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  Primate  Dirigida por Johannes Roberts
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El cineasta Johannes Roberts retoma las funciones de dirección en Primate, una nueva propuesta de terror en la que una tierna mascota se transforma en un acosador mortal. Primate, una experiencia terrorífica cargada de adrenalina y emociones de viejo cuño, es la quintaesencia del terror químicamente puro que deja una huella indeleble.

Primate ha sido dirigida por Johannes Roberts (A 47 metros, Los extraños: Cacería nocturna), a partir de un guion de Johannes Roberts y Ernest Riera (Nowhere, A 47 metros). La película está protagonizada por Johnny Sequoyah (“Believe”, “Dexter: New Blood”), Jessica Alexander (La sirenita, “Sed de revancha”), Troy Kotsur (CODA: Los sonidos del silencio, “Black Rabbit”), Victoria Wyant (“Fundación”, “Contra la ley”), Gia Hunter (“Sherlock & Daughter”), Benjamin Cheng, Charlie Mann (“Lazarus de Harlan Coben”), y Tienne Simon (All the Devils Are Here).

Los productores son Walter Hamada (It, Expediente Warren), John Hodges (Los reyes del verano, Fire Island), Y Bradley Pilz (Seberg: Más allá del cine, Night Shift). Los productores ejecutivos son Vicki Dee Rock (Un lugar tranquilo: Día 1, Life: Vida), Nathan Samdahl, Johannes Roberts, Pete Chiappetta (Weapons, Una batalla tras otra), Anthony Tittanegro (The Running Man, Los pecadores), y Andrew Lary (Expediente Warren: El último rito, Destino final: Lazos de sangre). La dirección de fotografía está a cargo de Stephen Murphy (“Say Nothing”, “Atlanta”) y el diseñador de producción es Simon Bowles (Apartamento 7A, Un lugar tranquilo: Día 1). La película ha sido editada por Peter Gvozdas (The Purge: la noche de las bestias, Expediente Warren: Obligado por el demonio). La figurinista es Verity Hawkes (Una cuestión de tiempo, “Black Mirror”). Música de Adrian Johnston (“Shackleton”, Los extraños: Cacería nocturna). Las responsables de la selección del reparto han sido Tricia Wood (CODA: Los sonidos del silencio, La ciudad de las estrellas. La la land), Jennifer Smith (IF, “Dexter: Resurrección”), y Kharmel Cochrane (Saltburn, Nosferatu).


Acerca de la producción
El cineasta Johannes Roberts goza fama de ser el señor de las mutilaciones, gracias a películas en las que tiburones asesinos, zombis, demonios y asesinos sanguinarios se ceban tanto con inocentes como con culpables. Su última película, Primate, promete ser la historia más espeluznante y acongojante que ha narrado hasta la fecha. En ella, un grupo de adolescentes queda sumido en el terror cuando su chimpancé mascota se pone repentinamente violento con ellos. Potenciando el terror visceral con efectos especiales de cámara a la antigua usanza y sorpresas alucinantes, Roberts lleva el terror a nuevas cotas desbordantes de sangre.

El director y coguionista de Primate afirma que la película es una carta de amor a la primera película de terror que vio en su vida: Cujo. “Para mí, esa película abrió un nuevo tipo de terror que se basaba en situaciones reales, en vez de en vampiros y monstruos”, explica Roberts. “Comprendí instintivamente el modo en que el director Lewis Teague y el director de fotografía Jan de Bont manipulaban al público; en ese momento supe que quería ser director de películas como esa”.

El relato clásico de Stephen King sobre un San Bernardo que se convertía en asesino en serie hizo que Roberts se preguntara qué pasaría si otro tipo de mascota familiar se volviese adicta al asesinato. Descubrió que los chimpancés son animales amenazantes. Las encantadoras crías de cara rosada de las que la gente se enamora crecen hasta convertirse en bestias de 70 kilos que pueden dar rienda suelta a sus instintos primarios en cuestión de segundos.

“Los chimpancés pueden ser criaturas malignas y terroríficas en la vida real. Cazan otros animales e incluso otros chimpancés para alimentarse. Tienen ataques de ira”, afirma. “Cuanto más investigaba, más se oscurecía la imagen”.

