Si descubrieras que no estamos solos, si alguien te abriera los ojos y te lo demostrase, ¿te asustarías? La verdad será revelada a ocho mil millones de personas.
Los personajes
MARGARET FAIRCHILD - EMILY BLUNT
Meteoróloga de un canal de televisión de Kansas City que aspira a oportunidades más interesantes en el mundo del periodismo y de las comunicaciones para el gran público, Margaret Fairchild ve su deseo cumplido del modo más irónico posible cuando descubre que tiene una profunda conexión con secretos capaces de cambiar el mundo y que solo ella puede contar, siempre que sea capaz de escapar de quienes parecen decididos a silenciarla.
Para interpretar a Margaret, Spielberg recurrió a Emily Blunt, estrella de la supertaquillera película de terror Un lugar tranquilo y nominada al Oscar® a la Mejor Actriz Secundaria por su papel en la épica película de Christopher Nolan de 2022 Oppenheimer. Hace poco la hemos podido ver en El diablo se viste de Prada 2, secuela de la película que la catapultó a la fama en 2006. «Cuando te dicen que Steven Spielberg quiere quedar contigo, es una de esas situaciones en las que, si tuvieras una mochila propulsora, te la pondrías para salir pitando hacia la reunión lo antes posible», asegura Blunt. «Estuvimos una hora sentados y hablamos de todo, aunque yo en realidad tenía que esforzarme por no hablar todo el rato de Tiburón, que es mi película favorita. Pero empezamos a hablar de Encuentros en la tercera fase y me describió EL DÍA DE LA REVELACIÓN como una especie de broche a aquello. Luego me dio una copia física del guion y me fui corriendo a casa y lo devoré en dos horas. El concepto era increíble y abarcaba montones de cosas, y encima con personajes que derrochan humanidad e idiosincrasia, que es algo muy característico de las películas que hace. Me quedé alucinada».
Blunt sintió una atracción inmediata por la personalidad de Margaret y su fundado heroísmo. «Margaret es un personaje muy atractivo y lleno de matices», asegura Blunt. «Por usar el símil meteorológico, ya que se dedica a ello, tiene su parte soleada y su parte borrascosa. Es impredecible y se ve metida en una situación que la sobrepasa totalmente. Así son precisamente los héroes que a mí me gustan: gente de a pie pero interesante, inmersa en circunstancias extraordinarias, luchando por mantenerse a flote mientras busca respuestas que le brinden un modo de salir del atolladero. Margaret me pareció muy humana, sorprendente y una referencia con la que era fácil conectar; no es alguien que esperarías que fuese capaz de hacer lo que hace en la película, pero al mismo tiempo la ves dando un paso al frente para estar a la altura».
Uno de los desafíos más abrumadores que Blunt tuvo que afrontar para interpretar a Margaret fue el de aprender dos idiomas reales y ayudar a inventar uno alienígena. Se pasó varios meses antes de comenzar la producción trabajando con la coach lingüística ELIZABETH HIMELSTEIN (The Smashing Machine, White Lotus) para dominar el coreano y el ruso, que vemos a Margaret hablar con tanta soltura en la película. La comunicación no humana que brota inexplicablemente de Margaret fue creación de Spielberg y Blunt, con la ayuda en posproducción del diseñador de sonido ganador de siete Oscar® GARY RYDSTROM (Titanic, Salvar al soldado Ryan). «Al principio, no sabíamos cómo debía sonar», dice Blunt. «Sobre la marcha, Steven decidió que quería que fuese algo un poco matemático, que recordara al Morse. Descubrí que se me dan muy bien los sonidos tipo “clic”, una habilidad de la que no tenía ni idea, así que experimentamos un poco en una cabina de sonido, haciendo diferentes clases de murmullo y clics, así como vocalizaciones más guturales. Fue una de las experiencias más descabelladas de mi vida. Gary, nuestro increíble diseñador de sonido, le añadió capas y lo editó. Ha quedado muy chulo, en mi opinión».
Igual de gratificante fue la oportunidad de participar en un proyecto cinematográfico tan importante de Spielberg. «Cuando haces una película de Steven Spielberg, tienes la esperanza de que te toque grabar una de esas escenas de acción alucinantes que no se parezca a nada que hayas visto. Y no me decepcionó», dice Blunt. «Hay una gran escena de acción con un tren en la que nuestro coche se engancha y el tren lo arrastra a velocidad de vértigo. La escena es un ejemplo maravilloso de todo lo que me encanta de la película y los personajes que Josh O’ Connor y yo hemos interpretado. Daniel y Margaret no son los típicos héroes de acción idealizados, así que en esa escena están absolutamente aterrados, que es un matiz emocional muy interesante. Están fuera de sí y todo lo que hacen es imperfecto, de modo que la situación desprende mucha humanidad».
