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La gran revancha cartel reducido La gran revancha(Grudge match)
Dirigida por Peter Segal
¿Qué te parece la película?

Peter Segal dirige una historia de Tim Kelleher con guion de Tim Kelleher y Rodney Rothman. El productor de la película es Bill Gerber (Gran Torino), Mark Steven Johnson (Dos viejos gruñones y Discordias a la carta), Michael Ewing (Superagente 86 de película), Segal y Ravi Mehta (Cuando te encuentre). Jane Rosenthal y Kevin King-Templeton realizan las funciones de productores ejecutivos.

Trabajando tras las cámaras, junto a Segal encontramos al oscarizado director de fotografía Dean Semler (Bailando con lobos, Apocalypto); el diseñador de producción Wynn Thomas (Cinderella Man. El hombre que no se dejó tumbar); la diseñadora de vestuario Mary Vogt (Men in Black 3); y el editor William Kerr (La boda de mi mejor amiga). Robert Sale, asesor técnico en Rocky Balboa, desempeñó la función de asesor pugilístico de la película. Trevor Rabin se encarga de la banda sonora.


Treinta años después de su segundo combate frente a frente, Kid McDonnen y Razor Sharp se preparan para volver a enfrentarse


La gran revancha reúne a los pesos pesados Sylvester Stallone y Robert De Niro con el gran poder cómico de Kevin Hart y el humor de Alan Arkin en una película para fans de todas las edades. Incluso antes de que los personajes de Stallone y De Niro, Razor y Kid, se suban al ring para zanjar un viejo enfrentamiento pendiente, los puños y las barbas campan a sus anchas por la pantalla mientras ambos púgiles se preparan para "el combate del siglo".

"Siempre me ha apasionado el boxeo, y siempre me han gustado las historias de segundas oportunidades", afirma el veterano en el mundo de la comedia Peter Segal, director y productor de la película. "Pero aún más importante que el combate son las segundas oportunidades que los protagonistas logran para enmendar relaciones rotas hace treinta años. En esencia, el combate se vuelve una metáfora de que no se debe abandonar nunca".

El productor Bill Gerber destaca: "Además de representar un enfrentamiento pendiente, esta historia nos pareció una oportunidad estupenda para hablar de relaciones que se dejan colgadas. Muestra lo humano (y gracioso) que es envejecer y, como yo mismo estoy envejeciendo, me gusta contar historias así".

La idea para La gran revancha fue obra del guionista Tim Kelleher tras reflexionar sobre el combate de 1999 que nunca llegó a tener lugar entre los pesos pesados Larry Holmes y George Foreman, cuando ambos tenían 50 años. A pesar de que el combate no llegó a celebrarse, Kelleher afirma que no pudo evitar acordarse de todos los grandes púgiles ya retirados que habrían aceptado encantados una oportunidad de embolsarse una buena cantidad de dinero si se les diese la oportunidad. Eso le hizo preguntarse qué pasaría si existieran dos viejos púgiles con una rivalidad enconada que nunca hubiese llegado a decantarse por ninguno de los dos lados.

Con esa idea en la cabeza, Kelleher creó los personajes de Billy Kid McDonnen y Henry Razor Sharp, dos boxeadores de Pittsburg cuya rivalidad les valió fama y fortuna hasta que Razor se quitó de en medio justo antes de su último y decisivo combate, cayendo ambos en el más profundo de los olvidos. En La gran revancha Razor y Kid tienen la oportunidad de volver a un momento pasado de sus vidas y poder hacer las cosas de una manera distinta.

"La historia trata de dos tíos que en el pasado fueron unos verdaderos tipos duros pero han acabado perdiendo su propia identidad", afirma Kelleher. "Luego llega un día en que, súbitamente, se ven ante la oportunidad de volver atrás y recuperar todo aquello que les hizo ser quien son. Pero incluso aunque quieran volver a enfrentarse, la pregunta ahora es: ¿pueden hacerlo?".

Los nombres de Sylvester Stallone y Robert De Niro surgieron enseguida. La idea de juntar en un mismo ring a dos iconos del boxeo cinematográfico, Rocky Balboa frente a Jake LaMotta, más conocido como Toro salvaje, se convirtió enseguida en el deseo de todo el mundo.

"La idea tomó cuerpo por sí sola", afirma Segal. "Parecía inevitable que fuesen Sly y Bob".

En palabras del productor Michael Ewing: "Muchas veces, al hacer una película, hay muchos actores que podrían participar y hacerlo estupendamente, pero en este caso tenía que ser Sylvester Stallone, y tenía que ser Robert De Niro. De no ser ellos, no se podía hacer la película".

A pesar de que Stallone y De Niro ya habían protagonizado juntos en 1997 el thriller de gran éxito Copland, que protagonizasen una comedia ambientada en el mundo del boxeo, habiendo ambos logrado el éxito por interpretar a boxeadores, era algo totalmente distinto.

"Sly y yo debatimos muchísimo hasta que finalmente se decidió a enrolarse en el proyecto y puedo entender perfectamente el motivo", afirma Segal. "El personaje de Rocky Balboa es su legado, y hacerle el más mínimo guiño cómplice debe costar un gran esfuerzo".

Stallone, impresionado, destaca: "Peter es un tipo fantástico. Es un profesional absoluto de la comedia, y el combate ha quedado genial".

"Peter es espectacular y me lo pasé genial trabajando con él", indica De Niro. "Tiene un sentido del humor fantástico".

El productor Ravi Mehta añade: "Peter ha logrado en esta película el equilibrio perfecto entre comedia y corazón. Cuando se unió al proyecto nos fue mucho más fácil convencer a los mejores actores porque sabían que iban a estar en las mejores manos".

El productor Mark Steven Johnson, al que le une una vieja amistad con Kelleher, trabajaba en otra película junto a De Niro y aprovechó, tras comentarle previamente la idea a Peter, para hablarle del proyecto. "Dijo que le parecía una idea súper divertida y que quería ver el guion. Sabía que Peter quería hacer una comedia relacionada con el mundo del deporte que también tuviese un fuerte componente dramático, una película que hablase de que nunca se es demasiado viejo para hacer aquello que te gustaba hacer de joven".

