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Ruta de escape cartel reducidoRuta de escape(Crime 101)
Dirigida por Bart Layton
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Adaptada del aclamado relato Crime 101 de Don Winslow, la película está escrita y dirigida por Bart Layton (American Animals, El Impostor). Barry Keoghan, Monica Barbaro, Corey Hawkins, Jennifer Jason Leigh y Nick Nolte completan el reparto.

Los productores son Tim Bevan (Viaje al Paraíso), Eric Fellner (La Sustancia), Derrin Schlesinger (El Clan de Hierro), Dimitri Doganis (American Animals), Bart Layton (American Animals, El Impostor), Shane Salerno (Salinger), Chris Hemsworth (Spiderhead) y Benjamin Grayson (Extraction).

Los productores ejecutivos son Bergen Swanson (Viudas), Sarah-Jane Wright (Bridget Jones: Loca por Él), Amelia Granger (Bridget Jones: Loca por Él), Joely Fether (Caballo Soñador) y Peter Straughan (Cónclave).

Casting dirigido por Avy Kaufman (Sueños de Trenes). Música a cargo de Blanck Mass (Mantén la Calma). Diseño de vestuario de Jenny Eagan (Puñales por la Espalda). El montaje es de Jacob Secher Schulsinger (El Triángulo de la Tristeza) y Julian Hart (El Timador de Tinder). Diseño de producción de Scott Dougan (El Puente de los Espías). El director de fotografía es Erik Alexander Wilson (Better Man).


El camino a Ruta de escape
Las leyes están hechas para romperse con normas que están hechas para cumplirse. — Don Winslow, Crime 101

Estas líneas iniciales de la célebre novela de Winslow marcan el tono de la trepidante adaptación cinematográfica de Bart Layton como guionista, director y productor: la historia de un ladrón de joyas cuyo siguiente golpe podría acabar siendo más definitivo de lo que imagina. Seductora, vibrante y de una elegancia natural, RUTA DE ESCAPE es una carta de amor neo-noir a Los Ángeles y a su estilo de vida refinado y arriesgado, además de un homenaje a los sofisticados thrillers de época. En un reparto coral encabezado por Chris Hemsworth, Halle Berry y Mark Ruffalo, el equilibrio entre el bien y el mal, entre quienes tienen y quienes no, e incluso entre la vida y la muerte, avanza a toda velocidad sobre una línea blanca discontinua que toma giros bruscos e inesperados.

Hemsworth interpreta a Davis, un prolífico ladrón de joyas cuya serie de robos milimétricamente planificados a lo largo de la costa del sur de California ha desconcertado a las fuerzas del orden y desesperado tanto a los joyeros como a sus aseguradoras. Alguien tiene que pagar, pero mientras Davis siga burlándolos, no será él.

Sin embargo, este éxito tiene un coste emocional. Una vida al margen de la ley lo ha dejado prácticamente sin nadie en quien confiar, sin relaciones cercanas y sin nadie que lo conozca realmente. Aunque actúa como una especie de ladrón con modales, asegurándose siempre de que nadie resulte herido durante sus atracos, sus rivales del submundo criminal no se rigen por el mismo código. Él también podría convertirse en su objetivo.

Berry interpreta a Sharon Coombs, una corredora de seguros que ha dedicado su vida a vender tranquilidad a la élite adinerada de Los Ángeles, asegurando los tesoros más extravagantes valorados en cantidades obscenas de dinero. Cuando esas joyas desaparecen, es su empresa la que asume el coste y es su reputación la que se resiente dentro de una aseguradora a la que no le gusta afrontar grandes pérdidas. Hay otras complicaciones: tras años de promesas de convertirse en socia, Sharon empieza a ver que no es más que un cebo para atraer clientes ricos gracias a su glamurosa imagen, y teme que, cuando deje de ser útil, sea descartada sin miramientos.

El detective del cuerpo de Policía de Los Ángeles Lou Lubesnik, al que interpreta Mark Ruffalo, siente poco aprecio por los objetos brillantes, pero defiende la ley por encima de todo. El detective descubre un patrón de huida a lo largo de la autopista 101 que conecta los distintos robos, pero sus conclusiones solo irritan a unos superiores más interesados en cerrar casos que en averiguar realmente quién los cometió.

Las vidas de los tres se cruzan cuando Davis prepara un nuevo golpe tras el fracaso del anterior. Empieza a darse cuenta de que lleva una vida insostenible, aunque cree ver una salida en un último gran botín. Esta vez no solo va tras un cargamento de diamantes pare el cortejo nupcial de una fastuosa boda en Beverly Hills, sino también tras los fajos de varios millones de dólares en efectivo con los que están asegurados. Mientras Davis pone su objetivo en esta transacción, otros rivales se le sumarán, y tanto Coombs como Lubesnik deben tomar decisiones cruciales que complican aún más la situación, poniendo en riesgo sus carreras y, probablemente, sus propias vidas.

