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Suerte o método: dos maneras de filmar el azar en el cine español

16/10/2026 | 08:59 CET2'

El cine español nunca ha tenido un gran ciclo de películas sobre el azar al estilo de Hollywood. Pero en apenas once años produjo dos películas que, vistas una detrás de otra, parecen discutir entre sí. "Intacto" (2001), el primer largometraje de Juan Carlos Fresnadillo, trata la suerte como algo que se posee, se roba y se pierde. "The Pelayos" (2012), de Eduard Cortés, cuenta la historia de una familia que entendió el azar justo al revés: como un problema de números que podía resolverse con paciencia, libretas y muchas horas mirando girar una rueda.

Con buena parte del cine español de las últimas décadas disponible en plataformas, merece la pena revisarlas juntas.

"Intacto": la suerte como un don que se puede robar

Fresnadillo llegó al largometraje con una nominación al Óscar por su corto "Esposados" (1996) y propuso un thriller sin apenas precedentes en España. En su mundo hay personas tocadas por la fortuna, y esa fortuna puede arrebatarse con un simple contacto. Sam (Max von Sydow) regenta un casino escondido; Federico (Eusebio Poncela) rastrea a quienes comparten su don y da con Tomás (Leonardo Sbaraglia), único superviviente de un accidente aéreo. El director ha contado que la idea nace de su recuerdo del accidente de Los Rodeos, en Tenerife.

En sus apuestas no hay fichas ni tapetes: las más recordadas son una carrera a ciegas entre árboles y la travesía de una autopista llena de coches. La respuesta fue rotunda para un debut: dos premios Goya en 2002, dirección novel para Fresnadillo y actor revelación para Sbaraglia, y el premio a la mejor película en Fantasporto.

¿Quiénes eran en realidad los Pelayo?

La historia real arranca con una idea sencilla de enunciar. En la ruleta europea, con un solo cero, la ventaja de la casa ronda el 2,7 %, y ninguna rueda fabricada por manos humanas es perfecta. Anotando miles de tiradas en el Casino Gran Madrid, en Torrelodones, la familia detectó que algunas ruedas favorecían ciertos números. Empezaron a jugar a finales de 1991 y en el verano de 1992, con unos 70 millones de pesetas ganados, la sala les vetó la entrada.

El método de los Pelayo dependía de algo muy físico: las pequeñas imperfecciones de cada rueda. Más de tres décadas después, buena parte del juego se ha trasladado a la pantalla, y en los operadores con licencia en España, como https://www.primecasino.es/, los sistemas pasan una homologación técnica y auditorías periódicas del regulador. Donde antes había madera y metal que se desgastaban, ahora hay software certificado.

El cerebro del clan, Gonzalo García-Pelayo (Madrid, 1947), tenía una vida llena antes de sentarse frente a una ruleta. En los setenta fue un productor decisivo para el rock andaluz, con discos de Smash, Triana o Lole y Manuel. Como director firmó "Manuela" (1976), "Vivir en Sevilla" (1978) o "Corridas de alegría" (1982), títulos ligados a la contracultura de la Transición. La aventura de la ruleta acabó en los tribunales: en 2004 el Tribunal Supremo dio la razón a la familia y reconoció su derecho a volver a los establecimientos que les habían cerrado la puerta.

"The Pelayos": el azar convertido en película de equipo

Cortés, que venía de dejar huella con "La vida de nadie", escribió el guion junto a Piti Español y partió del libro "La fabulosa historia de los Pelayo", publicado en 2003 por Gonzalo y su hijo Iván. Lluís Homar da vida al patriarca y Daniel Brühl a Iván, un aspirante a músico que acaba siendo el eje del relato. Completan el reparto Miguel Ángel Silvestre, Blanca Suárez y Eduard Fernández, que interpreta al director del casino al que todos llaman La Bestia.

La película inauguró el Festival de Málaga y llegó a los cines el 27 de abril de 2012. Rodada en Cataluña, con Lloret de Mar entre sus localizaciones, adopta sin disimulo el ritmo de las historias de golpes: reclutamiento del grupo, preparación, éxito y contraataque de la casa. Algunas críticas la compararon con "Ocean's Eleven" y le reprocharon un bajón de ritmo a mitad de metraje, mientras el villano de Eduard Fernández se llevó buena parte de los elogios.

Dos películas que miran el mismo tapete desde lados opuestos

La comparación tiene algo de paradoja. "Intacto", que es pura ficción, se toma la suerte mucho más en serio que la película basada en hechos reales. Allí la fortuna es identidad, y lo que se juega no es dinero sino la propia vida.

"The Pelayos", en cambio, desmonta la palabra suerte. Lo que hay es estadística, disciplina y trabajo por turnos, con un tono luminoso y la sala de juego convertida en escenario de un pulso entre una familia y una empresa. Una película pregunta qué es la suerte; la otra sugiere que, mirada de cerca, a veces solo es un defecto de fabricación.

Lo que queda cuando se encienden las luces de la sala

Ninguna de las dos resuelve el enigma, y probablemente no lo pretendían. "Intacto" sigue siendo una rareza en el cine de género español, mientras que "The Pelayos" sirvió sobre todo para rescatar a un personaje que no cabe en una sola etiqueta. García-Pelayo nunca abandonó del todo la cámara: en 2020 estrenó "Nueve sevillas" junto a Pedro G. Romero en el Festival de Sevilla.

Quizá esa sea la conclusión más interesante. El azar, en el cine español, ha servido para hablar de otra cosa: del destino en una película, de la inteligencia y el empeño en la otra. La rueda sigue girando igual; lo que cambia es quién la mira y qué espera encontrar en ella.