Teniendo en cuenta su cerebro y su fuerza, Roberts estaba convencido que un chimpancé sería el instrumento narrativo perfecto para su próxima película. “Me encanta el género de terror, tanto como director como aficionado al cine”, afirma. “Como espectador, me encanta pasar miedo en un entorno seguro. Como cineasta, es un género con múltiples opciones de entretenimiento, que se abre a un mundo de fantasía en el que puedo llevar a cabo mi función de manipular al público. El objetivo es conseguir que salten y griten todos a la vez. Es una experiencia teatral que se disfruta de forma colectiva”.

Primate supone la cuarta colaboración entre Roberts y su compañero habitual en el ámbito de los guiones, Ernest Riera, que confiesa que, incluso después de haber visto la película infinidad de veces, sigue estremeciéndose en ciertas escenas. “Y eso que sé exactamente qué va a pasar y cuándo va a pasar”, dice. “Creo que ésta es la película más aterradora que Johannes y yo hemos escrito hasta ahora. Ben empieza siendo un personaje entrañable y cercano. Su transformación resulta inquietantemente real. Su evolución no solo es verosímil; es devastadora. Sabes que sólo puede ir a peor, pero una parte de ti no puede evitar albergar esperanzas. Cuando esa opción se desvanece, la situación se vuelve genuinamente pavorosa”.


Unidos por el terror
Una vez escrito el guion, la esperanza de Roberts era que cayera en las manos adecuadas para poder rodar la película tal y como la había imaginado. Afortunadamente, los productores Walter Hamada, John Hodges y Bradley Pilz se unieron al proyecto y apoyaron desde el principio el enfoque creativo de Roberts. Hamada, cuyo currículum incluye los clásicos de terror It y Expediente Warren, está enamorado del género desde que vio El Resplandor siendo niño. “Me pareció una idea genial y, al sumergirme en el guion, descubrí que Johannes y Ernest habían hecho algo que se salía de los caminos trillados”, dice. “Ben es inteligente. Tiene conocimientos. Puede comunicarse. Acosa a la gente de la misma manera que Jason Voorhees y Michael Myers. Es en parte una película de criaturas fantásticas, pero también es una película clásica de asesinos sangrientos. Es una gran combinación de los dos géneros de películas de terror”.

A Hamada le llenaba de energía el espíritu positivo con que Roberts llegaba al plató todos los días. “Los rodajes están cargados de dificultades y el director está al mando de la nave. Johannes aporta entusiasmo y espíritu positivo todos los días. Es un cineasta que cree en la colaboración y es muy divertido verle en el plató”, afirma. “Cuando los actores están en la piscina, él se mete en la piscina. No hay ningún motivo para que se meta en la piscina. En realidad, no debería estar metido en la piscina, pero... ¡no puede evitarlo! Quiere estar en medio de la acción y se planta ahí, con su monitor, fuera de cámara, dirigiendo desde el agua”.

A Hodges le resulta contagioso el entusiasmo del director. “Johannes está enamorado de este género”, afirma. “Con este guion se encontraba como pez en el agua. El reparto, el equipo y, desde luego, yo, sentíamos que estábamos haciendo algo que estaba a la altura de todas esas películas que tanto le gustan”.

El productor añade: “Me entusiasmó el singular antagonista de Primate, así como la oportunidad de elevar al siguiente nivel el legado de las grandes películas de terror del pasado. Hemos creado una historia de terror doméstico. No hay fantasmas ni seres de ciencia ficción. El escenario y la familia son realistas, pero la situación es muy intensa y está llevada al extremo. No nos hemos amilanado con el horror o la sangre, y por eso podemos cumplir lo que habíamos prometido”.

Los cineastas redoblaron la inmediatez de la historia con una decisión crucial al principio de la preproducción. Siempre que fuera posible, se utilizarían efectos reales creados en la práctica en el plató, en lugar de recurrir a efectos visuales de alta tecnología añadidos en posproducción. Fueron al extremo de encargar a la empresa de efectos Millennium FX que desarrollase un “traje de mono” a medida para que el actor y especialista en movimientos Miguel Torres Umba interpretase a Ben en una asombrosa interpretación de acción real.

“Elegimos los efectos realizados de forma práctica porque es una película muy visceral”, dice Roberts. “Primate es una verdadera película de terror a la antigua usanza. Después de todas las películas que he hecho, nunca había sentido un miedo tan físico como el de esta. En pocas palabras, es aterradora. Tiene momentos de diversión, pero es una experiencia que te hace morderte las uñas de principio a fin. Este tipo de violencia rodado en directo con la cámara acentúa la tensión. Sientes el trauma causado por todo lo que pasa. Es terror a raudales”.