Al igual que en RUTA DE ESCAPE, Layton suele crear obras centradas en personas que viven al margen de la ley o traicionan las normas de la sociedad para apropiarse de aquello que sienten que se les debe.

Entre sus trabajos figura El Impostor, aclamado documental de 2012 sobre un joven estafador que se infiltra en una familia de Texas haciéndose pasar por su hijo desaparecido. Layton también escribió y dirigió en 2018 American Animals, largometraje basado en la historia real de unos estudiantes universitarios que intentan robar unos libros de valor incalculable. A Layton siempre le han fascinado las personas que roban para intentar conseguir otra vida que podrían haber tenido.

Layton vio en Los Ángeles, una ciudad obsesionada con el estatus donde lo que cada uno tiene se confunde muy a menudo con quién es, el escenario ideal para RUTA DE ESCAPE. “Creo que muchos de los personajes están un poco atrapados en esa idea: ‘Nunca voy a encontrar mi sitio en el mundo si no tengo esto’”, explica Layton. “Los Ángeles es un lugar que alimenta mucho esa sensación de que, si quieres ser alguien de verdad y sentir que tienes valor, necesitas obtener todo lo que simboliza el gran éxito. Creo que la ansiedad por el estatus es algo constante”.

Layton cuenta que también se inspiró en thrillers clásicos de robos como Un Romance Muy Peligroso (Out of Sight) (1998) de Steven Soderbergh, Ladrón (1980) de Michael Mann, El Golpe y El Caso de Thomas Crown (1968) de Norman Jewison.

“Eran películas para adultos”, señala. “Tenían personajes reales y un tono muy particular, no una simple comedia, drama o thriller. Tenían luces y sombras. He querido recordar a la gente lo maravilloso que es ver una película así en el cine”.

Esa afición por las películas de robos clásicas es también lo que le llamó la atención a Hemsworth de RUTA DE ESCAPE.

“Leí el guion y me encantó. Me pareció una vuelta a los thrillers de los noventa”, comenta Hemsworth. “Hay una especie de nostalgia en la historia que ya no se suele ver hoy en día. Yo ya era fan del trabajo de Bart. American Animals me gustó mucho. Es un drama con personajes muy bien perfilados y tramas elaboradas que se van cruzando entre sí. Después de nuestra primera reunión pensé que además de haber escrito un guion increíblemente atractivo, tenía una visión brillante sobre cómo quería hacer la película”.

Para llevar esa visión a la pantalla, Layton se ha asociado con el veterano productor Eric Fellner, copresidente de Working Title Films, cuya filmografía incluye títulos como La Sustancia, El Instante Más Oscuro, Baby Driver, Fargo y la saga de Bridget Jones. Fellner ha ayudado a reunir a un reparto estelar y un equipo técnico excepcional para dar forma a RUTA DE ESCAPE. “Puede que tengamos unos nombres muy importantes dentro del reparto, pero además son actores increíbles”, afirma Fellner. “Cada uno de ellos ha dado forma a su personaje de una manera preciosa”.

“Me parece inspirador lo bien que está todo el mundo en la película, tanto los que están delante de la cámara como los de detrás”, añade Fellner. “El diseño de producción, la fotografía, el vestuario, el maquillaje y peluquería, el montaje y la música son increíbles. En realidad todos los aspectos de la película”. El resultado es un proyecto hecho con pasión que esperan que conecte con el público: “Cuando haces algo, la esperanza de un productor es que el público se implique emocionalmente y, al final, suelte un gran suspiro de satisfacción y diga: ‘Guau, ha sido un viaje increíble’”.


La realidad detrás de la ficción
La historia de Crime 101 se publicó por primera vez en octubre de 2020 dentro de la colección de relatos Broken de Don Winslow y poco después varios productores se disputaron los derechos para llevarla a la gran pantalla. “Había muchísimo interés en esta historia”, recuerda el productor Dimitri Doganis, socio de Bart Layton en RAW Productions.

“Mi agente me la envió y me dijo que pensaba que era de mi estilo”, añade Layton. “La leí en pleno invierno, durante el confinamiento por la pandemia de ese año, y fue como una bocanada de aire fresco. La historia transcurre a lo largo de un trecho de carretera bañada por el sol”.

Tras cerrar un acuerdo con Winslow y su socio productor Shane Salerno, de The Story Factory, Layton viajó de Londres al sur de California para reunirse con el autor y visitar algunos de los escenarios de la historia. La novela corta está ambientada en la zona de San Diego, en un tramo de la autopista Pacific Coast, pero Layton propuso trasladar la mayor parte de la acción a Los Ángeles. “La historia transcurría en Solana Beach y en otros lugares que en realidad son pueblos muy pequeños. Me daba la sensación de que la historia necesitaba un lienzo más amplio”, explica Layton.

