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El día de la revelación cartel reducidoEl día de la revelación(Disclosure day)
Dirigida por Steven Spielberg
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Evento cinematográfico creado y dirigido por Steven Spielberg. La película está protagonizada por la ganadora de dos Premios del Sindicato de Actores y nominada al Oscar® EMILY BLUNT (Oppenheimer, Un lugar tranquilo), el ganador de un Emmy y un Globo de Oro JOSH O’CONNOR (Rivales, The Crown), el oscarizado COLIN FIRTH (El discurso del rey, la saga Kingsman), EVE HEWSON (Hermanas hasta la muerte, La pareja perfecta) y COLMAN DOMINGO (Las vidas de Sing Sing, Rustin), nominado en dos ocasiones al Oscar®.

Completan el reparto WYATT RUSSELL (Falcon y el Soldado de Invierno), HENRY LLOYD-HUGHES (Fuimos los afortunados), ELIZABETH MARVEL (Lincoln), HETTIENNE PARK (La bestia en mí), TOMMY MARTINEZ (Good Trouble), GABBY BEANS (Presunto inocente), JEREMY SHAMOS (La edad dorada), BRANDON WILSON (Los chicos de la Nickel), PRIYANKA KEDIA (Everything to Me) y LORA LEE GAYER (House of Cards).

EL DÍA DE LA REVELACIÓN, basada en una historia de STEVEN SPIELBERG, cuenta con un guion de DAVID KOEPP, cuyo trabajo previo con el legendario director incluye los guiones de Parque Jurásico, El mundo perdido: Jurassic Park, La guerra de los mundos e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. En conjunto, estos títulos han recaudado más de 3.000 millones de dólares en todo el mundo. Koepp también es responsable del guion de Jurassic World: El renacer, estrenada en 2025.

La película está producida por KRISTIE MACOSKO KRIEGER (Los Fabelman, West Side Story), nominada en cinco ocasiones al Oscar®, y por el propio STEVEN SPIELBERG para Amblin Entertainment. Los productores ejecutivos son el ganador de un Oscar® ADAM SOMNER y CHRIS BRIGHAM.

La fotografía corre a cargo de JANUSZ KAMINSKI (La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan), ganador de dos Oscar®; el diseño de producción es del oscarizado ADAM STOCKHAUSEN (El Gran Hotel Budapest, El puente de los espías) y el diseño de vestuario es del ganador de un Oscar® PAUL TAZEWELL (la saga Wicked, West Side Story).
El montaje lo firma SARAH BROSHAR (Los Fabelman, West Side Story) y la música es del ganador de cinco Oscar® JOHN WILLIAMS, cuyas cinco décadas de colaboración con Spielberg incluyen las bandas sonoras de Tiburón, E.T. el extraterrestre, Encuentros en la tercera fase, En busca del arca perdida, La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan, Lincoln y Los Fabelman. El supervisor de efectos visuales es MATTHEW BUTLER (Ready Player One, Transformers: El lado oscuro de la luna), nominado en dos ocasiones a los Oscar®, y el casting es de CINDY TOLAN (Los Fabelman, West Side Story).

Steven Spielberg, presidente de Amblin Entertainment, es uno de los cineastas más exitosos e influyentes de la industria cinematográfica. Lleva dirigiendo verdaderos fenómenos cinematográficos desde mediados de los 70, cuando Tiburón se convirtió en la primera película en recaudar 100 millones de dólares, transformando para siempre la industria cinematográfica y cimentando su trayectoria para acabar encumbrado como padre del blockbuster moderno.
Spielberg es una de las pocas personalidades que puede presumir de haberse alzado con el Oscar®, el Emmy®, el Grammy® y el Tony® en el ámbito del cine, la televisión, la música y el teatro. Ha ganado el Premio Kennedy Center Honors y el Premio Irving G. Thalberg de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. En 2015, el presidente Barack Obama le otorgó la más alta condecoración civil, la Medalla Presidencial de la Libertad, y, en 2024, el presidente Joe Biden le impuso la prestigiosa Medalla Nacional de las Artes.

Spielberg ha recibido nominaciones al Oscar® a la Mejor Dirección por Los Fabelman, West Side Story, Lincoln, Múnich, E.T. el extraterrestre, En busca del arca perdida y Encuentros en la tercera fase, y del Sindicato de Directores de EE. UU. también por esos títulos, además de por Amistad, El imperio del sol, El color púrpura y Tiburón. Ostenta el récord de ser el director con mayor número de nominaciones del Sindicato de Directores de EE. UU. y recibió el Premio de Honor de esta institución en el año 2000 en reconocimiento a toda su carrera.


La historia
En 1977, Steven Spielberg capturó la imaginación del público con Encuentros en la tercera fase, haciendo sentir a los espectadores una mezcla de asombro, sorpresa y esperanza por lo que podría suceder ante un contacto con un tipo de vida extraterrestre. Ahora, cierra el círculo temático de su trascendental obra maestra de ciencia ficción presentándonos este thriller. «Durante Encuentros en la tercera fase no hacía más que repetirme que sería maravilloso que todo aquello acabara siendo realidad», asegura Spielberg. «Casi 50 años después, lo que pienso es que lo realmente maravilloso sería saber si todo eso es cierto».

Con una historia creada por el propio Spielberg y un guion escrito por David Koepp, EL DÍA DE LA REVELACIÓN plantea preguntas muy provocadoras sobre los misterios de la existencia humana y el coste para la humanidad que tiene que las respuestas a esos misterios se mantengan en secreto, todo ello materializado en forma de una trepidante película de acción desbordante de imaginación. La película representa la expresión última de la fascinación de Spielberg por lo que él llama «los grandes desconocidos del cosmos», una fijación que data de su infancia y de la época en la que su padre le introdujo en el mundo de la ciencia ficción y de la rigurosa ciencia de la astronomía. «Recuerdo que, un verano, mi padre me llevó a ver las Perseidas, esa lluvia de meteoritos anual, cuando vivíamos en Nueva Jersey», explica Spielberg. «De la noche a la mañana, desarrollé una inmensa curiosidad por todo lo que pasa en las estrellas, en esos planetas que orbitan en cualquiera de los innumerables sistemas solares, y me preguntaba si en alguno de ellos habría una civilización suficientemente avanzada como para cruzar el universo».

Esa inmensa curiosidad sobre las posibilidades de otros mundos propulsó la carrera cinematográfica de Spielberg. En 1964, con 17 años y la ayuda de su familia, amigos y compañeros de clase, grabó una película de dos horas y veinte minutos usando cámaras Super 8 mm y que tituló Firelight; trataba de un grupo de científicos que investigaba objetos voladores no identificados. «Fue mi primera película sobre OVNIS», asegura Spielberg. Sería la primera de varias, producidas con cámaras mucho más sofisticadas: Encuentros en la tercera fase, que le valió sus nueve primeras candidaturas al Oscar®; E.T. el extraterrestre (1982), todo un fenómeno mundial que convirtió a su inolvidable protagonista en un imperecedero icono pop; y La guerra de los mundos (2005), una adaptación del clásico de H.G. Wells y la más oscura de entre las películas de ciencia ficción espacial del cineasta.