Actuar junto a O’Connor ha sido otra de las experiencias destacables de EL DÍA DE LA REVELACIÓN para Blunt. «Llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con Josh», dice Blunt. «Creo que es uno de los actores en activo con más talento. Esa vulnerabilidad que irradia es alucinante. Tiene una mirada extraordinaria que transmite mucho, y toma elecciones de interpretación muy reales, humanas y específicas. Nunca sabes si vas a tener química con alguien. No sabes si vas a tener que crearla activamente o si surgirá de manera natural. Para nosotros, ha sido algo natural. Somos como hermanos en la vida real y creo que eso se refleja en pantalla. Entre nosotros reina un sentido de la protección, del amor y del humor muy auténtico, tenemos un vínculo genuino. Con Josh todo es fácil. Es una persona muy presente; sabes que puedes interpretar una escena de cualquier forma posible y que va a poder seguirte».
Lo que más motivó a Blunt grabando EL DÍA DE LA REVELACIÓN fue colaborar con Spielberg en una película impregnada de sus valores e ideales. «Creo que Steven llega cada día cargado de esperanza», dice Blunt. «Tiene fe en la humanidad y en nuestro destino compartido, y ha insuflado ese espíritu en todas y cada una de sus películas. Esa forma de animarte constantemente a alzar la vista, en todos los sentidos posibles, es muy empoderante. Si todos fuéramos capaces de adoptar ese sentido de la esperanza y esa generosidad, el mundo entero se beneficiaría enormemente».
DR. DANIEL KELLNER - JOSH O’CONNOR
Auténtico prodigio tecnológico que en su día pasó por la cárcel por delitos relacionados con el hackeo, el Dr. Daniel Kellner trabaja como experto en ciberseguridad para WARDEX, una turbia agencia que protege secretos sobre fenómenos anómalos no identificados y entidades no humanas que han visitado la Tierra a lo largo de los años. Se rebela contra sus superiores y se da a la fuga para compartir lo que sabe con el mundo y, de paso, resuelve misterios sobre sí mismo que llevan toda la vida perturbándolo.
Para retratar al otro protagonista de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, Spielberg eligió a Josh O’Connor, que se alzó con un Emmy por interpretar al príncipe Carlos en The Crown y que puede presumir de grandes éxitos recientes en la gran pantalla como Rivales, The Mastermind y Puñales por la espalda: De entre los muertos. Cuando el director quiso contactar con él en primavera de 2024 para hablar del proyecto, O’Connor lo dejó todo: en este caso, un descanso en perspectiva. «Estaba terminando con mis compromisos de prensa para Rivales cuando mi agente me llamó y me dijo: “¿Qué haces mañana? ¿Tienes un rato libre para una reunión?”, y yo en plan: “Rotundamente no. Necesito un descanso”. Fue entonces cuando me dijo: “Es con Steven Spielberg”, y yo, claro, le solté enseguida: “Estoy libre, sí”», nos cuenta O’Connor riéndose. «Spielberg y Koepp aún estaban trabajando en el guion, pero lo que me contó me pareció fascinante. Me sentí intrigado por la relación entre Margaret y Daniel: son dos personas muy diferentes que no se conocen en absoluto, pero hay algo que los une, algo que enraíza con necesidades muy profundas que tal vez no sean capaces de reconocer, algo que beneficia a todas las partes. Me sentí instantáneamente enganchado y estaba deseando leer lo que David y él iban escribiendo».
Cuando O’Connor recibió su primer guion acabado, colmó todas sus expectativas. «Me lo leí del tirón en una hora, cosa que no suele pasar», asegura O’Connor. «Soy bastante disléxico, así que normalmente tengo que reservar tres o cuatro días para asimilar un material así; no solo leerlo, sino releerlo y dejar que todo vaya calando como debe. Pero en este caso lo devoré en una hora y fue alucinante. También quiero dejar claro algo. En todo caso, estaba claro que iba a lanzarme de cabeza a hacer la película; ¡era Steven Spielberg! Pero fue genial que, además, el guion fuera así de brillante. Me encanta que la historia presente interrogantes ancestrales y fundamentales sobre la existencia humana y lo que hay más allá de los límites del conocimiento actual, todo ello al ritmo de un thriller trepidante. Lo que Steven consigue con mucha inteligencia es apoderarse de todas esas cuestiones intemporales y hacerlas relevantes para nosotros en el aquí y el ahora de una forma muy entretenida».
