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Letras robadas cartel reducidoLetras robadas(Power ballad)
Dirigida por John Carney
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Paul Rudd (Anaconda, Ant-Man) y Nick Jonas (Jumanji) protagonizan esta película. El reparto incluye a Peter McDonald (The Batman, El Pingüino), Marcella Plunkett (Sing Street), Havana Rose Liu (El club de las luchadoras, Un talento único) y Jack Reynor (Midsommar). La película está dirigida y producida por John Carney, que también coescribe el guion junto a Peter McDonald. La película tiene música original compuesta por Gary Clark (Sing Street, Flora y su hijo Max) y Carney.


Sueña fuerte, lucha más fuerte
Rick Power vive en Irlanda y es el vocalista de una banda de bodas: The Bride and Groove. El grupo disfruta mucho de la música y de la conexión que comparten como compañeros. Aunque, Rick anhela seguir su propio camino. Hace quince años, era un músico con un potencial aparentemente ilimitado y en una gira por Irlanda, se enamoró de Rachel. Eso le llevó a, finalmente, abandonar sus sueños de convertirse en una estrella del pop y construir una vida con ella y su hija.

Cuando la banda llega a tocar a una boda, descubren que uno de los invitados es el cantante estadounidense Danny Wilson, una antigua superestrella que lucha por encontrar su camino como solista. Tras una actuación improvisada, Rick y Danny pasan el resto de la noche hablando sobre su pasión por la música. A pesar de pertenecer a generaciones diferentes y ocupar dos rincones opuestos en la industria musical, descubren que tienen mucho más en común de lo que pensaban. Les gusta el mismo tipo de música y les genera una emoción similar. Empiezan a improvisar una de las nuevas canciones de Danny -la que podría definir su futuro en la industria musical- y Rick toca un fragmento de una canción que lleva años rondando en su cabeza: How To Write A Song?.

Esta conexión es el pilar de 'Letras robadas', que demuestra una evolución creativa del director y guionista John Carney: "No es una historia romántica en el sentido tradicional, pero Rick se enamora de la idea de Danny. Rick se ve reflejado en Danny y ve su pasado". Paul Rudd (Rick Power) añade: "Significa mucho para Danny, un músico profesional, ver en Rick a un artista de verdad. De repente, se enciende una chispa en Rick que llevaba mucho tiempo apagada". Al día siguiente, Danny le regala a Rick una guitarra y regresa a su casa en Los Ángeles para intentar relanzar su carrera.

Unos días después, Danny le canta la canción a su novia, Marcia, y le dice que la ha escrito para ella. La canción se convierte inmediatamente en un éxito, reavivando la fama de Danny como solista. Pero, Rick escucha la versión de Danny y se entera de su rápido ascenso a lo más alto de las listas. Rick tendrá entonces que ganarse la confianza de su familia y sus compañeros de banda, que se muestran escépticos sobre la autoría de la canción. Tras una reunión con sus abogados, Rick intenta llamar a Danny varias veces, pero le ignora, y pierde el control. Mientras, Danny lucha con su regreso al estrellato y se pregunta cómo le habrá afectado todo eso a Rick.

El éxito de la canción obliga a Danny y Rick a preguntarse varias cosas. Si Rick es realmente el genio detrás de la canción, si Danny ha convertido la canción en un éxito, si Danny está desesperado por volver a la cima y está dispuesto a pasar por encima de un amigo para conseguirlo. El productor Anthony Bregman afirma: "Hay un debate intelectual sobre la naturaleza de la creatividad y la autoría. ¿La creatividad y la autoría de una canción proceden del concepto inicial o de la interpretación? Creo que se necesitan ambas".

La idea de que una canción trasciende a cualquier persona demuestra las conexiones entre Danny y Rick, a pesar de sus disputas sobre la autoría. 'Letras robadas' propone un viaje emocional a través de la búsqueda del propósito e identidad de dos cantantes. Es una historia sobre el robo y sus repercusiones para todos los involucrados, sobre cómo una misma canción puede significar algo tan diferente para cada personaje de la película.

