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Chaos walking cartel reducido Chaos walkingDirigida por Doug Liman
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Tom Holland y Daisy Ridley protagonizan esta aventura, dirigida por Doug Liman y basada en el aclamado best-seller de Patrick Ness.

Basada en el aclamado best-seller de Patrick Ness, CHAOS WALKING es una aventura repleta de acción, suspense y espectaculares efectos visuales protagonizada por Tom Holland (Spider-Man: Lejos de casa, Vengadores: Endgame, Z, la ciudad perdida) y Daisy Ridley (Star Wars: El ascenso de Skywalker, Asesinato en el Orient Express, Peter Rabbit) junto a Nick Jonas (Midway, Jumanji: Bienvenidos a la jungla, Kingdom [TV]), Mads Mikkelsen (Hannibal [TV], Rogue One: Una historia de Star Wars, Casino Royale) y Cynthia Erivo (El visitante [TV], Malos tiempos en El Royale, Viudas). Dirigida por Doug Liman (Barry Seal. El traficante, Al filo del mañana, El caso Bourne).


Nadie escapa al ruido
¿Y si tus más íntimos pensamientos estuvieran siempre a la vista?

En el año 2257 A.D., en un planeta lejano conocido como Nuevo Mundo, los colonos varones se ven bombardeados cada segundo de cada día por los pensamientos de los demás, en la forma de una incesante cacofonía de sonidos, conocida como el Ruido. Volvió locos a los hombres, porque las mujeres también podían oír y ver sus pensamientos, mientras que los de las mujeres permanecían ocultos. Después de que todas las mujeres fueran asesinadas, supuestamente a manos de la especie nativa del planeta, los hombres viven angustiados, por no decir torturados, por el interminable aluvión de sus pensamientos que cobran vida.

Según el autor y coguionista Patrick Ness, arquitecto de este increíble y ominoso mundo a través de su alabada trilogía de libros, “el Ruido es todo aquello en lo que piensas, en lo que fantaseas, lo que deseas y en lo que crees. Es la mente humana, sin ningún tipo de censura. La disparidad entre los sexos provocada por el Ruido constituye una parte sumamente importante de la historia de Nuevo Mundo. Está siempre presente y es una parte intensa de la experiencia de la película”.

El ruido es uno de los aspectos más fascinantes y singulares de los libros y, ahora, del filme, y fue uno de los elementos clave del proyecto que atrajo al cineasta Doug Liman. Tras reinventar el cine de acción con El caso Bourne y convertir lo que podría haber sido un tópico manido de la ciencia ficción en una película deslumbrante y original con Al filo del mañana, Liman comprendió el hecho de que el Ruido le daba mucho con lo que jugar para dar vida a los particulares horrores del fenómeno, al que ningún personaje puede ocultar sus verdaderos pensamientos.

“Es uno de los personajes principales”, confirma Nick Jonas, que interpreta a Davy. “Durante los ensayos que hicimos de las escenas, todos pensamos en el trasfondo de lo que dices con tu expresión, pero no en voz alta. Es un diálogo interno que se ve exteriorizado”.

Para Liman y el reparto era esencial plantearse —y replantearse— cómo se desarrollaba una determinada escena y cómo reaccionarían los personajes al Ruido de los demás, y cuánto de esa manifestación se representaría solamente mediante sonidos, o con una combinación de sonido e imágenes.

Jeff White, supervisor de efectos visuales durante el rodaje, que ha sido nominado en dos ocasiones al Óscar a los “mejores efectos visuales” (Los Vengadores, 2012) y ha ganado un Óscar técnico y científico, señala que la clave para crear la visión cinematográfica del Ruido era “encontrar el equilibrio entre algo que es puramente abstracto, que nos permite mostrar las emociones del personaje mediante colores, líneas y movimiento, y transmitir elementos importantes de la historia a través del Ruido. Los espectadores verán lo que se les pasa por la cabeza a los personajes. Queríamos que entendieran enseguida la importancia del Ruido y lo que desvelaba sobre Nuevo Mundo. El Ruido se convierte en parte de ese mundo, se convierte en algo físico. El ruido de cada personaje es único”.

