Declaraciones del director (por Bryan Fuller)
ATRAPANDO A UN MONSTRUO trata sobre una niña que contrata a un sicario para matar al monstruo que vive debajo de su cama. Es una historia sobre los malos sentimientos, sobre qué hacemos con ellos y, en última instancia, sobre cómo aprendemos a convivir con ellos.
Nuestra heroína, Aurora, desea que el monstruo bajo su cama se coma a sus padres. "No eran muy amables conmigo" es toda la explicación que recibimos sobre por qué Aurora pidió ese deseo.
Un poco de contexto. Yo crecí con un padre abusivo, y me habría parecido bien que un monstruo se lo comiera.
Hay todo tipo de razones por las que un niño promedio podría, en un arrebato de ira (o incluso sin él), desear la muerte de sus padres. Desde no recibir unos zapatos de baile en Navidad, pasando por los toques de queda, hasta cosas menos comunes y más crueles. Quiero que el espectador tenga su propia interpretación de por qué Aurora lo hizo. O, más específicamente, de por qué ellos lo harían.
Yo sé que yo tenía mis razones.
La historia de ATRAPANDO A UN MONSTRUO es un cuento de hadas que imagina qué sucedería si a un niño se le concediera ese deseo perverso. Un deseo de librarse de una vez por todas de uno o de ambos padres.
Y luego, vivir con las consecuencias.
Como muchos cuentos de hadas, ATRAPANDO A UN MONSTRUO también es un misterio. Y es justo decir que este cuento es, ante todo, un misterio. El enigma, la pregunta que queremos que el público se haga, es: "¿Le creo a Aurora?"
Ojalá que, durante los dos primeros actos, no le crean.
Debido a su imaginación vívida, presentamos la experiencia de Aurora a través de una lente poco fiable. Las sombras viven y respiran, el papel tapizado se mueve, hay un monstruo debajo de su cama.
Cosas "mágicas" ocurren alrededor de Aurora que nadie más ve. ¿Tal vez eso significa que lo que Aurora está experimentando no es real?
Los sentimientos de Aurora son muy reales. Aurora vive con miedo de ellos, mientras que nuestro Vecino está insensibilizado frente a los suyos. En contraste, la mirada del Vecino sobre Aurora parece razonable. No hay monstruos, solo hombres. Balas y cuchillos, no dientes ni garras.
Lo razonable no siempre es la realidad. Y que un niño diga algo fuera de lo común no significa que no sea verdad.
Todos estarían mejor si creyeran a Aurora. Si hay un mensaje detrás de ATRAPANDO A UN MONSTRUO, es: "Crean a los niños". Una vez que el Vecino cree a Aurora, ella puede manejar a su monstruo.
No quiero que ATRAPANDO A UN MONSTRUO sea una medicina. Pero me encantaría que invitara a la reflexión. La frase de Aurora de "No eran muy amables conmigo" se inspiró en algo que me dijo la madre de un amigo. Ella era profesora y estaba familiarizada con todas las señales del abuso. Ella me dijo, "No son muy amables contigo, ¿verdad?".
Es difícil describir lo impactante que fue que un adulto validara mi experiencia. Hay una especie de dismorfia en el abuso. Te preguntas por qué lo hicieron. Te preguntas por qué lo merecías. A veces incluso te preguntas si realmente ocurrió.
Si se genera una conversación en torno a ATRAPANDO A UN MONSTRUO, espero que sea sobre escuchar a los niños y oír aquello que quizá no estén diciendo con palabras, pero que están gritando de otras maneras. Qué bonito sería si nuestra historia ayudara a que un niño se sintiera visto y creído.
Notas de producción
"Los miedos de la infancia nunca mueren del todo... solo les crecen dientes".
Una niña con mucha imaginación de 10 años, convencida de que el monstruo que vive bajo su cama mató a sus padres, contrata a su Vecino, un sicario solitario y misterioso, para que lo elimine. Pero a medida que su extraña alianza se profundiza, la línea entre la fantasía y la realidad comienza a difuminarse.
ATRAPANDO A UN MONSTRUO es un perversamente cautivador "cuento para antes de dormir", producido, escrito y dirigido por Bryan Fuller en su debut como director de largometrajes. Fuller es ampliamente conocido por haber creado las series de televisión Criando Malvas y Hannibal.
ATRAPANDO A UN MONSTRUO equilibra con delicadeza personajes atractivos, horror y humor, además de que transporta al público al colorido mundo de la fantasía infantil, que rápidamente se vuelve extremadamente peligroso. La niña, Aurora, es interpretada por la debutante Sophie Sloan (Annika). Fuller se reencuentra con Mads Mikkelsen (Doctor Estraño, La Caza), quien da vida al Misterioso Vecino, marcando su primera colaboración desde Hannibal. El impresionante elenco coral incluye a Sigourney Weaver (Alien: el octavo pasajero, Avatar), David Dastmalchian (Oppenheimer, Dune), Sheila Atim (La Mujer Rey, Pinocho) y Rebecca Henderson (Star Wars: The Acolyte, ¿Quién es Ana?).
