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Suite Habana cartel reducidoSuite HabanaDirigida por Fernando Pérez
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Amanece en La Habana. La ciudad despierta y comienza un día y el film. Por qué un día en La Habana? Porque La Habana, hoy, es un punto de referencia para muchos; un misterio para otros y un sueño lleno de contradicciones y contrastes para quienes la aman o la critican.

Pero La Habana no es sólo un espacio, una sonoridad, una luz. La Habana es su gente. Y "Suite Habana" es un día simple en la vida de diez habaneros comunes.

No hay entrevistas, ni diálogos ni narración: sólo imágenes, sonidos y música para expresar cinematográficamente el día a día de una realidad peculiar y única.

Cada uno de los personajes representa la curiosa diversidad de los grupos sociales que se mueven en la ciudad. Porque no hay una sola Habana: hay muchas Habanas invisibles y distintas para vivir.

Comentario del director: Fernando Pérez
La estructura del film es un día en La Habana. La riqueza visual y sonora de una ciudad que respira con el movimiento, la música, la expresividad gestual y los contrastes violentos. En el film no habrá una sola entrevista: la imagen debe decirlo todo por sí misma, complementada por la música o la riqueza de una banda sonora que recogerá los sonidos y voces de una de las ciudades más bulliciosas y musicales del mundo.

Los oficios, las costumbres, los ritos, las prácticas religiosas, la idiosincrasia y las esperanzas y desesperanzas de los que viven una realidad muy peculiar y única, aparecerán reflejados en la mañana, el mediodía, el atardecer habaneros. La vida nocturna, llena de luces y sombras, culminara la estructura narrativa con sus lados oscuros, ocultos y vibrantes hasta que, nuevamente, amanece en La Habana.

Dentro de la multiplicidad de rostros y lugares, seguiremos las historias de cinco personajes anónimos en el decursar del día y la noche. Estos personajes se entrecruzarán en el tejido vivo de la ciudad. Ellos son: un mecánico de ferrocarriles que se convierte en músico por las noches; una vieja vendedora de maní; un bailarín de ballet; un deportista; un médico-cirujano que vende dulces los fines de semana.

Cada uno de ellos representará la curiosa diversidad de grupos sociales que se mueven en la Habana de hoy. Porque no hay una sola Habana: hay muchas Habanas invisibles y distintas para vivir.