"How To Write A Song es una canción de amor que Rick y Danny interpretan de maneras diferentes, según su situación personal", comenta Paul Rudd. "La letra de la canción dice: "No quiero aprender a escribir una canción contigo, cuando todas las canciones que he escrito en mi vida hablan sobre ti". Y Rick lo interpreta como una declaración de su amor por su hija, Aja. Pero Danny lo relaciona con su novia. La música es tan poderosa en ese sentido porque puedes coger estas letras e interpretarlas de tantas maneras diferentes. Y todas son válidas" dice Rudd.

'Letras robadas' habla sobre la identidad y sobre entender quién eres, lo que puedes aportar a este mundo como creador y como persona. "La historia es maravillosa y compleja y te hace reflexionar mucho sobre ti mismo y sobre qué harías en esta situación. Y me encantan las películas así" comenta Jonas. Y Rudd explica: "Rick es alguien que nunca ha dejado de soñar. Es un cantante frustrado, tiene defectos, pero conectas con él porque le importa muchísimo. Se siente ignorado, y eso es algo con lo que el público puede empatizar y comprender, tenga o no relación con la música".

Rick se queda sin más opciones y decide volar a Los Ángeles con su compañera de banda, Sandy. Se embarcan en una aventura imprevisible para obtener el reconocimiento y el respeto que Rick ha anhelado durante tanto tiempo. Mientras tanto, Danny se enfrenta a su carrera en solitario, que lo ha dejado solo. El viaje no se trata solo de recuperar la autoría de la canción. Este reconocimiento no solo valida eso, sino también su talento para la música y que sus sueños y ambiciones son muy importantes.

Para el guionista, director y productor John Carney, la historia es una oportunidad para explorar cómo se representa una historia de amor en la madurez, cómo la ambición choca con la adultez, el matrimonio y la responsabilidad. Carney explica: "Me parece interesante coger a un músico y ver en qué etapa de la vida se encuentra y cuál es su historia de amor ahora. Rick es un hombre de 48 años, casado y con una hija, vive en Dublín. Pero ¿qué le apasiona realmente?". El director encontró esa conexión emocional en la relación entre Rick y Danny.

El productor Anthony Bergman cree que esa carga emocional es lo que hace que 'Letras robadas' sea una historia tan universal. "Probablemente, el tema universal que la recorre es la idea de que hay que fijarse en lo que funciona en la vida y encontrar la manera de valorarlo", afirma Bergman. El productor explica: "La gran revelación del personaje de Paul es que la vida que creía insuficiente, en realidad, es la mejor. Su viaje en esta película es un proceso de volver atrás y apreciar lo que siempre tuvo". Para Bergman, esa idea va mucho más allá del mundo de la música.


Una gira mundial: De Dublín a Los Ángeles
'Letras robadas' es el resultado de la fusión de múltiples mundos y géneros, con un elenco y equipo que aportan su talento y experiencia en el teatro, el cine y el estudio de grabación. La historia transcurre entre Dublín, Irlanda, y Los Ángeles y se rodó en localizaciones en ambos países. La visión creativa de Carney, como guionista, director, productor y compositor, supone una base sólida que aporta una armonía, tanto literal como figurada, a la película.

La productora Rebecca O'Flanagan comenta: "Hay pocos cineastas en el mundo ahora con un sello tan distintivo. Sin duda, es una 'película de John Carney', tiene el humor, la música y la emoción. Tiene una visión muy clara de la vida y el amor, pero siempre piensa mucho en el público y busca conectar con él".

El productor Rob Walpole comenta: "Es un narrador que tiene muchísimas herramientas. Es capaz de hacerte llorar de risa y, cuando menos te lo esperas, puede hacerte llorar de verdad, y componer canciones que te llegan al corazón".