La misteriosa historia está producida por el creador de la compañia televisiva Thunder Road Basil Iwanyk y Erica Lee, además de Charlie Morrison como productor ejecutivo. Jillian Share, Zev Foreman, Jen Gorton, Victor Moyers y Fred Bernstein se desempeñan como productores ejecutivos en el estreno a cargo de la productora y distribuidora Roadside Attractions.
Para dar vida al mundo visualmente fantástico y surrealista de una niña que evoca una sensación de un universo inquietante con sensación de encanto, ATRAPANDO A UN MONSTRUO cuenta con un equipo creativo de primer nivel, que incluye a la directora de fotografía Nicole Whitaker (Hermanas hasta la muerte, Lioness); el diseñador de producción Jeremy Reed (Caramelo duro, Gretel y Hansel); los diseñadores de vestuario Catherine Leterrier
(Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel, Un buen año) y Olivier Bériot (Lucy, Lupin); el supervisor de VFX Craig Lyn (La vieja guardia 2, Se busca); y una de las compañías de diseño de criaturas y efectos más reconocidas y legendarias del mundo, Legacy EFX, fundada por Shane Mahan, Alan Scott y Lindsay MacGowan.
Sobre la historia y los personajes
Ambientada en un complejo de apartamentos en decadencia en los límites del Chinatown de la ciudad de Nueva York, ATRAPANDO A UN MONSTRUO es una fábula oscura y surrealista contada a través de los ojos de Aurora, una niña solitaria de diez años convencida de que hay un monstruo viviendo bajo su cama, uno que, según ella, se comió a sus padres de acogida en medio de la noche. "El guion no se parecía a nada que hubiera leído antes", recuerda el productor ejecutivo Charlie Morrison. "Tenía elementos de distintos géneros mezclados de una forma mágica. Se sentía como un cuento de hadas para adultos, con elementos de terror, comedia y mucha acción".
Mads Mikkelsen, quien interpreta al Misterioso Vecino estaba, de hecho, muy intrigado. "Bryan y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, y su mente funciona a otro nivel. Me encanta su imaginación. Me envió el guion y dije que sí de inmediato. Me pareció una historia imaginativa, dulce, desgarradora y también bastante divertida".
Sigourney Weaver (Laverne) y Fuller tienen un amigo en común que hablaba maravillas de su trabajo, y cuando el guion llegó a manos de Weaver, quedó impactada.
"Me dejó sin aliento... El guion era original, conmovedor, fantástico y muy divertido. Se sentía como un cuento de hadas clásico con un giro moderno, sobre una niña en el sistema de acogida que teme al monstruo bajo su cama. Pero ella toma medidas para protegerse de una manera 'moderna'".
Aislada y aterrorizada, Aurora se obsesiona con su Vecino solitario, un sicario herido al que sigue en secreto por la ciudad. Tras verlo matar a una criatura similar a un dragón en una azotea, decide que quizá sea el único capaz de salvarla. Le deja una carta escrita con lápices de colores, llena de dinero robado, pidiéndole que mate al monstruo bajo su cama.
A medida que ambos forjan un vínculo improbable, el Misterioso Vecino -quien a su vez está siendo perseguido por asesinos profesionales ligados a su pasado- descubre un patrón inquietante: todas las familias de acogida anteriores de Aurora han desaparecido misteriosamente. Pero cuando uno de los asesinos del Vecino es tragado por completo por algo que habita bajo la cama de Aurora, él comprende que sus miedos pueden estar anclados a algo muy real... y muy peligroso. Junto a una trabajadora social escéptica, luchan por sobrevivir a la noche, enfrentándose a un ejército de asesinos, a una figura del pasado del Vecino... y a una criatura que tal vez no sea tan imaginaria.
Equilibrando sutilmente el terror y el humor, ATRAPANDO A UN MONSTRUO está contada desde la perspectiva de Aurora y permite al público ver el mundo a través de un miedo que casi todos los niños experimentan: un monstruo bajo la cama que se come a cualquiera que toque el suelo. A esto se suman un sillón que se transforma en un hipopótamo, cazadores de dragones sueltos y una capa extraordinaria que otorga superpoderes.