La ubicación de una joyería puede hacer que se multiplique el valor de venta de las joyas en función de lo cerca que esté de gente que pueda pagar esos precios astronómicos. “En Los Ángeles podemos encontrar el extremo más bajo y el más alto”, señala Layton. “Los joyeros de sitios como Calabasas, donde una Kardashian puede comprar un diamante de ocho quilates, recurren a otros proveedores del centro de la ciudad, muchos de ellos familias inmigrantes. En los 45 minutos que tarda un diamante en llegar a Calabasas, su valor puede multiplicarse por 20. Las dos zonas están conectadas por la autopista 101”.

RUTA DE ESCAPE se ha rodado en barrios emblemáticos de Los Ángeles, como Venice, Echo Park, el centro, Filipino Town, North Hollywood, Calabasas, Santa Monica, Redondo Beach y Hermosa Beach. Además de ambientar escenas en glamurosas localizaciones como el hotel Beverly Wilshire y apartamentos junto a la playa, el diseñador de producción Scott Dougan también ha tenido que preparar secuencias en lugares más cuestionables, como en los bajos de un puente, donde se pueden hacer negocios ilegales a escondidas, y en destartaladas calles del centro de Los Ángeles. Dado que las persecuciones son una parte clave de la película, Dougan ha tenido que asegurarse además de que los personajes se desplazaran siempre por espacios que permitiesen las grandes visuales.

Como resultado, las rutas de escape que toma Davis tras sus golpes suelen ser también recorridos escénicos. “Me encanta cómo se ve Los Ángeles desde el lado sur”, dice Dougan. “Miras hacia el distrito de la moda, el distrito de las artes y skid row, donde se aprecia esa especie de formación rocosa que es el centro de Los Ángeles. Se encuentra justo a la distancia perfecta si conduces por la autopista 101. Quería que se viese eso. No dejaba de darle vueltas al tema: ‘Si van por aquí no se va a ver nada, así que tienen que conducir hacia el norte’. Empecé a tomar decisiones por ese tipo de cosas”.

Para mantener esta tensión continuada han contado con el director de fotografía Erik Alexander Wilson (la trilogía de Paddington) y el compositor Blanck Mass, famoso por su hipnótica música electrónica. “La intención con la fotografía era hacer algo parecido a las grandes películas de cine noir”, explica Layton. “Erik y yo encontramos múltiples referencias visuales para cada una de las escenas”.

“Hemos querido que cada personaje tuviese su propio lenguaje visual, no solo con la paleta de color que usamos, sino también en la forma en que se mueve la cámara. Al principio, todo lo relacionado con Davis es bastante preciso. Luego pasamos a planos más cercanos, cámara en mano, a medida que empieza a perder el control”.

La música que acompaña a estas imágenes sigue un recorrido similar, con Blanck Mass ambientando ese tiempo y lugar, además del estado emocional de los personajes. “Sentíamos que necesitábamos encontrar un sonido contemporáneo, nuestra versión de cómo sería esto en la década de 2020, una especie de combinación de electrónica y orquesta con unos bajos demoledores”, señala Layton. “Blanck Mass es muy conocido por eso, por mezclar música orquestal contemporánea con electrónica. Ha captado perfectamente la oscuridad y ese sonido constante que te impulsa por la ciudad de noche”.

Aunque la idea de un ladrón de joyas con modales tiene algo de romántico, Layton quería que su adaptación del relato de Winslow fuese real y crudo. El Davis que crea Hemsworth puede parecer un dios nórdico y casi idolatrar a Steve McQueen, pero tiene unos orígenes más humildes. Haber pasado miedo y hambre es lo que hace que siga haciendo este trabajo tan peligroso, pero ahora que ha alcanzado el éxito, busca la manera de dar un último gran golpe y retirarse sin hacer daño a otros por el camino. Layton y Doganis llevan dos décadas colaborando en proyectos documentales, lo que les ha ayudado a comprender al personaje gracias al enfoque periodístico cuando investigaban a ladrones de joyas reales.

“Para nosotros no es algo raro. De hecho, es el punto de partida habitual para empezar a construir una historia. Personas reales, experiencias reales”, dice Doganis. “Después te aseguras de que lo que estás haciendo parezca genuinamente realista. Creo que eso es lo que siempre hemos perseguido, incluso cuando se trata de algo completamente inventado. Tiene que conectar con cuestiones universales como quiénes somos, cómo vivimos y qué queremos en la vida. Tanto los ladrones de joyas como los policías que los persiguen nos han servido de inspiración para obtener determinados detalles de la historia”.