La fama de John Carney como músico y cineasta le precede y los actores asumieron con mucha emoción sus papeles en la película. "Llevo casi diez años escuchando hablar de este proyecto. Cuando leí el guion, tenía todo el sello de John. Es nuestro cuarto proyecto juntos y me encanta la energía que se respira en el set de sus películas. La gente está contenta y el ambiente es muy distendido" añade Jack Reynor.

Nick Jonas comenta: "Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención de John Carney es que aborda muchísimos temas con una producción impecable. Su trabajo es siempre muy entretenido. Hacía mucho tiempo que quería trabajar con él. Recuerdo que vi Sing Street y me encantó. Creo que en 'Letras robadas' también vemos mucho de eso".


El cantante de bodas y la estrella del pop: Rick y Danny
Paul Rudd brilla en este papel poco convencional como cantante de bodas que lo dejó todo para mudarse a Irlanda, la tierra natal de su esposa, y ambos países representan dos épocas distintas de su vida. Sin embargo, la pasión del actor por la música hizo que deseara interpretar a Rick, un cantante en una encrucijada importante en su vida. La vulnerabilidad de Rudd se muestra a través de su interpretación de las inseguridades y las dudas. "No soy el mejor músico, ni mucho menos. Nunca ha sido mi vocación y tenía miedo de hacer esto, estaba muy nervioso porque era algo que se salía completamente de mi zona de confort", confiesa Rudd. Su compañero de reparto, Nick Jonas, veía todas esas emociones en su interpretación y afirma: "Es el Rick perfecto. Le aporta algo de melancolía a todo lo que hace. Es un poco cínico, se siente hastiado, pero aún conserva esa pasión latente por la música".

El equipo también percibía esa pasión musical de Rudd. "Paul es una gran enciclopedia andante de la música. Al principio, no nos conocíamos mucho, pero sabíamos nuestros gustos musicales", recuerda John Carney. "A los guionistas, los productores y muchos miembros del reparto, nos gusta la misma música y hemos encajado a la perfección. Es una prueba de lo importante que es el rock and roll. Ha unido a gente de todo el mundo".

Anthony Bregman elogia la destreza musical de Rudd: "Era una transición natural para él porque es un artista nato que canta y toca la guitarra. Tiene mucho oído musical y mucho conocimiento tanto de la música como de la industria musical. Para él, actuar en el escenario era algo natural. Es como si estuviera viviendo su sueño y se puede sentir en su interpretación".

De hecho, estaba emocionado de tener la oportunidad de trabajar junto a Nick Jonas. "Menos mal que tenemos a Nick Jonas para darle autenticidad a la historia. Espero que se me haya contagiado algo de su talento", dice Rudd. "Recuerdo una vez, tocando en un evento benéfico, que pensé: 'Guau, estoy haciendo esto con los mejores del mundo'. Así es como me siento cuando tocamos juntos. No estoy en mi mundo, es el suyo. Pero me llevo un pedacito de él".

Nick Jonas aportó una parte profundamente personal al personaje de Danny Wilson y refleja su propia trayectoria musical. "Al principio, le dije a John: "Creo que soy de los pocos que realmente han vivido esta experiencia"", recuerda Jonas. Tras alcanzar un éxito masivo a finales de la década de 2000 en la música y la televisión con sus hermanos con los Jonas Brothers, el grupo estuvo disuelto entre 2013 y 2019. Durante esa época, exploraron diferentes caminos y buscaron su propia identidad. "Una de las cosas que quería aportar a este personaje era mostrar lo que Danny habría vivido, me sentía muy identificado por mis propias vivencias. Danny tiene la composición como su pasión y lo de estrella del pop como algo secundario.

El viaje creativo que vive un compositor para triunfar en esta industria es increíble, pero también muy peligroso, si no te rodeas de los mejores profesionales. Cuando llegué a la música en 2004, solo salían unas pocas canciones semanalmente. Ahora se publican más de 30.000. Hay que crear algo realmente valioso para destacar entre tanto ruido".