Autodenominándose "los tres mosqueteros", la directora de fotografía Nicole Whitaker, el diseñador de producción Jeremy Reed y el supervisor de VFX Craig Lyn trabajaron en estrecha colaboración para dar forma al inquietante y surrealista mundo visual de ATRAPANDO A UN MONSTRUO, un universo creado y moldeado por la imaginación vívida e inquebrantable de Bryan Fuller. Bajo su dirección visionaria, el equipo se propuso crear un lenguaje cinematográfico en el que las fronteras entre la fantasía y la realidad se difuminan de manera deliberada y hermosa. El resultado es una atmósfera onírica en la que el horror se filtra a través de los ojos de una niña, permitiendo que incluso los momentos más perturbadores conserven una extraña e intensa inocencia colorida.
"Nuestra puesta de cámara es muy estilizada y elegante", explica Whitaker. "No hacemos nada con cámara en mano. Quería usar cámaras y lentes Arri porque ofrecen un espacio de color precioso y tonos de piel suaves y cremosos". Cada plano fue tratado como una obra de arte en sí misma: nunca como una cobertura meramente funcional, sino como una declaración visual autónoma, capaz de sostenerse por sí sola.
Reed amplía la filosofía de diseño que sustenta el tono único de la película: "Hablamos mucho del color y de diseñar el mundo como si se viera completamente a través de los ojos de Aurora. Tenía que sentirse intensificado, ligeramente desfasado: alegre, pero con una sensación de inquietud justo debajo de la superficie".
En última instancia, se trata de una niña que busca conexión en un mundo muy peligroso y desconocido. Weaver comenta: "El tono de la película nace de Aurora. Tienes a una niña pequeña en una situación aterradora, pero es ingeniosa, decidida y valiente. El equilibrio entre el cuento de hadas, los maravillosos momentos cómicos, las muchas sorpresas y la autenticidad de Aurora es lo que hace de ATRAPANDO A UN MONSTRUO una historia tan especial".
La historia misteriosa, los personajes más grandes que la vida, la complejidad del diseño de producción, la exuberancia del vestuario y la singularidad del reparto crean en conjunto un mundo peculiar, nunca antes visto, que te envuelve por completo.
Morrison añade: "Una de las cosas realmente divertidas de ATRAPANDO A UN MONSTRUO es que durante mucho tiempo no sabes con certeza si el mundo en el que estás es producto de la imaginación de Aurora o si se trata de una historia sobrenatural que realmente está ocurriendo".
La visión de Fuller dio origen a personajes que resultan a la vez completamente reales y cercanos, pero que también existen en un mundo enteramente propio. Desde su manera de hablar hasta su forma de vestir, pasando por el peinado y el maquillaje, cada personaje es un icono por derecho propio.
Aurora es una joven decidida y astuta que cree encontrarse en peligro. Tras robar dinero sigilosamente de una iglesia, decide contratar a su Misterioso Vecino para que se encargue del monstruo que vive debajo de su cama.
Sophie Sloan (Aurora) comenta: "Creo que Aurora está triste y feliz al mismo tiempo. Definitivamente tiene el corazón roto. Aunque está muy asustada, es sumamente valiente. Y, por encima de todo, es elegante y me encantan sus vestuarios. ¡Es tan genial!".
Weaver añade: "Aurora es divertida e inspiradora por la forma en que se propone arreglar lo que sucede en su vida: desde robar dinero hasta reclutar al Misterioso Vecino para que la ayude con su problema del monstruo bajo su cama".
Conocido por sus interpretaciones versátiles e intensas, Mads Mikkelsen se reúne nuevamente con Fuller para asumir el papel de Misterioso Vecino. El sicario resulta icónico desde el primer momento en que aparece en pantalla.
Mikkelsen afirma: "El Misterioso Vecino es muy profesional. Y un solitario. Lo último que podría imaginar es que una niña pequeña llame a su puerta. No necesita a nadie en su vida que interfiera con lo que está haciendo. Eso, evidentemente, cambia".
Durante el rodaje, Sloan y Mikkelsen formaron su propia pequeña familia, y el resto del equipo pasó a formar parte de su círculo. Aurora y el Misterioso Vecino, los dos inadaptados en el corazón de la historia, forjan un vínculo a lo largo de la película. Señala Sloan: "Creo que Aurora lo adora... Pero hay algo que no está bien en ella, y tampoco en él. Tal vez por eso se encuentran".
Mikkelsen comenta que disfrutó enormemente trabajar con Sloan y la describe como "un montón de energía y encanto; es una pequeña estrella de rock. Cada día que está en el set se ven luces navideñas en sus ojos, y creo que eso nos devuelve a nosotros (los adultos) nuestro brillo. Con solo observarla, tuve la oportunidad de olvidarme un poco de mí mismo y soltar el control del proceso".
Sigourney Weaver redefinió los papeles femeninos en el cine de acción y ciencia ficción, abriendo el camino para heroínas fuertes y complejas en géneros dominados por hombres. Más que una figura imponente en pantalla, normalizó que las mujeres interpretaran personajes que combinan fortaleza, vulnerabilidad y gravedad, transformando la cultura popular e inspirando a generaciones de actores y espectadores. En ATRAPANDO A UN MONSTRUO, Weaver interpreta a Laverne, una operativa misteriosa con un extraordinario sentido del estilo y del humor.