El miedo hecho realidad
Roberts reunió a un grupo de intérpretes entregados que dedicaron en cuerpo y alma a la tarea de rodar Primate. “Nuestro reparto es maravilloso”, afirma. “Han superado innumerables obstáculos y han mantenido un compromiso inquebrantable con sus papeles, que eran física y emocionalmente agotadores. Han ayudado a establecer los cimientos de este mundo con interpretaciones llenas de matices, gracias a lo cual, cuando el horror se desata, parece real”.

Al comienzo de la película, los miembros de la familia Pinborough -el padre Adam y sus hijas Lucy y Erin- se recuperan de la reciente muerte de su esposa y madre. Adam es un autor de novelas de éxito que, enfrentado a la pérdida de su esposa, reacciona volcándose en el trabajo. Cuando Lucy se marcha de casa para ir a la universidad poco después de la tragedia, se abre una brecha en la familia.

“En esencia, Lucy sale huyendo de la situación y deja atrás a su familia, especialmente a Erin”, dice Roberts. “Tiene la impresión de que va a tener muchas cosas que afrontar en casa. Al principio enfoqué al personaje como si fuera una de esas cerebritos sin habilidades sociales. Después, Johnny Sequoyah planteó una visión muy interesante del personaje. Aportó unos matices al papel que nadie más había visto. Johnny tiene una presencia que eleva el nivel de la película. Se volcó en todas las escenas acrobáticas y de acción, al tiempo que ofrecía una interpretación profundamente sentida”.

Sequoyah se confiesa aficionada al terror: “No hay género que sea más emocionante para ver con un grupo. Experimentas todo tipo de emociones. Puedes reír, puedes llorar, sientes un miedo extremo. Este guion tiene todo eso, además de suspense y aflicción. El público conectará con los personajes, lo que hace que cuando la situación se descontrola, el miedo sea aún más intenso”.

La difunta madre de Lucy era profesora de lingüística e intentaba establecer conexiones lingüísticas entre chimpancés y humanos. “Llevó a Ben a casa cuando era un bebé y le enseñó a comunicarse mediante el lenguaje de signos y un teclado especial”, dice Sequoyah. “Hubo una conexión instantánea entre Ben, Lucy y Erin. Nunca pensaron que Ben fuera una mascota. Era una especie de hermano pequeño. Cuando Lucy percibe señales de pasa algo raro con Ben, se preocupa por él, pero en ningún momento se le ocurre tenerle miedo. Es una persona leal en una situación imposible. Ama con todo su ser a todos los que forman parte de su vida, pero se ve en la obligación de actuar con fiereza para protegerse a sí misma y a los demás de Ben”.

El elenco de Primate llegó a ser muy especial para ella durante los largos días y noches que afrontaron en circunstancias difíciles. “De verdad, son el mejor grupo de personas con el que he trabajado jamás”, afirma Sequoyah. “Estoy agradecidísima por haber tenido unos compañeros de reparto tan increíbles, que se han convertido en amigos íntimos. Todos los actores aportaron elementos muy interesantes a sus personajes. Nunca había trabajado en el género de terror, así que no me imaginaba que fuera a ser divertido en absoluto. Johannes consiguió que lo fuera. Incluso cuando nos estábamos congelando en la piscina nos reíamos y Johannes se metió en el agua con nosotros, con un monitor flotante”.

Adam, patriarca de la familia Pinborough, está interpretado por Troy Kotsur, que en 2022 se convirtió en el primer intérprete masculino sordo en ganar un Oscar, como Mejor Actor de Reparto en la ganadora a la Mejor Película, CODA: Los sonidos del silencio. “Este papel no estaba escrito originalmente para un actor sordo”, señala Roberts. “Pero como soy un gran admirador de Troy, decidimos ponernos en contacto con él. No tengo duda de que es el ser humano más agradable de todo el planeta. Su energía es asombrosa. Con él he aprendido mucho de sobre cómo afrontan la vida los sordos, cosas cotidianas que son algo diferentes, y eso ha permitido que la película sea más auténtica”.