Aunque no sea una secuela de Encuentros en la tercera fase (por mucho que digan algunos por Internet), EL DÍA DE LA REVELACIÓN nos hace rememorarla presentándonos una historia que lidia con un tema recurrente en el ámbito de los «fenómenos anómalos no identificados»: las maniobras del gobierno por ocultarnos la verdad o desincentivar cualquier tipo de interés al respecto. Spielberg puede dar fe de esas maquinaciones. Cuando estaba preparando Encuentros en la tercera fase, recibió una carta de la NASA en la que le negaban cualquier tipo de asistencia técnica, además de pedirle directamente que cancelase el proyecto. «Creí en ello más que nunca cuando comprobé que el gobierno se oponía a la película», dijo Spielberg en una entrevista en 1978. «Si la NASA se tomó la molestia de escribirme una carta de 20 páginas, es que algo tenía que estar pasando».

Spielberg ya había dramatizado los peligros y el precio de ocultar la verdad con su drama de 2017 nominado al Oscar® Los archivos del Pentágono, que narraba las dificultades de unos periodistas a principios de los años setenta para publicar los «papeles del Pentágono», un informe ocultado sobre la Guerra de Vietnam llevado a cabo por el Departamento de Estado que concluía que era imposible que Estados Unidos lograra sus objetivos en la región. La decisión de Spielberg de revisitar este asunto, en este caso en el ámbito del conocimiento militar de fenómenos anómalos no identificados, se inspiró en un destacado artículo de The New York Times publicado en diciembre de 2017 y titulado Glowing Auras and ‘Black Money:’ The Pentagon’s Mysterious U.F.O. Program (Auras luminosas y “dinero negro”: el misterioso programa sobre OVNIs del Pentágono). El informe desvelaba que el Departamento de Defensa había estado financiando un programa de inteligencia militar secreto para investigar este tipo de fenómenos e incluía un vídeo grabado por cazas de encuentros cercanos concretos con aeronaves inexplicables. Este explosivo artículo acababa citando al antiguo director del programa afirmando que dichas pruebas «no es algo que ningún gobierno o institución deba clasificar para mantenerlo en secreto de cara a la gente».

«Ese artículo reactivó de nuevo mi interés en todo el asunto de los fenómenos anómalos no identificados y de los OVNIs», explica Spielberg. «Y no fui el único al que le pasó. Cuando la historia vio la luz, captó la atención de mucha gente que nunca había creído en los OVNIs anteriormente, y de muchísimos de nosotros que siempre habíamos pensado que pasaba mucho más de lo que nos han contado. Creo que las preguntas de la gente sobre lo que está pasando —en el cielo, en nuestro mundo, en la propia realidad— han alcanzado un punto crítico de total fascinación. ¿Estamos solos o no? Y, si el gobierno lo sabe, ¿por qué no nos lo ha contado? Eso es lo que me hizo preguntarme si tal vez era el momento de crear otra historia en mi canon de relatos de extraterrestres, que siempre han formado parte de mi carrera».

Spielberg tenía otras historias que contar antes, en concreto Ready Player One (2018), West Side Story (2021) y Los Fabelman (2022), esta última nominada a dos Oscar® en las categorías de Mejor Película y Mejor Dirección. En julio de 2023, cuando empezaba a plantearse cuál sería su siguiente proyecto, el Congreso de los Estados Unidos le ayudó a decidirse cuando un comité de supervisión interno comenzó a celebrar una serie de audiencias de alto perfil sobre fenómenos anómalos no identificados bajo el nombre de «Fenómenos anómalos no identificados: implicaciones para la seguridad nacional, la seguridad pública y la transparencia gubernamental».

Inspirado, Spielberg comenzó a escribir una historia en la aplicación de notas de su teléfono. «Comencé por el final», asegura Spielberg. «Lo curioso es que me pasó lo mismo con Encuentros en la tercera fase: empecé por la última escena y luego fui hacia atrás pensando cómo podía acabar todo de aquel modo, con personajes que pudieran hacernos vivir una historia con la que sentirnos identificados y desentrañar todos los misterios hasta llegar a aquel acto de comunión». Mientras iba escribiendo la historia que acabaría titulándose EL DÍA DE LA REVELACIÓN, Spielberg compartía actualizaciones con sus socios clave, incluida su socia productora de toda la vida, Kristie Macosko Krieger. «Todos los días me llegaba algo de su aplicación de notas», nos cuenta Macosko Krieger. «Cada vez era un poquito más largo, cada día un poco más, desvelándome fragmentos a diario. Al final, estábamos en plan: “¿Esto qué es? Qué va a pasar ahora?». Al cabo de dos o tres meses, teníamos en proyecto un nuevo thriller escrito por Steven Spielberg que ocupaba unas 52 páginas en una aplicación de notas del iPhone».

Cuando Spielberg acabó el primer borrador, compartió la historia con Koepp. «Me pareció extraordinaria», confiesa Koepp que, en ese momento, estaba totalmente inmerso en escribir el guion de Jurassic World: El renacer para la productora de Spielberg, Amblin Entertainment. «Steven sabía exactamente lo que quería decir. Tenía muchísimos detalles específicos y montones de grandes ideas. La mayor parte de los personajes y la trama ya estaban ahí y el último acto era perfecto. Le di un par de indicaciones y le animé a escribirlo él mismo, pero Steven quería contar con un colaborador. Y, como no podía sacármelo de la cabeza, cuando me preguntó si quería participar y escribir el guion, le dije que me ocuparía de ello cuando acabase con El renacer».

Una de las cosas que más le atrajo a Koepp sobre el proyecto de Spielberg fue que quería presentar todas sus estimulantes ideas en forma de un thriller conspiratorio ambientado en los setenta. «Es uno de mis géneros favoritos», dice Koepp, citando el clásico de 1975 de Sydney Pollack Los tres días del cóndor, protagonizado por Robert Redford y Faye Dunaway, como piedra angular de su imaginario particular. «Hay películas muy intensas que, en esencia, tratan de la verdad. Hay un personaje que quiere contar la verdad y existen varios intereses aliados que quieren básicamente impedir que eso ocurra. Aquí, la verdad que se busca dilucidar es si los alienígenas nos han visitado o no. Se trata de un tema que Steven ya ha explorado en otras películas, claro, pero todas son radicalmente diferentes en cuanto a estilo y tono. De un modo similar, aunque esta película mantiene una cierta conversación con sus otros títulos, se trata de un enfoque totalmente nuevo para él. Creo que le hará plantearse al público cuánto de lo que se cuenta es ciencia ficción o podría ser ciencia, sin más. Desde mi perspectiva de guionista, yo calificaría esta película como un thriller de ciencia ficción».

Para convertir el proyecto de Spielberg en un guion, Koepp comenzó por dar cuerpo a los dos personajes protagonistas: Margaret Fairchild (Emily Blunt), una presentadora que se ocupa del parte meteorológico en una cadena de televisión local de Kansas City, y el Dr. Daniel Kellner (Josh O’Connor), un experto en ciberseguridad que trabaja para WARDEX, una turbia agencia dentro del entramado industrial militar que guarda pruebas sobre visitas alienígenas que se remontan al caso Roswell de 1947. (El nombre de WARDEX significa “Waived Reporting, Development and Extraction”, o dispensa de informes, desarrollo y extracción. «Dispensa de informes» es un término que se aplica a agentes o grupos afiliados al gobierno que no están obligados a enviar datos, documentos ni ningún tipo de informe para rendir cuentas a agencias reguladoras. Koepp descubrió el término investigando las transcripciones de las sesiones del Congreso sobre fenómenos anómalos no identificados).