Weaver explica: "Laverne es una asociada del Misterioso Vecino, pero en realidad no se sabe con exactitud cuál es su relación. Es coqueta, autoritaria y un personaje muy fuerte. No se descubre quién es realmente Laverne hasta el final de la película, así que lo mantendré en secreto".
Weaver buscó inspiración para Laverne en su propia vida, durante su infancia en el Nueva York de los años cincuenta. "Había mujeres por toda la ciudad, amigas de mis padres, mujeres profesionales que estaban siempre impecables; eran muy intuitivas, muy inteligentes y encantadoras. Figuras poderosas. Ella me recuerda a ellas. Laverne es un ligero regreso a la gran "mujer fatal", que puede o no ser peligrosa", señala Weaver.
Sobre Mikkelsen, Weaver revela: "Yo era fan de Mads mucho antes de esto. Nunca pensé que realmente trabajaría con él. Es un encanto; un actor increíble al que nunca se le ve "actuar". Añade, sonriendo: "Tengo varias escenas agradables (si se me permite decirlo) con Mads. Para empezar, en estas escenas casi siempre estoy comiendo, pero además son divertidas y encantadoras".
ATRAPANDO A UN MONSTRUO crea un universo visual tan encantador como inquietante: luminoso, lúdico y lleno de asombro infantil, pero a la vez ensombrecido por la amenaza. Cada pasillo, cada destello de luz y cada detalle surrealista sirven al tema central de la historia: el choque entre la imaginación de una niña y el terror muy real que acecha bajo su cama. En ATRAPANDO A UN MONSTRUO, la realidad y la fantasía no solo coexisten, sino que se entrelazan, dando lugar a un mundo tan visualmente rico como emocionalmente perturbador.
Morrison bromea: "Espero que el público sea arrastrado (literal y metafóricamente por el monstruo ATRAPANDO A UN MONSTRUO) a través de la película sin esfuerzo".
"Nunca he visto nada que se parezca a ATRAPANDO A UN MONSTRUO. Es un viaje suave y fantástico para los niños y para toda la familia. Por encima de todo, creo que será una experiencia empoderadora: me encanta ver a una niña tan pequeña salir adelante en una situación aterradora", afirma Weaver.
Weaver añade: "Todos aprenderemos a creerle a Aurora cuando dice algo".
Concluye Mikkelsen: "Hemos dado vida a una historia encantadora y emocionante. En última instancia, es un viaje dulce sobre dos personas que no tienen a nadie en sus vidas y que terminan encontrándose, entre sustos, risas y sobresaltos".
Sobre la producción
El rodaje principal de ATRAPANDO A UN MONSTRUO comenzó en julio de 2023 en Budapest, Hungría. La hermosa capital centroeuropea se ha consolidado como sede de numerosas superproducciones de Hollywood gracias a sus bellas localizaciones, equipos técnicos locales altamente experimentados, eficientes incentivos fiscales y una elevada calidad de vida. Los decorados se construyeron en Astra Studios y se utilizaron diversas localizaciones de Budapest para dar forma al visualmente espectacular mundo de ATRAPANDO A UN MONSTRUO.
ATRAPANDO A UN MONSTRUO fusiona de manera fluida múltiples estilos, períodos arquitectónicos y corrientes artísticas, creando un universo surrealista, exquisitamente diseñado y atemporal.
Jeremy Reed explica: "Tuvimos la oportunidad de mezclar distintos elementos de diferentes tipos de arquitectura y de distintas épocas: Art Nouveau, Art Déco, moderno y gótico. Creamos nuestra propia pequeña pócima".
El edificio de apartamentos de Aurora, así como el pasillo, la escalera y el ascensor, fueron construidos parcialmente en el set y parcialmente filmados en locaciones reales. El edificio del Tesoro del Estado Húngaro sirvió como localización original donde se rodó gran parte de la acción. Para las escenas con especialistas, se construyó en estudio una réplica exacta de la entrada, el ascensor y los buzones. El elaborado estilo Art Nouveau se vio además realzado con elementos góticos.
Reed revela: "Al situarnos en un período atemporal, no estamos atados a un año ni a una década concreta. Combinar todos estos elementos parecía imposible. Sin embargo, con la guía de Bryan, el resultado fue completamente fluido".