La incorporación de Kotsur al reparto aportó un elemento extra al personaje, según los cineastas. “Troy es un actor impresionante, ganador de un Oscar, y ha querido participar en nuestra pequeña película de terror”, dice Hamada. “El personaje, de acuerdo con el guion, es en realidad un padre emocionalmente distante, pero Troy tiene una gran ternura innata, y eso redunda en beneficio de la película. Detectas la distancia que hay entre él y sus hijas, pero íntimamente estás deseando que esa ternura acabe imponiéndose”.

Kotsur dice que Primate es algo así como Tiburón... si el tiburón viviera en tu casa. “Me encanta la historia y la forma de narrarla”, dice. “Me entusiasmó trabajar con Johannes. Es un maestro del género de terror. Llevo toda la vida viendo películas de terror y nunca había visto un personaje que fuera sordo, así que fue un honor que me lo pidieran”.

La sordera de Adam da pie a una escena desgarradora, en la que llega a casa sin tener ni idea del peligro que corren sus hijas y es incapaz de oír sus gritos. “Puede que Adam sea sordo, pero dista mucho de estar desvalido”, dice Kotsur. “Es un hombre que intenta salvar a su familia. Es una perspectiva diferente de cualquier cosa que se haya visto en el pasado. Se abre camino en medio de esta pesadilla sin ningún sonido, rasgo que Johannes incorpora ingeniosamente a esa escena”.

Trágicamente, su vínculo con Ben es tan estrecho como el de las chicas, especialmente ahora que su mujer ha muerto. “Ben era una criatura que le había dado mucho amor”, dice el actor. “Ben hace compañía a Adam y le distrae. Trabajar con Miguel ha sido una experiencia extraordinaria. Ha aportado muchísima emoción. Trabajando juntos, encontramos muchas formas diferentes para lograr que los personajes conectaran”.

A Kotsur también le impresionaron mucho las actrices que interpretan a sus hijas humanas. “Entre Johnny y yo surgió una química increíble. Era muy amable y estaba muy motivada para aprender ASL [Lenguaje de Signos Americano]. Le importaba mucho el personaje y la autenticidad de retratar a la hija de un adulto sordo”.

Trabajar con Kotsur y aprender ASL fue una experiencia profunda para Sequoyah. “Troy es muy especial”, dice la actriz. “Es una persona muy amable, con un gran talento. El ASL es un lenguaje muy bello. A veces hacía comentarios graciosos sobre la gente y me los decía con signos. Era como tener nuestro propio lenguaje”.

La actriz británica Gia Hunter completa la familia Pinborough, interpretando a la hermana menor, Erin. El papel estaba escrito originalmente para un chico, pero la prueba de casting de Hunter convenció a Roberts para que reescribiera el papel. “Lo primero que noté es que la película tiene varios papeles principales femeninos muy potentes”, dice la actriz. “Eso fue todo un punto a mi favor. Y además, me fascinó todo lo que rodeaba a la forma en que se iba a interpretar a Ben. ¿Iba a tener que trabajar e interactuar con un punto verde? La respuesta no tardó en desvelarse, cuando entré en el plató y vi que allí estaba Ben en carne y hueso. Miguel dedicó un gran esfuerzo, investigación y trabajo a la interpretación del personaje. Se metió en el personaje desde el primer ensayo”.

Erin ha estado perdida desde que su madre murió y su hermana se fue de las islas para ir a la universidad. “Su padre se ha encerrado en su aflicción”, dice Hunter. “Erin está muy sola. Ben es su salvavidas, el único vestigio de su madre. Ella tenía tres años cuando se conocieron, así que han crecido juntos. La película da miedo, pero también es bastante emotiva. En un momento dado, ella intenta hablar mediante signos con el chimpancé, y el chimpancé la ataca. Imagina lo que se siente cuando una mascota a la que has querido y en la que has confiado toda tu vida se vuelve contra ti”.

Cuando el furor descontrolado de Ben se hace cruento, los efectos rodados de forma práctica meten a la actriz de lleno en la escena. “Fue una locura. La sensación de estar atrapada en la piscina era real. Éramos presas a las que estaban rodeando, y Ben era el depredador. Di tantos gritos que pensé que iba a echar abajo la casa, porque estaba desbordando adrenalina. En la escena en la que Ben muerde a Erin, me pusieron un sistema de bombeo en la pierna para que manase sangre. ¡Parecía que toda esa sangre salía de mi pierna!”