Tanto Margaret como Daniel comparten una conexión especial con la historia secreta que WARDEX custodia, pero sus recuerdos sobre la misma son imprecisos y no son capaces de comprender lo poco que recuerdan. Para descifrar su críptico pasado y poder actuar en consecuencia, deberán confiar en la ayuda de aliados muy peculiares, cada cual con sus propios intereses, mientras tratan de huir de poderosas fuerzas decididas a detenerlos por todos los medios necesarios.

«Steven insistió mucho en que nuestros héroes y todos los personajes fueran lo más ricos y complejos posible», asegura Koepp. «Siempre estaba preguntando: “¿Quiénes son estas personas? Vamos a averiguar los detalles y a implementar retazos de conductas que puedan expresar sus particularidades como personajes, que no sean meros arquetipos funcionales”. Margaret y Daniel son, hasta cierto punto, héroes especiales “elegidos”, pero Steven insistía mucho en que el espectador debía poner conectar con ellos en todo momento y que no podían dejar de ser interesantes. Los personajes que tienen secretos son divertidos de escribir y divertidos para el público. Te mantienen en vilo, porque tratas de averiguar constantemente lo que ocultan. Y es aún mejor cuando un personaje es un misterio para sí mismo, porque eso le plantea un problema fascinante. Hay gente que tiene las respuestas que buscan Margaret y Daniel. Pero antes, deben decidir si realmente desean conocer esas respuestas, porque siempre es muy arriesgado desvelar verdades ocultas sobre ti mismo. Total, que la historia cuenta con capas de misterio y drama personal, y eso es algo que me encanta, como guionista y como espectador».

Koepp también fue muy cuidadoso con los personajes secundarios más importantes: Noah Scanlon (Colin Firth), el déspota líder de WARDEX, que cree que la información que protege su agencia haría que se tambaleara la civilización humana si se hiciera pública; Hugo Wakefield (Colman Domingo), en su día un auténtico convencido de la labor de WARDEX, y ahora reconvertido en un enigmático aliado de Daniel y Margaret; y Jane Blankenship (Eve Hewson), exmonja y compañera de Daniel, cuya perspectiva religiosa da idea de lo que el día de la revelación podría significar para el mundo. «Fue muy interesante el proceso de escribir y reescribir centrándonos cada vez solo en uno de los protagonistas», dice Koepp. «Había un borrador de Daniel, un borrador de Margaret, un borrador de Jane, un borrador de Hugo, un borrador de Scanlon... Hicimos una pasada de guion por cada uno de los personajes para pensar toda la historia desde su perspectiva. Los personajes cobraron vida en ese proceso».

Los elementos científicos de EL DÍA DE LA REVELACIÓN están inspirados en ideas del mundo real sobre fenómenos anómalos no identificados y programas gubernamentales relacionados con estas ciencias inexplicables: el caso Roswell, los círculos de las cosechas, los recuerdos recobrados de encuentros alienígenas, investigaciones de la CIA sobre avistamientos remotos (visiones psíquicas), experimentos militares con tecnología alienígena recuperada y mucho más. «La película se sirve de lo que la gente sabe porque la idea es que el poder ha estado encubriéndolo todo y tratando de convencer a la gente de que lo que ha ido oyendo a lo largo de los años no es verdad», dice Koepp. «Por eso, era importante para Steven que no nos desviáramos mucho de las historias que nos han contado. Dicho lo cual, también queríamos aportar un toque de imaginación, así que implementamos montones de ideas originales derivadas de tropos establecidos».

Tal vez la invención más significativa fue la que inspiró muchas de las escenas más imaginativas de EL DÍA DE LA REVELACIÓN: un dispositivo superavanzado tecnológicamente capaz de producir diferentes efectos en función del usuario, pero que nadie entiende realmente. En manos de Scanlon, el llamado «dispositivo» es un arma de control mental, lo que da origen a momentos tan surrealistas como aterradores de auténtica guerra psíquica. En manos de Margaret, es una forma de autodefensa y un portal para explorar su pasado. «Si te sumerges de lleno en todas las leyendas existentes sobre OVNIs, te encontrarás muchas especulaciones sobre que varios avances tecnológicos que hemos realizado como civilización deben su existencia a elementos rescatados de naves de origen desconocido manipulados posteriormente por humanos. Es pura especulación, por supuesto, pero es una idea que siempre me ha interesado», dice Spielberg. «Se me ocurrió algo que pensé que serviría para contar la historia y enriquecer los temas de la trama: un aparato tecnológico que WARDEX nunca hubiera sido capaz de analizar. Desde luego no es una varita mágica ni un arma, aunque Scanlon la use como tal. Fue creada con otros muchos fines mejores».

EL DÍA DE LA REVELACIÓN guarda un cuidadoso equilibrio entre escenas en set extremadamente conceptuales y otras más ancladas en la realidad, pero igualmente fascinantes. Además de tomar como modelo los thrillers conspiratorios de los setenta, la película se convierte a ratos en la clásica carrera contrarreloj con intensas persecuciones en coche y escenas de acción. «Me pareció que, sin lugar a duda, había que acoplar un par de motores potentes a la historia para embarcar a los espectadores en un viaje que los dejara sin aliento», explica Spielberg. «Quería que se respirase ese espíritu desde primer plano hasta el acto final de 20 minutos, que la película nos transportase a una epifanía compartida sobre lo que le está ocurriendo al mundo, lo que nos han estado ocultando y lo que ahora sabemos».

Entre las escenas de acción de intrincada preparación hay una grabada en set que incluye una colisión ferroviaria. Se trata de una escena que los aficionados de Spielberg verán como una especie de momento de cierre de círculo para el director, dado que, para sus primeros experimentos grabando cuando era crío (tal y como dramatizó en la semiautográfica Los Fabelman), representaba choques con trenes de juguete y los grababa con una cámara Super 8. Tal y como Spielberg nos cuenta, la escena del tren de EL DÍA DE LA REVELACIÓN supone hacer realidad una idea que llevaba queriendo hacer desde El diablo sobre ruedas, su primera película de estudio, producida por Universal como proyecto televisivo en Estados Unidos y estrenada en cines en otros países. «La versión para televisión duraba 74 minutos, pero, para cumplir los requisitos necesarios para su estreno internacional como película, debía alcanzar los 90 minutos, así que Universal me dio permiso para rodar 16 minutos adicionales», dice Spielberg. «Se me ocurrieron cosas para varias escenas. Una de ellas era que un misterioso camión que sigue al personaje de Dennis Weaver se pone detrás de su coche y comienza a empujarlo hacia un tren de mercancías. En El diablo sobre ruedas, el tren pasa y Dennis Weaver no llega a recibir impacto alguno. En EL DÍA DE LA REVELACIÓN, sin embargo, he podido hacer lo que de verdad deseaba desde entonces».