Al igual que Emily Blunt, O’Connor disfrutó interpretando a un inusual héroe que lucha por estar a la altura de las abrumadoras exigencias de su aventura. «Daniel es un tipo totalmente sobrepasado. No es un héroe de acción, pero, desde el principio, las circunstancias lo han obligado a que se comporte como tal. A él lo que le van son las matemáticas, la informática, no lo de saltar de trenes en marcha. Esa combinación de un tío tratando de entenderse y dar sentido a su cometido sin dejar de moverse de un lado a otro, tratando de ser un héroe, era una combinación fascinante y muy divertida de interpretar».
Poner en el punto de mira en el enigmático interior de Daniel supuso una interesante complicación respecto al método que el actor usa habitualmente para descubrir a su personaje. «Llevo años creando álbumes de recortes de mis personajes para preparar los papeles», dice O’Connor. «Lleno los álbumes de recortes con cosas que voy averiguando, dibujos o pequeñas historias sobre el trasfondo del personaje en cuestión. Pero lo fascinante de Daniel es que su historia personal es un misterio hasta para él. Toda su vida antes de un evento traumático que sufrió está borrosa en su mente; solo tiene claro lo que le ha pasado después de eso. Se ha desenvuelto en la vida cargando con ese insólito misterio respecto a sí mismo. Aunque no es un punto de partida idóneo para mi forma habitual de abordar el proceso de preparación, atesorando recortes e historias del pasado, hizo que Daniel me resultase mucho más interesante y atractivo».
O’Connor, de Southampton, Inglaterra, asegura que el acento americano de Daniel era innegociable a la hora de interpretarlo. «Pero puede ser difícil», asegura. «En mi región de origen de Reino Unido, tenemos un sonido que llamamos “erre suave”. No es un sonido que usemos demasiado, pero, cuando lo hacemos, tiende a ser más alargado e intenso, de un modo que los americanos nunca harían. Por eso, cuando interpreto a alguien con acento americano, necesito prepararme si quiero que ese sonido me salga bien. Nuestra coach lingüística, Elizabeth Himelstein, nos ayudó con eso. Hubo ciertos momentos en los que Daniel tenía que decir montones de términos técnicos muy rápido. En ese tipo de instantes puede costar mantener el acento americano, pero me ayudó mucho a entrenarlo».
O’Connor disfrutó de la oportunidad de poder trabajar con Emily Blunt. «Emily es una persona inmensamente creativa, divertida y centrada, y todo con una enorme naturalidad», asegura O’Connor. «Tiene la capacidad, a diferencia de mí, de meterse en cualquier momento muy rápida y fácilmente». En la escena del tren, por ejemplo, «tanto su personaje como el mío estábamos actuando desde el agotamiento más absoluto y, en ese momento, Emily está en una situación más precaria y se siente abrumada por un pánico cada vez mayor», dice O’Connor. «El día que la estábamos rodando, pasaron montones de cosas divertidas entre escenas; bromas, chistes, anécdotas... Pero, cada vez que la cámara se ponía a grabar, Emily cambiaba el chip y se metía totalmente en la situación en la que Margaret se encontraba. Yo soy incapaz de eso. Y lleva ya tiempo haciéndolo al más alto nivel. He aprendido mucho de ella».
En cuanto a la experiencia de trabajar con Spielberg, O’Connor asegura que estuvo a la altura de sus inmensas expectativas, poniendo a la vez a prueba muchas de las cosas que asumía. «Lo que más me sorprendió de Steven es que es una persona muy alegre», dice O’Connor. «Es un mago en todos los aspectos técnicos, eso desde luego. Sabe lo que hacer para crear una imagen bonita; dónde poner la cámara, cuándo y cómo moverla, qué lente utilizar... Uno tendería a pensar que sus resultados son fruto de ser un director muy controlador que determina de antemano el aspecto que va a tener todo y cómo prepararlo. Lo que realmente no ves hasta que trabajas con él es lo espontáneo y lo relajado que es; viene a trabajar todos los días y permite que el set inspire la escena, y colabora con los actores de una forma creativa y, en ocasiones, con una dosis de improvisación. Brinda mucho protagonismo a los actores y a trabajar con ellos para hacer que una historia cobre vida».
NOAH SCANLON - COLIN FIRTH
Líder veterano de WARDEX, organización que dirige sin rendir cuentas a nadie, Noah Scanlon está profundamente involucrado en el turbio cometido de esconder la verdad al resto de la humanidad acerca de fenómenos anómalos no identificables y entidades extraterrestres. Se siente motivado por principios políticos y el pragmatismo de la realpolitik, todo ello recrudecido y complicado por el dolor de una pérdida. Mientras Scanlon trata por todos los medios de sofocar una gran amenaza contra su mandato, deberá lidiar con las consecuencias de una vida en las sombras y lo que su trabajo le ha supuesto al mundo.