En general, el elenco es uno de los mejores con los que ha trabajado, dice Hunter. “Saber que Troy iba a formar parte de la película fue muy emocionante. Pone mucho esfuerzo y emoción en su trabajo. Su mujer, Deanne, nos enseñó ASL a Johnny y a mí para comunicarnos con él. Era como si me hubieran invitado a formar parte del mundo de la comunidad sorda durante un breve periodo de tiempo. Y las otras chicas fueron geniales. Estar juntas en la piscina todo ese rato fue una experiencia que nos unió mucho”.

Lucy había traído a dos invitadas a casa: su mejor amiga de la infancia, Kate, y a la nueva amiga que Kate había conocido en la universidad, Hannah. Kate, interpretada por Victoria Wyant, es la mejor amiga de Lucy desde que ambas tienen conciencia, pero durante el último año han distanciado un poco. Kate ha empezado a volar por su cuenta y a hacer nuevos amigos, como Hannah, que es muy diferente a Lucy en muchos aspectos. “Victoria nos dejó boquiabiertos en su prueba”, dice Roberts. “Es una mujer muy atlética, de aspecto muy llamativo y en el plano emocional, es capaz de llegar a lugares absolutamente devastadores”.

A lo largo de la película, Kate completa un viaje de renovación y de vuelta a sus valores fundamentales, según Wyant. “Ha estado en un entorno nuevo. Ella y Lucy se han distanciado un poco, en parte, por influencia de personas como Hannah, una nueva y deslumbrante amiga que Kate cree que es genial. El personaje de Kate experimenta una bonita evolución a lo largo de la historia, en la que redescubre sus prioridades, algo poco habitual en una película de terror”.

Wyant admite que no ha visto muchas películas de terror. “Soy muy asustadiza”, dice. “Pero al leer el guion, mi imaginación se desbocaba mientras imaginaba las escenas en mi mente. Ver cómo fueron saliendo, en comparación con mis expectativas, fue realmente interesante”.

Según Wyant, los aficionados a las películas de terror sangriento van a quedar más que satisfechos con Primate. “Es algo absolutamente desquiciado. Teníamos un fantástico equipo de prótesis que hizo locuras con mi cara. Entré en el plató y todo el mundo me dijo: “Es nauseabundo” incluso antes de empezar con la sangre. Lo único que puedo decir es que con Primate... ¡se lo van a pasar de miedo!”.

Roberts había conocido a Jessica Alexander en una audición para una película anterior. A la hora de elegir a la actriz para el personaje de Hannah, pensó inmediatamente en ella. Alexander dice que su personaje es una chica bastante materialista a la que le gusta llamar la atención. “Supongo que se podría pensar que es el estereotipo de chica mala, pero es algo más que eso...”, dice la actriz. “En parte, le molesta un poco que Lucy tenga una casa tan guay, porque no quiere ser la menos guay del grupo. Pero en el fondo, sí que piensa que lo es”.

Aunque a Alexander le gusta mucho ver películas de terror, dice que participar en el rodaje es aún mejor. “Ha sido muy divertido gritar, correr y dejarse llevar por el pánico. Me encantan la sangre, las vísceras y el terror... y en esta película los hay a raudales. Trabajar con Johannes es muy divertido. Nos ha dado mucha libertad y muchas indicaciones. ‘¡Más gritos! ¡Más sangre! ¡Más!’ Ha sido muy divertido y ha colaborado de verdad”.

Nick, el hermano de Kate, interpretado por Benjamin Cheng, se une a las chicas para una fiesta. “Nick es un chico enrollado de 20 años al que le gusta pasárselo bien”, dice Cheng. “Sabe que Lucy lleva toda la vida colgada por él, pero está claro que tiene algo con Hannah. Me gustó mucho que hubiera algo de romance en la trama. Toca la fibra sensible del público cuando todos se ven envueltos en el caos. Quieres que esa gente tenga un final feliz”.

Le gusta especialmente que su personaje tenga un momento heroico en la película. “Nick es el primero en actuar, aunque es consciente de las capacidades físicas del chimpancé”, dice Cheng. “La escena acabó siendo bastante física. Cuando Miguel se mete en el personaje, da bastante miedo. Y yo, si hago algo, quiero hacerlo al cien por cien. Así que, cuando nos enzarzamos, es todo muy realista”.