Los temas y las ideas de EL DÍA DE LA REVELACIÓN nos hacen pensar de varias formas en acontecimientos actuales (la historia está ambientaba en una crisis geopolítica ficticia que corre el riesgo de convertirse en guerra mundial) y en debates de hoy en día sobre el secretismo y la transparencia, la conflictos ideológicos y la necesidad de abrir la mente para empatizar, sobre la religión y la ciencia, y el uso y abuso de la tecnología. Pero Koepp asegura que, a lo largo del proceso de escritura de dos años, la prioridad fue siempre crear personajes atractivos y una trama apasionante que permitiesen que la relevancia y el significado de la cinta emergiesen por sí mismos. «El objetivo de Steven en cualquier película es explorar la naturaleza humana, independientemente del género, el texto o el tema que se trate», dice Koepp. «Quiere saber si podemos descubrir algo real sobre esos personajes. Si podemos presentar personajes en pantalla con los que la gente se sienta identificada de algún modo y cómo podemos hacerlo de un modo cinematográfico. Lo principal nunca es hablar de los grandes temas, en realidad. Estamos intentando contar la mejor historia posible y presentar los personajes más creíbles que podamos. Y, si hacemos eso bien, los temas interesantes surgen. Pero ese carro no puede llegar sin caballos, la verdadera fuerza motriz».

Para Spielberg, los temas interesantes que fueron surgiendo transformaron una historia inspirada en encuentros reales con fenómenos anormales no identificados en una visión mucho más amplia que habla de necesidades urgentes y problemas propios del momento en el que vivimos. «EL DÍA DE LA REVELACIÓN es una película sobre la desinformación y el desafío de hallar la verdad en una cultura en la que la gente poderosa tiene herramientas para desdibujar las líneas de los hechos y la ficción, de lo que es real y lo que no, con el objetivo de proteger y fomentar sus propios intereses», dice Spielberg. «Es una película que también plantea interrogantes sobre lo que hacemos con una verdad que expande nuestra comprensión del universo de un modo que desafía las creencias que dan significado a nuestra vida, incluida la religión. Expediente X nos mostró que la verdad está ahí fuera, pero ¿qué ocurre cuando la averiguamos? ¿Somos capaces de aceptarla? ¿La rechazamos? ¿Nos unirá o nos dividirá más? En todo caso, creo que EL DÍA DE LA REVELACIÓN es, en último término, una historia sobre la empatía como recurso extraordinario, y cómo es un valor que debemos compartir con el mundo entero, no atesorarlo por propio interés o reservarlo para la gente más cercana a nosotros».


El diseño de producción y las localizaciones
El diseñador de producción de EL DÍA DE LA REVELACIÓN es Adam Stockhausen, que ya había colaborado con Steven Spielberg en El puente de los espías, Ready Player One y West Side Story.

Las localizaciones
· Aunque la película está ambientada en Missouri, Maryland, y en Virginia Occidental, EL DÍA DE LA REVELACIÓN se rodó en Nueva York y Nueva Jersey, además de en Steiner Studios, en Brooklyn.
· La escena de la cantera se rodó en Dibbles Quarry, una cantera abandonada de Elka Park, Nueva York, situada en Catskills Mountains. Esta ubicación histórica, de la que se extrajo en su día el basalto azul empleado para pavimentar las calles de Nueva York, ofrecía al equipo de producción el escarpado descenso de 90 grados necesario para la escena de acción del accidente de coche.
· La escena en la que el Dr. Daniel Kellner y Jane Blankenship intentan refugiarse en el antiguo convento de esta se rodó en Mendham, Nueva Jersey.
· El aeropuerto de Republic Airport de East Farmingdale, Nueva York, en la zona de Long Island, es el escenario del almacén que hace las veces de base de operaciones de Hugo Wakefield.
· Las escenas ambientadas en las salas de control de NBC News se rodaron en los estudios del edificio 30 Rockefeller Plaza, en Manhattan. La mayor parte de los intérpretes eran empleados reales de NBC News cumpliendo con su cometido habitual.

El refugio
· Para la escena en la que el Dr. Daniel Kellner y Jane Blankenship se esconden de los agentes de WARDEX en la zona rural de Virginia Occidental, el equipo de Stockhausen construyó una pequeña casa con porche alrededor en Morristown, Nueva Jersey, un proceso que se dilató durante un mes en pleno invierno.
· Como la escena acaba con un coche atravesando la casa, Stockhausen tuvo que diseñar una estructura preparada para ese tipo de efecto que pudiese resistir varias tomas a lo largo de cinco días de rodaje.

La escena del tren
· La escena central de acción de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, en la que el Daniel Kellner y Margaret Fairchild se ven atrapados en un coche y arrastrados a gran velocidad por un tren de mercancías, se rodó en una línea ferroviaria de corta extensión en Cape May, Nueva Jersey, además de en sets insonorizados de Steiner Studios.
· Se compró y modificó un furgón de mercancías de 15 metros de largo y 22 toneladas de peso a un museo ferroviario de Kentucky para la fase de grabación llevada a cabo en entorno insonorizado.

El plató de televisión de KCXE
· Según el productor ejecutivo Chris Brigham, al equipo de producción le costó mucho dar con una localización adecuada en la zona de Nueva York-Nueva Jersey-Connecticut que pudiera brindar todo lo necesario para el plató de televisión acristalado de Kansas City en el que ejerce de meteoróloga Margaret Fairchild. Se resignaron a grabar en Steiner Studios, pero Stockhausen quería aun así dar con una estructura existente que pudiera representar el exterior de la cadena. Junto a la jefa de localizaciones KATHERINE DELANEY (West Side Story, Los asesinos de la luna), dio finalmente con el campus del New Jersey Institute of Technology (NJIT) en Newark, Nueva Jersey.
· «Pero cuando Adam y Kat accedieron al edificio vieron que la planta baja contaba con una espacio común con paredes acristaladas», cuenta Brigham. «Adam se dio cuenta de que podían convertir aquel espacio en el plató de televisión». Explorando más a fondo, Stockhausen y Delaney constataron que en el terreno en torno al edificio había espacio para muchos coches, vehículos de emergencia y los extras que llegaran al estudio en un momento crucial de la historia. «Esa localización nos brindó un valiosísimo valor de producción y allí pudimos grabar todas las escenas de la KCXE», dice Brigham.

La directora artística DEBORAH WHEATLEY (West Side Story, El Pingüino) supervisó el trabajo de crear un estudio de televisión funcional en el NJIT con su sala de control, montones de monitores y los tipos de luces y teleprompters que se usan en los programas matinales locales. «El espacio del NJIT nos permitió crear un entorno totalmente inmersivo sin una división física entre el espacio tras las cámaras y lo que se ve en pantalla», explica Wheatley. «A petición de Steven, casi todos los elementos del set eran auténticos y funcionales. Las cámaras contaban con señal en vivo y los paneles de la sala de control funcionaban a la perfección. Incluso construimos y vestimos toda la zona posterior de los puestos de los presentadores para que se vieran en cámara. A Steven le encantaba, porque no había ni un rincón de aquel espacio que no formara parte del set. Así pudo rodar con total libertad. Utilizó cámaras dolly, grúas e incluso planos cenitales para mostrar todo el estudio».