El provocador villano de EL DÍA DE LA REVELACIÓN (o héroe malentendido, según se mire) está interpretado por Colin Firth, ganador de un Oscar® por su papel en El discurso del rey, cuya larga y variopinta carrera abarca películas como Shakespeare enamorado, El diario de Bridget Jones, Love Actually, Mamma Mia! y Un hombre soltero, película que también le valió una nominación de la Academia. EL DÍA DE LA REVELACIÓN supone el tan deseado reencuentro entre Firth y el guionista David Koepp, que coescribió y produjo en 1989 una de las primeras películas de Firth: el thriller psicológico de tintes políticos Apartamento cero. «David y yo nos hicimos amigos en esa película, pero no habíamos vuelto a trabajar juntos desde entonces», asegura Firth. «Fue la primera persona con la que hablé acerca de EL DÍA DE LA REVELACIÓN. Me llamó y me dijo: “Voy a ir a Londres. ¿Podríamos vernos?”. Quedamos para comer y, cuando llegué, ya estaba ahí sentado con el guion en un sobre marrón bajo la mesa, como si fuera una especie de espía preparado para un intercambio. Todo muy John Le Carré».
Leyendo el guion de Koepp, Firth se vio sorprendido por los temas que trataba y los conflictos éticos. Pero, como admirador de toda la vida de las películas de Spielberg, se sintió igualmente conmovido por una historia que parecía hacerse eco de muchas otras del director. «Me resultó una lectura magnética, pero a la par con un nivel de complejidad que me intrigó totalmente y me hizo releerlo una y otra vez», dice Firth. «Era exactamente como ver una película de Steven Spielberg. Pero hay muchos tipos distintos de películas de Steven Spielberg y esa es precisamente la razón por la que me gustó tanto. Tiene ADN de Encuentros en la tercera fase, pero también de El puente de los espías, Múnich, Los archivos del Pentágono y más. Todas ellas son películas que me apasionaron en su momento, que fueron experiencias clave para mí. Por eso me pareció extraordinario hacer esta película, en este momento de mi vida, que conecta tanto con diferentes puntos de referencia y mundos cinematográficos de mi imaginación».
Preparándose para interpretar a Scanlon, Firth se reunión con Spielberg y Koepp con el objetivo de explorar la historia de su personaje y su visión del mundo. «Scanlon se nos presenta como un villano, pero, a medida que avanza la historia, vemos muchas capas de complejidad en su deseo de proteger la información en su poder y en su creencia de que el mundo se sumiría en el caos si se dieran a conocer ciertas verdades», dice Firth. «Descubrí montones de detalles, pausas y pistas en el guion que despertaron mi curiosidad por saber más. Al final, acabé empatizando bastante con Scanlon. Tal vez él se vea como una especie de padre que, con toda su buena intención, quiere proteger a sus hijos de ciertas verdades horribles sobre el mundo. El dilema, no obstante, es que cuanto más distancias a la gente de la verdad, más difícil es acabar revelándosela, por diferentes motivos. Algunos verdades, irónicamente, puede que sean secretos que se oculta incluso a sí mismo».
Uno de los aspectos más intimidantes de interpretar a Scanlon fue la elasticidad mental, emocional y física que requirió hacer las escenas en las que el jefe de WARDEX usa «el dispositivo» para meterse en la mente de los otros personajes. «Para Scanlon, el conflicto y lo que hay en juego en cada escena es muy complejo», dice Firth. «Scanlon está simultáneamente en su propio cuerpo en la sede de WARDEX y en el cuerpo de alguien que está lejos, hablando con esa persona, controlándola o ambas cosas. Y lo hace mientras, físicamente, maneja la tecnología que lo hace posible. Además, hay capas de dificultad que se intensifican cuanto más se prolonga todo ello. La tecnología le causa dolor, mientras que la persona a la que accede se le resiste, tanto directamente, con su propia voluntad, como indirectamente, por la experiencia emocional ajena que le embarga. Es una batalla psíquica con todas sus idas y venidas y cambios de estrategia. Ha sido una de las experiencias más únicas en mi recorrido como actor».