Como le pasa a Segal, a De Niro también le encantó la idea de las segundas oportunidades, aunque afirma que "la película no trata de la segunda oportunidad de alguien acabado que quiere volver al lugar que antes ocupó, sino que trata sobre lograr aquello que siempre has deseado, lo que llevas años ansiando y, en el proceso, se da cuenta de que implica mucho más de lo que pensaba".

"Amo el boxeo y las metáforas que encierra", afirma Stallone. "Enfrentar la capacidad física de un hombre con su valor tiene es algo digno del Clasicismo. Fuerza y valor no siempre van de la mano. Siempre me fijo más en el carácter de un boxeador que en sus puños. En los momentos más duros es cuando se ve la verdadera naturaleza de una persona".


Primer Round: Entrando en el ring
Tras retirarse del boxeo, Razor vuelve a la vida de la clase trabajadora que siempre había conocido. Stallone se ve como "un hombre solitario que ha sido abandonado en la calle, que retrocede a su vida previa trabajando en una acería, soldando metal con el calor como su propio purgatorio". Pasa su tiempo libre haciendo esculturas de pequeños animales o de trozos de metal, o trabajando en su querido Shelby, guardado en el garaje.

Para Stallone, la decisión de Razor de dejar el boxeo es algo de lo que el personaje se arrepiente. "Es lo que pienso que puede contarse bien de esta historia, la idea de si pudiéramos volver a atrás" dice él "Todos decimos, ¿Por qué lo hice?" Es el anhelo duradero de toda una vida de querer hacer una cosa cuando tenía que hacer otra, debería haberse casado con alguien, no dejar el boxeo tan pronto. Tenía talento, era bueno y simplemente lo dejó. Dejó que sus emociones dictaminaran su futuro.

"Cuando empieza la historia, Razor está en una acería y Kid en un bar-salón" continua relatando el actor. "Ambos viven su propio pequeño infierno. Creo que es algo bastante masculino, ya que tienen una competitividad que va más allá del pensamiento racional. Sé de hombres que nunca superarán una equivocación, real o ficticia, siempre la recordarán vagamente y querrán volver para arreglarla, y si pueden, lo harán"

Mientras que Razor desearía que el renovado interés que tiene sobre lo que pasó hace tres décadas simplemente desapareciera, Billy Kid McDonnen se deleita con la nueva actividad que se le ofrece. McDonnen, amante de los focos, continuó boxeando después del combate cancelado con Razor, pero 11 años después su carrera se apagaba. Aprovechó su fama para ser un promotor de relativo éxito en todo lo que se movía, invirtió su dinero en algunos negocios locales de Pittsburgh y continuó obsesionándose con "el combate que nunca ocurrió y nunca ocurrirá".

De Niro afirma: "Estos dos tíos están en etapas diferentes de la vida. Mi personaje ha hecho todo bien financieramente, pero tiene este anhelo no satisfecho de no haber sido capaz de ganar este combate final, se siente embaucado porque la última vez Razor se negó a enfrentarse con él. Razor lo hace porque necesita el dinero, pero McDonnen es el que realmente lo desea".

"En este punto, McDonnen tiene una franquicia relativamente exitosa de coches de segunda mano en Pittsburgh y también es dueño de una sala de espectáculos con bar y restaurante donde desarrolla su patético teatrillo" dice Segal. "Suple su amargura de no haber tenido el combate de desempate hace 30 años, con tristes peleas verbales contra la rutina de resistencia de Razor."

"Creo que McDonnen verdaderamente ve esto como el momento de la verdad" añade De Niro.

El hecho de haber seleccionado a las leyendas del cine Stallone y De Niro en La gran revancha fue solo el principio de lo que Gerber apoda "una elección fantástica". "Lo importante de esta película es que pudimos contar con todas las primeras opciones que quisimos para cada papel", declara.

"Nos tocó el gordo" dice Ewing, "desde Sly, a Bob, a Alan Arkin, a Kevin Hart, que es una de las personas más divertidas que se puedan conocer, a la preciosa y prodigiosa Kim Basinger. Cada uno de los miembros del equipo puso todo de su parte en el proyecto."

Es el personaje de Hart, Dante Slate Junior, es el que desencadena la acción de la historia. Hart era perfecto para el papel del hijo charlatán del antiguo y ostentoso representante Dante Slate Senior, Dante Junior no había heredado nada del dinero de su padre pero sí que había heredado su famoso nombre y sus instintos mafiosos.

Kevin Hart cuenta que no tuvo que pensarse nada a la hora de aceptar la oportunidad de trabajar con estas leyendas. "No había que pensarlo: Sylvester Stallone, Robert De Niro, Alan Arkin, Kim Basinger. Mira que compañeros tengo. Estoy viendo a ‘Rocky’ pelear con ‘Toro Salvaje.’ ¿Qué fan de la película, qué aficionado al boxeo y qué actor no quiere ver esto, o formar parte de ello?"

Hart disfrutó especialmente oponiéndose a Arkin, cuyo estilo seco e irónico se ve compensado en la película por la interpretación de Slate como un representante nervioso con el símbolo de dólar en los ojos. "Es uno de los mejores", dice el joven actor. "Rápido, agudo y completamente centrado. Siempre que pienso que lo he conseguido, me viene con algo seguramente igual de bueno"

Segal dice que Hart no tenía miedo cuando había que probar cosas fuera del estudio. "Siempre le estábamos dando ideas y chistes alternativos, y él decía 'bien, bien, dadme, decidme más, decidme más'. Estaba siempre dispuesto y entusiasmado y quería hacer lo que fuera mejor para la película".

Hart cuenta que la atmósfera de colaboración que Segal crea en el set anima a desarrollar la creatividad, la espontaneidad y la diversión. "Peter Segal es increíble" dice Hart. "Me permitía poner ideas sobre la mesa, quería que probara cosas y Sly y Bob hacían igual, lo que me hacía respetarles todavía más. Si no tienes un buen equipo con el que trabajar, lo divertido que seas, no valdrá para nada".