“Resulta que hay ladrones de joyas reales. Hay detectives reales, obviamente, y también chavales de la calle”, añade Layton. “A veces puedes hablar con ellos si consigues encontrarlos. Hemos hecho muchos documentales en entornos muy hostiles y casi siempre te encuentras lo mismo: por lo general, la gente que hace cosas malas es gente que nunca ha recibido mucho amor. Algunos tienen códigos y límites morales, y otros no”.

Lo que distingue a Davis de otros criminales es su determinación de no herir ni matar a nadie. Ha crecido sin un hogar estable ni apenas familia, aunque devuelve los teléfonos móviles de algunos de los guardias con los que se encuentra en sus atracos. En una frase tomada directamente de la novela de Winslow, Davis se resiste a destruir los teléfonos, aunque eso sería más seguro para él, porque sabe que la gente rara vez hace copias de seguridad de sus fotos familiares. Aunque esto pueda parecer pura fantasía, Layton descubrió que muchos ladrones reales también intentan, a su manera, ser “buenos”. “Conocimos a delincuentes que decían: ‘Mi modus operandi siempre es entrar en un sitio cuando está claro que no va a haber nadie’”, explica Layton. “Hay ladrones que planean todo con muchísimo cuidado”.


Un ladrón en movimiento
Con el mapa de RUTA DE ESCAPE ya trazado, el siguiente ingrediente crucial fue encontrar al reparto adecuado para dar vida a su atractivo abanico de personajes. El productor Benjamin Grayson, socio de Chris Hemsworth en la productora Wild State, explica que la complejidad de las distintas personalidades de la historia resultó especialmente atractiva tanto para Chris como para el resto de intérpretes que se sumaron al proyecto.

“No creo que nos atraigan tanto los delincuentes en sí como las personas con problemas con los que puedas empatizar, pero cuyas ambiciones las colocan en circunstancias extraordinarias, muchas veces peligrosas”, señala Grayson. “Uno de los puntos fuertes de la película es su credibilidad: los personajes parecen reales y su lógica emocional resulta auténtica. Entiendes las decisiones que toman Davis, Lou y Sharon y por qué asumen riesgos tan extremos para alcanzar sus objetivos. Su dificultad compartida para conectar con los demás se convierte en un vínculo inesperado. Como ocurre con gran parte de la humanidad, todo es maravillosamente gris: acabas apoyando a los tres, incluso cuando intuyes que sus caminos están entrelazados y que están inevitablemente condenados”.

En el centro de la historia está Davis, un hombre que anhela algo más que ese mundo aislado que se ha creado. Ha tenido un éxito impresionante en su carrera como criminal, incluso después de haber salido de la pobreza más absoluta y del abandono en su infancia. Ha cogido todo aquello que se le debió de haber ofrecido mucho antes: comodidad, seguridad y cierto control sobre su propio destino. Pero no puede robar lo que más necesita. La confianza, la amistad y el amor verdadero siempre se le han escapado, y él sabe que no podrá alcanzarlos mientras no deje atrás el trabajo tan peligroso que ha elegido.

“Hay algo muy distinto en este personaje de todo lo que había interpretado antes”, comenta Hemsworth. “Tiene una fuerza y masculinidad muy marcadas, es un tipo aparentemente duro, pero también muy vulnerable. Vive aislado, en gran parte por decisión propia, ya que necesita mantenerse oculto del mundo. Pero también está muy cerrado emocionalmente debido a ciertos traumas que sufrió de niño. Se resiste a acercarse demasiado a la gente. Creo que le han hecho daño demasiadas veces y, como consecuencia, ha construido ese muro como protección, como mecanismo de defensa. Esa mezcla de emociones y esa personalidad tan compleja me parecieron muy interesantes”.

Layton y Hemsworth hablaron en profundidad sobre la historia de Davis hasta asegurarse de que no estuviera excesivamente idealizado. “Hay otras películas de este género en las que el tipo es mucho más cool e infalible”, comenta Layton. “Nuestra intención ha sido que este personaje tuviera claramente al menos un pie en la tierra”.

Davis se pasa mucho del tiempo con el pie en el acelerador, teniendo en cuenta el número de persecuciones en RUTA DE ESCAPE. Aunque los especialistas se han encargado de las maniobras más arriesgadas y complejas, Hemsworth se ha puesto al volante en muchas de las secuencias. El coordinador de especialistas Jeremy Fry (Le Mans '66, Una Batalla tras Otra) dio luz verde para que Hemsworth condujera en pantalla más de lo habitual para un protagonista. “No es una situación común, porque una cosa es dejar que un actor haga una escena de pelea y se equivoque y reciba un golpe, pero es algo muy distinto cuando un actor está en un coche y comete un error”, explica Fry. “Por eso somos extremadamente cautos con a quién ponemos al volante y Chris es uno de esos actores de los que sabes que, si dice que puede hacerlo y lo hemos visto hacerlo, lo va a bordar”.