El verdadero secreto para crear este mundo surrealista, audaz y encantador fue la estrecha colaboración entre la directora de fotografía, Nicole Whitaker, y el diseñador de producción, Jeremy Reed. El diseño es extremadamente preciso: cada localización posee una personalidad propia y distintiva. Desde los vibrantes tonos rosados de la habitación de Aurora hasta la atmósfera gótica y sombría del pasillo, cada espacio se percibe como algo vivo. Cada rincón está lleno de detalles cuidadosamente seleccionados, y cada luz y cada sombra son deliberadas. Nada se dejó al azar; todo fue concebido con intención.
Morrison señala: "La colaboración entre Nicole y Jeremy es extraordinaria. La precisión del diseño de producción permite que cada localización se convierta en un personaje, y cada recoveco de cada set está delicadamente cuidado con pequeños detalles, realzados por la iluminación y el fluido movimiento de cámara. Cada luz y cada sombra cumplen una función".
Mientras que la mayoría de las películas de terror tienden instintivamente hacia la oscuridad, no solo temática sino también visualmente, Fuller y Whitaker optaron deliberadamente por un camino distinto en ATRAPANDO A UN MONSTRUO. Desde el inicio, imaginaron un mundo que permaneciera colorido y extrañamente lúdico, incluso cuando la historia se adentra en el miedo y el terror. La luz y la sombra no se utilizan para ocultar, sino para insinuar, creando contraste y tensión sin perder la vitalidad. Como señala Whitaker: "El verdadero horror de la película proviene, ante todo, del lado psicológico más que del visual". Esto permite que el tono inquietante surja de manera orgánica de los personajes y la atmósfera, en lugar de depender de una paleta exclusivamente oscura y sombría.
Para lograr este lenguaje visual distintivo, Whitaker utilizó lentes Arri Alpha, especialmente ajustadas para el proyecto. "Arri fue muy generoso", recuerda Whitaker. "Desafinó las lentes para nosotros y proporcionó un set adicional para la cámara LF. Esto nos da un mayor desenfoque en los bordes y nos permite filmar con lentes más amplios de manera más cercana, de modo que el fondo se desvanece aún más que con un sensor 35 mm normal". Esta elección técnica otorga a la película una profundidad onírica, haciendo que las escenas se sientan inmersivas y surrealistas, acercando al público a los personajes mientras distorsiona sutilmente los bordes de su realidad.
El restaurante Dim Sum se creó en el Tropicarium de Budapest, un gran acuario que alberga un restaurante en su interior. Es allí donde el Misterioso Vecino se encuentra con Laverne, y tienen una intensa conversación sobre asesinato, caos y muerte. La temática asiática se define a través del color rojo. Todo el set del restaurante se construyó frente a la ventana curva por donde nadan peces y tiburones. Reed revela: "Los tiburones seguían dando vueltas y nadaban justo detrás de la mesa de los actores. Fue una metáfora perfecta para estos personajes: 'aparece el depredador'".
El set del Greenhouse Tea Room se construyó dentro de una fábrica abandonada. Reed recuerda: "Tiene un maravilloso techo de vidrio, y construimos todo el set debajo de él. Hay murales y frescos en las paredes, y miles y miles de flores". Es otro set surrealista y divertido que enfatiza el mundo intensificado de ATRAPANDO A UN MONSTRUO. Allí tiene lugar un encuentro entre Laverne, el Misterioso Vecino y Aurora, combinando el romanticismo neoclásico con un toque surrealista, centrado en un bar rosado de apariencia marmórea. "Bryan y Jeremy concibieron un set como ningún otro: piso a cuadros pintado, palmeras y posiblemente decenas de miles de flores, con muchos easter eggs. Por ejemplo, las mesas están dispuestas formando el cañón de un arma", agrega Morrison.
Chinatown se recreó meticulosamente en el estrecho pasaje de una fábrica completamente operativa en Budapest, transformando un fondo industrial en un vibrante mundo cinematográfico. Al pisar el set, la atmósfera era inmediatamente envolvente: columnas de humo salían suavemente de los conductos, la niebla se entrelazaba con los rayos de luz que atravesaban la calle tenuemente iluminada, un bullicioso grupo de extras recorría por la escena y un cálido y tentador aroma se desprendía de los puestos de dim sum estratégicamente ubicados a lo largo del callejón. Estos elementos visuales y sensoriales transportaban al elenco y al equipo a lo que se sentía inconfundiblemente como el corazón del Chinatown neoyorquino.
La habitación de Aurora es dulce y divertida, un espacio muy luminoso y rosa, un verdadero collage de lo que la imaginación de una niña podría desear. Morrison revela: "Mi set favorito es el dormitorio de Aurora porque, por un lado, es brillante, colorido y rosa, pero tiene pequeños detalles que lo vuelven inquietante: muñecas con cabezas de animales, un elefante con cabeza de búho, relojes que no marcan la hora. Se percibe que algo no está bien".