Hart es el clásico representante "con un corazón del tamaño de un guisante", eso le va bien a Stallone, ya que el dinero no es la motivación real para Razor y Kid. "Dante Junior no tiene vergüenza, lo que es genial, porque todo lo que quiere hacer es ganar dinero mientras que nosotros lo que queremos hacer es pegarnos hasta matarnos".

Segal dice que la relación de Razor con su viejo amigo y actual entrenador de boxeo, Louis Lighting Conlon, representado por Arkin, se adaptó recogiendo los elementos de relación padre-hijo. El director, que había trabajado con Arkin en el 2008 en Superagente 86, se puso en contacto con el actor para ver si estaba interesado en el papel.

"El guión es simplemente genial, me reí mucho y en voz alta y eso no me pasa muy a menudo", dice Arkin. "Ya había trabajado con Pete antes y había sido fantástico. Mientras leía el guion veía que aunque siendo terco, Lightning era capaz de disfrutar. Tiene un gran sentido del humor"

"Hay una verdadera historia de amor entre Razor y Lighting", dice Segal. Cada uno es el único amigo que le queda al otro. Y podemos ver lo que un hombre es capaz de hacer por el otro, y es conmovedor."

"Cuando Razor decide volver, solo quiere a un hombre a su lado", cuenta Kelleher. "Desafortunadamente, este hombre está en una residencia, donde le tratan como un niño, dependiente de los demás. En ese momento tiene la oportunidad de irse y agarrarse a esta última opción. El combate es un regalo para ambos, para sentirse poderosos de nuevo."

Arkin dice que las escenas de la residencia con Stallone fueron las primeras escenas juntos y ambos congeniaron enseguida. Increíblemente, durante sus 50 años como actor, Arkin nunca había coincidido en rodajes con Stallone o De Niro. "Siempre es una sorpresa. Cada vez que pienso que conozco a alguien porque he visto su trabajo 20 veces, me tengo que morder la lengua. No sabía con qué me iba a encontrar al trabajar con Sly and Bob".

El veterano actor estaba bastante impresionado: "Nunca había visto trabajar a alguien tan duro en mi vida", dice Arkin de Stallone "Tiene 150 años", bromea "¡y no para! ¡Simplemente no para!"

A Stallone le encantó trabajar con Arkin, cuyas historias y chistes le hacían reír dentro y fuera del set. "Alan Arkin puede resultar muy divertido solo con una mirada, pero cuando habla todavía es más cómico", dice Stallone. "Es un tío con talento, inteligente e interesante. Me gustaría que hubiéramos podido grabar lo que hemos hablado fuera de cámara. Yo pillo su humor, él pilla el mío y simplemente perdemos la vergüenza. Nos divertimos. Si no tienes nada bueno que decir sobre nadie, siéntate junto a nosotros".

Segal disfrutó todo el tiempo "viendo a Alan metiéndose con un tío como Sly, que tiene un maravilloso lado sincero y sensible que mucha gente no ve. Y si lo pones en la misma escena que Alan Arkin, que sabe exactamente cuál es la mirada apropiada, el toque apropiado de humor que debe añadir, tenemos una combinación genial."

En cuanto al entrenamiento, Lightning definitivamente es de la vieja escuela, pone en marcha a Razor a su ritmo: puñetazos en la piscina, fintas, hundir sus puños en orina de caballo para endurecer la piel y tirar de una cabina grande de camioneta para aumentar la fuerza de las piernas y el sistema cardiovascular.

"No nos inventamos esas cosas, eran reales", declara Segal. "Incluso lo de llevar botas de trabajo en vez de zapatillas deportivas, porque era lo que los antiguos boxeadores llevaban para tener más peso en los pies. Así que por muy ridículas que suenen algunas cosas, son técnicas reales que se usaban antaño."

El "combate que nunca fue" no es lo único del pasado de Razor que viene a acecharle: una antigua novia vuelve a su vida cuando salta la noticia de la vuelta al combate.

La actriz Kim Basinger representa a Sally, cuya historia tanto con Razor como con Kid cambiaría el curso de sus vidas. Es interesante saber que Stallone conoció a Basinger en un gimnasio, donde ambos trabajaban con el mismo entrenador. Stallone dijo que ambos habían pensado hacer algún proyecto juntos y la recomendó a Segal y a los productores, que estuvieron de acuerdo.

"Kim era perfecta para el papel," dice Gerber. "Una cosa era seleccionarla, pero no la habíamos visto realmente con Stallone. Un día estábamos haciendo pruebas de cámara y Kim y Sly estaban allí, así que decidimos ponerlos juntos a ver qué tal... ¡Y cuando entraron todo el mundo se quedó pasmado! ¡Hacían una pareja fantástica!"

Segal admite que cuando se entrevistó con Basinger para discutir sobre su papel en La gran revancha, fue la realización de un encuentro muy esperado. "Ella aún es absolutamente deslumbrante" declara, "y es genial porque quería bajar y tirarse a la piscina. No había hecho comedia en mucho tiempo y quería desmelenarse."

Basinger parecía disfrutar de la espontaneidad y diversión que Segal fomentaba. Según nos cuenta: "Me encanta cuando simplemente la gente me dice lo que quiere. Dime qué quieres y yo lo hago…" "Así que en el momento que lo supe nos divertimos un montón, porque simplemente podíamos jugar, probar cosas nuevas, contar chistes, cambiar cosas haciendo otras versiones de los relatos. Fuera lo que fuera, Kim lo hacía fenomenal."

Y cuando los productores buscaban una actriz para representar a la joven Sally en las secuencias de flashback, no tuvieron que ir muy lejos: encontraron la elección perfecta en la propia hija de Basinger, Ireland Basinger Baldwin, que hace su primer gran debut en esta película.

Mientras Kid se esfuerza con su dieta y la rutina de entrenamiento diaria, se da cuenta rápidamente de que nadie en el Killshot Gym cree en él. Nadie realmente le ayuda, hasta que un joven aparece y le ofrece consejo... hasta que se le presenta y le dice: " Soy tu hijo".

