
La música de la Champions suena otra vez: los himnos que acompañan cada noche europea
Cada noche de Champions arranca igual: unos tres minutos de orquesta y coro, con los jugadores en fila y la tele ya encendida. Pocos aficionados saben de dónde sale esa música. Casi todos la tararean. Conviene mirarla de cerca, porque la historia tiene más giros de lo que parece.
El himno que nació con pasaporte europeo
En 1992, la UEFA encargó a Tony Britten, un compositor inglés, una música solemne para la nueva Champions. Quería algo serio y clásico, y una versión que circula cuenta que pesó el éxito de Los Tres Tenores en el Mundial de 1990. La referencia que le dieron fue Zadok the Priest, la pieza que Händel escribió para la coronación de Jorge II en 1727.
Britten tomó prestada la frase ascendente de las cuerdas y puso su propia melodía encima. Él mismo lo cuenta sin rodeos. Honesto, al menos. Hay otro detalle curioso: el himno no es suyo, porque los derechos los conserva la UEFA, y a él le llegan royalties cada vez que suena.
La grabaron la Royal Philharmonic Orchestra y el coro de la Academy of St Martin in the Fields. La letra mezcla inglés, francés y alemán, las tres lenguas oficiales de la UEFA, y se reduce a poco más que "los campeones" dicho en tres idiomas. Letra corta, efecto largo.
Mientras tanto, en el sofá, el ritual ya está hecho. Hay quien repasa las alineaciones con el café frío y quien compara las mejores casas de apuestas deportivas antes de fijar su pronóstico. Después solo quedan esos tres minutos de coro, que sirven sobre todo para aguantar los nervios.
El himno aparece en más sitios de los que parece:
● Suena en el estadio justo antes del saque inicial.
● La televisión lo usa para abrir y cerrar la emisión.
● Desde la edición que arrancó en 2024 se oye una versión retocada y regrabada por el propio Britten.
Liverpool y su canción prestada
Gerry Marsden fue al cine de Liverpool a ver una película de Laurel y Hardy. La sesión doble incluía Carousel, el musical de Rodgers y Hammerstein, y él salió de allí con You'll Never Walk Alone, una canción de 1945, metida en la cabeza. Entró por Laurel y Hardy y salió con un himno.
Su manager, Brian Epstein, y su productor, George Martin, los mismos de los Beatles, dudaban de que funcionara. Se equivocaron. La versión de Gerry and the Pacemakers llegó al número uno británico el 31 de octubre de 1963 y se quedó cuatro semanas. ¿Y cuándo la cantó por primera vez la Kop? Probablemente el 19 de octubre, contra el West Bromwich, aunque las crónicas no coinciden del todo en la fecha.
Hoy la voz de Marsden suena por los altavoces antes de cada partido en casa, y la grada se une. Marsden murió en enero de 2021, y Anfield guarda la canción en varios rincones:
● Las palabras presiden las Shankly Gates, la entrada del estadio.
● El escudo del club también las incluye.
● Un memorial entre la grada Kenny Dalglish y la Kop recuerda al cantante con un pentagrama y una bufanda de bronce.
Un número de Broadway convertido en bien de la Kop. Difícil discutirlo.
Dos himnos, una misma noche
Lo curioso de la Champions es que su himno suena igual en todos los estadios. Da igual que el partido se juegue en una gran capital o en un campo del norte de Europa: el coro llega con la misma letra en tres idiomas. Después cada afición pone lo suyo, y entonces el contraste con canciones como la de Anfield salta a la vista.
Para los jugadores, la música pesa más de lo que parece. Gareth Bale ha contado que el himno influyó en su decisión de fichar por el Real Madrid, y Erling Haaland dice que lo usa de despertador. Imagina ese coro nada más abrir los ojos.
Un plan sencillo para la próxima noche de Champions:
1. El arranque de las cuerdas es donde vive lo que Britten tomó de Händel.
2. Después llega el "Die Meister" del estribillo, que son los campeones en alemán.
3. Compáralo luego con el himno de tu propio club y decide cuál acelera más el pulso.
Casi siempre gana el tuyo.