Hemsworth señala que la clave ha sido en que su forma de conducir no pareciera demasiado pulida. “Davis conduce de forma algo agresiva e impredecible, ¿sabes?”, dice el actor. “No es un piloto profesional. Yo he entrenado bastante con coches a lo largo de los años, por Rush y otros trabajos, algo que me ha ayudado mucho. Pero aquí tenía que conducir de forma más ruda, que no pareciera demasiado elegante o relajada. Tenía que estar al límite, que pareciese que todo podía salir mal en cualquier momento”.


Una protectora infravalorada
Mientras Davis intenta encauzar su vida y retirarse del peligroso mundo de los atracos, la persona que posee la información que necesita para dar su último gran golpe es Sharon Coombs, personaje al que interpreta Halle Berry. Se trata de una veterana agente de una exclusiva compañía de seguros, contratada para supervisar los aspectos más costosos de una boda en Beverly Hills organizada por un multimillonario dispuesto a no escatimar en gastos. Para la ocasión, importa un alijo de joyas preciosas y relojes de lujo como regalos para las damas de honor y los padrinos. Tiene previsto pagarlos el mismo día de la boda con un maletín lleno de dinero en efectivo. Davis planea hacerse tanto con el dinero como con las joyas.

Una pérdida así sería devastadora para Coombs y para su empresa, pero su lealtad hacia la firma empieza a resquebrajarse tras años de sentirse infravalorada. Se encuentra en un momento decisivo de su vida y de su carrera. Se siente frustrada y traicionada por unos jefes que no han cumplido las promesas que le hicieron. “Una de las razones por las que me sentí realmente atraída por esta película es por lo potente que me pareció el guion”, comenta la ganadora del Óscar por Monster’s Ball. “Habla sobre cómo nos sentimos las mujeres hoy en día, las mujeres ya maduras, y de cómo a menudo se nos ignora y devalúa. Llevo tiempo empeñada en hablar sobre nuestras segundas oportunidades, ya que muchas de nosotras hemos tenido que sufrir mucho en el ámbito laboral”.

Sharon no solo tiene que lidiar con promesas vacías constantes, también ha soportado desprecios y malos tratos. A medida que esas expectativas se han ido desvaneciendo, cosas que antes estaba dispuesta a pasar por alto en aras de un objetivo mayor, ahora la irritan. “Es una mujer que ha trabajado durísimo y que se ha ganado su lugar en lo más alto, pero aun así ha sido marginada”, explica Berry. “Ha quedado claro que nunca va a obtener el puesto que le corresponde dentro de la empresa. Esperaban que se apartara discretamente mientras la gente más joven asumía su trabajo. Pensé: no solo es un personaje que quiero interpretar, sino algo que quiero decirle al mundo. Quiero poner de relieve esa injusticia y darle vida. Que Bart me permitiera hacer eso ha sido algo realmente importante para mí”.

Aunque también se siente tentada por toda esa riqueza que ha pasado la vida protegiendo. Presenciar un comportamiento tan vulgar de personas con tanto dinero ha hecho que su brújula moral empiece a tambalearse. Es un mundo que ella protege, pero en el que no encaja. “Está constantemente rodeada de millonarios, pero tiene muy claro las diferencias entre su vida y la de ellos”, explica Berry. “Eso lo tiene clarísimo”.

Berry también ha querido mostrar que Sharon es un personaje inteligente y con habilidades. Tiene un valor enorme, pero otros se han beneficiado de su talento. En cierto modo, le han robado, no solo en términos económicos, sino en años y esfuerzo. “Quería humanizarla, mostrar que todo el mundo tiene un límite con las decisiones que toma”, dice Berry. “Sin desvelar nada, a veces te ves obligada a tomar decisiones que normalmente no tomarías. Es ahí cuando personas que en principio son buenas pueden acabar haciendo cosas malas. Te preguntas: ¿cómo he terminado en el otro lado del espectro? Creo que esto deja claro cómo puede suceder, cómo te pueden empujar hasta ese punto”.

Aunque puede que Sharon todavía no haya tomado esa decisión, algo que hace que aumente la tensión a lo largo de RUTA DE ESCAPE. “El recorrido del personaje muestra todas las máscaras que podemos llevar”, dice Layton.

Layton y Berry se han esforzado por crear un personaje encantador, una Sharon que se despierta para maquillarse mientras la persona que le devuelve la mirada en el espejo es una mujer cansada del mundo. “Me parecía interesante conocer a esta mujer, tan bella y glamurosa, pero antes de la transformación. Ver su versión cruda y real hasta convertirse en una persona que está lista para salir al mundo”, explica. “Halle se ha metido de lleno en el proceso. Sharon se da cuenta de que les está siguiendo el juego y no le están dando aquello que le prometieron”.