El actor Jon Bernthal representa al hijo de Sally y Kid, BJ, y encontró el tándem Stallone y De Niro irresistible. "Dos de mis actores de cine favoritos de toda la vida son ‘Rocky’ y ‘Toro Salvaje,’ así que era una de las cosas más increíbles poder estar en esta película. Además tiene un guión hilarante, con ese tipo de humor que aparece cuando estás realmente centrado en la realidad y la vida del ser humano."

Bernthal confiesa que al principio, los productores "no estaban verdaderamente seguros de lo que querían de BJ. ¿Este alejamiento de su padre significaría que no puede ser como él? Pensé que podría ser interesante poner energía para que BJ fuera el mismo tipo de tío que McDonnen, con el mismo sentido del humor y la transgresión, y el mismo modo de controlarse a sí mismo. Pero la diferencia fundamental entre estos personajes es que McDonnen tuvo un hijo y se largó, mientras que BJ se mantiene cerca y educa él mismo al suyo. Es el papel de su vida, ser un buen padre, y es algo en lo que cree verdaderamente"

De Niro cuenta: "Mi personaje es el del tipo irresponsable y preocupado de sí mismo, lo que no son cualidades para un buen padre. Pero su hijo lo encuentra y se da cuenta de que debería darle una oportunidad, aunque está claro que va a cometer algunos errores."

Segal dice que la aparición de un hijo adulto y un nieto le hace a McDonnen entrar más en su nueva realidad. "Debe aprender ahora el hecho de que es un donjuán envejeciendo, un padre y un abuelo", dice el director. "Tiene que elegir crecer o no hacerlo."

Preparando el combate, las decisiones que adopte McDonnen determinarán no solo si gana o pierde en el ring, también afectarán a su vida: "En muchos sentidos, esta historia es sobre el amor no correspondido entre muchos de los personajes, y siento que todavía queda una historia de amor entre Kid y BJ", dice Bernthal. "Creo que McDonnen empieza a ver lo grande que puede ser una relación padre-hijo, si es capaz de dar la talla en esa ocasión"

Pero entonces, miré más fijamente y me di cuenta de que era el tipo. No solo se parecía al joven De Niro, es un boxeador realmente bueno. Ha sido una revelación, ha sido increíble encontrar a Jon."

Bernthal dice que era consciente del parecido: "He oído algunas veces antes de filmar que me parecía a él, y simplemente estoy orgulloso de que el propio de Niro estuviera de acuerdo."

El hecho de que Bernthal se pareciera al De Niro joven y supiera boxear fue "un tesoro inesperado", según explica Segal, resolviendo uno de los mayores desafíos del film: recrear la apariencia física de hace décadas de los actores.

"El tema de los efectos visuales ha sido muy complicado, ya que la historia comienza con flashbacks de sus peleas previas. Rejuvenecimos digitalmente los rostros de Sly y Bob y después tuvimos que ponerlos en cuerpos de luchadores jóvenes. Necesitábamos que los jóvenes supieran moverse y luchar como Sly y Bob", continua diciendo Segal. "Jon fue la combinación perfecta con Bob, hasta su cuerpo se parecía al joven De Niro, así que decidimos que iba a actuar representando la versión más joven de McDonnen en las secuencias de boxeo en flashback."

Tras estar años esperando la revancha, Kid ahora tiene que afrontar la realidad de conseguir en verdad lo que quería… y ponerse a punto para la pelea. El ciudadano maduro con sobrepeso, bebedor y amante de las fiestas decide volver al legendario Gimnasio Killshot, donde se entrenó durante sus años gloriosos.

Cuando entra al gimnasio que ayudó a hacer famoso, el entrenador de boxeo de segunda generación Frankie Brite está en plena sesión de rodaje de un reality. LL COOL J, que se autoproclama "inmenso, inmenso aficionado al boxeo," fue seleccionado para el papel del protagonista del reality. "El guión me pareció soberbio, realmente divertido, y daba la oportunidad de rodar unas escenas fabulosas con uno de mis actores favoritos de todos los tiempos, Robert De Niro," dice. "Me sentí realmente afortunado de formar parte del proyecto."

A diferencia de su personaje, que cree que McDonnen hace ya mucho tiempo que se le pasó su buena época, el actor cree que nunca es demasiado tarde para perseguir tus sueños. "Los sueños no tienen fecha de caducidad", insiste. "Aunque tengas que ajustar tus objetivos o repensarte lo que has intentado conseguir, puedes seguir soñando con tal que tengas pasión por lo que estás haciendo, y que estés dispuesto a comprometerte. Creo que La gran revancha quiere expresar el deseo que todos tenemos de ser capaces de resucitar y volver a nacer, como el ave fénix, salir de las cenizas y llevar nuestras vidas a un nivel superior."

Los cineastas se quedaron admirados con COOL J. Tal y como declara Segal "es muy afín a este tipo de películas y tiene un sentido del humor fantástico. Ha estado haciendo un montón de dramas en televisión así que esto le suponía una oportunidad de hacer algo divertido con algunos actores legendarios, y fue una gran suerte tenerlo en el rodaje."

Una gran parte de la diversión al rodar la película residía en conseguir que el combate de boxeo pareciera auténtico, y los directores confiaron en la HBO® para ayudarles a que el Día del Resentimiento tuviera la apariencia de una lucha real de la televisión de pago. "Tuvimos la suerte de colaborar con la HBO® para hacer que este combate pareciera completamente real", dice Mehta. "Lo que nos aportaron hizo que se pareciera exactamente a sus combates, incluyendo a dos de sus operarios de cámara y las posiciones concretas de las cámaras que ellos usan en los combates. Tenemos la fuente de luz que usan en sus eventos e incluso su cartel de boxeo. Y lo mejor de todo es que contamos con la presencia de Larry Merchant, Jim Lampley y Roy Jones, Jr., los analistas y comentaristas de la HBO®, al presentador Michael Buffer y a Pat Russell, que es su árbitro de boxeo."

Larry Merchant es desde hace años comentarista deportivo de la HBO® y un periodista deportivo y columnista ampliamente reconocido como uno de los grandes analistas de boxeo en TV de todos los tiempos. Tal y como nos cuenta, "sonreí cuando me enteré que Sylvester Stallone y Robert De Niro iban a meterse al ring. Pensé que era una idea fabulosa. ¿Quién querría ver a estos dos frente a frente? No me lo perdería por nada del mundo."