El productor Anthony Bergman coincide y elogia a Jonas: "Lleva 25 años viviendo con eso, sabe cómo hacerlo sentir real, auténtico y humano, y lo hace de maravilla". Carney añade: "Necesitábamos a alguien que no fuera solo actor, sino que fuera también un artista y una celebridad, y realmente se parece al personaje de Danny. Yo tuve una banda cuando era pequeño, pero Nick Jonas lleva décadas dedicándose a esto cada día".


El lenguaje universal: La música
La banda sonora original de 'Letras robadas' también refleja el esfuerzo complejo y colaborativo que se requiere para crear una canción exitosa, especialmente dentro de una película musical. Varias canciones originales de las películas de Carney han estado nominadas: Lost Stars (nominada al Óscar(r) y al Premio de la Crítica en 2014), Drive It Like You Stole It (nominada al Premio de la Crítica en 2016) y Falling Slowly (ganadora del Óscar(r) y nueve nominaciones al GRAMMY(r) en 2007). Esto demuestra la capacidad de las canciones para capturar y realzar las emociones de una película de una manera que el diálogo y la actuación no podrían nunca.

Para 'Letras robadas', John Carney y Gary Clark han compuesto canciones originales para los personajes Rick Power y Danny Wilson, con el objetivo de expresar sus trayectorias personales, teniendo en cuenta además el registro vocal y las fortalezas artísticas de ambos actores. "Era muy importante para mí aportar la visión que tenía de Danny. Quería que fuera diferente a lo que hago como artista en solitario o con mis hermanos. La personalidad de Danny tiene algo de mí, pero también es un personaje propio", comenta Jonas.

"Todas las canciones son colaboraciones y reflejan lo que ambos actores aportaron a cada una: una manifestación de sus personalidades y trayectorias", añade Bregman. "Gary Clark es un genio. Sabe improvisar y escoger las palabras adecuadas que definen no solo la escena, sino también a los personajes que la protagoniza".

"He cantado toda mi vida. Fue increíble poder trabajar con John y su equipo. Hablamos el mismo idioma; es músico de corazón. Gracias a nuestra colaboración como actor y director, he sido testigo de su visión y aprender de él. Siempre consigue captar el humor de la vida, incluso en situaciones más inquietantes o tristes", declara Jonas.

El equipo artístico y técnico se reunieron en Irlanda para grabar las canciones y ahí, el paisaje irlandés se convirtió en un personaje más de la película. "Grabamos en Grouse Lodge, en pleno centro de Irlanda, en una zona rural. "Fue algo precioso, con esos edificios antiguos y sientes que eres capaz de canalizar esas corrientes creativas más primarias", recuerda Bregman.


Buscando la conexión en el set: En producción
En el set, ambos protagonistas elogian al realizador por ayudarles a crear interpretaciones multifacéticas que capten la complejidad de sus personajes. "Por la forma en que dirige, se puede ver que compone música de manera similar. Tiene una gran apertura y le gusta que la historia le sorprenda", explica Rudd. "Permite que el espíritu de lo que hace le guíe, del mismo modo que la música puede guiarte. Está constantemente explorando y descubriendo cosas nuevas" comenta el actor.

Este estilo flexible y de improvisación, se complementa muy bien con el de Yaron Orbach (Begin Again, Sing Street), director de fotografía de esta película y colaborador habitual de Carney. "Siempre aporta un realismo sólido a las películas. Nunca se trata de él, le da mucha importancia al trabajo con los actores, la improvisación y crear diferentes versiones de las escenas, llevándolas por caminos que quizás no se les habrían ocurrido de otra manera", afirma Bregman. "Es tan flexible como director de fotografía que se adapta a todos los cambios. Siempre busca cómo mejorar la escena". Ese sentimiento de flexibilidad y colaboración ha definido la experiencia en el set. Jack Reynor comenta: "Los rodajes de John siempre son muy fáciles. La gente está realmente contenta de estar ahí y se crea un ambiente muy divertido y distendido".

