Cinemanía > Películas > Canciones de amor en Lolita's Club > Comentario
Destacado: Karra Elejalde y Toni Acosta protagonizan 'Poliamor para principiantes'
Canciones de amor en Lolita's Club cartel reducidoCanciones de amor en Lolita's ClubDirigida por Vicente Aranda
¿Qué te parece la película?

Basada en la novela homónima de Juan Marsé, con guión y dirección de Vicente Aranda, veterano realizador que ya ha llevado al cine algunas de las novelas del escritos catalán (La muchacha de las bragas de oro, Si te dicen que caí, El amante bilingüe).

Protagonizada por Eduardo Noriega (que interpreta un doble papel) y la actriz colombiana Flora Martínez (Rosario Tijeras).

"Canciones de amor en Lolita's Club" es una producción de Trivisión (Comunidad Valenciana) y CTV (Galicia).

Vicente Aranda (Director y guionista)
Nacido en Barcelona en 1926, Vicente Aranda es uno de los directores más populares y prolíficos de nuestro cine. Su carrera cinematográfica comienza tras una estancia de siete años en Venezuela, país en el que llegó a ocupar cargos de relieve en una empresa informática. En 1950 decidió volver a España con la firme intención de hacer cine. Es entonces cuando intenta ingresar en el "Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas" (antecesor de la que después sería "Escuela Oficial de Cinematografía"). En Barcelona, Aranda entra en contacto con la experimentalista y cosmopolita "Escuela de Barcelona", muy rupturista con respecto del cine que se hacía por entonces en España.

En 1963 co-dirige junto con el profesor e historiador del cine Roman Gubern "Brillante porvenir", su primera película, y en 1965 "Fata Morgana". Después vendrán "Las crueles", "La novia ensangrentada" y "Clara es el precio". En 1976 rueda "Cambio de sexo" donde contará con la colaboración de Néstor Almendros y Victoria Abril, en lo que sería el comienzo de una relación actriz director que ha dado como resultado grandes frutos artísticos entre los que cabe destacar "La muchacha de las bragas de oro", "Amantes", "El Lute" o "Libertarias". En los últimos años ha dirigido alguna de las películas más taquilleras del cine Español como es el caso de "Juana la Loca" y "Carmen".

Filmografía
"Canciones de amor en Lolita's Club" (2007)
"Tirante el Blanco" (2005)
"¡Hay motivo!" (2004)
"Carmen" (2003)
"Juana la Loca" (2001)
"Celos" (1999)
"La mirada del otro" (1998)
"Libertarias" (1996)
"La pasión turca" (1994)
"Intruso" (1993)
"El amante bilingüe" (1993)
"Amantes" (1991)
"Si te dicen que cai" (1989)
"El Lute II: mañana seré libre" (1988)
"El Lute: camina o revienta" (1987)
"Tiempo de silencio" (1986)
"Fanny Pelopaja" (1984)
"Asesinato en el comité central" (1982)
"La muchacha de las bragas de oro" (1980)
"Cambio de sexo" (1977)
"Clara es el precio" (1975)
"La novia ensangrentada" (1972)
"Las crueles" (1969)
"Brillante porvenir" (1965)
"Fata Morgana" (1965)

Entrevista con Vicente Aranda
"Estamos en un país de turismo sexual"

P: Usted ha dicho en alguna ocasión que hace tiempo que ya no busca los argumentos de sus película sino que se encuentra con ellos ¿Cómo encontró éste? ¿Cómo surge la idea de llevar al cine "Canciones de Amor en LolitaŽs Club"?
R: Me lo propuso Andrés (Vicente Gómez). Él me hizo un resumen del argumento del libro y yo plasmé en el guión lo que entendí de esa explicación pero que es algo que no está en la novela. Posiblemente él me explicó otra cosa y yo entendí lo que yo quise entender, ¿no? Pero bueno en todo caso entendí lo que a mí me interesaba y lo que he desarrollado. Bien en ese "previo" que Andrés me dio de palabra había una referencia a una etiqueta que, aunque he tardado en darme cuenta, he respetado en la mayoría de mis películas y es que "todos queremos ser otro".

Por otro lado, también está la necesidad de querer y ser querido. A través de esta encuesta permanente que supone el proceso de preparación de una película en el que yo he ido a informarme acerca de lo que es un puticlub, he descubierto que el amor es un déficit de todos: de los clientes y de las profesionales. Se trata, efectivamente, de una cuestión de afecto, de amor y deseo de ocupar un espacio en este sentido.