Además de la HBO®, el UFC® también se unió al proyecto, con el campeón de los pesos pesados Chael Sonnen y el presentador Mike Goldberg actuando en una escena con Stallone y De Niro.

Sonnen dice: "Si hay una cosa que yo sé, es que en un combate de revancha a veces, en este negocio, tú sólo quieres luchar contra un tipo concreto. Creo que todo debemos referirlo a ese sentimiento."

En realidad, es su aparición promocional en un evento del UFC® lo que envía a la estratosfera la revancha entre Razor y Kid McDonnen.


Poniéndose en forma para el combate: ¿Estás preparado para el Día de la Revancha?
El boxeo es un deporte solitario que requiere disciplina, determinación y creer en uno mismo. No hay equipo con el que entrenar o en el que apoyarte, no tienes utensilios, uniformes o equipamiento. Lo importante son los dos contendientes, probando sus habilidades, tanto físicas como sicológicas, su temperamento y personalidad. Por eso cuando se enfrentan Razor y McDonnen tras cinco años para ganar el duelo de una vez por todas, representan la culminación de toda una vida de opciones, arrepentimientos y sueños que conservaban desde hace tiempo.

Habiendo dirigido en 2005 la segunda parte de la comedia deportiva clásica de 1974 El clan de los Rompehuesos (The Longest Yard), Segal conoce la realidad visceral de los deportes y quiso que La gran revancha se basara en la realidad. "Tenía que ser creíble y auténtica. No era una parodia o una burla. Estos actores tendrían que moverse y tener pinta de boxeadores, y tendrían que acometer su preparación física para el papel con tanta seriedad como lo hacen los decididos rivales de la historia. La integridad del boxeo era muy importante."

El coordinador de dobles Kevin Scott dice que Segal sabía lo que quería hacer y cómo conseguirlo. "Es una persona muy visual y sabe una barbaridad de boxeo. Sabía lo que quedaría bien visualmente y lo que no. Un punch definitivo puede ser adecuado y correcto técnicamente, pero quizá no quede bien al otro lado de la lente. Para la cámara hay un conjunto completo de normas distintas y Pete los sabe."

"Pete se dio cuenta inmediatamente de la oportunidad de conseguir algo extraordinario con estos dos tipos", dice Gerber. "Realmente es mucho más que la suma de las partes y ambos se lo tomaron muy en serio. Se puede comprobar."

La preparación para el Día de la Revancha comenzó mucho antes de rodar la primera toma. Cuando Stallone y De Niro firmaron el contrato de la película ambos se comprometieron a entrenar y ponerse en forma, y eso quería decir que necesitaban meses de preparación.

En palabras del director, "tanto Sly como Bob se dedicaban totalmente a ellos mismos. Para Sly, estar en forma es un estilo de vida, especialmente por las películas que ha rodado a lo largo de los años. Para Bob, era un desafío real y un compromiso físico. Pero realmente se puso a ello y se lo jugó todo."

De Niro trabajó con el entrenador de boxeo Robert Bob Sale, que había trabajado con Stallone como consejero técnico en Rocky Balboa. Sale se puso a entrenar a De Niro en el afamado gimnasio de boxeo Fortune Boxing Gym de Los Angeles, y se quedó asombrado de la energía y determinación que vio en el veterano actor.

"Era una sacrificio completo y total al 101 por ciento", declara. "El compromiso que adoptó De Niro fue inquebrantable. Cuando comencé a trabajar con él, el plan era no intentar imitar a un boxeador, sino hacer que se desarrollara como luchador y dejar que él lo fuera representando desde aquí a su actuación."

De Niro siguió un entrenamiento vascular y de fuerza, cambió su dieta y perdió más de 16 kilos. Venía al gimnasio todas las mañanas a las 5 para hacer una sesión de una hora, seguida de 45 minutos de boxeo, durante los meses que precedieron al rodaje de la película."

"Bob es un entrenador fantástico," dice De Niro de Sale. "Sly lleva mucho tiempo trabajando con él y yo sabía que me pondría en forma para la película." El actor trabajó también con su propio entrenador personal, Dan Harvey para reducir peso. "Fue extenuante pero creo que lo conseguimos."

Scott indica: "Ver cómo dos hombres de 60 años se dedicaban físicamente a darse puñetazos durante 8 ó 9 horas, combatiendo físicamente bajo focos que dan calor en un escenario agobiante como habían de hacer en la escena del combate, fue increíble. Puede que la gente piense: "Bueno, pero no es un combate real," pero es igual de exigente de un modo distinto, la mecánica del cuerpo, reteniendo todos los movimientos del combate en tomas repetitivas. Además, hay cientos de personas de pie a su alrededor y el reloj corre, así que se siente un montón de presión y control. Eso también hace subir las apuestas."

El productor ejecutivo Kevin King-Templeton dice que el Stallone de 67 años parece el mismo "que el que conocí cuando tenía 38 años. El ejercicio físico es un estilo de vida para él. No es "tengo que ponerme en forma para esta película", él está ya en forma. Esa es la clave de su longevidad. Además, tiene una asombrosa ética del trabajo."

A pesar de eso, para Stallone prepararse para entrar en un ring después de siete años ha requerido cambiar de dieta y de rutina de entrenamiento. Cortó casi todos los hidratos de carbono para perder peso y siguió una dieta basada en un 95% de proteínas, además de aumentar sus ejercicios cardiovasculares con entrenamiento de fuerza para desarrollar la masa muscular. Stallone también hizo ejercicios para desarrollar el cuello mientras dejaba que se redujeran sus hombros y los músculos superiores de los brazos para que él y De Niro parecieran pertenecer a la misma categoría de boxeo.

"Bobby pesa menos que yo, así que tuve que adelgazar hasta los 76 kilos. No tenía ese peso desde 1981," dice Stallone. "Para mí eso es estar flaco, y quiero decir flaco."