Las vidas tan diferentes de Danny y Rick se reflejan también a través del diseño de producción y el vestuario. La diseñadora de producción Anna Carney (Sing Street, El Caballero Verde) y la diseñadora de vestuario Triona Lillis (Una canción irlandesa) han trabajado en varios proyectos de Carney. La diseñadora de producción tuvo que crear dos mundos opuestos: un Dublín obrero con casas modestas y clubes y un mundo repleto de riqueza y fama. Y la diseñadora de vestuarios tenía que reflejar una escena en un pub en Dublín, con escaso lujoso y nada sofisticado, y una fiesta en Hollywood, repleta de su brillo y glamur. Las diferencias entre estos dos escenarios, y los personajes que los habitan, otorgan un peso indiscutible a la carga emocional de la historia.

'Letras robadas' lleva al público a un viaje entre dos mundos distantes y diferentes desde la comodidad de una sala de cine. En definitiva, la magia de la película reside en descubrir que estos dos mundos pueden ser mucho más parecidos de lo que pensamos.


Un grupo heterogéneo de personajes
El mundo de 'Letras robadas' cuenta con personajes que parecen muy personales y, a la vez, tienen una gran vitalidad. Se consiguió gracias a un meticuloso proceso de audición. Walpole comenta que el papel de Sandy está intrínsicamente ligado a Peter McDonald e indica: "No creo que haya otra persona en el mundo que pueda interpretar ese papel y que conozca al personaje tan bien como él".

La productora Rebecca O'Flanagan añade: "Han conseguido reflejar en su trabajo la profundidad de una amistad de toda la vida. La película tiene esa parte de compromiso personal: dos hombres de cierta edad reflexionando sobre su obra desde una perspectiva tanto creativa como personal".

La banda que acompaña a Rudd y McDonald era fundamental para la película. Era importantísimo que se sintieran como una banda y como un grupo cohesionado. Y se consiguió gracias a la incorporación de los actores Roy Keenan, Keith McErlean y Paul Reid. Para capturar la dinámica de una banda de música, requería actores que pudieran vivir en una tensión muy específica: "Tienes que ser capaz de fingir un poco y creerte superior cuando estás ahí arriba en el escenario. Pero, al mismo tiempo, tienen que parecer agentes. Ese es el equilibrio perfecto", declara McDonald.

"Paul Rudd se integró perfectamente en el grupo de música. Desde el primer momento, fue uno más de nosotros. Dentro del grupo hay una jerarquía que refleja la de una banda real: Ben, el batería, fundador del grupo y el más sensato, se encarga de la logística y la estabilidad; Rick es la estrella, aunque intenta evitar la responsabilidad; Sandy, es una artista nata, una guitarrista virtuosa; y Kyle y Bernie, el teclista y el bajista, se encuentran en una posición intermedia entre músicos e invitados a la función".

Carney afirma que esa química surgió de forma natural por la sensibilidad musical compartida por todo el elenco. "Todos compartimos la misma afición por la música. Somos de la misma generación. Y Paul encaja a la perfección", confirma el director.

Sin embargo, la parte más doméstica e íntima de la película proporciona un contrapunto emocional, con Marcella Plunkett como Rachel - la esposa de Paul - y Beth Fallon como Aja. Ambas iluminan la pantalla cuando aparecen y dotan de naturalidad a la parte más íntima de la película. Plunkett comenta: "Conozco muchas parejas en las que uno de los miembros formaba parte de una banda o era cantante, y de jóvenes vivían una vida más libre y despreocupada. Pero, cuando tienen hijos y la realidad se impone, es difícil encontrar un equilibrio entre esas dos vidas". Ese realismo se convirtió en un elemento central para dar forma a la relación. "Trabajamos y hablamos mucho porque queríamos que Rick y Rachel tuvieran una relación fuerte y auténtica. Creo que intentamos ser honestos sobre lo que significa estar casado" comenta la actriz.