Hamada añade: “El tono de la película está muy enraizado en la realidad. Empieza con ligereza, pero se va volviendo oscuro e inquietante. A la hora de la verdad, lo que Johannes busca es la manera de meterse en la piel del público y hacerle sentir realmente incómodo”.


Crear a Ben
En una extraordinaria mezcla de arte y técnica manual, Ben cobra vida gracias a la actuación de Miguel Torres Umba y a la magia cinematográfica de Millennium FX. “Ben ha sido el alma de esta familia”, dice Roberts. “El público tiene que sentir que puede extender el brazo y tocar a Ben. Cuando empieza a desquiciarse poco a poco, no entiende lo que está pasando. La familia no se da cuenta hasta que es demasiado tarde para hacer nada”.

Torres Umba crea un personaje de una fuerza y una intensidad asombrosas a medida que el simio, inicialmente apacible, degenera a unos niveles de violencia inimaginables. “Miguel abordó al papel con un conocimiento inicial de los movimientos de Ben, y en un trabajo de colaboración con un entrenador de movimiento y el equipo de especialistas de acción, ha dado forma a un personaje que se sostiene por sí mismo”, dice Hodges. “Miguel comprende intuitivamente quién es Ben, articula las intenciones y reacciones del personaje y ha aportado una notable dedicación al papel”.

Roberts coincide: “Miguel se metió de lleno en el personaje. Es un intérprete singular, que básicamente ser metió en el personaje de Ben durante todo el rodaje. Cuando los actores interactúan con Ben, es como si se comunicaran con un chimpancé de verdad, y esto hace que lo que ocurre sea mucho más aterrador. Cuando Ben pierde el control, se lanza, literalmente, a destrozar armarios, romper ventanas y perseguir a la gente sin descanso”.

Torres Umba afirma que interpretar a Ben como un personaje de la vida real fue una oportunidad única en la era de la IA, el CGI y la captura de movimientos. “Fue necesario emplear un gran esfuerzo y energía, pero no podía dejar pasar esta oportunidad”, explica. “Crear este personaje utilizando un actor real y la habilidad de algunos de los mejores artesanos del mundo fue muy osado por parte de los cineastas”.

Primate es la primera incursión del actor en el universo del terror. “Me impresionó lo visual y evocador que era”, dice Torres Umba. “La historia va evolucionado y se convierte en un odisea fascinante. Conectamos con Ben como integrante de la familia y luego vemos con incredulidad cómo un ser querido se transforma en un monstruo despiadado. Pero los otros miembros de la familia le quieren y él les corresponde, así que siempre queda la esperanza de que se recupere. Eso crea una sensación de esperanza que se transforma en un mazazo cuando la violencia se descontrola”.

El actor cree que Ben es el villano de la película, aunque lo sea de forma involuntaria. “Se vuelve calculador e irracional al mismo tiempo. Juega con la familia. Empezamos a percibirlo como una especie de psicópata, lo que me permitió desplegar un abanico de emociones. Johannes y Ernest crearon las condiciones perfectas para esta historia. Este es el mundo de Ben y él siempre tiene el control. Podemos empatizar porque conocemos su conexión con la familia, pero al final no deja de ser un animal salvaje”.

Roberts admite que la decisión de rodar en la vida real el personaje de Ben a veces le ponía nervioso. “Una película como ésta requiere una sensación de inmediatez”, afirma. “Nos decidimos por emplear efectos en la práctica real para crear una experiencia más visceral tanto para el público como para los actores. Pero los actores tenían que interactuar estrechamente con Ben. Utilizar un chimpancé de verdad habría sido una auténtica amenaza”.

Roberts sabía que el destino de la película dependía de esa decisión. Millennium FX, una de las empresas de maquillaje de prótesis, animatrónica y efectos especiales más importantes del mundo, superó con creces sus expectativas. “La calidad de su trabajo, combinada con el absoluto compromiso de Miguel con el papel y una espectacular ejecutoria con marionetas, nos permitió crear algunas secuencias sorprendentemente detalladas y gráficas”, afirma.