Mientras la preparación física seguía su curso, Segal indicó a Stallone que hiciese trabajo de coreografía de boxeo para el combate, para que ambos actores pudiesen ensayar su parte. "Quedé con Sly y le dije: "Mira no hay otro coordinador de dobles sobre la faz de la Tierra que haya coreografiado más combates que tú," y le pedí que escribiera una hoja de golpes detallada para el combate. Sly cogió los golpes y después los completó pasando de la historia A a la B, y eso es lo que utilizamos para coreografiar lo que llamamos el guión de combate."

Como los estilos de boxeo reflejan la personalidad, en el guión de combate, Segal, Stallone y De Niro trabajaron para que los estilos de lucha de Razor y McDonnen reflejasen sus caracteres.

Segal observa: "Razor era un poco más bailarín. Queríamos que pareciera bastante ligero de pies: un boxeador, no un buscapeleas. McDonnen, a diferencia de él, y como homenaje a la iconografía de Jake LaMotta, no bailaba tanto. Queríamos que diera golpes atronadores, destructores, un estilo mucho más de directo a la cara."

"Sly tiene el boxeo en la sangre, podría haber sido boxeador profesional", dice Scott. "Es un boxeador técnico increíble y es un fantástico luchador en la pantalla. Simplemente caminar dentro del ring con Sly, tras trabajar con él en los ensayos, supuso una experiencia completamente mágica."

Stallone observa una diferencia real al coreografiar esta película de combates y sus primeras películas, lo que enlaza con uno de los temas de la película: ¿Con cuántos años eres demasiado viejo? "Tuve que tener en cuenta que ellos no están en su momento de gloria, no son demonios de la velocidad, son algo manazas y con un poco de artritis. Ya no pueden hacer las cosas que solían hacer antes", dice Stallone.

Ensayar la amplia coreografía que se utilizó en la película se hizo difícil con De Niro trabajando en la Costa Este inmediatamente antes de venir a rodar la película y Stallone ocupado en Los Ángeles. Para disminuir la distancia entre los protagonistas, Segal diseñó un sistema para ensayar los movimientos del combate y los golpes que se van entretejiendo en el complejo baile de la coreografía del boxeo.

"Ensayamos la parte del combate de Sly con Bob Sale en la Costa Oeste, y cuando estuvo De Niro se quedó libre, volé a Nueva York con Sale y ensayamos su parte" dice Segal. "Sale actuó como Razor en un ring de Manhattan con De Niro, y cuando fuimos a Los Ángeles con Stallone, él hizo de McDonnen, así que tuvimos que ensayar en ambas costas. Sólo tuvimos juntos a Sly y Bob en Nueva Orleans durante quizá tres o cuatro días antes del comienzo del auténtico rodaje del combate, así que no sabíamos realmente como iban a salir las cosas. Fue un poco exasperante."


Entrando en juego: Crear efectos visuales para conseguir viralidad
La primera pelea que grabaron Stallone y De Niro fue la reyerta de YouTube® entre Razor y Kid en las oficinas de Callahan Imageworks. Segal dice que emplearon un tiempo considerable trabajando en la escena dado que la pelea que tiene lugar en ese escenario era una de las más importantes de la película, al servir de rampa de lanzamiento para la historia.

"Fuimos a una empresa de videojuegos y vimos cómo los hacen exactamente, con trajes interactivos, y pensamos que podría ser magnífico. De hecho podemos combinar a los tíos en primer plano con sus avatares al fondo", dice Segal. "Pero cuando empezamos a llevarlo a cabo nos dimos cuenta de que era bastante espinoso porque mientras rodábamos estábamos atados a la grabación de gráficos en vivo y al trabajo de los dobles."

Como resultado, la escena de Callahan Imageworks demostró ser una de las más complejas del filme, con su mezcla de coreografía de lucha, trabajo de dobles y especialistas y tecnologías múltiples trabajando de forma sincronizada en tiempo real. "Fue realmente complicado dado que estábamos haciéndolo como si de hecho estuviéramos haciendo un videojuego real", dice Gerber. "Fue duro pero todo el mundo hizo un gran trabajo. Cuando ves la película y ves a los avatares dándole al tema en la pantalla, es increíble, y todo ocurrió en tiempo real. En verdad fue una representación muy sofisticada de muchos elementos móviles que tiene un aspecto fantástico".

Los trajes de captura de movimiento que visten Razor y Kid para grabar digitalmente sus movimientos de boxeo parecían cualquier cosa menos sofisticados. La diseñadora de vestuario Mary Vogt dice que se inspiró en una escultura para crear los leotardos verdes y brillantes de cuerpo entero salpicados de bombillas del tamaño de pelotas de ping-pong, que eran trajes operativos de captura de movimiento que funcionan sin cables para grabar los movimientos de los actores, creando los movimientos de los personajes digitales, que se proyectan en pantallas.

El supervisor de efectos visuales Bruce Jones explica: "Mientras Razor y Kid pelean vistiendo estos trajes vamos viendo a sus avatares, que son versiones más jóvenes de ellos mismos como boxeadores, imitando los mismos movimientos que están haciendo en tiempo real en pantallas gigantes situadas detrás de ellos."

Otro elemento visual era la tecnología de cámara facial fijada a cascos especiales con objetivos gran angular que capturaban las expresiones faciales de Stallone y De Niro durante la pelea. Mientras que sus movimientos corporales son capturados y proyectados en las pantallas gigantes que les rodean, los monitores a cada lado de la pantalla de los avatares muestran una transmisión en directo de las cámaras faciales. Cuando Razor y Kid despejan los escritorios, aplastan los monitores y destrozan las mesas, los objetivos gran angular de sus cámaras faciales distorsionan sus ya retorcidas expresiones, añadiendo hilaridad a su vídeo viral de 'hombres mayores que se vuelven locos'.

Dado que esto ocurre al comienzo de la película, el personaje de De Niro, Kid, tiene sobrepeso, y Vogt tuvo que rellenar el traje del actor. La diseñadora hizo que le hicieran un molde corporal de De Niro a partir del cual pudieron esculpir el peso de una manera realista. "Parece más realista cuando lo esculpimos, especialmente cuando tiene puesto su traje verde elástico y el material te deja verlo todo."

"No podíamos parecer dos tipos más idiotas en aquel momento", dice Stallone. "Parecíamos luces de neón verdes... ¡qué ridículos!".