Sede de WARDEX
· El set más ambicioso de EL DÍA DE LA REVELACIÓN (inmenso, superavanzado tecnológicamente, frío y austero, y con docenas y docenas de monitores) se construyó en Steiner Studios.
· Stockhausen se inspiró en diferentes estructuras del mundo real, en varias estéticas arquitectónicas y en estilos de diseño de interiores: en la antigua sede de AT&T de Nueva York, en el centro de control de misiones de la NASA, en imágenes de centros de mando militares o «salas de guerra», en terminales ferroviarias y hasta en el Brutalismo japonés. «Básicamente, observé todo tipo de lugares que cualquier gobierno o compañía hubiese construido para acomodar a un gran número de personas que necesitasen contar con un montón de información a través de pantallas», cuenta Stockhausen.
· El uso del cristal en el set voladizo multinivel y multiestancia acentuaba la estética tecnológica y brindaba la oportunidad de crear esas superficies reflectantes que tanto le gusta a Spielberg usar en sus rodajes. El cristal también tiene un significado subversivamente irónico en el contexto de WARDEX, dada su labor poco transparente proporcionando servicios clandestinos y guardando secretos.
· El set estaba iluminado por cientos de luces LED y lámparas incandescentes adicionales integradas en el techo que se ajustaban a lo que fuera necesitando el director de fotografía Janusz Kaminski. La iluminación adicional corrió a cargo de drones.
· Había más de 300 monitores en el set de la sede de WARDEX. El contenido y los gráficos que vemos en pantalla en las primeras escenas de la película fueron creados, en parte, por dos empresas especializadas en efectos visuales, FRAMESTORE y TERRITORY STUDIO, a lo largo de los cinco meses previos al comienzo del rodaje. Lo que se veía y reproducía lo controlaba en tiempo real un equipo a través de un panel de mando bajo la atenta mirada del supervisor de efectos visuales Matthew Butler para que todo se correspondiese con la acción que transcurría en el set, de modo que los actores pudieran interactuar con la información visual o responder a ella según fuera necesario.

El dispositivo
· No hay ningún elemento de atrezo de EL DÍA DE LA REVELACIÓN tan importante de diseñar como el misterioso dispositivo tecnológico que proporciona a los diferentes personajes la posibilidad de acceder a la mente de otra gente, desbloqueando recuerdos en su interior y produciendo otros efectos sobrenaturales. El encargado de tal cometido fue el especialista en atrezo JOEL WEAVER (Una casa llena de dinamita, Maestro). «En el guion, se mencionaba que era “totalmente distinto a nada que hubiéramos visto”. Vamos, que no tenía gran cosa a lo que agarrarme», dice Weaver riéndose. «Pero es cierto que eso nos dio mucha manga ancha para jugar y experimentar con diferentes posibilidades».
· Weaver comenzó su labor tratando de determinar qué material usar para el dispositivo. Le presentó a Steven Spielberg diferentes metales, además de roca de meteorito. Eligieron el acero de Damasco, un acero con una alta proporción de carbono que se usaba en espadas antiguas, pero que también se emplea en la actualidad para fabricar cuchillos. Compraron varias barras de 25 centímetros del metal en una forja de Las Vegas. «No podía contarles para qué era, pero les di ciertos parámetros generales», nos cuenta Weaver. «Se pensaron que estábamos un poco locos, pero nos proporcionaron lo que buscábamos, en todo caso».
· Tras decidir el material, el equipo de Weaver empezó a pensar qué forma podría tener el dispositivo. De una remesa inicial de diez prometedores diseños, se seleccionaron cuatro para presentarle a Spielberg. Varias rondas de notas y modelos en 3D después, se decidieron por un aspecto que les gustó: un hexágono con una zona central más amplia, de unos quince centímetros de longitud, con contornos y texturas que engañan a la vista; parece tener una superficie suave y lisa que en realidad no tiene. El diseño siguió evolucionando con el fabricante de metal STEVEN BROWER, del Astillero Naval de Brooklyn, que sugirió que añadiesen un lado adicional al dispositivo (convirtiéndolo en un heptágono) para resaltar su exotismo. El efecto general, según Weaver, es el de «un objeto muy irregular que trata de parecer regular».
· Se crearon tres dispositivos «modelo» con el acero de Damasco: uno para Daniel Kellner, uno para Noah Scanlon y uno para Hugo Wakefield, aunque este acaba entregándole el suyo a Margaret Fairchild. También se creó una cuarta unidad para poder sumergirla en ácido y deteriorarla; es la que vemos en la escena en la que uno de los dispositivos se sobrecalienta y se derrite. Todos tienen la misma forma, aunque cuentan con ligeras variaciones de textura y diseño, algunas de las cuales debidas a causas orgánicas, dada la naturaleza del metal. El dispositivo empleado por Daniel luce los símbolos que vemos en los círculos de las cosechas durante la escena del refugio.
· También se crearon varias versiones «falsas» del dispositivo. Había otros dos hechos de acero polaco que se utilizan en las escenas en las que el objeto se lanza o se cae. Otro dispositivo, el que vemos en las escenas en las que el objeto se ilumina, se creó usando una impresora 3D y tiras luminosas.

Los vehículos
· Para EL DÍA DE LA REVELACIÓN fue necesario usar, modificar y destruir muchos vehículos. La mayoría de estos vehículos (más de 24) fueron puestos a disposición de la producción por STELLANTIS N.V., incluidos los Dodge Charger que conducen los agentes de WARDEX.


La fotografía
EL DÍA DE LA REVELACIÓN supone la 21.ª colaboración entre Steven Spielberg y el director de fotografía Janusz Kaminski, que cuenta con seis nominaciones al Oscar® en proyectos con Spielberg y dos estatuillas ganadas: La lista de Schindler, su primera película juntos, y Salvar al soldado Ryan.

· Kaminski asegura que lo que más le atrajo de EL DÍA DE LA REVELACIÓN fue la combinación de ideas sopesadas e intensa acción. «Lo primero que me interesó de la historia de Steven fueron los temas religiosos y la provocadora pregunta que suscitan: ¿qué pasaría con todo nuestro sistema de creencias si descubriésemos de algún modo que no estamos solos en el universo?», dice Kaminski. «Además, el guion me pareció fabuloso y propio de David Koepp. Acción de primera, diálogos de primera, una presentación narrativa propulsora... Eran Steven y David trabajando con su característico estilo al más alto nivel».
· El aspecto de EL DÍA DE LA REVELACIÓN evoluciona deliberadamente de un realismo muy anclado en los thrillers conspiratorios propios de los setenta en los primeros compases a lo que el director de fotografía llama el «clásico estilo Spielberg-Kaminski» de realismo exacerbado en escenas posteriores. Entre las excepciones más destacadas de este enfoque están los flashbacks de la infancia de Margaret Fairchild, grabados para resultas insólitos y oníricos, y las imágenes de archivo de WARDEX de fenómenos anormales no identificados y entidades no humanas.
· La representación de elementos de otros mundos tuvo varias inspiraciones: los vídeos de fenómenos anómalos no identificados desclasificados recientemente por el Pentágono, películas anteriores de Spielberg en la línea de Encuentros en la tercera fase y «nuestra propia imaginación», en palabras de Kaminski.
· Kaminski destaca que la escena del tren recuerda al momento de la película de Spielberg Los Fabelman, en la que el joven cineasta, inspirándose en la secuencia del drama de Cecil B. DeMille El mayor espectáculo del mundo, graba su propia colisión de trenes usando una cámara de 8 mm y un tren de juguete. «Esta vez tocaba hacerlo de verdad», dice Kaminski echándose a reír.
· EL DÍA DE LA REVELACIÓN se grabó con cámaras de 35 mm y cámaras digitales, «aproximadamente dos tercios en celuloide y un tercio en digital», dice Kaminski. Para algunos planos aéreos o de seguimiento se emplearon drones. Los drones también se usaron como plataformas de iluminación para determinadas tomas en interiores y exteriores y para producir efectos de iluminación extraños en varias escenas. Kaminski asegura que varias escenas con personajes conversando dentro de coches mientras conducían se grabaron en sets insonorizados en los que se utilizan pantallas LED para crear sets virtuales.
· Como ya es habitual en ellos, Spielberg y Kaminski no planifican con mucha anterioridad las escenas, a excepción de las secuencias de acción, que el director plasma en storyboards previa y detalladamente. En el resto de casos, Spielberg llega con antelación al lugar de la grabación, inspecciona el set del día y se deja inspirar por él para luego hablar con Kaminski de posibilidades para los diferentes planos mientras trabajan en ubicar todos los elementos con los actores.
· Ver en acción al legendario equipo Spielberg-Kaminski y colaborar con ellos fue muy emocionante para todo el reparto de EL DÍA DE LA REVELACIÓN. «Steven y Janusz son un dúo cargado de dinamismo; yo los veo como superhéroes», confiesa Blunt. «Tienen un lenguaje secreto y cada cual termina las frases del otro en cualquier cosa relativa al rodaje, pero es que a menudo no necesitan ni mediar palabra. Son extraordinarios, la verdad, y ese lenguaje secreto que comparten siempre está presente. Despliegan una combinación extraordinaria de habilidad, conocimientos, instinto y buen ojo para dar con la forma más artística y novedosa de presentar o encuadrar algo. Steven lo visualiza y empieza a describirlo, y Janusz enseguida lo pilla y empieza: “Sí, sí, sí, sí”. Es muy gracioso verlo».