Firth asegura que el modo en que Spielberg trabaja hizo que los momentos más rigurosos de EL DÍA DE LA REVELACIÓN no solo resultaran más sencillos, sino incluso divertidos. «Ha sido un proceso muy colaborativo», asegura Firth. «Te anima a probar cosas con él y a sugerirle lo que se te ocurra. Es como si trabajases con un músico de jazz de un inmenso talento. En el jazz, al menos según tengo entendido, coges un tema e improvisas, pero desde un punto de partida de enorme disciplina y conocimiento de la estructura y las formas. Tomas el hilo de un tema y la aventura creativa consiste en estirarlo y jugar con él, pero sin romperlo en ningún momento. Y eso es lo que hace Steven en el set con sus actores y colaboradores. Domina el jazz tocando con el resto de músicos. Comienza con una visión muy vívida y dice: “Vamos a explorar”».
HUGO WAKEFIELD - COLMAN DOMINGO
En su día miembro clave del equipo de WARDEX y uno de los socios más cercanos de Noah Scanlon, Hugo Wakefield ahora juega un papel fundamental en una operación de alto riesgo para desvelar todos los secretos de la agencia. Pero, si quiere lograr su objetivo, antes debe ayudar al Dr. Daniel Kellner y a Margaret Fairchild en sus respectivas misiones para descubrir las verdades ocultas sobre sí mismos.
Colman Domingo, ganador de un Premio Emmy en 2022 por su papel en la serie de HBO Euphoria y valedor de dos nominaciones al Oscar® en años consecutivos por Rustin en 2023 y Las vidas de Sing Sing en 2024, es el encargado de interpretar a Hugo. EL DÍA DE LA REVELACIÓN es su segunda película con Spielberg, tras aparecer en el drama histórico del director de 2021 Lincoln. «Desde Lincoln, Steven y yo hemos forjado una relación con momentos compartidos esporádicamente en los últimos 14 años», dice Domingo, que cita como ejemplo el honor de entregarle a Spielberg el Globo de Oro al Mejor Director en 2023 por su labor al frente de Los Fabelman. «Es una camaradería construida sobre el hecho de reconocernos mutuamente como personas con grandes expectativas que quieren inspirar a otras poniendo el alma en lo que hacemos».
Domingo asegura que en cada página del guion de EL DÍA DE LA REVELACIÓN se trasluce lo que el director guarda en su corazón. «Leerlo me pareció una experiencia extremadamente emotiva», dice Domingo. «Hay algo en la esencia de esta película que me resulta muy importante en este momento de la historia en el que la gente está tan dividida y no quiere comprenderse, y para mostrar de lo que la humanidad es capaz. En ese sentido, me pareció que es la película en la que Steven se ha permitido ser más él. Eso es lo que me hizo sentir. Sentí el latido de su corazón, su amor, su luz, sus esperanzas y sus intereses. Steven siempre ha sentido una gran fascinación por los OVNIs y las entidades no humanas. Y esta película es una especie de carta de amor a todo eso».
Para modelar el personaje de Hugo, Domingo y Spielberg tomaron una referencia real: el difunto John E. Mack, antiguo jefe del departamento de psiquiatría en la Escuela de Medicina Harvard, conocido por su investigación en el ámbito de la psicología sobre individuos que aseguraban haber experimentado una abducción alienígena. (El título del libro de Mack publicado en 1999 describe el cambio de perspectiva de Hugo en pocas palabras: Pasaporte al Cosmos. Transformación humana y encuentros extraterrestres).
«La película gira en torno a la idea de que se le oculta al mundo una profunda verdad y todo el conflicto que se plantea en la trama nace del desacuerdo respecto a lo que hay en juego si todo acaba desvelándose», dice Domingo. «Complica aún más el debate el hecho de que sea algo que se ha mantenido tanto tiempo en secreto. En ese tiempo, hay gente que ha ido poniendo cada vez más empeño en que no se conozca la verdad, porque está muy aferrada a las vidas y al mundo que han construido. Pero mi personaje, Hugo, es parte de un grupo de personas que opinan que desvelar la verdad supondrá grandes beneficios para la humanidad. Uno de ellos es aumentar nuestra capacidad de empatía. Hugo habla de la empatía como uno de los grandes puntos fuertes de la humanidad y de que la falta de empatía podría acabar suponiendo nuestro fin. El enfoque de Hugo tiene su contrapunto en el de Scanlon, quien se deja gobernar más por el miedo y asegura que destapar la verdad podría desatar el caos. Dice mucho de Steven y David Koepp representar ambos puntos de vista como válidos retratando el carácter de Scanlon con una gran complejidad; Scanlon cree realmente estar haciendo lo correcto. Y hubo un tiempo en el que Hugo estaba de acuerdo, hasta cierto punto. Pero lo que cree Hugo ahora es que hemos llegado a un punto de la historia de la humanidad en el que nos arriesgamos a afrontar consecuencias peores manteniendo todo en secreto que desvelándolo, y que cualidades como la empatía son realmente nuestra única vía de avance. ¿Por qué no intentarlo?».