"Es súper divertido y súper tonto, y la imagen de Stallone y De Niro en leotardos verdes de cuerpo entero está grabada para siempre en mi cerebro", bromea Segal.


La Gran Ganga [The Big Easy, Nueva Orleans] acoge La gran revancha
Aunque la película está situada en Pittsburgh, La gran revancha se grabó en Nueva Orleans (Luisiana). Los realizadores del filme grabaron tomas aéreas y exteriores de segunda unidad para la película en Pittsburgh, pero la nefasta meteorología del invierno del noreste es dura e impredecible para cineastas con un calendario apretado. Con el río Misisipi abriéndose camino a través de Nueva Orleans, los grandes puentes, los diques y la vieja arquitectura de la ciudad la hacían una doble adecuada para la ciudad de los Tres Ríos [Pittsburgh].

"Esta fue la primera experiencia que tuve grabando algo en Nueva Orleans y la gente estuvo fantástica. Fue el mejor equipo con el que nunca he trabajado", dice Segal. "Y los 500 extras que tuvimos en aquel pabellón de boxeo fueron también los mejores extras con los que he trabajado jamás. En verdad fue una experiencia maravillosa".

La primera escena que grabó Stallone es la primera vez que vemos al viejo Razor en la película, cuando llega al astillero Benson para recibir un fuerte aplauso tras la proyección del documental de la HBO® sobre famosas rivalidades. El edificio es de hecho el almacén de la compañía Bolland Marine en Tchoupitoulas Street, a pocos pasos del Bar and Grill Corporation en South Peters Street, donde grabaron las escenas de la cafetería en las que Razor se encuentra con Walter, su amigo y antiguo colega de los astilleros.

Las escenas en la casa de Razor se grabaron en una casa en el histórico barrio de Algiers, de Nueva Orleans, bajo la envergadura de los puentes de Crescent City, durante varios días húmedos y nublados y noches que hacían que se pareciera mucho al invierno de Pittsburgh. El diseñador de producción Wynn Thomas creó un interior para la casa de Razor que parecía no haber sido tocado desde principios de los 80, cuando la vida de Razor cambió para siempre al cancelarse el tercer combate.

El Bar K.O., lleno de recuerdos de Kid, muestra al archirrival de Razor rememorando sus días de gloria en cena-teatro, haciendo chistes, y con un saco de boxeo haciendo de muñeco. Los interiores de las escenas del bar se grabaron durante varios días en el corazón del Barrio Francés, en el Palm Court Jazz Café, en Decatur Street.

A nivel logístico, los realizadores de la película no pudieron montar la secuencia del UFC® con los actores en el evento real, así que grabaron tomas de una pelea real en Las Vegas. En Nueva Orleans, construyeron un estrecho decorado con gradas alrededor de la distintiva jaula octogonal. De pie delante del octágono, el presentador del UFC® en la vida real, Mike Goldberg, habla con Razor y Kid sobre su futuro combate del Día de la Revancha. Jones combinó las tomas de la pelea y las placas de Las Vegas con la escena en la que figuraban los actores.

Los realizadores tuvieron la suerte de encontrar la sede de su Día de la Revancha en el Lakefront Arena de la Universidad de Nueva Orleans, que brindaba una instalación de 10.000 asientos con oficinas y aparcamientos lo suficientemente grandes para organizar el evento y satisfacer las necesidades de producción. Los cineastas también pudieron grabar las escenas de entrenamiento y golpes en la piscina de YMCA con Razor y Rayo, así como unos pocos exteriores en el Centro Acuático UNO contiguo.

A nivel logístico, la pelea fue la secuencia más grande de la película y su montaje fue asimismo enorme, con considerable iluminación, más de 500 extras, el cámara de vídeo y los comentaristas de la HBO®, importantes efectos visuales y un equipo adicional. Programada para durar cinco días, se grabó durante la última semana de Stallone y De Niro trabajando juntos y resultó un acontecimiento inolvidable para equipo y reparto por igual.

Con el logo y la red de iluminación de la HBO® Boxing sobre el ring, rayos de focos azules y blancos moviéndose por el suelo del pabellón, el UNO Lakefront Arena se transformó en un evento de los de televisión de pago de la HBO®. Cuando por fin llegó la hora de que Stallone y De Niro atravesaran el túnel hacia la palestra, se hizo el silencio en los boquiabiertos público y equipo.


Razor y Kid se preparan para la reyerta
Cuando Razor entra en el pabellón vestido en el clásico blanco y negro de Mohamed Ali, su albornoz de la vieja escuela hecho de seda blanca con bordes negros y sus pantalones blancos con rayas blancas parecen resplandecer bajo los brillantes focos. Kid luce su hoja de trébol marca de la casa a la espalda de un centelleante albornoz de seda italiana verde esmeralda y pantalones con bordes negros. Con más de 5.000 brillantes cristales de Swarosvski engarzados a mano, el albornoz hasta el suelo de Kid era una vuelta a la colorida teatralidad de la edad de oro del boxeo.

Vogt dice que tanto Stallone como De Niro ayudaron a diseñar los trajes de boxeo de sus personajes y, aunque los albornoces, pantalones, calcetines y botas parecen ser un conjunto sencillo, la diseñadora aprendió de los expertos que las apariencias pueden ser engañosas. "Las proporciones son muy importantes y es increíble lo fácil que pueden perderse. La colocación y el tamaño de las letras en el albornoz, la altura de los 'shorts', la altura de la cinta, dónde cortan los pantalones con la pierna, todo debe estar en proporción. Tanto Sylvester Stallone como Robert De Niro fueron muy precisos con todo".

Stallone dice que Vogt hizo un trabajo magistral con los trajes de boxear. "Tienen valor histórico de verdad y son un verdadero flashback, pero con estilo", dice Stallone. "Dedicó un montón de amor e inteligencia a hacer estos trajes".

Dado que todo lo que ocurre en la historia deriva hacia el combate de boxeo, la ejecución de los golpes mecánicos y emocionales de la pelea fue un esfuerzo en equipo de destreza técnica y conocimientos mecánicos que incluyó movimientos de cámara, trabajo de dobles, contraplanos y puñetazos bien colocados.

