Els passos perdutsDirigida por Jordi Cadena "Los pasos perdidos" nace como la lógica continuación de dos proyectos inacabados y, al mismo tiempo, como una reflexión sobre las cosas que abandonamos a medias en nuestra vida. A finales de los años 60, el guionista y realizador Jordi Cadena rueda dos cortometrajes que tienen como nexo común la voluntad de mostrar, sin la censura previa obligatoria, situaciones de la vida cotidiana de los jóvenes de la época. Una voz en off que acompaña las imágenes analiza la función que estos jóvenes tienen en la lucha política de los últimos años del franquismo. Los dos proyectos restan inacabados. Ahora, 40 años después, Jordi Cadena ha retomado los dos cortometrajes para finalizarlos con actores y escenarios de la actualidad.
La película se inicia con unas imágenes de 1967. Kim y Susanna se encuentran en una calle donde éste dibuja con una tiza la tierra. El chico se muestra cariñoso, ella distante. Pasean, se sientan en la terraza de un bar, hablan sin que los podamos sentir. Unos días más tarde descubrimos el motivo de la frialdad de Susanna: se está viendo con otro chico, Mario. A partir de este momento, las imágenes de los cortometrajes originales se irán alternando, y complementando con material rodado a la actualidad.
Nos trasladamos a 1971-72. Conocemos a María, que hace de modelo para un pintor, y a Anna, que es bailarina. Vemos a Maria en las imágenes de la época escuchando un vinilo, y en la actualidad con un iPod. La chica entra en el MACBA, en la actualidad, y se pasea rodeada de cuadros en imágenes de la época. Anna, por su parte, queda con un chico, Toni, en un fragmento de la actualidad y se encuentra con él en un restaurante en imágenes de los años 70. En fragmentos posteriores, veremos, de una parte, a Anna y a Toni hablando de la represión policial de los "grises", y por otra recuperaremos a María, a quien veremos robar un libro en el pasado y hacer book-crossing en el presente.
En imágenes de los años 70, vemos que Kim tiene problemas económicos, y en imágenes actuales, que intenta sin éxito sacar dinero de un cajero, y que acaba por robarlos del bolso de sus padres.
Toni y Anna planean un viaje sobre un mapa de los 70 y lo llevan a término con la ayuda de un GPS actual. Pasean por las ruinas del antiguo Club Mediterráneo del Cabo de Creus, pero también por los paisajes urbanísticos de finales del franquismo. El esplendor turístico de la época se mezcla con la decadencia actual mientras Anna entra desnuda al agua en el pasado y sale con una picadura de medusa en el presente. Unos minutos más tarde, la veremos repartiendo propaganda de extrema izquierda en la actualidad y a su compañero Toni preparándose para una manifestación antifranquista en los 70. Las dos historias empiezan a entrelazarse: Anna llama desde un teléfono antiguo y María lo hace desde un móvil. En una bañera, unas gotas de sangre y una jeringa testimonian uno de los grandes males que atan a la generación de los 70 con la actual: el efecto de las drogas, el fantasma de la sobredosis. Kim y María abocarán las cenizas del compañero perdido en un rompeolas. Como epílogo, en la actualidad Kim dibuja la historia de una estatua humana de la Rambla, un payaso, y este toma vida en el cuerpo de Susanna, a quien vemos desmaquillarse. Kim presenta las láminas que ha dibujado a un editor de cómicos, mientras Susanna recibe una buena noticia de un profesor de teatro. En un café, el dibujante y la chica se encuentran, hablan, y Kim la dibuja tras hacer el amor.
Susanna, delante del mismo profesor que antes, empieza a recitar un monólogo, es de "La dama del mar", de Ibsen
Por primera vez en las imágenes de ficción sentimos que alguien habla.
Personajes
ANNA: Veinticinco años. Extrovertida y persistente. Desinhibida. Alto grado de autoexigencia. Comprometida políticamente con los movimientos de izquierda alternativa. Sale con Toni, diez años más mayor que ella. Le cuesta entenderlo pero tiene una no confesada admiración por él porque ha estado en el mundo de la política. A Anna le gusta la danza contemporánea y en el fondo aspira a poder dedicarse profesionalmente.
MARIA: Veinticinco años. Con un fuerte carácter, es más introvertida que Anna. Tiene una relación enfermiza con un pintor, a quien no vemos nunca, que condiciona su cotidianidad y su trabajo. No sabemos muy bien a qué se dedica pero por lo que parece está relacionado con la escritura. María sufre por los problemas con las drogas de su "amante" y busca consuelo con un amigo que no es consciente del momento frágil que Maria está pasando hasta el día que ella le pide ayuda. El pintor acaba de morir por sobredosis.
KIM: Es amigo de María y en este momento tiene serios problemas económicos. Tiene más o menos la edad de ella y vive la vida de manera despreocupada. Esto pone muy nerviosa a María. Pero él no quiere ser consciente de su problema, ni quiere que ella lo haga partícipe de ellos.
TONI: Es mayor de todos. Tiene unos treinta y cinco años. Trabaja en una empresa y había sido dirigente político de la izquierda no parlamentaria. Su relación con Anna es buena, tanto personal como sexualmente, pero no le gusta que ella esté tan pendiente de él constantemente. Un viaje improvisado en Cabo de Creus parece que sirve para solucionar estos pequeños problemas.
En el EPÍLOGO hay tres personajes importantes: El dibujante, la payasa y el director de teatro.
EL DIBUJANTE: Tiene veinticinco años. Lo dibuja todo. Dibuja a la payasa, de quien está enamorado, se dibuja a él mismo, a su bicicleta y muchas más cosas que no vemos. Intenta vender sus dibujos en una entrevista con un editor. Está nervioso. Se queda de piedra cuando la payasa le dice que tiene un casting para hacer un papel en una obra de teatro. No sabemos nada más de él.
LA PALLASSA: También tiene veinticinco años. Quiere dejar de hacer de payasa. Quiere ser una actriz seria. Conoce un director de teatro que le ofrece la oportunidad de trabajar en una obra pero debe pasar un casting. No sabe si está preparada para hacerlo. Su relación con el dibujante no la ayuda.
EL DIRECTOR DE TEATRE: Tiene cincuenta años. Es una persona con carácter. Aunque conoce a la payasa hace que se presente al casting para poder darle el papel de la obra de teatro. No quiere hacer favores a nadie. No lo considera ético. Al final del casting que hace la payasa se queda sin palabras, no sabe qué decir. Tampoco sabemos si le ha gustado o no.