White concibió una serie de diseños iniciales muy interesantes para el fenómeno, pero fue el supervisor de efectos visuales Matt Johnson quien ideó la versión definitiva del Ruido. Al principio, Johnson comenta que “jugó con la idea de la contaminación acústica y de ‘cosas’ en el aire. Queríamos que el Ruido pareciera algo natural, no como si fuera magia o polvos mágicos en el cielo. El Ruido es una consecuencia natural de vivir en Nuevo Mundo”.

Johnson se inspiró en cosas muy sencillas pero cercanas, como el brillo del vapor de agua emitido por los sistemas de aspersión. “Encaja perfectamente con el estilo directo de la película”, afirma.

Johnson dividió los tipos de Ruido en lo que califica como distintos “niveles” y tuvo en todo momento presente el hecho de que, siempre que los personajes tenían pensamientos intensos, “los espectadores tenían que verlos. El efecto se conseguía a base de hacer que los actores grabaran previamente sus pensamientos. Analizamos los picos y valles del sonido y los puntos álgidos más fuertes se reflejaban en las correspondientes imágenes del Ruido”.

El Ruido característico de Todd, explica Johnson, “puede ser potente y realista, porque nació en el planeta del Ruido. Como, por ejemplo, cuando hace aparecer una serpiente”. Además, Todd tiene una especie de mantra del Ruido, en el que repite su nombre una y otra vez como sistema para ocultar sus secretos a los demás. Pero algunos de sus pensamientos y anhelos más profundos, sobre todo aquellos referidos a su nueva acompañante, Viola, se resisten incluso al control de un avezado practicante del Ruido. Eso conduce a lo que Johnson califica como el nivel “final” del Ruido, cuando aparecen imágenes de gente o animales.

Otro personaje importante, el alcalde Prentiss, utiliza su Ruido “como un maestro zen”, describe Johnson. “Ha dominado sus pensamientos”. Al igual que Todd, tiene un mantra, “Soy el círculo; el círculo soy yo”, para ocultar sus pensamientos más íntimos. “No quiere que la gente sepa lo que está pensando, así que creamos para él unas imágenes de Ruido de una espiral azul etérea, como si estuviera meditando”.

El predicador, por su parte, es de los que les gusta regodearse en los tormentos del infierno, así que su Ruido tenía que asustar a los demás personajes, y también a los espectadores. “Su Ruido es como una masa llameante que se expande y se encoge a su alrededor, y transmite una sensación violenta”, explica Johnson, que admite que este fue su Ruido favorito de concebir.


Orígenes
“El cuchillo en la mano”, el célebre primer libro de Patrick Ness de su trilogía Chaos Walking, se publicó en 2008 y llamó inmediatamente la atención por su concepto principal: una imaginativa extrapolación de nuestro mundo, que se ve asediada por una sobrecarga de información. “Me parecía que ya éramos bastante ruidosos, sobre todo si eres un espíritu sensible”, comenta el autor, que también escribió la novela superventas “Un monstruo viene a verme”, así como su adaptación cinematográfica. “Ahora, usamos la tecnología y los medios para gritarnos unos a otros y al mundo. Así que, pensé, ¿y si el siguiente paso lógico fuera que no pudieras escapar de los gritos? Es una idea aterradora, porque el cerebro es un lugar complicado y el Ruido es la encarnación pura y dura de esa complejidad”.

“Cuando los adolescentes leen los libros de Chaos Walking, y cuando ven la película, no ven un futuro lejano. Ven una representación emocional de su vida diaria”, expone Ness.
Entre la infinidad de fans de los libros se cuenta Daisy Ridley, que acaba de interpretar a la heroica Rey en la reciente trilogía de Star Wars, y que asegura que “devoró” los libros cuando le pidieron que interpretara a Viola. “Como los libros, nuestra película es una aventura de acción asombrosa, así como una cautivadora mirada a la política de género”, comenta Ridley. “¿Qué pasa si sucede algo drástico a un género, pero no al otro? ¿Cómo afecta eso a la dinámica de una comunidad? Viola y Todd emprenden una gran aventura, pero hay mucho más bajo todo eso, que están intentando descubrir”.