Dar con el tono adecuado para el conflicto entre Hugo y Scanlon fue la primera prioridad de Domingo cuando llegó al set, dado que las primeras escenas que le tocó grabar eran con Colin Firth. «Sentí que empezar con ese material era como salir propulsado de un cañón tipo bala humana», dice Domingo. «Empecé un poco intimidado, pero está bien sentir un poco de vértigo en tu primer día. Agarré a Colin, que es un actor maravilloso, y comenzamos a ensayar la escena, de principio a fin, una y otra vez, tratando de dar con un ritmo y un tono que hicieran justicia a la historia compartida de dos hombres que habían sido en el pasado amigos y compañeros de trabajo, pero que ahora se veían enfrentados por la pérdida de fe de uno de ellos en su labor. Mi personaje cree que siguen siendo amigos, así que, en una cierta medida, Hugo está tratando de salvar a su amigo apelando a su buena conciencia; Hugo trata de hacer creer a Scanlon que puede salvar su alma».
Para una escena crucial (y absolutamente secreta) de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, Domingo se inspiró en su marido, Raúl Domingo, con quien lleva 12 años casado. «Hice algo instintivamente durante la escena: abrí las manos hacia arriba, dejando las palmas al descubierto», dice Domingo. «Es algo que aprendí de Raúl; es una cosa en la que me fijé cuando nos conocimos, que cuando se sentaba siempre lo hacía dejando las manos abiertas. Eso me hizo ver que era una persona muy abierta, abierta a todo lo que la vida pudiera ofrecerle. Me di cuenta de que eso también era una cualidad destacable de Hugo, así que imité esa forma tan concreta de sentarme, con las manos abiertas. Al principio pensaba que sería una escena más emocional para Hugo, pero Steven y yo comenzamos a ver que era un momento más bien zen para el personaje. Me encantó cómo todo acabó encajando para crear un resultado sencillo, elegante y precioso».
JANE BLANKENSHIP - EVE HEWSON
Jane Blankenship, exmonja, ayuda a su novio, el Dr. Daniel Kellner, en su intento por desvelar las revolucionarias verdades que llevan décadas escondidas. Junto a Hugo, el personaje de Jane representa la conciencia de la película, enmarcando el conflicto central en un contexto más amplio de existencia humana.
El papel de Jane lo interpreta Eve Hewson, aclamada por la crítica por su semblanza de una de las hermanas de dudosa catadura moral de la serie de Apple TV Hermanas hasta la muerte, y a quien también hemos visto en las series de éxito La pareja perfecta y Detrás de sus ojos, y en películas como Tesla y Jay Kelly. Se trata de su segunda película con Spielberg, después de aparecer en 2015 en el drama de la Guerra Fría El puente de los espías. «Tenía 22 años y fue un papel pequeño, solo 10 días de trabajo», dice Hewson. «Pero lo cierto es que fue un sueño hecho realidad. ¡Pude trabajar con Steven Spielberg! Pensaba que no volvería a tener tanta suerte. Pero entonces me llama mi agente y me dice que Steven quiere hablar por Zoom conmigo. No me lo esperaba. Y mucho menos que Steven me dijese que me llevaba siguiendo desde mi trabajo en El puente de los espías y que quería que leyese un nuevo guion que había preparado. Me quedé sin palabras».
Más sorprendida aún se quedó cuando leyó el guion y vio que el director de su película favorita de la infancia, E.T. el extraterrestre, le estaba pidiendo participar en un proyecto que trataba de temas similares. «Estaba como en una nube», asegura Hewson. «Tengo una obsesión un poco enfermiza con E.T. y sé que mucha gente adora esa película. E.T. fue la película que me hizo enamorarme del cine cuando era pequeña, hasta el punto en que me corté el pelo y me negué durante años a responder a ningún nombre que no fuera Eliott. La sigo viendo una vez al año, pero solo una vez al año, porque me toca mucho la fibra. Por eso, poder trabajar de nuevo con el director de mis sueños en una película así... es una auténtica locura. Estoy que no me lo creo».
Al igual que Colman Domingo, Hewson se sintió conmovida por el equilibrio entre emociones y temas fascinantes. «Ante todo, es una historia sobre el valor y la importancia de la empatía, ahora y siempre», asegura Hewson. «Pero la historia también plantea interrogantes relacionados con la vida extraterrestre. ¿Cuáles serían las implicaciones de cualquier tipo de creencia si nos enterásemos de que existe vida en otros planetas? Sobre todo si hablamos de un tipo de vida que podría ser mucho más avanzada que la nuestra y tener creencias muy distintas. Jane ayuda a dar voz a esas preguntas e incluso aporta posibles respuestas para que el público pueda sopesarlas».