Un detective demasiado honesto
Aunque el personaje de Berry tiene la opción de vengarse de su empresa ayudando a Davis, también siente un profundo sentido de la justicia y de lo que considera correcto. Eso se refleja en su relación con el detective Lou Lubesnik, interpretado por Mark Ruffalo, cuatro veces nominado al Óscar. Lubesnik es el detective encargado de atrapar al ladrón en serie que actúa a lo largo y ancho de la autopista 101. El detective no piensa quién merece qué y únicamente sigue lo que dicta la ley. Su código es sencillo y casi bíblico: no robarás. También se comporta con honor con Sharon, colaborando con ella para intentar recuperar los bienes robados que tanto han perjudicado a su empresa, o al menos para detener a quien los ha sustraído.

“Es una de las mejores experiencias de rodaje que he tenido en mi vida, y eso es mucho decir cuando llevas 30 años haciendo esto”, dice Berry. “Pero entre Chris, Bart y Mark, nunca me había sentido tan cuidada, tan respetada, tan escuchada y tan respaldada”. Sus escenas con Ruffalo refuerzan el lado más íntegro de su personaje, recordándole que no todo el mundo es tan despiadado o falso como algunos de los ricos benefactores con los que tiene que tratar. “Siempre he sido muy fan de Mark y ha sido muy divertido poder explorar los distintos niveles de su relación”, comenta. La generosidad con la que han trabajado juntos se refleja en sus interpretaciones. “Esta no es nuestra historia, pero ha sido bonito intentar encontrar la manera de que lo que ocurría detrás de las cámaras se reflejase dentro de la historia de ficción”.

Ruffalo dota al detective Lubesnik de un idealismo firme y bienintencionado. Cree en su trabajo como agente de la ley, no toma atajos ni permite que su compromiso con la verdad se vea comprometido, además de ser escrupulosamente honesto. “Me entusiasmó mucho el proyecto cuando me llegó”, dice Ruffalo. “Mis conversaciones con Bart fueron estupendas. Hubo mucho intercambio de ideas sobre el personaje y sobre cómo subrayar esos temas morales para que el suspense funcionara mejor”.

Al igual que sus compañeros de reparto, Ruffalo se sintió atraído por el tono clásico de RUTA DE ESCAPE, incluso cuando la película se aleja del género de robos con sus propios giros y revelaciones. “Es un magnífico ejemplo de cine de género con un enfrentamiento directo del gato y el ratón, de policías y ladrones”, dice Ruffalo. “Aunque también tiene un trasfondo social mucho más profundo e interesante. ¿Qué es realmente la justicia? ¿La burocracia o el espíritu de hacer lo correcto?”

Sin embargo, los compañeros de Lubesnik del cuerpo de Policía no lo ven todo tan claro como él. “Ahí es donde surge el conflicto para el personaje: él quiere seguir hasta el final con el caso, mientras que el cuerpo, presionado por cumplir cuotas y otros objetivos, prefiere una solución distinta, más fácil y menos compleja. Esa tensión los enfrenta a lo largo de toda la película”.

Aunque intenta atrapar al misterioso bandido de la autopista 101, el detective también respeta a regañadientes su forma de actuar, especialmente por su empeño en no herir ni matar a nadie. “Admira su meticulosa y pulcra metodología, lo extremadamente bien pensado que está todo, el hecho de que no deje rastro. Tiene un modo de operar, pero es difícil de identificar”, dice Ruffalo.

La historia entre Ruffalo y Hemsworth, tanto dentro como fuera de la pantalla, se ha convertido en una parte esencial de la relación entre sus personajes en RUTA DE ESCAPE.

Hemsworth señala que los personajes que ambos interpretan también tienen cosas en común.

“Vemos a Lubesnik como alguien a quien nunca se le ha reconocido del todo su valía ni se le ha tomado tan en serio como se merece”, dice Hemsworth. “Hay en él una ligera tendencia al autosabotaje y se encuentra en un punto de la vida en el que se pregunta si no hay nada más, si su camino ya se ha agotado o si todavía queda algo más por descubrir”.

Al igual que el Davis, el detective Lubesnik parece estar al borde de una crisis. “Eso sucede a menudo cuando se llega a un punto de inflexión, ya sea por agotamiento, por una depresión profunda o por una tragedia”, añade Hemsworth. “Entonces la vida empieza a abrirse de nuevo: hay una destrucción de los esquemas anteriores y después una reconstrucción. En ese sentido, la película muestra un auténtico renacimiento del personaje. Lo que Ruffalo consigue de manera brillante es comenzar en un lugar concreto y transformarse de forma radical a lo largo de la película”.