El pasillo, por su parte, fue diseñado como algo más que un simple pasillo. "Se convierte en un personaje con derecho propio, un escenario surrealista donde convergen múltiples mundos", afirma Reed. Sus amplios arcos, influenciados por la elegancia del Art Nouveau, otorgan al espacio una cualidad onírica y casi de otro mundo, mientras que las paredes, cubiertas con un intrincado papel tapiz que cobrará vida mediante VFX, evocan la quietud inquietante de un bosque. Integrados en este diseño hay sutiles motivos góticos, inspirados en los detallados ornamentos de una casa londinense del siglo XIX, añadiendo historia y un aire de presagio a la atmósfera. Dentro de este entorno inquietante se desarrolla una explosiva escena de pelea, con cuerpos volando por el aire, mientras el espacio amplifica el caos como si el propio pasillo estuviera vivo, doblándose y respirando con la acción.
Sloan sonríe tímidamente: "Elegiría la habitación de Aurora antes que la mía. ¡Y el papel tapiz del pasillo! Es tan genial y extraño al mismo tiempo. Siempre estoy observando los detalles entre toma y toma y descubro cosas nuevas cada día".
Los extravagantes e icónicos vestuarios de cada personaje fueron diseñados para convivir en perfecta armonía con los sets surrealistas y visualmente impactantes de la película, creando un tapiz continuo de estilo y narrativa. Cada conjunto fue meticulosamente pensado, no solo como ropa, sino como una extensión de la identidad de cada personaje.
Los diseñadores de vestuario Catherine Leterrier y Oliver Beriot explican: "Cada figura tiene un ritmo distintivo, una cadencia expresada tanto en la caída y el flujo de sus prendas como en su corporalidad y diálogo". Muchos de estos diseños rinden homenaje a iconos culturales y cinematográficos legendarios, incorporando sutiles guiños al pasado sin perder originalidad. De esta manera, los vestuarios trascienden su materialidad y se convierten en dispositivos narrativos con derecho propio.
Beriot comparte: "El primer día de rodaje, Bryan apareció en medio del equipo con un chándal rojo brillante. Honestamente, el espíritu de Bryan fue nuestra primera inspiración".
Los looks icónicos de Aurora son eclécticos, explica Beriot: "Comenzamos con los colores. Por ejemplo, en medio de un festival de dragón en Nueva York, imaginamos una silueta roja caminando de noche. Así diseñamos un impermeable rojo con bordados en la espalda". Tras la desaparición de sus padres de acogida, Aurora comienza a robarles cosas, como blusas de adulto o pantalones tácticos de hombre.
La manta reversible de Aurora, que a menudo usa como capa o escudo, se convierte en un personaje más de la película. La primera vez que sale, la lleva sobre la cabeza, como la capa de Superman. En un lado de la capa hay un Árbol de la Vida con animales fantásticos. En el otro, "millones de ojos bordados, recordando al monstruo bajo la cama", explica Beriot.
El look del Misterioso Vecino rinde homenaje al kung fu clásico y a la alta costura. "Es un asesino a sueldo; no tiene miedo. Así que tampoco teme cometer errores de moda", explica Beriot. "No se entiende del todo cómo se viste: es una mezcla de pijamas, 'chico cool' saliendo del gimnasio, ropa normal y estampados divertidos. Es realmente un tipo misterioso".
Mikkelsen comenta: "Al principio me preguntaba: '¿Por qué lleva eso?' Quería entender las razones lógicas. Luego me di cuenta de que en un mundo de fantasía no hace falta preguntarse esas cosas. Así que simplemente me dejé llevar, y me encanta".
Leterrier trabajó con Weaver en varias películas y son buenas amigas. Weaver revela: "Fue emocionante trabajar con Catherine nuevamente y visitar un verdadero taller francés en París, donde hicieron todo desde cero. Los vestuarios de Laverne son complejos, salvajes y maravillosos". Fuller tenía una visión muy específica sobre los trajes de Laverne, y Leterrier logró crear un look atrevidamente distinto para cada escena.
"No queríamos que el público supiera quién es Laverne, y mi idea era que su vestuario coincidiera con los sets en los que aparecía", comenta Leterrier. En el restaurante Dim Sum, el look de Laverne se inspira en Katherine Hepburn: muy elegante, sexy, con blusa de chiffon sobre ropa interior negra. Para el Greenhouse Tea Room, su vestido presenta flores extravagantes en rosa y verde, con falda amplia y pantalones debajo. "Los estampados florales se hicieron especialmente para nosotros en España. Usamos tres tipos de tela diferentes para este vestido: chiffon, seda y tul", detalla.
