Arde la calle, título que responde a la primera frase de la primera estrofa de Escuela de calor, es una idea desarrollada por la disquera BMG Ariola (la que posee los derechos de su catálogo desde 1982 a 1992) y producida por Carlos Narea (Miguel Ríos, Nacha Pop, Hombres G, Antonio Vega).
Retrocedamos un cuarto de siglo. En 1979, en un pequeño local de ensayo de Madrid un nuevo grupo asomaba en el agitado panorama musical español. Su nombre ya prometía: Radio Futura. Inmersos en un movimiento que algunos llamaron nueva ola y que poco después se convirtió en movida, y con un primer disco titubeante en 1980, fue en 1982 cuando Santiago Auserón, Luis Auserón y Enrique Sierra publicaron un single con la canción La estatua del jardín botánico y crearon los cimientos de una de las propuestas más originales, sólidas y avanzadas de la música española.
Radio Futura vivió hasta 1992 y en diez años publicó seis discos, canciones mestizas fruto de la unión del rock con lo latino y con unos textos de calidad. El grupo abrió un camino pero su estilo peculiar nació y murió con él. Tuvo una legión de seguidores pero nadie osó imitar a Radio Futura. La banda nació, vivió y murió con enorme dignidad artística.
25 años después de su nacimiento, 20 importantes artistas se han reunido para grabar las canciones de Radio Futura. Un tributo, un homenaje que es al tiempo de consideración y respeto.
Comienza con Fito y los Fitipaldis con su versión de La negra flor; el disco muestra las infinitas y diferentes maneras de acercarse a las canciones de Radio Futura.
Todas las canciones han sido grabadas durante el último año para este disco, excepto Historias de playback, publicada en 1993 por Enrique Urquijo y Los Problemas. Artistas extranjeros como los argentinos Vicentico (ex Fabulosos Cadillacs), Andrés Calamaro y Ariel Rot o el brasileño Carlinhos Brown se han apuntado al proyecto junto a una selección de grupos y solistas españoles.
Algunos, como Sexy Sadie, comenzaron su carrera el mismo año que Radio Futura abandonó la suya. Veteranos como Rosendo, Raimundo Amador, Rosario, Mikel Erentxun, Bunbury o Jaime Urrutia, se alternan con novísimos como Pastora, Las Niñas, Marlango o Pereza. Versiones explosivas de Escuela de calor, En el chino o Condena de amor se mezclan con acercamientos más intimos a Semilla negra, Annabel Lee o Corazón de tiza. Rock, pop, hip-hop... Arde la calle.