P: Descríbanos a los personajes principales, ¿cómo ve usted a Raúl, Milena y Valentín?
R: Pues Raúl podría ser un duro, un policía duro y bastante brutal, aunque por encima de esto, Raúl es un individuo que se detesta a sí mismo, que no quiere ser lo que es: que no provoca amor, que no es capaz de dar afecto, que tiene unas relaciones difíciles con todo el mundo, excepto con su hermano, que es algo así como un animalito inofensivo, fácil querer, como si fuera un gatito, una mascota. Valentín, el hermano gemelo de Raúl es un deficiente intelectual, que lo que tiene, es una dificultad de manifestar su alma, es incapaz de interrogarse a sí mismo… no tiene buena disposición para esta comunicación. En cambio sí posee la capacidad para amar y ser amado. Milena responde a una idea que está en la cabeza de todos los hombres que es la de la "puta divina", una idea que tiene una larga tradición en el cine y en la literatura: casi todos los escritores se han ocupado de este asunto y en cine también se ha tratado mucho. Alrededor de estos personajes que son los principales hay otras figuras, más o menos secundarias (hay incluso un coro de niñas lolitas que tienen justo 18 años), que contribuyen a la descripción del ambiente donde se mueven estos personajes, que es el ambiente de un puticlub.

P: ¿Qué pretende enseñar al espectador con esta película?
R: Aunque esta no es de mis películas más didácticas lo que sí hay, de alguna manera, es una descripción, utilizando la información que yo he obtenido, por supuesto, de cómo funciona la prostitución en este país; y sobre todo hay una revelación, una revelación que yo mismo he tenido durante el proceso de documentación: estamos en un país de turismo sexual. Y esto es algo que yo no sabía. Los libros que he consultado y la información que tengo hablan de alrededor de 400.000 prostitutas en nuestro país. Españolas muy pocas; rumanas, el 80 por ciento. Los datos estadísticos son escalofriantes y además, parece ser, que todo lo que eran hoteles de carretera que estaban en la más miserable de las ruinas se han convertido en bollantes puticlubs. Los hay de todas las categorías y la fórmula es casi siempre la misma. Las chicas son reclutadas fuera de España y se les hace un préstamo que tienen que devolver, de forma que en caso de que no paguen la ley falle a favor de quien ha hecho el préstamo y así es como sucede actualmente. Esto está establecido de una forma aparentemente legal pero que en el fondo es lo de siempre: la trata de blancas convencional.

P: ¿Se trata entonces de una película denuncia?
R: No, no es una película denuncia. Simplemente transmito lo que he aprendido en el proceso de preparación de la película. Ni siquiera sabría decirte si estoy a favor o en contra de la legalización de la prostitución. No lo sé. Creo que los que quieren legalizarla son los amos del negocio porque las prostitutas no parecen estar interesadas en eso: no tienen ganas de hacer declaración de la renta y tener que pagar impuestos. Los clientes tampoco: la tarifa subiría y tampoco les interesa eso. Moralmente, no estoy a favor de la prostitución: a mí me parece que la prostitución envilece. Pero, al mismo tiempo, me he encontrado con que lo que prevalece siempre es el deseo de amor. Esta podría ser quizás la enseñanza de esta película: la necesidad imperiosa que todos tenemos de querer y ser queridos. Aquí no están excluidos ni los clientes, ni las profesionales, ni los tontos, ni los listos.

P: A parte de las lecturas, ¿cómo ha sido el proceso de documentación?
R: Pues ha habido bastante trabajo de campo: hemos ido a los puticlubs y hemos entrevistado a los gerentes y a las propias prostitutas: hemos hecho todo lo que se ha podido. El problema es que esto es inabarcable: si te metieras a investigar a fondo dejarías de ser director de cine y pasarías a ser periodista. Pero estoy viendo que es un tema que suscita muchísimo interés y creo que esto es bueno para una película: hay que cumplir con esta función didáctica. Quiero enseñar lo que he aprendido. He obtenido y asumido datos que, de alguna forma, tengo que devolver.