Jane también se ve arrastrada por los momentos de acción trepidante de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, convirtiéndose en protagonista de un enfrentamiento psíquico con el personaje de Colin Firth, Noah Scanlon. «Estaba muy nerviosa antes de rodar esa escena, porque no había hecho muchas cosas de ciencia ficción en el pasado y para ese momento hacía falta echarle mucha imaginación», confiesa Hewson. «En la escena, Colin trata de infiltrarse en mi mente y controlar mi cuerpo sin estar técnicamente en la misma estancia. Sin embargo, en el set lo tengo justo delante y ambos tenemos que mirarnos a los ojos e imaginarnos poseídos el uno por el otro, tratando de resistirnos. Fue agotador, tanto física como mentalmente. Sin embargo, mantener semejante nivel de tensión me ayudó a conectar con la difícil situación de Jane. Y Steven supo guiarnos muy bien en el proceso. Se concentra de un modo increíble cuando trabaja con los actores; te hace sentir una conexión total con él. Está en pie junto al monitor y experimenta todas las emociones que tú vas plasmando en pantalla. Es una experiencia increíble en la que se forja un vínculo único. ¡Hubo veces en las que me daba la sensación de que él sí que se infiltraba en mi mente! Todos los días era así; siempre te apoya, siempre te anima, siempre está cuando lo necesitas».
JACKSON - WYATT RUSSELL
Jackson, pareja de Margaret Fairchild y amante empedernido de los Fruit Loops, está tan alucinado como ella por los extraños acontecimientos que le han sobrevenido y cómo han perturbado su vida en común. Intenta por todos los medios entenderla y apoyarla, lo que acaba llevando su relación a una encrucijada.
El papel lo interpreta Wyatt Russell, a quien podemos ver en la serie de Apple TV Monarch: El legado de los monstruos y que ocupa un lugar en el universo cinematográfico de Marvel como John Walker, también conocido como «U.S. Agent», miembro de Los Nuevos Vengadores. Hijo de los legendarios Kurt Russell y Goldie Hawn (a quien vimos en la segunda producción de Hollywood de Spielberg, Loca evasión), Russell conoce al director desde pequeño. Casi trabajaron juntos anteriormente... en un accidente de tráfico. «Tenía 24 años e iba conduciendo con un amigo. Llovía», explica Russell. «Vimos que un coche perdía el control y se chocaba con una farola. Paramos a ver si podíamos echar una mano, y resultó que otro tipo también se había parado y ya estaba ayudando. Ese tipo estaba sacando un kit de primeros auxilios del maletero, encendiendo las indicaciones pertinentes para la calzada y dirigiendo el tráfico... ¡y era nada menos que Steven Spielberg! ¡Se había hecho totalmente con el control de la situación y no nos necesitaba para nada! Quise saludarle y decirle que era Wyatt, el hijo de Goldie, pero lo vi muy centrado. Y es que así es Steven Spielberg. Sabe cómo dirigir una escena, tanto en el set como en la vida real».
Russell recuerda que, cuando se reunió con Spielberg para hablar de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el director le dijo que quería contar con él para el papel de Jackson por cómo lo había visto actuar en la miniserie de FX Por mandato del cielo. «Me puse un poco nervioso porque interpreto a alguien horrible en esa serie, así que me preocupaba un poco la clase de persona que Jackson iba a ser», asegura Russell. «Por suerte, Jackson no tiene gran cosa en común con ese tipo. Me sentí muy validado por el hecho de que Steven hubiera sabido ver más allá de la fachada de ese papel y reconocer algo en mí que funcionaba para Jackson».
Mientras Jackson trata de entender lo que le está ocurriendo a Margaret, sirve un poco de representante de lo que sentimos quienes estamos viendo la película. «Jackson representa al público», dice Russell. «Jackson se plantea todas las preguntas que los espectadores se están haciendo a medida que los misterios comienzan a cobrar una dimensión cada vez mayor en la película. Cuando estás con Jackson, tienes a un tipo que te dice: “No te preocupes. Es normal que no entiendas lo que está pasando. Todo llegará”. Cumple a la perfección ese cometido porque David y Steven han creado un personaje muy bien hecho y muy entretenido».
