar con mucha gente".

A la hora de captar a las estrellas protagonistas de "Cigüeñas", Stoller adoptó un enfoque muy similar al de una película convencional. En la medida de lo posible, trató de agrupar o emparejar a los actores para promover la interacción sobre la marcha y encontrar nuevas posibilidades en el material. Aunque sigue siendo una práctica poco habitual en los títulos de animación, el factor improvisación resultó todo un éxito entre el reparto, y especialmente en la accidentada relación que surge entre Junior y Tulip durante su viaje por todo el país.

"Nick aporta un grado de sofisticación increíble a los chistes", afirma Sweetland, aunque también reconoce que eso es tan solo parte de la historia. "En la superficie, ‘Cigüeñas’ es una gran comedia, pero con lo que se encuentra el público es con un verdadero caballo de Troya de emociones. Cuando Junior se desarrolla un vínculo con la bebé y Tulip nos damos cuenta de que, probablemente por primera vez en su vida, tiene una familia compuesta por una cigüeña, una chica alocada y esa bebé, que requiere mucho más cuidado y atención de lo que pensaba. Y descubrimos muchos sentimientos con él".

Lewis está de acuerdo. "Uno de los temas de la película es la familia. Y lo bueno es que una familia puede tener cualquier forma y tamaño. Pueden ser tus amigos, la gente que te ama y que te rodea. Cualquier relación o conjunto de relaciones puede ser tu familia, y esto ofrece un nuevo prisma a través del cual observar".

En ocasiones, puede tratarse de una misma persona… En palabras de Stoller: "Cuando era niño, veía una película y me gustaba a determinado nivel y cada vez que volvía a verla, encontraba cosas nuevas, y empezaba a entender bromas que antes no comprendía. Eso es lo que queríamos para ‘Cigüeñas’, que trabajara a diferentes niveles, para que los padres pasaran un buen rato y quizás lo relacionaran con sus experiencias y los niños disfrutaran con la historia".


"Bien-bien-bien-bien. Muy bien". - Junior


Reuniendo todas las piezas
Estos personajes únicos y coloridos necesitaban un lugar adecuado en el que vivir. "Evidentemente, queríamos que la película fuera bonita", comenta Stoller. "Esta experiencia me exigió visualmente pero, en su mayor parte, la afronté desde la perspectiva de un escritor y ese aspecto pertenecía más al ámbito de Doug Sweetland. Cuando los elementos visuales empezaron a llegar desde el departamento de animación de producción, eran muy, muy, muy interesantes, y todos supimos que iba a ser genial".

"Deseábamos algo 'divertido y fantástico'", comenta Sweetland. "También queríamos rodar en pantalla panorámica, para recrear esa sensación épica".

Sin embargo, para dar con esa absurdez alegre de la historia, los directores coinciden en que necesitaban una estructura creíble. Sin una sensación de realidad, el público no se implica del todo en la acción; sin verdadero riesgo, no se da esa llamada a la valentía y el autodescubrimiento. Stoller lo admite: "Creamos una locura de mundo. Un lugar animado lleno de color donde hay un almacén gigante colgado en lo alto de una colina en el que mandan las cigüeñas. Claro está, nos estamos riendo de las normas, pero esas son las normas. Y dentro de esos parámetros, resulta un mundo totalmente real. Lo más importante para mí era que la acción tuviera lugar en un mundo real".

Al mismo tiempo, Sweetland enfatiza que el ambiente que los realizadores imaginaron para "Cigüeñas" distaba mucho de ser fotorrealista. "La base de la historia es tan amplia que habría sido contraproducente adoptar un estilo realista. Tenía que ser rápido y desenfadado, como los personajes y el tono, así que la animación tiene algo de caricatura y simplificación", afirma. "Se trataba más bien de capturar el ambiente y las cualidades expresionistas de la película. Trata de una cigüeña y una chica que vuelan por el mundo para entregar un bebé y de Montaña Cigüeña, donde solo mandan los pájaros, así que tenía que ofrecer un concepto divertido y lúdico".