Al hablar sobre su personaje, Fallon comenta: "Aja me parece increíble. Se nota que quiere muchísimo a su padre y que intenta apoyarlo, pero está un poco absorta en su propia vida como adolescente. Creo que se parece bastante a Rick y por eso a veces chocan, pero también por eso tienen una relación tan consolidada y una forma de comunicarse tan especial".

La música se convierte también en un flujo emocional fundamental para la familia. Plunkett afirma: "Mi personaje aporta una sensación de estabilidad y fortaleza al matrimonio. Ama a su familia y a Rick por ese compromiso con su familia y por su talento. Rachel se enamoró de sus canciones. Ahí surge su historia". Además, Fallon añade que "la música es una parte fundamental de la vida de cada personaje, incluida Aja, porque ha crecido rodeada de ella".

Fallon comenta, al unirse al mundo del director, que: "Trabajar en un set así es realmente especial. Hay un ambiente fantástico, con gente apasionada por lo que hacen. Paul y Marcella son personas tan auténticas que es difícil no llevarse bien con ellos. Paul es una persona cálida y humilde e increíblemente divertida". Plunkett dice que trabajar con ellos surgió de manera natural. "Lo que me encanta de sus películas es que siempre se ponen del lado de la humanidad. Siempre hay mucho sentimiento, humor y pasión", comenta la productora.

Bregman dice: "'Letras robadas' habla sobre el efecto que la música puede tener en la vida de las personas, cómo las une, cómo las separa, cómo contribuye a la experiencia de ser humano y la comunidad".


Solo en cines
'Letras robadas' es una experiencia cinematográfica única que combina los mejores elementos del cine, el teatro y la música en un momento irrepetible pensado para vivir en la gran pantalla.

Marcella Plunkett afirma que salió de ver la película con "una enorme sensación de calidez, gracias a la multitud de relaciones y actuaciones que presenta. Vivir esta experiencia en compañía permite sentir cómo la tensión se disipa con una buena carcajada, cómo las emociones se intensifican con la música. Hay cosas que se disfrutan mejor en compañía".

Para Paul Rudd, era importante destacar que la música en vivo puede generar un recuerdo que va mucho más allá. "La música es un lenguaje universal que lo trasciende todo y te llega directamente al alma. Siempre hablo con John Carney sobre los grupos de música que nos gustaban, poder verlas en directo, conectar con su música. Siempre ha sido muy importante para nosotros y seguimos hablando sobre todo eso".

El director ha abordado la película con esa misma filosofía inmersiva. "Quiero que, al escuchar la música de la película, el espectador sienta que está escuchando un álbum. No es solo drama, hay que ir despacio, escuchar y ver cómo se desarrolla, y vivir las canciones como si estuvieras escuchando un disco por primera vez" comenta Carney.

Al recordar la primera sesión de grabación con Nick Jonas, explica: "Estaba sentado en una sala de control y todavía no le conocía muy bien. De repente, empezó a cantar y vi que se me había erizado el vello. Era solo un ensayo general en el estudio. Su voz demuestra muchísima experiencia y hay una razón por la que todo su éxito ha llegado de forma natural. Y estoy deseando que el público lo experimente en el cine, en la pantalla grande, con sonido envolvente y todos los efectos visuales".

'Letras robadas' resonará profundamente en la vida del público, y el director añade: "Toda mi juventud tiene su propia banda sonora, y en los mejores momentos de mi vida, siempre había algo que sonaba en la radio. Creo que la experiencia de ver 'Letras robadas' es como escuchar un álbum. No es solo un drama, sino que te invita a escuchar la música y vivir las canciones".