Además, Ridley agradeció cómo la historia presenta “una especie de distopía emocional y una extensión del panorama actual de las redes sociales, en el que la gente publica muchas cosas sin pararse a pensar mucho en las repercusiones. La película refleja nuestra situación actual de sobrecarga de información y de compartir en exceso”.
Ness, por su parte, agradeció que Ridley disfrutara con su obra y se mostró encantado cuando la actriz lo abordó durante el rodaje para hablar de los libros y de su papel. “Eso fue alucinante”, recuerda riendo.

El visionario cineasta que se encarga de abordar todas estas atrevidas ideas y personajes es Doug Liman, que aporta una perspectiva y una sensibilidad únicas a la creación del mundo de CHAOS WALKING. Es bien conocido por saltarse las reglas y eso, opina Ness, “va perfecto para esta historia”.

El productor Erwin Stoff, que ya colaborara anteriormente con Liman en Al filo del mañana, plantea que el realizador buscaba hacer creíble la amistad entre Todd y Viola, así como sorprendente y poco convencional. “Doug es perfecto para esta película, porque le encanta que las relaciones le planteen un reto, y la relación entre Todd y Viola es el eje central de la historia”.

Liman impresionó igualmente a los miembros de su reparto, que admiraron sus métodos a veces poco convencionales y su espíritu de colaboración. “A Doug le gusta lanzarse de cabeza sin mirar y lleva esa filosofía a otro nivel”, apunta Bichir. “Admiro su valor”.

Oyelowo asegura que la principal razón por la que quería trabajar con Liman era su particular estilo para “aportar inteligencia a una escala épica. Hay algo más detrás de todo ese espectáculo. Además, le encanta colaborar de verdad y es un cineasta muy intuitivo, con un detector muy fino de tonterías. Si algo no le acaba de encajar a Doug, lo cambia sobre la marcha”.
Christopher Ford, a quien recurrió Liman para coescribir el guion, califica CHAOS WALKING, de “una intensa aventura de ciencia ficción sobre lo que sucede cuando los humanos llegan a un planeta y, por una serie increíble de circunstancias, pierden el elevado nivel de desarrollo tecnológico de la Tierra del siglo XXIII. Pero de lo que realmente trata es de un chico y una chica que intentan descubrir cómo interactuar entre ellos. Es un tema muy cercano y por eso ha atrapado a tantos lectores, sobre todo jóvenes, que están empezando a tratar de dilucidar esas cosas”.


Una nueva llegada que cambia el mundo
Tras estrellarse en Nuevo Mundo, Viola, el personaje interpretado por Ridley, se encuentra como única superviviente de una nave espacial que andaba en busca de su nave nodriza, la cual iba a traer una segunda oleada de colonos a este lejano planeta. Su impacto en los hombres, que no han visto una mujer en años, es inmediato y fuerte, sobre todo en el joven Todd, que no había visto nunca a un miembro del otro sexo.

Ness, y ahora Liman, se imaginaban al personaje como alguien a quien ni los lectores ni los espectadores habían visto nunca. “Me había cansado ya de las historias en las que el chico era valiente, aunque un poco cortito, mientras que la chica era lista y descarada, y juntos resuelven crímenes”, explica Ness. “Pensé, por qué no pueden estar igual de asustados, ser igual de inteligentes, desastres y maravillosos en su curiosidad. Viola es fuerte, pero hay momentos en que se muestra tan indecisa como Todd. Quería que fuera un ser humano completo, una persona compleja, porque así son los adolescentes, se encuentran descubriendo que son una contradicción. La historia trata sobre los dos personajes, que aprenden que tienen la capacidad de depender de otra persona, aparte de ellos mismos, lo que es un paso muy importante. Su aventura no trata solo sobre cómo evitar el fracaso, sino también sobre cómo afrontar esos fracasos”.