“Lou” es un desastre. Su coche está destartalado, al igual que su vida familiar. Tiene problemas en el trabajo y se siente estancado. Atrapar al ladrón de la 101 podría cambiar las cosas para él, pero también podría ser lo que acabe precipitando su caída. Al igual que Davis y Sharon, por el camino empieza a descubrir quién es realmente.

“Hablé con Mark sobre cómo el personaje tenía que parecer muy dejado al principio e ir cambiando a lo largo de la película, recuperar algo que obviamente había perdido en algún punto del camino, que es su autoestima”, dice Layton.


Un reparto de sospechosos poco habituales
Los destinos de los tres personajes centrales están entrelazados, pero su destino incluye también a un grupo más amplio de personas que o dependen o intentan aprovecharse de ellos. RUTA DE ESCAPE cuenta con un reparto impresionante reunido por la directora de casting Avy Kaufman (El Sexto Sentido, Brokeback Mountain, La Vida de Pi). “Es un reparto verdaderamente increíble”, dice el productor Eric Fellner. “Cada vez que alguien me pregunta: ‘¿Quién sale en esa película?’, me paro a pensar y me quedo alucinado. Todo empezó con el trío de Chris, Mark y Halle. Una vez les aseguramos a ellos, el proyecto se convirtió en algo muy atractivo para el equipo creativo y para el resto de actores porque sabían que la película sería algo especial”.

Entre las pocas personas en las que Davis, el personaje de Hemsworth, cree poder confiar está un intermediario del mundo criminal y en cierto modo figura paternal, conocido como Money. Interpretado por Nick Nolte, este hombre ha dirigido una red de jóvenes ladrones durante muchos años. Davis se convirtió en un criminal bajo la tutela de Money. Davis le debe mucho y Money no está dispuesto a ver cómo uno de sus chicos más prometedores abandona esa vida. “El personaje de Chris asume todo el riesgo al hacer esos trabajos, así que Money lo está usando un poco”, dice Nolte. “Definitivamente está resentido cuando Davis decide que su relación termine. No esperaba que se le escapara así. Creo que eso pone a Money en una posición difícil”.

El veterano actor aporta su característica potencia al personaje de Money. Ha interpretado a varios forajidos a lo largo de su carrera. “Nick es alguien que aparecía en esas películas clásicas que mencioné como inspiración”, dice Layton. “No queríamos a alguien que fuera el estereotipo de un mafioso, sino a alguien con fuerza y aplomo. Nick puede tener la energía de abuelo amable o tío cariñoso, pero también puede ser muy peligroso. Puede ser muy cálido, pero a la vez realmente amenazante. Tuvimos la suerte de que le encantara el guion y le gustara la ambición de la película lo suficiente como para querer participar”.

Barry Keoghan, que protagonizó la película de Layton de 2019 American Animals, interpreta a Ormon, otro ladrón de la red delictiva de Money que va en moto de cross y tiene el pelo rubio platino. Se da a entender que Ormon conoce a Money porque su propio padre trabajó alguna vez para él. “El papel surgió de la investigación que hicimos sobre los ladrones y los portadores de mercancías”, dice Layton. “Muy a menudo las personas que hacen ese tipo de trabajo no tienen padre o está ausente”. Esto crea un vacío que un depredador como Money puede aprovechar, ofreciéndole a un joven influenciable como Davis o Ormon la oportunidad de enriquecerse rápidamente.

“Ormon es un chico atrapado en la obligación de mantener el nombre de su familia”, dice Keoghan. “Es solo un chico de la calle, pero su padre tenía cierta reputación. No tiene nada que perder y siempre ha estado haciendo trabajos aquí y allá por dinero. Es bastante hábil con las motos. ¡Así que se dedica a robar y largarse!” A Ormon le gustaría dar golpes igual de grandes que los de Davis. Dado que entre ladrones no hay honor, decide que tal vez sería más fácil robarle a Davis que llevar a cabo él mismo esos atracos tan elaborados.

“Bart insistió en que interpretara a Ormon basado en las historias que nos hemos ido contado entre nosotros”, dice el actor. “Es un personaje muy similar a personas que he conocido en la vida. He visto a ese tipo de personaje. Se ve mucho en los lugares donde crecí”.

Money solía organizar atracos junto al padre de Ormon, así que él solo está continuando con el negocio familiar. O al menos, eso es lo que él cree. “Money es esencialmente un depredador, pero él se presenta de la manera más inocente posible”, dice Nolte. “Sin duda espera que los chicos prosperen junto a él, pero al final del día no se va a sacrificar por ellos”.