Neill Gorton y Kate Walshe, los codirectores de Millennium FX, junto con Rob Mayor, dirigieron el equipo de más de 50 artistas y artesanos que diseñaron y construyeron el asombroso traje de chimpancé de Torres Umba. “Johannes es un gran director de terror”, dice Gorton. “Es consciente de que cuanto más tangible y asentado en la realidad es algo, más poder tiene. Nuestro trabajo consistía en hacer que Ben pareciera real, que pudiese emplearse en la práctica y que resultase simpático, pero al mismo tiempo, peligroso. Es una interpretación enormemente física, así que tuvimos que encontrar un equilibrio entre dar margen de movimiento al actor y hacer que pareciera lo bastante real como para que superase la prueba en la pantalla”.

Una vez confirmada la elección de Torres Umba, el equipo dispuso de cinco semanas antes de las primeras pruebas de cámara para desarrollar el prototipo. “El tiempo apremiaba tanto que, para la primera prueba, el traje estaba literalmente unido con hilvanes y cinta adhesiva”, dice Gorton. “Estuvimos trabajando y haciendo retoques hasta el último momento, pero cuando vimos el resultado del trabajo, en combinación con la fantástica actuación de Miguel, pensamos que tal vez podríamos conseguirlo”.

Había que considerar todos los aspectos del diseño, como el color de la cara del chimpancé, la longitud del pelo y el tamaño de las orejas. Con el tiempo se construyeron diversos cabezales, cada uno con una finalidad específica. En uno era posible mover la boca y los labios. Los marionetistas controlaban las cejas y las fosas nasales. Otro, que se usaba para los ataques, tenía una gran boca abierta, en la que destacaban mucho los dientes. Para espacios reducidos, hicieron una marioneta de mano. También se fabricó una cabeza para escenas de acción, sin elementos de robótica, para que la usara el especialista y estuviese a salvo de lesiones.

Un equipo trabajó constantemente hasta el último día de rodaje para asegurarse de que el traje se mantuviera en perfectas condiciones. “Para el traje utilizamos pelo de yak teñido a mano” dice Walshe. “Había que insertar a mano cada mechón en la malla elástica. La dirección del pelo tenía que ser perfecta. Todas las mañanas, poníamos las partes de chimpancé en un maniquí con la figura del actor y lo cepillábamos, peinábamos y vaporizábamos todo. Era como si nos pasásemos las horas en una peluquería de monos”.

En conjunto, dice Gorton, ha sido una de las mejores experiencias de colaboración que ha tenido. “Johannes, Walter y John tenían ideas muy claras de lo que querían y esas ideas eran siempre geniales. Este proyecto ha sido un verdadero regalo, que justifica todos los años que llevamos diciendo a la gente que quiere hacer cosas en posproducción que hay otra forma de hacerlo”.


El temor cerval une
Roberts cree que su visión de una película con criaturas, sangre y vísceras, a la vieja usanza, tendrá un gran impacto en un público acostumbrado al CGI. “En realidad, es el tipo de cine de la vieja escuela que siempre he soñado hacer”, afirma. “Los aspectos técnicos hicieron que fuera una película bastante difícil de llevar a la realidad, pero la inmediatez del peligro la hace más impactante que cualquier otra que haya visto recientemente. Creo que el hecho de que hayamos optado por un rodaje práctico en Primate tendrá un gran impacto en el público. Conmovió a los actores de una manera que resultaría imposible con los efectos visuales. Los actores pasaron miedo, y eso el público lo va a notar. Van a sentir que hay una criatura que podría hacerte daño. Eso no se consigue sólo con CGI”.

En retrospectiva, Hodges admite que fue una apuesta un tanto audaz. “Esta no es la forma en que se hacen necesariamente las películas hoy en día”, afirma. “Sólo ha sido posible gracias a todos los profesionales que se han unido al proyecto: la gente de Paramount que creyó en nosotros, Johannes que lo dirigió, y Ernest que lo escribió con él. La fotografía de rodaje, el diseño de producción, el vestuario, el maquillaje, todo el mundo lo dio todo y eso se nota en la pantalla”.

En última instancia, lo que hace que el terror sea realmente aterrador no son sólo las criaturas, los sustos o el tremendismo: el terror es más impactante cuando parece real, dice Hamada. “Lo que convierte a una película de miedo en una experiencia realmente terrorífica es que esté enraizada en la realidad. La idea de que alguien a quien quieres se vuelva contra ti es universal y es lo que hace que esta película sea tan aterradora”.