El look final de Laverne es icónico: un traje de Alexander McQueen con hombreras marcadas y detalles de cuero. A solicitud de Leterrier, el traje se adaptó ligeramente para Weaver. "Creo que las cualidades infantiles y serias de los vestuarios logran el equilibrio perfecto. Estos personajes son más grandes que la vida. Y es agradable tener un traje negro poderoso y glamuroso cuando interpretas a alguien con un lado oscuro", afirma Weaver. En ATRAPANDO A UN MONSTRUO, los vestuarios son narradores silenciosos que revelan tanto sobre la historia, emociones y transformaciones de los personajes como las palabras que pronuncian en pantalla.
Beriot y Leterrier recuerdan: "Bryan siempre fue muy entusiasta y nos impulsó a ir aún más lejos. Nunca tuvo miedo de nuestras ideas. Sigourney también fue muy solidaria; se involucró y nos permitió asegurarnos de que el look de Laverne estuviera en consonancia con su carácter más grande que la vida".
Morrison comenta: "Lo más inspirador de ATRAPANDO A UN MONSTRUO es ver a un grupo tan diverso de personas increíblemente talentosas unirse detrás de una visión única y llevarla a cabo al más alto nivel. Crearon un mundo que el público no había visto antes: extraño, singular y, esperamos, resonante mucho más allá de la pantalla".
En ATRAPANDO A UN MONSTRUO, el horror no se desarrolla en la oscuridad, sino en un mundo vibrante donde la maravilla infantil y el terror psicológico colisionan. Bajo la audaz e imaginativa dirección de Bryan Fuller, el lenguaje visual de la película se convierte en una extensión surrealista de su núcleo emocional: rico en color, estilizado en composición y anclado en la perspectiva de una niña cuya realidad está en constante cambio. Con un tono cuidadosamente elaborado que equilibra elegancia, tensión y un toque de juego, ATRAPANDO A UN MONSTRUO invita a los espectadores a un mundo que resulta a la vez onírico e inquietante, un lugar donde los límites entre imaginación y miedo se disuelven.
El monstruo
"Una de las cosas realmente emocionantes de ATRAPANDO A UN MONSTRUO es la interacción orgánica y equilibrada entre los efectos prácticos y los efectos visuals", explica Morrison. "Al diseñar el mundo de ATRAPANDO A UN MONSTRUO, para Bryan era fundamental que el monstruo en el centro de la historia pareciera tangible y real".
Legacy EFX, el legendario estudio de efectos visuales nominado al Óscar(r) y ganador del Emmy(r), se incorporó al proyecto desde una etapa temprana. Legacy ha acumulado un vasto conocimiento en efectos especiales y producción cinematográfica, que utiliza para mantenerse a la vanguardia del diseño y la ejecución de efectos prácticos. Entre sus créditos más destacados se encuentran Los Vengadores, La Forma del Agua, Avatar, Jurassic World y The Mandalorian.
La estrecha colaboración entre Fuller, Lyn y el equipo de Legacy permitió a los cineastas desarrollar una criatura que resultara a la vez aterradora y sorprendentemente entrañable. Para cada escena que involucraba al monstruo, el equipo de Legacy llevó a cabo un exhaustivo proceso de ensayo con el monstruo práctico antes de presentarlo a Fuller, Lyn y Whitaker para su ajuste y refinamiento. La criatura se utilizó al máximo, recurriendo a los efectos visuales únicamente cuando los métodos físicos alcanzaban sus límites naturales. El resultado fue una asociación fluida y orgánica entre los efectos visuales y la manipulación práctica, garantizando que el monstruo se sintiera tangible y vivo en pantalla.
El monstruo se revela a lo largo de la película de tres maneras distintas y progresivamente más inquietantes, cada una como una manifestación del miedo que construye la tensión mucho antes de que la criatura aparezca por completo. La primera y más evidente es el propio monstruo, una encarnación tangible del terror. La segunda es mucho más insidiosa: la cama de Aurora, que comienza a cobrar una vida siniestra propia, transformándose en un personaje amenazante a medida que se mueve, tiembla y distorsiona la realidad. La tercera es el suelo bajo sus pies: tablas que crujen y se astillan, grietas que se abren paso por la madera, hasta que los cimientos mismos de su mundo parecen vivos y hostiles.
"Visualizar el miedo es muy difícil porque, en última instancia, es una sensación", explica Lyn. "Hablamos mucho sobre la cama en movimiento y las tablas del suelo que se agrietan y se separan mucho antes de ver al monstruo". Fuller y Lyn trabajaron con cuidado para construir una revelación lenta y deliberada de la criatura. "Hablamos de un recorrido similar al de Tiburón. El ritmo es esencial, y todo lo que ocurre en el primer y segundo acto son precursores que conducen al tercer acto, donde finalmente conocemos al monstruo", revela Lyn. Esta progresión medida convierte al propio entorno en un presagio del terror, haciendo que la revelación final resulte aún más impactante.