P: Hablemos del reparto. ¿Cómo llegó hasta Flora y Eduardo?
R: A Flora la ví en "Rosario Tijeras", una película que optó al Goya a mejor película extranjera de habla hispana. Me encantó. Creo que da muy bien el tipo de personaje. Además en la novela se habla de una chica colombiana y ella es colombiana. En lo que respecta al protagonista masculino, el productor quería a alguien que fuese un galán, en el sentido convencional del término y Eduardo Noriega correspondía a estas características. Se le envió el guión y felizmente aceptó el reto que supone enfrentarse a la interpretación de un doble papel como este. y lo lleva muy bien: de una manera esforzada, con voluntad… es un gran reto "técnico-psicológico".

P: Cuarenta años de carrera cinematográfica con casi 30 películas a sus espaldas, ¿cómo afronta ésta? ¿Qué es lo que más le preocupa antes de empezar a rodar?
R: Pues me preocupaban los aspectos técnicos. Eduardo Noriega interpreta a dos hermanos gemelos. Esto entra en el campo de lo digital y en "Tirante, el blanco" tuve muchas dificultades con esto. Yo estoy dispuesto a ceñirme a ciertas limitaciones que supongo tiene la técnica; pero también quiero conocer que "no limitaciones" tiene y dónde se puede llegar a un punto en el que yo trabaje con más comodidad, con más eficacia. Afortunadamente, ya hemos hechos unas pruebas que han quedado muy bien y estoy más tranquilo con respecto a este tema. En general, podríamos decir que, antes de empezar a rodar, siempre me preocupa la película en su conjunto. Descendiendo a lo concreto diré que en ésta lo que más me preocupa son las primeras escenas que vamos a grabar: una cuestión de especialistas con caídas. Eso siempre me preocupa en las películas. Porque yo domino bien todo lo que se refiere a actores y descripción de personajes. La comunicación entre el director y los actores, eso ya me lo sé muy bien. Lo llevo bien, los actores me gustan y creo que yo le gusto a los actores… y eso funciona estupendamente bien. Ahora bien, los temas que implican a especialistas me dan miedo. Siempre. Me da miedo que alguien se haga daño… preferiría haberla pasado ya. Es una preocupación que no tiene significación artística, sino más bien moral.

P: "Canciones…" es la cuarta vez que usted lleva al cine una novela del escritor Juan Marsé, ¿qué es lo que le atrae de este escritor y de su universo literario?
R: Pues aunque yo no lo sabía, me parece que Marsé responde a la misma etiqueta que yo: "todos queremos ser otro". Además con Marsé hay una afinidad… yo lo conozco. Prácticamente vivíamos en el mismo barrio y aunque tardamos mucho en conocernos las correrías infantiles que él describe las he hecho yo en los mismos sitios que él describe: Montecarmelo, Gracia, los descampados… todo eso lo he conocido yo. Es decir, hay una coincidencia no sólo de edad (él es algo más joven que yo pero a pesar de todo hay una coincidencia en época) sino también geográfica. Lo que escribe, en cierto modo, es algo que me toca; es algo que es suyo pero que pasa a ser mío con facilidad.

Eduardo Noriega habla sobre Lolita's Club

Cómo y por qué se unió al proyecto
Tras leer el guión que le presentaron Vicente Aranda y Andrés Vicente Gómez, Eduardo Noriega aceptó protagonizarlo de manera inmediata: "Leí el guión tras mantener una entrevista con Vicente Aranda y el productor. Ese mismo día llamé a Aranda para decirle que me tiraba a la piscina. Que necesitaba, eso sí, que él pusiera algo de agua, pero que yo me tiraba".

A pesar del enorme reto que suponía encarnar un doble papel (Es lo más dificil que me han ofrecido nunca), Noriega encontró elementos fascinantes en el guión de Aranda: "la necesidad de querer, de ser queridos; lo contradictorios y complementarios que eran estos dos hermanos gemelos; el triángulo que se forma entre Raúl-Valentín y Milena… Me parecía que tenía muchos elementos atractivos. También creo que éste es el Aranda más interesante: el Aranda sin grandes espectacularidades, sin grandes localizaciones... este es un proyecto de personajes".