Ridley recibió con los brazos abiertos los puntos débiles y fuertes de su personaje, así como sus primeros y vacilantes pasos para entender a su inesperado compañero de aventuras, Todd. “Viola es el catalizador de CHAOS WALKING”, señala. “Viola y sus compañeros de tripulación habían viajado a Nuevo Mundo creyendo que iban a encontrar una vida mejor. Pero, tras estrellarse en el planeta, Viola deberá replantearse sus expectativas y sacar el mayor partido posible a su situación. Se encuentra aislada y ha perdido a todo el mundo que conoce. Al mismo tiempo, Viola es también el personaje más gracioso de la película, no solo en el sentido de que bromee, sino en su forma de perseverar pese a los increíbles obstáculos que afronta. Se muestra incansable en su viaje, pero ingenua en cuanto a su nuevo entorno. Eso da lugar a momentos divertidos”.

Esos momentos especiales incluyen un rito de paso para los adolescentes: el primer beso. Pero el Ruido resulta ser una vez más una enorme complicación. “Es tierno, pero a la vez muy divertido”, opina Ridley. “Es la primera vez que Todd ve a una chica y tanto su mente como su Ruido van a toda marcha”. El Ruido ofrece una manifestación visual y sonora de la atracción que siente por Viola, así como una mezcla de señales confusas, que sorprenden, repelen e intrigan a la joven.

Ridley asegura que el incómodo, violento y desternillante gesto de Todd resulta muy cercano. “Los espectadores recordarán esa clase de sentimiento. Además, contribuye a la cambiante relación de Viola y Todd, y resulta agradable ver a un joven y una joven hacerse buenos amigos y ayudarse mutuamente”.

Ford disfrutó ayudando a dar forma al personaje, y señala que Viola se muestra “incansable en su misión y es sumamente dura. A veces, Todd se convierte en una especie de comparsa de esta mujer tan fuerte, que no aguanta tonterías de nadie”.


"Soy Todd Hewitt..."
Cuando el líder del pueblo, el alcalde Prentiss, decide ir a por Viola, Todd la ayuda a escapar y se internan en el bosque. Allí, luchan por sobrevivir al escarpado terreno, a la cuadrilla del alcalde, que está cada vez más cerca, y a sus confusos sentimientos mutuos.

Ridley asegura que su compañero de reparto, Holland, que por supuesto interpreta a nuestro amistoso vecino Spider-Man en varios éxitos de taquilla del Universo Cinematográfico de Marvel, supuso una ayuda inestimable a la hora de construir la insólita dinámica entre los dos personajes. “Tom aporta mucho al papel”, afirma. “Interpreta a un joven a punto de convertirse en adulto y nos ayuda a comprender por qué Todd decide huir con Viola. Los espectadores tienen que estar de parte de los dos en este viaje y creo que la película consigue eso perfectamente”.
Todd realiza un enorme esfuerzo para controlar su Ruido, sobre todo cuando se encuentra con aquellos que le desean el mal o que intentan sondear su mente o su Ruido para descubrir cosas que él no quiere que sepan. A tal fin, se repite a sí mismo su nombre una y otra vez: “Soy Todd Hewitt, soy Todd Hewitt”... Su capacidad para ocultar al menos parte de lo que está pensando y sintiendo despierta la curiosidad del líder del pueblo, el alcalde Prentiss, que posee una capacidad similar.

“El secreto de Todd es que no ha sido capaz de insensibilizarse al hecho de poder oír todo lo que piensan los demás”, aporta Ness. “Todavía siente los sonidos y las emociones con tanta intensidad como si lo acabaran de soltar en este mundo, pese a que lleva aquí toda su vida”.

El productor Doug Davison prosigue: “Tom es perfecto para el papel de Todd, porque personifica cierto tipo de dureza, pero también una inocencia subyacente. Es una combinación difícil de encontrar en un actor, y Todd es precisamente así”.

Ness, que pasó un tiempo considerable en el set de rodaje, quedó igualmente impresionado con el trabajo de los actores. “Tom y Daisy aportan mucho a sus personajes. Los dotan de todas sus experiencias y elecciones, y hacen cosas que nunca se te ocurrirían a la hora de llevar a los personajes a la gran pantalla. Ahí es donde puede verse la magia, cuando te juntas con otras personas para producir algo que es más grande que la suma de sus partes”.