A lo largo del proceso de creación de EL DÍA DE LA REVELACIÓN, Russell se sintió constantemente sorprendido por la creatividad y el espíritu colaborador de Spielberg en todo momento, independientemente de que se tratase de cuestiones más o menos cruciales; desde el ingenioso modo en que sabe grabar los cereales cayendo en el cuenco hasta su forma de animar a los actores a presentar ideas que puedan servir para perfeccionar la narrativa. «Hubo un momento en el que vi una oportunidad de modificar un poco una frase para hacerla más adecuada, aunque me intimidaba un poco sugerirlo», dice Russell. «Pero, en cuanto lo mencioné, Steven chasqueó los dedos y dijo: “¡Perfecto!”, y empezó a improvisar conmigo diferentes posibilidades hasta dar con las palabras adecuadas. No tiene mayor importancia, pero es una muestra de cómo trabaja. Es abierto y comunicativo con los actores, pero también sabe poner límites y conseguir que te centres en el trabajo. Todo gira en torno a la historia: cada plano, cada línea y el modo en que modela todo, habla sobre ello y te lleva a trabajarlo, todo eso fue muy valioso para mí como actor. Ha sido una lección magistral».
SANTIAGO - TOMMY MARTINEZ
CASPER BOYD - HENRY LLOYD-HUGHES
Santiago y Casper Boyd son ambos buenos soldados que creen realmente en su labor, pero cada uno de ellos está en un bando de la división ideológica de EL DÍA D ELA REVELACIÓN. Santiago está alineado con Hugo Wakefield y ayuda a Daniel Kellner en su viaje rumbo a epifanías personales. Casper Boyd, en cambio, es el principal agente sobre el terreno de Noah Scanlon y se le da extremadamente bien ejecutar todo su trabajo sucio.
El papel de Santiago lo interpreta Tommy Martinez, a quien hemos visto en las series Good Trouble, en Bosch: Legado y en La costa de los mosquitos. «Tenía muchísimas ganas de hacer esta película por todo tipo de motivos, entre ellos que me encantan las películas de Steven, sobre todo E.T.», dice Martínez. «E.T. despertó en mí la curiosidad por la vida extraterrestre e hizo volar mi imaginación pensando en esa idea del “primer contacto”. Por eso, formar parte ahora de la nueva película del director de E.T., que indaga más a fondo en las cuestiones planteadas entonces, es una auténtica pasada. ¿Qué le ocurriría al mundo si contactáramos con una raza de seres tecnológicamente superiores? ¿Sería emocionante? ¿Estaríamos preparados para algo así? ¿O toda la sociedad se resquebrajaría, presa de la ansiedad y el pánico? El modo en que EL DÍA DE LA REVELACIÓN expresa esas cuestiones en forma de un apasionante thriller cargado de escenas trepidantes me parece alucinante».
La participación de Martinez en una de esas escenas de acción le permitió borrar un elemento de su lista personal de deseos. «Siempre he querido conducir un camión de bomberos», dice Martinez. «Es un sueño que he podido cumplir en este rodaje. Ir marcha atrás con el camión de bomberos tuvo su cosa, pero no fue tan difícil como esperaba, la verdad. Una vez hice un viaje por Estados Unidos en un autobús escolar largo, por lo que tenía ya acumuladas bastantes horas de experiencia con frenos neumáticos y todo eso. En cuanto vi el camión de bomberos, quise meterme de inmediato. ¡Me sentía totalmente preparado!».
Para el papel de Casper Boyd, Spielberg recurrió a Henry Lloyd-Hughes, que cuenta en sus 20 años de experiencia con títulos como Ahora me ves 2 y El club del crimen de los jueves. «Casper Boyd tiene a Noah Scanlon en un pedestal»; nos explica Lloyd-Hughes. «WARDEX es toda su vida y demuestra la entrega de un fanático religioso. Steven y yo hablamos sobre cómo podría ser la vida de Boyd, si a lo mejor había pasado por un divorcio traumático o cuál podría ser su formación militar. Creamos un retrato de este personaje, que es fruto de circunstancias muy duras y que, por ello, ha desarrollado una disciplina de hierro. Y ahora, Boyd va a darlo todo, a invertir cada célula de su cuerpo, para defender la causa de esta misión. Está dispuesto literalmente a conducir a toda velocidad cruzando vías de tren y disparando para proteger los secretos de WARDEX».
Uno de sus primeros días de rodaje consistió en grabar su parte de la escena del tren de EL DÍA DE LA REVELACIÓN. «Fue hacer cine elevado a la enésima potencia», confiesa Lloyd-Hughes. «Voy a trabajar y, casi de inmediato, me veo en un coche a toda pastilla, grabando una escena absolutamente descabellada en la que la cámara parece estar a kilómetros en una grúa y que se acerca de pronto por el parabrisas para hacerme un primer plano mientras piso el acelerador a fondo. Recuerdo pensar: “Nunca me había sentido tan inmerso en un rodaje como ahora mismo. Esto es épico”».