El reto de preparar un doble papel
Una vez aceptado el reto, Noriega comenzó a prepararse para interpretar a los dos hermanos. "Desde ese día empecé a trabajar intensamente en la preparación de la película. De septiembre a abril, fecha en la que comenzó el rodaje, estuve enfrentándome a la complejidad que entraña preparar dos personajes a la vez. Normalmente, cuando preparo un personaje, hablo de él en tercera persona y escribo de él en tercera persona hasta que, de una forma natural, empiezo a hacerlo en primera persona. En este caso me resultaba muy complicado hablar en primera persona para luego referirme a mi hermano en tercera y al revés. Por eso pedí que rodásemos primero un hermano y luego el otro". En contra de lo que puede pensarse, fue más complicado preparar el personaje de Raúl, el hermano policía, que el Valentín, el discapacitado: "Creo que yo estoy más cerca de una persona ingenua, vulnerable y desprotegida, que de una persona autodestructiva, alcoholizada, violenta y en estado de depresión… Raúl es un tipo incapaz de identificarse con nadie, incapaz de reflejarse en el otro, incapaz de recibir amor ni expresar ningún tipo de sentimiento. Por eso su única respuesta es la agresividad, ir contra el que tiene enfrente".

Para preparar el personaje de Valentín, Eduardo Noriega contactó con diversas asociaciones relacionadas con la discapacidad intelectual. "Estuve trabajando durante meses en centros de día junto con discapacitados intelectuales. Llegué incluso a ejercer de pinche de cocina junto a ellos. Sin la intención de imitar a nadie, sino de aprender de su esfuerzo diario. Así te das cuenta del esfuerzo que hacen estos chavales cada día: cosas tan cotidianas como coger el autobús, llegar al lugar de trabajo, terminar con la faena, volver a casa… cumplir con una serie de tareas que para nosotros no representa ningún tipo de dificultad, para ellos es un Everest tras otro que tienen que superar cada día. Su capacidad de esfuerzo, su capacidad de lucha y de trabajo son verdaderamente asombrosas".

Flora Martínez habla sobre Lolita's Club

Sobre cómo llegó a ser Milena
"Yo conocía a Jose Luis Alcaine (director de fotografía de "Canciones de amor en LolitaŽs Club") del rodaje de Tuya siempre. Fue él quien me dijo que leyera la novela ya que había un personaje muy especial y Vicente iba a hacer la película. Él había visto Rosario Tijeras y yo ya había audicionado para Tirante el Blanco, así que Vicente conocía mi trabajo y le gustó". De hecho, Flora tuvo que convencerle para que su personaje no fuera una prolongación del que ya había hecho en Rosario Tijeras: "Vicente me dijo que quería ver a Rosario Tijeras en España trabajando en un puticlub. Yo le dije que no podíamos hacer exactamente el mismo personaje, aunque si tendrá bastantes similitudes porque son dos historias muy diferentes pero que tienen muchos elementos comunes".

Una curiosa confusión
Mientras preparaba el papel de Milena en un club de alterne madrileño, Flora Martínez fue objeto de una curiosa confusión. "El dueño me esperaba y salió a recibirme. Así que yo entré con mi pantalón y una camisetita caminando con el dueño por todo el club. ¡Pues qué iban a pensar las chicas! Me gustó mucho la experiencia porque fue como si me estuvieran reclutando. Estando allí me encontré con tres colombianas y me senté a hablar con ellas toda la noche para poder vivir un poco el ambiente. Se acercaban clientes y me tocaba sonreírles".

Flora habla sobre Raúl y Valentín
"Valentín es el único ser puro y bueno que ha encontrado desde que vino a España. Milena lleva cinco años en este país y le ha tocado vivir un infierno, lejos de su hija, lejos de todo. Valentín, con su dulzura, se va acercando y se vuelve su único amigo. Paradójicamente y a pesar de que él no puede estar con ella como hombre, Valentín es su única relación amorosa de verdad. Al no poder tener sexo, se crea entre ellos un amor muy idílico, lo contrario a lo que ella tiene que vivir todas las noches con los clientes. Entonces aparece su hermano gemelo, Raúl, que es justamente lo contrario. Aparece necesariamente una pasión. Llega Valentín pero en hombre, un hombre al cual ella puede tener, puede amar, puede besar, el hombre. Pero enseguida se da cuenta de que es un hombre que está mal, que está dañado, que odia a las prostitutas, que odia a las mujeres y que adolece de una fuerte deficiencia emocional".


La banda sonora
Accede a la información sobre la banda sonora B.S.O. de la película Canciones de amor en Lolita's Club.