El diseño de vestuario
EL DÍA DE LA REVELACIÓN es la segunda película de Steven Spielberg con Paul Tazewell, que consiguió una nominación al Oscar® por la primera colaboración entre ellos: la versión de 2021 de West Side Story. Tazewell —ganador de dos Premios Tony (Hamilton, Death Becomes Her)— se alzó con el Oscar® por diseñar el vestuario de Wicked mientras preparaba EL DÍA DE LA REVELACIÓN. «Steven me recibió con una tarta verde cuando llegué», nos cuenta Tazewell. «Fue una celebración maravillosa».

· Tazewell siempre aborda sus proyectos del mismo modo. «Siempre trato de encontrarme a mí mismo y ubicar mi propio viaje personal en todos los proyectos que llevo a cabo», dice. «Con EL DÍA DE LA REVELACIÓN, lo que conectaba conmigo era esa historia sobre gente que se da cuenta de que en la vida hay más de lo que sabemos o hemos experimentado, y que nuestro destino depende de saber aceptarlo, tal vez a costa de nuestro propio ego, y de dar con el modo de descubrir lo que aún no conocemos para crecer con esa sabiduría adquirida».
· Tazewell comenzó su labor de diseño leyendo el guion varias veces para comprender bien el viaje y la transformación, de haberla, de cada personaje. «Quiero entender realmente quiénes son, lo que quieren y lo que les motiva para pensar qué ropa puede ayudar a contar su historia», explica Tazewell, añadiendo que las conversaciones con Spielberg también le hicieron comprenderlo todo mejor. «Luego empiezo a recopilar imágenes. Como EL DÍA DE LA REVELACIÓN está ambientada en Estados Unidos en la actualidad, sacaba imágenes de revistas, medios audiovisuales, Internet, diversas fuentes editoriales..., todo para crear paneles de visión para cada uno de los personajes, imaginando el aspecto que tendrían en escenas específicas. Partiendo de esa base, trabajé con Steven y el reparto para tomar ciertas decisiones sobre la ropa de cada personaje».

Margaret Fairchild
· Margaret tiene tres cambios de vestuario marcados que nos ayudan a ilustrar el arco de un personaje que pasa de una orientación a otra, sintiéndose muy desorientada entre medias. «Cuando conocemos a Margaret, va vestida para el trabajo», asegura Tazewell. «Lleva los típicos colores sólidos y fuertes y los tonos gema que suelen lucir los presentadores de TV, que dan una imagen profesional y quedan bien en pantallas de alta definición, sin causar problemas técnicos como conflictos con el croma. Sin embargo, da cierta sensación de estar simplemente interpretando un rol, mostrándonos la fachada de su profesión; no refleja necesariamente quién es por dentro».
· Margaret sufre un gran cambio tras acabar en el hospital cuando unos extraños acontecimientos comienzan a poner patas arriba su vida. «Su compañero, Jackson, le trae ropa de casa, aportando un toque fascinante a la mezcla», dice Tazewell. «No solo tuve que imaginar lo que habría en el armario de Margaret, sino pensar quién es Jackson y qué le impulsaría a elegir lo que le lleva. En conclusión, las prendas de su atuendo son su ropa, efectivamente, pero no es un conjunto que ella crearía. Tiene un precioso abrigo de cachemir que llevaba al trabajo, solo que ahora, debajo, lleva una camiseta, un suéter amarillo mostaza, vaqueros y zapatillas. Pero lo interesante de este popurrí aleatorio es que borra enteramente su fachada profesional y la hace más humana, especialmente el suéter, que sugiere que oculta un cálido espíritu optimista en su interior».

Dr. Daniel Kellner
· Tazewell se apoyó en la identidad de Daniel como agente secreto de ciberseguridad convertido en hacker para diseñar su look, que se mantiene constante durante gran parte de la película. «Daniel es un informático introvertido que no se siente muy a gusto en público», dice Tazewell. «Conecta con la gente de un modo directo y rebelde, pero siempre emana cierto nerviosismo. Quería que su ropa reflejase esas cualidades. Viste en tonos neutrales para poder pasar desapercibido como fugitivo de WARDEX. Está alineado con los disidentes liderados por Hugo y su equipo, que muestran más individualidad y calidez en la ropa, desprendiendo una mayor humanidad. Aunque su vestuario tiene un par de toques adicionales (una sudadera con capucha y un chaleco), Daniel no es alguien a quien le preocupe demasiado la moda, y su ropa personal no se desvía mucho de lo que normalmente llevaría a trabajar. Este look supone un contraste con su «uniforme de WARDEX»: un conjunto azul marino desenfadado que alguien que trabajara para un conglomerado tecnológico como WARDEX podría llevar a modo de opción informal.

WARDEX, Noah Scanlon, Hugo Wakefield
· Los cineastas concibieron WARDEX como una agencia gubernamental o compañía tecnológica que, a lo largo del tiempo, había evolucionado para acabar convertida en una sociedad secreta. La ropa empleada debía reconocerse como una especie de uniforme para quienes pertenecían al entorno, pero no así necesariamente para quien fuese ajeno a la organización. Tazewell decidió que los agentes de WARDEX llevarían un atuendo similar en cuanto a corte y color (azul marino), pero con sutiles variaciones que mostraran su papel o rango dentro de la compañía.
· Partiendo de un look básico para los agentes de WARDEX, Tazewell pudo diseñar la ropa de personajes como Hugo Wakefield y Santiago, que se habían escindido de la agencia. Los vistió de un modo que expresaba su individualidad y personalidad, con Hugo luciendo tonos cálidos y relajados, prendas cómodas, representando un fuerte contraste con el ethos de WARDEX.