Cuando Weaver vio por primera vez al monstruo, sonrió y se sorprendió por su ternura: "Me alegra decir que es adorable, algo achuchable, quizá con dientes desparejos. Si se mira de cerca, los dientes son muy afilados, así que definitivamente es un monstruo".
Laverne subestimaba seriamente al monstruo (alerta de spoiler) y paga el precio máximo por su incredulidad. Weaver añade: "El monstruo es, en muchos sentidos, una creación infantil que pierde el control. Y aun así, es una criatura divertida que posee una dulzura conmovedora".
Sloan se enamoró del monstruo de inmediato y se refirió a él como "Dusty" (Por Dust Bunny, título original del filme) durante todo el rodaje. "Creo que Dusty es muy lindo. Sé que da miedo, pero me parece increíblemente adorable. Especialmente la forma en que se mueve su nariz".
Michael Lawrence Manzel, Cary Gunnar Lee y Lon E. Muckey, de Legacy EFX, estuvieron a cargo del ensamblaje y la manipulación del monstruo en el set. La criatura fue diseñada en Los Ángeles, ensamblada parcialmente y luego enviada a Budapest. El montaje final, el proceso de embellecimiento y los últimos detalles se realizaron en Budapest.
Manzel revela: "Durante nuestra primera conversación, los cineastas dijeron que querían un conejo grande. Cuando vimos la tabla comparativa de escala, todos nos reímos... lo único que pudimos decir fue que, efectivamente, era un conejo muy grande".
Uno de los mayores desafíos en la creación del monstruo fue el peso: era esencial mantenerlo lo más liviano posible para que pudiera moverse con libertad. Sin embargo, su enorme tamaño (aproximadamente 4 × 2,44 metros) hacía que esto fuera muy difícil. "Cuanto más grande es el títere, más pesado resulta y más complicado es moverlo y manipularlo", explica Manzel. "Utilizamos varillas de nailon y aluminio delgado para crear el esqueleto y mantenerlo lo más liviano possible".
Tras varias conversaciones con los cineastas, Legacy EFX desarrolló las primeras iteraciones del diseño centrándose en la nariz, la boca, los dientes y las orejas del monstruo, ya que serían las partes del cuerpo más protagonistas. Lyn y Legacy EFX trabajaron estrechamente desde el inicio. "Teníamos que caminar por una línea muy fina: si resulta demasiado aterrador, perderemos al público; si es demasiado esponjoso, también lo perderemos", comenta Lyn.
La primera etapa de la construcción del monstruo fue el desarrollo del esqueleto mecánico. Luego se diseñó la forma general del rostro y la cabeza, seguida por las orejas. Como explica Muckey, la versión digital se convirtió en espuma densa que podía tallarse con herramientas de escultura; la mayoría de los detalles de labios, nariz y orejas se esculpieron y finalmente se realizaron en fibra de vidrio y silicona. Posteriormente, se utilizó un material adhesivo similar al pegamento, Pros-Aide, aplicado en una capa gruesa para fijar todo el pelaje y cargarlo estéticamente, como si tuviera electricidad estática, de modo que sobresaliera y se moviera de forma natural. Después se pintó todo. Finalmente, comenzó el proceso de embellecimiento y el peinado del pelaje.
Como el monstruo participa en muchas escenas de acción, el equipo de Legacy realizó dos versiones de cada elemento: una versión heroica, fabricada con materiales duros, y una segunda versión acrobática, también llamada segura, hecha con materiales blandos y flexibles. "Tenemos la parte superior del paladar hecha de material duro y una versión de espuma para las escenas de acción", explica Lee. "Es necesario, ya que el monstruo se traga a varias personas. Contamos con uñas y dientes intercambiables para la heroica y la acrobática. Estos últimos están hechos con materiales blandos y flexibles para garantizar la seguridad".
Muchas partes del monstruo pueden moverse: la cabeza se desplaza hacia arriba, abajo, a izquierda y derecha; la columna vertebral se mueve; la mandíbula puede caer e hiperextenderse (cuando se traga a la gente); los brazos y las muñecas son bastante pesados, pero se mueven con amortiguadores; las orejas suben y bajan y se doblan en el centro; los rasgos faciales funcionan con servomotores que permiten movimientos complejos de las cejas, la nariz y los labios; y, por último, las orejas también se mueven mediante un sistema de cables (similar a los frenos de mano de una bicicleta).
Mikkelsen recuerda: "Conocí a Dusty, como Sophie se refiere a él, al principio del proceso, y es una mezcla fantástica de algo horrífico y adorable. Pero cuando va a por ti, ya no resulta tan adorable".
Morrison comenta: "Hay algo extrañamente tierno en el monstruo... pero, en realidad, es una criatura enorme y aterradora". Como todo en la película, el monstruo es completamente original: camina por una línea surrealista, combinando un encanto desarmante con un auténtico terror de una forma tan inesperada como inolvidable.