También hay una cierta magia entre Todd y su mejor amigo, un perro llamado Manchee. El personaje era uno de los más queridos del libro, así que el casting tenía que acertar de pleno. El equipo responsable del proyecto vio muchos candidatos, pero se quedó prendado de dos perros llamados Maborghini y Winston. Winston obtuvo un voto unánime para unirse a sus compañeros de reparto bípedos en el rodaje a las afueras de Montreal.

El equipo apreció el trabajo de Winston, pero uno de sus miembros se sintió un poco decepcionado tras un encuentro que tuvo con la estrella de nuevo cuño en el set de rodaje. Ness recuerda que “un día, en el set, Winston pasó junto a mí, pero ni siquiera me miró. Tuve la reacción completamente irracional de que debía reconocer mi existencia porque, al fin y al cabo, yo lo creé”.


Poder absoluto
El principal antagonista de la historia es el alcalde David Prentiss, líder del pueblo fuera del cual reside Todd. Prentiss es una figura encantadora, implacable y sedienta de poder, cuyo objetivo es gobernar sobre todo Nuevo Mundo, tras haberse hecho ya con el control del asentamiento que lleva su nombre, Prentisstown. “Es el jefe y nadie se atreve a discutirlo”, advierte Mads Mikkelsen (Casino Royale, “Hannibal”), que encarna al personaje.

Pero Prentiss posee una interesante complejidad que lo lleva a asumir un interés casi paternalista por Todd, que ha impresionado al imponente líder con su capacidad para controlar parcialmente su Ruido. Además, Mikkelsen comenta que Prentiss tiene “una relación difícil con su hijo, Davy. Prentiss ve Davy como una decepción, pese a que el joven hace lo posible por estar a la altura de las ambiciones de su padre.

“Es la clásica historia”, prosigue Mikkelsen, “sobre intentar conseguir la aprobación de tu padre, que se fija en otro, en este caso, en Todd. Cree que Todd posee una cierta brillantez y potencial que no ve en Davy. Prentiss ve a Todd como el futuro de ese patético pueblo, y le resulta interesante que Todd pueda manipular el Ruido de una forma más eficaz que los demás”.

Naturalmente, todo eso no le sienta nada bien a Davy, comenta Nick Jonas. “La envidia es una de las cosas que más mueve a Davy y el hecho de que su padre se convierta en mentor de Todd lo vuelve loco, hasta el punto en que Davy empieza a desmoronarse, tanto física como emocionalmente. Me gustó cómo personifica la agresividad y la violencia física del pueblo”.

Esa violencia ya se había manifestado antes de una manera horrorosa y atroz. Prentiss y los habitantes del pueblo llevan consigo una carga enorme relacionada con el misterio principal de la película: ¿Por qué perecieron todas las mujeres del planeta? Reconoce que la llegada de Viola supone un peligro inmediato para mantener ese secreto. “Prentiss estima que Viola es tanto un peligro como una esperanza para todo el planeta y Prentiss quiere controlar tanto esa esperanza como ese peligro”, aporta Mikkelsen.

A tal fin, se da cuenta de que asumir el control de la enorme nave nodriza que la trajo a Nuevo Mundo, y que espera a varios kilómetros de la superficie a la señal de Viola, es el medio que le permitiría asumir un control absoluto de todo Nuevo Mundo. La nave posee recursos muy superiores a todo lo que Prentiss tiene en el planeta, y quiere esos recursos.


El sonido y la furia
Una figura decididamente menos pacífica es la del antiguo clérigo conocido como el predicador Aaron, interpretado por el galardonado actor David Oyelowo (Selma). Falto de una verdadera congregación y angustiado por el horrible secreto del pueblo, el predicador vomita odio, ira y venganza a través de su Ruido, que está plagado de imágenes ardientes y sonidos de furia.

Oyelowo ve muchos matices interesantes en el temible personaje. “El predicador es un renegado con una visión muy clara del panorama espiritual de Nuevo Mundo”, explica. “El predicador posee una gran determinación y elimina cualquier obstáculo que se interponga en su camino. Para la mayoría de la gente, sus decisiones no son siempre en blanco y negro, pero el predicador siempre está sumamente concentrado. Eso tiene una cierta pureza”.