Jane Blankenship
· Pensando en opciones para el look de Jane, Tazewell se centró en dos ideas: la identidad de Jane como creyente, aunque con una fe vivida conflictivamente como alguien que ha decidido que hacerse monja no era buena opción para ella, y su relación con Daniel Kellner. Tazewell se decidió por un conjunto que fuera «moderno, juvenil, informal y adecuado para la estación del año», en palabras de Tazewell, con alguna nota de color que sugiriese cierta «llama incandescente» en su personalidad. Pero la consideración más importante para Jane, en opinión de Tazewell, era que pareciese cómoda con su ropa y que la actriz que la interpreta, Eve Hewson, se sintiera a gusto llevándola, dando así todas las facilidades posibles a la fascinante personalidad de Jane.


La música
Para componer la banda sonora de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, Spielberg recurrió a su amigo y colaborador habitual JOHN WILLIAMS. Con 54 nominaciones al Oscar® y cinco estatuillas en su haber (El violinista en el tejado, Tiburón, Star Wars, E.T. el extraterrestre, La lista de Schindler), Williams también se ocupó de la banda sonora de Encuentros en la tercera fase, memorable por su emblemática melodía de cinco notas empleada para comunicarse con los alienígenas.

«¿No es increíble que ya hayamos trabajado juntos en 30 películas?», dice Spielberg. «John acaba de cumplir 94 años, y sigue siendo tan excepcional como con 40. Es extraordinaria la profundidad y la amplitud de su carrera. EL DÍA DE LA REVELACIÓN probablemente sea la banda sonora más contenida que haya compuesto para una de nuestra colaboraciones... hasta que deja de serlo. Pero, hasta que llega ese momento, se retiene de un modo sutil y precioso que enriquece la experiencia. Es como si acompañara la película quedándose un poquito atrás, impulsándola. La banda sonora suele ser el último paso de mis producciones y siempre digo que es la recompensa por acabar una película; la recompensa es, por supuesto, escuchar una nueva banda sonora de John Williams».


Los efectos visuales, los efectos especiales y las escenas de acción
· Hay más de 500 tomas de efectos visuales en EL DÍA DE LA REVELACIÓN.
· Los efectos visuales juegan un papel central en toda la película en todo tipo de ámbitos, desde las escenas de acción a gran escala a los entornos, las criaturas y los fenómenos sin explicación.
· DIGITAL DOMAIN, WETA FX LTD y STORM STUDIOS produjeron las imágenes generadas por ordenador de la película. Los muñecos y marionetas son obra de LEGACY EFFECTS.

La escena del tren
· La escena central de EL DÍA DE LA REVELACIÓN se produce cuando el agente de WARDEX Casper Boyd trata de matar a Margaret Fairchild y Daniel Kellner embistiendo con su coche el de los protagonistas para empujarlo hacia el tren que se aproxima. La locomotora hace contacto y engancha el coche de los héroes. Arrastrados por el tren a 65-80 km/h mientras otro tren se aproxima a gran velocidad, Margaret y Daniel deben encontrar el modo de salir rápidamente de su vehículo y saltar a bordo del tren que los arrastra para no acabar arrollados.
· La producción de esta escena comenzó con Spielberg trabajando con el departamento de arte para plasmar en storyboards cada instante de su desarrollo. A continuación, varios departamentos se reunieron para decidir cómo se grabaría cada uno de esos instantes, codificando cromáticamente los storyboards para indicar qué partes grabarían los actores o los especialistas en escenas de acción, en localización o en un set insonorizado, o si se produciría con imágenes digitales o requeriría una combinación de enfoques.
· Los departamentos encabezados por el supervisor de efectos especiales nominado en 13 ocasiones al Oscar® DANIEL SUDICK (Spider-Man: No Way Home, Black Panther: Wakanda Forever) y el coordinador de escenas de acción BRIAN MACHLEIT (Una batalla tras otra) se pasaron tres semanas en una línea ferroviaria corta situada en Cape May ensayando las maniobras y los efectos. Grabar esas tomas con Emily Blunt, Josh O’Connor, Henry Lloyd-Hughes y sus dobles especialistas llevó cinco días. En ese tiempo se grabaron también las tomas del tren en marcha arrastrando el coche.
· La partes grabadas con croma en Steiner Studios —primeros planos de Blunt y O’Connor escapando de su vehículo arrastrado y subiendo a bordo del vagón azotados por las corrientes creadas por máquinas de viento— llevaron dos días.
· Fue esencial recurrir a los efectos visuales para completar la secuencia. El supervisor de efectos visuales nominado al Oscar® Matthew Butler y su equipo contribuyeron con 69 tomas que conectan a la perfección la labor sobre el terreno y amplían lo que no podría haberse logrado en el set, incluido el momento del coche empujado hacia el tren, el impacto inicial y el enganche, y todo lo relativo a la colisión con el tren de pasajeros que se aproxima. «Fue increíble hacer todo lo de la escena del tren», dice O’Connor. «Brian, nuestro coordinador de escenas de acción, es fabuloso y se asegura de que sea absolutamente seguro. Estábamos bien entrenados e íbamos sujetos por cables, de modo que no teníamos que preocuparnos por lo que iba a pasar si nos caíamos. Dicho lo cual, no he hecho muchas escenas de acción en mi carrera, así que tuve muchas agujetas y me dolía todo cuando terminamos con la escena. Me sentía más bien como si me hubiese atropellado el tren, en vez de haberme subido a él».

La casa invisible
· Otra escena compleja, más sofisticada y cómica, es la que muestra cuando Noah Scanlon, Casper Boyd y otros agentes de WARDEX peinan un gran almacén del aeropuerto en busca de Margaret Fairchild, Daniel Kellner y Hugo Wakefield, pero no se percatan de su presencia porque se está usando el dispositivo para nublarles la mente y que solo vean un espacio vacío. Pese a todo, sospechan que algo no termina de cuadrar y tratan de investigar, pero se topan constantemente con varios objetos y obstáculos invisibles para ellos, incluida una misteriosa réplica del hogar de infancia de Margaret. La escena acaba cuando Margaret y el resto de héroes se suben a camiones de bomberos y huyen aún siendo invisibles para quienes los persiguen, chocando con vehículos de WARDEX y atacando a agentes enemigos en el proceso.
· La escena se grabó con actores e intérpretes especialistas en escenas de acción haciendo de agentes de WARDEX e interactuando con los camiones de bomberos y el set de la casa, cayendo por ventanas o quedándose inmovilizados. Tanto los vehículos como las estructuras se borraron durante el proceso de posproducción.
· En realidad, no hubo necesidad de estrellar ningún vehículo contra los camiones de bomberos, ni tampoco se arrolló a ningún agente de WARDEX con ellos ni hubo que arrastrarlos. Durante el rodaje, el equipo de efectos especiales usó trinquetes y otras técnicas prácticas para simular el impacto de camiones de bomberos contra vehículos de WARDEX; en posproducción, se emplearon herramientas digitales para insertar los camiones de bomberos y potenciar las colisiones. Se usaron cables y amarres en los intérpretes de escenas de acción para simular que recibían el impacto de los camiones de bomberos y, en posproducción, se emplearon herramientas digitales para insertar los camiones en sí y borrar el cableado.