El diseñador de producción, Paul Lasaine, quien lo define como "realidad simplificada" sugiere: "Resulta creíble en la forma en que se comporta la luz real o la acción de la gravedad, pero las formas están exageradas o potenciadas para hacer que la película resulte más interesante en términos visuales. Con frecuencia, los personajes animados presentan unas proporciones extremas. Tulip, por ejemplo, tiene unas piernas muy largas, y teníamos que tenerlo en cuenta cuando íbamos a diseñar los sitios en los que se iba a sentar"
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La producción duró aproximadamente cuatro años, y Sweetland, Lewis y Lasaine estuvieron principalmente al frente del aspecto y el tono general de la película, su esquema de colores y lideraron los esfuerzos de una multitud de esforzados artesanos, incluido el supervisor de efectos visuales David Alexander Smith, de Sony Pictures Imageworks, y el director de fotografía Simon Dunsdon.

En palabras de Lewis: "Reunimos a un equipo de gran talento para crear la que considero una de las estéticas más particulares del mundo de la animación por ordenador de los últimos tiempos. Doug y yo disfrutamos trabajando con el equipo de Sony Imageworks para crear un mundo donde contábamos con verdaderas sombras y luces brillantes, además de contrastes auténticos sin abandonar una paleta de colores muy vivos".

El color contribuyó enormemente a crear, entre otras cosas, una distinción entre el mundo conocido del hogar de los Gardner y el mundo fantástico en el que viven las cigüeñas. También se convirtió en un símbolo de diversión y ánimos por todo lo alto, especialmente para los bebés, lo que dio lugar a uno de los diseños más grandes y hermosos de la película: la fábrica de bebés. En plena marcha, era como una sinfonía de luz y color, en la que vemos a bebés felices y sonrientes con el pelo del color de los caramelos, como para ilustrar que los bebés son quienes traen la luz al mundo.

Jugando con las primeras imágenes de estas instalaciones maravillosas suena la inspiradora nueva canción "Kiss the Sky", coescrita e interpretada por la superestrella ganadora de varios discos de platino Jason Derulo. Su animado estribillo que dice "creo que ahora podemos volar" acompaña la secuencia clave en la que el joven Nate les pide a las cigüeñas que le traigan lo que más quiere en el mundo y contribuye a introducir muchos cambios de dirección. Más tarde, complementando los alegres últimos momentos de cierre, la nueva canción de The Lumineers, "Holdin’ Out", compuesta específicamente para la película, acompaña a los títulos de crédito. Durante toda la cinta, jugando con la acción, la diversión y la animación de la historia, encontramos la banda sonora de "Cigüeñas", obra de Mychael y Jeff Danna, quienes ya colaboraron en el "El Viaje de Arlo".

En lugar de trasladar a Junior y Tulip de un espacio pequeño a una escala mayor cuando abandonan Montaña Cigüeña, se diseñó un recorrido visual diferente desde las cavernas del almacén donde han pasado toda su vida hasta llegar a una serie de espacios estrechos como su destartalado biplaza y el techo bajo de la lobera para que evocar esa sensación de estar atrapados e incómodos que sienten en un primer momento.

Solo cuando superan esos obstáculos y refuerzan su confianza pueden entrar en el gran y ancho mundo, que va ganando en brillo y dimensiones cuando Junior hace lo que en ningún caso quería hacer: enamorarse de la bebé.

Juntos, Junior y Tulip hacen muchos kilómetros en el aire, además de por tierra y bajo esta, en su viaje desde Montaña Cigüeña y recorren un largo camino hasta que se dan cuenta de qué es lo más importante para ellos. Establecen un vínculo único y especial que tiene su propio nombre... familia.

"Creo que esta película funcionará con el público de todas las edades", afirma Sweetland. "Es disparatada y original. Resulta visualmente divertida y la historia es como un gancho. Sigues a un Junior totalmente obsesionado con su carrera profesional hasta que se da cuenta de qué es lo realmente importante –la familia, las relaciones con los demás, trabajar por los demás y no solo por uno mismo– y empieza a ser consciente de su verdadero potencial".

"Esperamos que la gente se ría todo el rato y se sorprenda al darse cuenta de que también se ha conmovido un poco", concluye Stoller. "Ese es el objetivo de todas mis películas: que los espectadores vayan a verlas para pasar un buen rato y salgan de la sala con algo más, porque creo que eso es lo mejor que puede hacer el cine".