“Lo que hace tan peligroso al predicador es que nunca duda lo más mínimo de nada”, agrega Ness. “Está seguro de que todo el mundo tiene un destino en Nuevo Mundo, y eso puede convertirlo en una figura aterradora. Posee una especie de implacabilidad ante la que no se puede hacer nada”.

Oyelowo también señala que el arma favorita del predicador —lo que él califica como un machete “formidable y aterrador”— resultó muy útil para definir al personaje, siempre y cuando el actor no se confiara demasiado con él. “Doug Liman y yo nos dimos cuenta nada más empezar de que no debía empuñarlo mucho, porque podía hacer mucho daño con él”.


El rodaje
Buena parte de CHAOS WALKING se rodó a un par de horas de Montreal, en un bosque apartado y montañoso. Allí, Liman pudo plasmar perfectamente la dura existencia de los personajes. Al mismo tiempo, el equipo se quedó maravillado con el asombroso y extraordinario bosque virgen de la zona y el paisaje casi alienígena.

El director de fotografía Ben Seresin se encargó de realzar la sensación de majestuosidad de este espléndido y exuberante bosque. El destacado director de fotografía también tuvo que afrontar el reto de dejar espacio alrededor de cada personaje para su respectivo Ruido.

El diseñador de producción Dan Weil ya había colaborado anteriormente con Liman en El caso Bourne y Barry Seal: El traficante, y antes de eso diseñó la épica aventura de ciencia ficción El quinto elemento. Los sets de Weil para CHAOS WALKING mezclan lo futurista con lo preindustrial, para crear un ambiente estilo fronterizo, en el que coloca algunos restos de tecnología de la Tierra del siglo XXIII que los colonos han dejado atrás.

El proyecto encajaba a la perfección con los talentos de Weil: es un admirador de la trilogía de libros de Ness, estaba deseando colaborar con Liman y aceptó encantado el reto de crear los atrevidos e inesperados entornos de Nuevo Mundo. Weil se imaginó a los colonos creando pueblos y casas desprovistos en su mayor parte de la sofisticada tecnología de la Tierra del siglo XXIII y de la enorme nave que los había traído a Nuevo Mundo. El diseñador explica: “Toda la tecnología que los había traído a este planeta se había vuelto demasiado vieja y anticuada en los 50 años transcurridos desde que se estrellaron en él. Y no podían actualizarla, por lo que no crearon nada nuevo. Con el tiempo, toda esa tecnología deteriorada dejaría de funcionar. Así que no es que los colonos decidieran vivir en un difícil entorno fronterizo, sino que simplemente no tenían elección. Lo único que podían utilizar era lo que pudieran obtener de la naturaleza y de los recursos de Nuevo Mundo, como agua, madera o piedra; todo lo que tuvieran, lo utilizaban”.

Los principales asentamientos de los colonos, Prentisstown y Farbranch, ofrecían un marcado contraste. El enclave enteramente masculino de Prentisstown rebosa testosterona, cortesía de lo que Weil califica como sus “tipos duros” residentes, que organizaron la ciudad como un campamento militar. “Las viviendas son más bien como cuarteles”, agrega.

Farbranch es una sociedad de granjeros, creada por mujeres y dirigida por la formidable Hildy. Weil dice que basó esa sociedad en un kibbutz israelí, un asentamiento comunitario que suele ser una granja. “Los residentes de Farbranch trabajan la tierra juntos”, señala. “Es desde luego un ambiente más acogedor que el militarista Prentisstown”.

El célebre director de la segunda unidad, coordinador de especialistas y maestro de la acción Simon Crane, cuya impresionante filmografía incluye Al filo del mañana, en la que colaboró con Liman, Rogue One: Una historia de Star Wars, Salt, X-Men: La decisión final y Fast & Furious: Hobbs & Shaw, colaboró con el director para conceptualizar algunas de las secuencias de acción más importantes de la película, entre ellas una emocionante persecución en moto y una angustiosa inmersión en las embravecidas aguas del planeta.