El refugio
· Una de las escenas de acción más ambiciosas de la película exigía que un vehículo atravesara el set de la casa refugio no una, sino dos veces, con los actores dentro.
· Se trata de una escena diseñada y planteada en storyboards muy al comienzo del proceso de preparativos, y el objetivo desde el principio fue rodar la secuencia de forma real, lo que supuso una intensa colaboración entre los departamentos de escenas de acción, efectos especiales, construcción y cámara con el objetivo de crear un entorno repetible y seguro.
· «Se trata de una secuencia sencilla en cuanto a concepto, pero increíblemente difícil de ejecutar», asegura Machleit. «¿Cómo consigues que, de forma segura, un actor atraviese una casa con un vehículo, llegue a detenerse del todo, salga del coche, se monte otro actor y que luego el coche vuelva a salir de la estructura, todo ello manteniendo el realismo y la adrenalina del momento? Cada pared tirada, cada marca del vehículo y cada movimiento de los actores tenía que coreografiarse con precisión para que la escena resultara espontánea sin dejar de estar completamente bajo control tras las cámaras».

Los coches de las escenas de acción
· En algunas de las escenas de persecución en coche de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el equipo de producción utilizó «coches cápsula» controlados por conductores especialistas que iban sentados sobre el vehículo en una cabina reforzada y posteriormente borrada en el proceso de posproducción.
· El equipo de producción también empleó estructuras autopropulsadas en las que se montaba el vehículo filmado sobre una plataforma baja con un potente motor. Este tipo de estructura, facilitada por ALLAN PADELFORD CAMERA CARS, recibe su nombre en inglés, biscuit rig, de la película de 2003 Seabiscuit, más allá de la leyenda. El experto técnico y realizador de maniobras peligrosas Allan Padelford se alzó con un Oscar® en reconocimiento a su logro científico y técnico por crear las estructuras empleadas en esa película de carreras de caballos.

Entornos y criaturas digitales
· El equipo de efectos visuales de Butler creó varios entornos enteramente digitales para la película, generando paisajes inmensos, interiores arquitectónicos y condiciones atmosféricas enteramente mediante imágenes hechas por ordenador.
· Los personajes no humanos de la película se hicieron mediante una combinación de figuras o muñecos reales de Legacy Effects e imágenes generadas por ordenador del equipo de Butler. En algunos casos, eran muñecos mejorados digitalmente, mientras que en otros eran creaciones enteramente digitales.
· El equipo de Butler también creó una serie de animales totalmente generados por ordenador para la película, entre ellos un ciervo, un venado, un zorro, un mapache y un cardenal.
· Otras de las creaciones del equipo de efectos visuales son la formación animada de círculos en las cosechas y las vistas por satélite de formaciones que aparecen por el mundo.

Diversos fenómenos anómalos no identificados
· El aspecto de los extraterrestres y de las naves que vemos en las imágenes de archivo de WARDEX se corresponden con las descripciones más comunes de ellos sacadas de relatos e historias sobre visitas alienígenas de los últimos 80 años. El equipo de efectos visuales representó una amplia gama de encuentros sucedidos en distintos lugares y momentos en forma de escenas tipo archivo, evocadoras apariciones a gran escala y momentos de contacto cercano. «Una de las premisas de la película es que WARDEX ha estado ocultando pruebas que validarían las experiencias y testimonios oculares de la gente de a pie sobre fenómenos anómalos no identificados y entidades no humanas», asegura Butler, cuyo equipo ayudó a generar el archivo de WARDEX. «No hubiera tenido sentido que lo que se ve en esos archivos se alejara demasiado de lo que se suele describir para este tipo de historias».
· «Fue muy complejo crear todas esas imágenes de archivo», asegura Steven Spielberg. «La idea es que el archivo contuviera imágenes grabadas en diferentes formatos a lo largo de décadas de visitas y encuentros considerados fenómenos anómalos no identificados. Por eso, tuvimos que recrear todos esos formatos: grabaciones de 16 mm, kinescopio de mitad de siglo, transferencias de vídeo y más. La labor invertida en lo que vemos en escena es extraordinaria. Quería que todo fuera fiel al tipo de medio audiovisual empleado en la década representada y la verdad es que todos los que trabajaron en ello supieron estar a la altura».


La dedicatoria: Adam Somner
Desde La guerra de los mundos en 2005, Adam Somner ha ejercido de primer ayudante de dirección de Steven Spielberg en once películas. En todo ese tiempo, Somner ha cumplido ese mismo papel (a menudo, también como productor) con otros directores de primera fila en algunas de las películas más destacadas de los últimos tiempos: Ridley Scott (Exodus: Dioses y reyes, Todo el dinero del mundo), Alejando González Iñárritu (Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia), El renacido), Martin Scorsese (El lobo de Wall Street, Los asesinos de la luna) y Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición, The Master, Puro vicio, El hilo invisible, Licorice Pizza y Una batalla tras otra, que le valió un Oscar® a la mejor Película).

En noviembre de 2024, mientras ayudaba a Spielberg y a la productora Kristie Macosko Krieger a preparar EL DÍA DE LA REVELACIÓN mientras se sometía a un tratamiento contra el cáncer de tiroides, Somner murió con 57 años. Aparece en los créditos de esta película como productor ejecutivo. JEREMY MARKS, miembro frecuente del equipo de Somner y conocido personalmente por su labor de ayudante de dirección (John Wick, Marty Supreme), ejerció este cometido durante el rodaje de EL DÍA DE LA REVELACIÓN.

«Adam es el mejor ayudante de dirección con el que he trabajado y fue absolutamente esencial en todas las películas que hicimos juntos», dice Spielberg, que rindió homenaje a Somner el primer día de rodaje de EL DÍA DE LA REVELACIÓN con el equipo técnico y el reparto, y que ha querido dedicarle la película. «Todos los que hemos compartido con él estos últimos años (Ridley, Martin, Paul y muchos más) hemos sentido que Adam era una persona indispensable en el set, más allá de su labor como cámara y diseñador de producción. En todo lo relativo a poner la producción en marcha, coordinar cada aspecto, conseguir lo que necesitábamos y facilitar los días de rodaje, era extraordinario. Entendía totalmente los demonios que surgen en nuestras mentes y que no nos permiten disfrutar a la hora de hacer películas, entendía todas las preocupaciones de los cineastas. Sabía cómo calmarlos, cuándo echarnos un brazo al hombro y susurrarnos al oído cualquier cosa increíblemente inapropiada para hacernos reír cuando estábamos a punto de gritar. No ha habido nadie como Adam Somner y todos nos estamos aún haciendo a la idea de que no esté ya con nosotros».

Macosko Krieger destaca que la contribución de Somner a EL DÍA DE LA RELEVACIÓN incluyó ayudar con el storyboard y planificar la escena del tren. «El primer día de rodaje fue muy duro, pero decidimos vivirlo como correspondía y lo convertimos en una ocasión especial dedicándole la jornada», nos cuenta Macosko Krieger. «Hizo mejores todas nuestras películas y siempre trabajó hasta el final. Dar vida a esta historia integrando a Adam como una parte importante de ella es una experiencia agridulce y muy significativa para todos nosotros».