La posibilidad de ser acosado por un rival como Ormon es precisamente la razón por la que Davis ha mantenido sus vínculos personales al mínimo. “Vamos más allá de los clichés de una película de atracos”, dice Keoghan. “Creo que mostramos a personas con problemas: problemas laborales, problemas de pareja y problemas con las figuras paternas”.

Además de ser perseguido por la Policía, Davis es consciente de que su trabajo podría traer muchos problemas a cualquiera que esté cerca de él. Pasa la vida anhelando conexión, pero al mismo tiempo evitándola. Hasta que un día, la persona menos esperada se cruza en su camino. Literalmente.

Monica Barbaro interpreta a Maya, una joven que choca accidentalmente en coche con él cuando no está trabajando. Davis quiere zanjar el incidente cuanto antes, pero ella está decidida a hacer las cosas como es debido, a través del seguro, lo que le complica a él bastante la situación.

Aun así, él se queda inesperadamente cautivado. “Creo que tanto Maya como Davis se sienten atraídos inicialmente. Sienten mucha intriga por pertenecer a mundos tan distintos”, dice Barbaro. “Davis no deja entrar a mucha gente en su vida y rara vez se encuentra con alguien que atraviese sus defensas. Ella no le permite eso desde el primer momento. Maya no intenta resultar fascinante; simplemente es una mujer que muestra un interés genuino por un hombre muy reservado”.

Contra todo pronóstico, Davis acepta intercambiar datos de contacto y más tarde la invita a salir. De pronto ella forma parte de su mundo, lo que significa que también está en peligro. “Él lleva mucho tiempo atrapado en su propia torre de marfil”, dice Layton. “Cuando buscas conseguir todo ese dinero, acabas no pudiendo tener una relación significativa. No eres una persona que exista en el mundo real”.

Maya, sin embargo, es todo lo contrario: una mujer cívica que no tiene ni idea de a qué se dedica él, aunque en el fondo sí tiene cierta intuición sobre cómo es. “Maya es una mujer que ha abrazado su realidad emocional, sus sentimientos y su forma de expresarse de una manera muy sana”, dice Barbaro. “También tiene muy claros sus límites. Sabe quién es, sabe hasta dónde quiere llegar y no va a perder el tiempo. Ese equilibrio le da una especie de poder silencioso”.

Justo cuando esta posible nueva relación empieza a tomar forma, Lubesnik parece estar rompiendo su matrimonio. Tras años de estancamiento en el trabajo y de dejar que su vida personal se desmorone, se enfrenta al divorcio de Angie (papel interpretado por Jennifer Jason Leigh) y deja en evidencia su vacío vital.

Lubesnik sí tiene una relación que parece funcionar en su vida: la que mantiene desde hace años con su compañero, el detective Tillman, al que interpreta Corey Hawkins. “Lou lleva tiempo en el oficio y Tillman es un detective más joven, con estilo y que intenta estar al día con todo”, dice Hawkins.

El agente le tiene gran aprecio a su veterano colega. En su momento aprendió mucho de él, pero ya ha superado esa etapa. Ahora le duele ver a su mentor en un estado tan precario y lo anima a colaborar más con sus superiores en comisaría para que ambos puedan progresar en sus carreras.

“Tillman respeta el ímpetu de Lou y su manera de pensar como policía, pero para él lo importante es ascender, así que también es clave sumar victorias cuando se puede”, dice Hawkins. “Le resulta duro ver cómo la vida de su compañero se desmorona a medida que se obsesiona cada vez más con ese criminal al que lleva tanto tiempo persiguiendo. Ha sido interesante explorar la relación entre ellos porque creo que ambos se necesitan y se retroalimentan. Pero al final todo llega a un punto crítico. Tillman tiene una familia que mantener y tiene que velar por sí mismo”.

“Corey es, una vez más, un ejemplo perfecto de la primera persona en la que piensas para un papel, alguien a quien llamas primero”, dice Layton. “Hemos tenido muchísima suerte en todos estos casos, porque prácticamente todas esas primeras opciones salieron adelante”.

Al final el nexo común que une a todos los personajes de RUTA DE ESCAPE es la necesidad de ser fieles a sí mismos mientras intentan jugar según las reglas, al menos las suyas propias, en un mundo donde otros doblan o rompen las normas que rige la sociedad.

“Espero que la gente salga con preguntas y curiosidad sobre la complejidad del ser humano”, dice Hemsworth.

“Nada es blanco o negro, y todos tenemos historias únicas, así que espero que la película incite a no hacer suposiciones ni juicios rápidos sobre los demás. Ha sido muy estimulante formar parte de una película llena de personajes tan memorables. Creo que el público conectará realmente con ellos. Mis respetos para Bart Layton por escribir, dirigir y dar forma a toda esta experiencia tan singular, porque ha sido divertidísimo. He disfrutado cada segundo”.