Crane agradeció que Liman se mostrara siempre receptivo a las ideas de los demás “y siempre opta por la mejor. Con Doug, te encuentras con un proceso que no para de cambiar y siempre tienes que estar alerta para afrontar ese reto y seguirle el ritmo. Eso es también lo que resulta emocionante de trabajar con Doug”.

En la trepidante persecución a gran velocidad por los rápidos de Nuevo Mundo, Crane reconoce el mérito de Oyelowo, Holland y Ridley —claro que estos dos últimos ya habían demostrado su impresionante capacidad atlética en sus respectivos trabajos en las películas de Star Wars y Spider-Man— por estar “completamente dispuestos a todo”, pese a la gélida temperatura del agua, a la que tuvieron que lanzarse durante varios días. “Su energía y capacidad física ya estaban ahí, así que nadie se sorprendió al verlos estar a la altura propia de los iconos del cine de acción que son”, explica Crane.

Crane agrega que el principal arquitecto de la secuencia de los rápidos fue otro destacado supervisor de especialistas, Ben Cooke. Cooke, entre cuyos créditos figuran los grandes éxitos de James Bond Casino Royale y Skyfall, se hizo cargo de esa labor cuando Crane tuvo que abandonar temporalmente el rodaje por un problema de planificación.

Las escenas de lucha de la película resultaron igualmente complicadas —y gratificantes— gracias al omnipresente Ruido, que tiene un papel muy importante en las mismas, así como en otras muchas secuencias. “Tuvimos que jugar con la necesidad de reservar espacio para el Ruido a la hora de coreografiar las peleas”, explica Crane. Para complicar aún más las cosas, las dimensiones espaciales del fenómeno iban evolucionando a lo largo del rodaje. Crane reconoce una vez más a los actores el mérito de sacar el máximo partido posible a la acción, sobre todo en una gran escena nocturna de lucha en la que participaban Oyelowo, Holland y Ridley. “Hacía frío y rodábamos en unas condiciones difíciles, a las afueras de Montreal, en medio de la nada”, recuerda Crane. “Pero David, Daisy y Tom hicieron un trabajo increíble”.

La diseñadora de vestuario Kate Hawley recuerda que, dado que Liman imaginaba un mundo que se había vuelto loco por culpa del Ruido, dotó a sus colonos de un aspecto tosco y duro. “La ropa que llevan son una mezcla dos mundos —el espacio y el Oeste— de modo que, para crear la imagen de un anciano del Oeste tallando madera en el porche de su casa, se utiliza un chaleco de refrigeración de un viejo traje espacial, en lugar de los típicos calzoncillos largos del Oeste o de un uniforme unionista”, explica. “Los petos espaciales se convirtieron en ropa de trabajo de granjeros, reconvertidos en monos. Los hombres de Prentisstown son balleneros, crean sus propios despojos con los recursos sobrantes que les quedan. Están aislados del resto del mundo y se pueden vislumbrar ciertos vestigios de las mujeres que antaño formaban parte de dicho mundo”.

Hawley dotó a Viola de un aspecto inesperado que refleja sus orígenes. “Su aspecto inicial es una combinación de artículos diversos del botiquín de emergencia que consigue recuperar tras estrellarse la nave”, aporta.

Todd aún está creciendo, así que su ropa de momento le viene grande. “Cuando lo vemos por primera vez, lleva restos de la ropa de otros hombres y le queda un poco grande”, afirma Hawley. “El cinturón que lleva se lo han prestado y el cuchillo es más pequeño que los demás. A medida que Todd avanza en su viaje, empieza a llevar él su ropa, en lugar de que la ropa lo lleve a él”.

Todo este trabajo contribuye a crear lo que Ridley califica de “una enorme aventura de ciencia ficción con un fuerte componente juvenil”, pero que también puede gustar a un público más amplio, por sus sentimientos y la representación que ofrece de una relación entre dos jóvenes metidos en una misión épica y al mismo tiempo muy personal.

Patrick Ness, la persona que empezó todo esto, concluye: “Creo que a los espectadores les encantará la película. La gente se quedará prendada de Todd y Viola, y una vez más de Tom y Daisy.”