Primero y más importante, la coreografía del combate y el entrenamiento en pantalla se construyeron de modo que mostraran la progresión en movimiento y capacidades de dos boxeadores que no han peleado en 30 años.

"La ingeniosa manera en que Sly y Pete desarrollaron esta pelea de diez asaltos empezó con la psicología de estos tipos, que no han estado en un ring durante décadas", dice Scott. "Así pues, van a estar oxidados y mentalmente asustadizos. Va a haber puñetazos fallidos, incluidos algunos que golpeen malamente. Necesitábamos transmitir visualmente todos estos detalles, cosas que ocurrirían si no hubieras boxeado en años y de repente saltaras al ring para un combate por el título".

Otra verdad increíble del combate culminante entre Razor y Kid es que Stallone y De Niro hicieron todas las escenas de boxeo. "No usamos ni un solo doble", dice Segal. "Eran Sly y Bob al cien por cien."

"Stallone es verdaderamente un gladiador", dice Gerber. "No deja que nada le frene. Incluso en los ensayos, le decíamos: "Sly, guarda para el combate, guarda para el combate". "Ya, ya, ya... No os preocupéis". Saltaba, hacía el juego de piernas, lanzaba puñetazos. "Tío, tienes 67 años. ¡Resérvate!" Pero él simplemente seguía."

Scott dice que tenía dobles preparados, que sugirió usarlos e incluso presionó para usar un doble en una secuencia en la que De Niro es golpeado y se cae. Pero el actor rehusó. "Discutió conmigo y dijo: "No, quiero hacerlo de nuevo", y la vez siguiente fue incluso más gorda. No conozco ningún otro hombre de esa edad que pueda bailar en el ring como lo hizo él durante cinco días, lanzando y recibiendo puñetazos, dando el 150 por ciento hasta que sonó la campana".

De hecho, Stallone quiso que De Niro le diera, que lanzara puñetazos que llegaran a su destino, lo cual fue difícil para De Niro. "Quiero de verdad que me des, que me pegues", recuerda Stallone que le decía a De Niro. "Pero le resultó muy difícil pegarme en la cara. Sencillamente, no está acostumbrado a ello y me di cuenta de que requiere un proceso entrenarse para dejarse llevar y pegar de verdad a alguien."

"Creo que a Sly le gustó mi gancho de izquierda", bromea De Niro. "Es un deporte duro, con todo, y él tiene mucha más experiencia mientras que yo tengo tendencia a no querer pegar a nadie, así que soy muy cuidadoso. Confié bastante en él y creo que trabajamos muy bien juntos".

Stallone estaba tan decidido a que De Niro le pegara que, de hecho, hizo que le fabricaran guantes de boxeo especialmente diseñados para que el actor se protegiera las manos. "Hice guantes en los que se pudiera golpear. Si el ángulo de la cámara está fijado, se pueden ver los golpes. Todos esos fueron golpes de verdad. No son letales pero duelen al cabo de un rato." Stallone dice que cuando De Niro se puso esos "guantes de 225 gramos, asesinos, reales y brutales" y empezó por fin a darle algunos golpes, "dolía en serio. Pegues donde pegues, duele", dice. "Bob estaba dándole al tema, aporreándome y sé que se está haciendo daño, porque a mí me está doliendo, y dice: "Oh, lo siento", y yo digo: "No lo sientas. ¡Noquéame!" Así que lo hizo, y lo hizo muy bien".

Había seis cámaras grabando la pelea bajo la dirección de fotografía de Dean Semler, incluyendo las cámaras digitales Canon, Lexis y Genesis.

La otra clave para recrear la emoción y el ruido de un combate profesional de boxeo real fue que el equipo de HBO® Sports fuera parte de la velada. "La presencia de la HBO® le dio al partido una verosimilitud incalculable", dice Gerber. "Desde los verdaderos operadores de cámara para combates de boxeo hasta el árbitro Pat Russell, pasando por los presentadores Jim Lampley, Larry Merchant y Roy Jones Jr., tener a la HBO® nos dio realmente la capacidad de hacer que la pelea pareciera real. Era asombroso ver a Lampley, Merchant y Jones crear en este mundo de ficción la idea de que sabían quiénes eran estos tipos, habían seguido sus carreras, sabían su historia, y la comparaban con otros ejemplos históricos de rivalidades. Era excelente."

"Estos tipos trabajan tan bien juntos, que creo que tenemos una pelea que el público no se espera", dice Scott. "Es una pelea hasta los tuétanos, de golpes duros y movimientos rápidos".

El reparto, el equipo, y 500 extras pasaron cinco días intensos y surreales en el pabellón viendo a dos superestrellas hacer historia en el ring. Pese a estar vestidos con vestidos de noche y trajes a los 32 grados de temperatura de la primera fila del ring, la multitud fue otro elemento que añadió realismo a la pelea. Segal da fe: "Sus reacciones realmente contribuían a la energía que ambos actores estaban contraponiendo en el ring. Creo que estaban felices de compartir esta experiencia boxística cinematográficamente icónica con nosotros. Y su genuino entusiasmo ayudó de verdad a que la película y la pelea fueran tan geniales como han resultado".

Cuando Razor y Kid se encuentran en su pelea final, buscan tanta redención como victoria. "Estos dos hombres están yendo a su versión de Oz, buscando lo que les va a completar, dentro y fuera del ring", dice Segal. "Y todo culmina con esta pelea en la que se quedan despojados de todo salvo sus guantes de boxeo, sus botas y sus 'shorts', y tienen que entrar ahí, verse las caras y resolver un conflicto que les ha estado reconcomiendo durante tres décadas".

El director reflexiona: "Crecí en una especie de lo que yo llamo la edad de oro de los pesos pesados, y hasta el día de hoy, soy un gran aficionado. Pienso que históricamente, si te fijas en las películas de boxeo, hay algo de romanticismo en ellas. Está el bien y el mal, el dolor y la euforia. Es un ballet de violencia. Pero también es una gran metáfora de la vida: Cuando estás vencido, ¿puedes levantarte de nuevo y seguir luchando?".