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Rompiendo las normas cartel reducido Rompiendo las normas(Misbehaviour)
Dirigida por Philippa Lowthorpe
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En 1970 se celebraba en Londres el certamen de Miss Mundo, con la leyenda de la comedia estadounidense, Bob Hope, como anfitrión. En aquel momento, Miss Mundo era el programa de televisión más visto en el planeta, con más de 100 millones de espectadores. Para denunciar que los concursos de belleza eran denigrantes para la mujer, el recién creado Movimiento de Liberación de la Mujer invadió el escenario e interrumpió la retransmisión en directo del concurso, saltando a la fama de la noche a la mañana. Por si fuera poco, tras reanudarse el espectáculo, hubo revuelo por el resultado: la ganadora no fue la favorita, la candidata sueca, sino Miss Granada, la primera mujer negra en ser coronada Miss Mundo. En cuestión de horas, espectadores de todo el globo fueron testigos de cómo el patriarcado era expulsado del escenario y el ideal occidental de belleza daba un giro radical.


Sinopsis extendida
Estamos en 1970, y en la Facultad de Historia del University College de Londres SALLY ALEXANDER (Keira Knightley) se sienta ante un grupo de varones que se disponen a entrevistarla. Como mujer, madre soltera y estudiante de edad adulta, percibe la desaprobación de los hombres que la entrevistan, mientras lucha para conseguir que la tengan en cuenta como candidata.

Mientras tanto, en una base del ejército estadounidense en Vietnam, el legendario artista BOB HOPE (Greg Kinnear) interpreta sus ingeniosos monólogos ante miles de soldados. Hace subir al escenario a la ganadora de Miss Mundo de aquel año, y las tropas enloquecen. En la fecha en la que estamos, el concurso anual de belleza de Miss Mundo es el programa de televisión más visto en el planeta con más de 100 millones de espectadores.

De nuevo en Londres, ERIC MORLEY (Rhys Ifans) y JULIA MORLEY (Keeley Hawes), el matrimonio responsable del certamen de Miss Mundo, buscan a una estrella internacional para presentar su próxima gala. Y deciden encomendar la tarea a Bob Hope.

En su casa de Los Ángeles, con su resignada esposa DOLORES HOPE (Lesley Manville), Bob saca a relucir su lado ligón y "se deja persuadir" por su joven y atractiva becaria, aceptando la proposición, lo que hace enfadar a Dolores.

Sally asiste a la primera reunión del recién creado Movimiento de Liberación de la Mujer, donde conoce a JO ROBINSON (Jessie Buckley) y a sus amigas activistas. Jo desprecia a Sally por querer, a su juicio, formar parte del establishment en lugar de luchar para derrocarlo. Sally, por su parte, rechaza la militancia de Jo por considerarla una ineficaz política de fachada. Más tarde, Sally ve a Jo pintando unos eslóganes sobre un cartel publicitario sexista, mientras se acerca una pareja de agentes de policía, por lo que interviene y evita su detención. Pese a que abordan la lucha por la igualdad desde ángulos diferentes, ambas sienten curiosidad por la otra, así que Jo invita a Sally a unirse a su grupo de activistas.

Sally está entusiasmada por haber sido admitida en el grado de historia del UCL. Pero al verse marginada como la única mujer de su clase, su entusiasmo dura poco. Estando en su casa, en la que vive con su conservadora madre EVELYN (Phyllis Logan), su comprensivo novio GARETH (John Hefferman) y su hija pequeña Abbie, ve un reportaje en televisión sobre el próximo certamen de Miss Mundo y Abbie, al verlo, empieza a desfilar por la sala como si fuera una reina de la belleza. A Sally le horroriza la influencia que ejerce este evento y decide unirse al grupo de mujeres activistas de Jo.

En la localidad en la que reside el grupo, situada al norte de Londres, se abre un encendido debate sobre si deberían manifestarse en contra del concurso. Sally pregunta cómo piensan dar a conocer sus objeciones si se niegan a relacionarse con los medios (a los que rechazan como parte del establishment). Y, como respuesta, la engatusan para hacer la copia de un cartel que van a pegar por todo el pueblo.

Un activista contra el apartheid aborda a Eric por la calle, denunciando que el concurso Miss Mundo está respaldando un régimen racista, al permitir que Sudáfrica presente solo a concursantes blancas. Eric, temiendo un boicot, decide incluir en la edición de este año a una candidata blanca y a otra negra como representantes de Sudáfrica.

Las concursantes de Miss Mundo llegan a Londres y se reúnen en el hotel, donde les toman las medidas y les asignan a sus chaperonas. La descarada y engreída candidata estadounidense, SANDRA ANNE WOLSFELD (Suki Waterhouse), y la desapasionada aspirante de Suecia, MAJ CHRISTEL JOHANSSON (Clara Rosager), se encuentran entre las favoritas. Miss África del Sur, PEARL JANSEN (Loreece Harrison), la concursante sudafricana negra seleccionada a última hora, está abrumada por el acontecimiento. JENNIFER HOSTEN (Gugu Mbatha-Raw), la primera Miss Granada de la historia, que se encuentra más calmada, percibe la ansiedad de Pearl y se acerca para apoyarla. Le comenta que participar en este evento internacional tan popular supone un gran momento para ambas.

A medida que crece el interés de los medios por la inminente competición, las voces de protesta se intensifican. Julia decide modernizar al menos un aspecto del concurso incluyendo mayor diversidad en el panel de jueces. Uno de los nombres seleccionados es el primer ministro de Granada, Sir Eric Gairy.

Las concursantes, vestidas en bañador, se reúnen para la presentación ante la prensa. Pearl y JILLIAN JESSUP (Emma Corrin), la candidata sudafricana blanca, posan juntas y Julia se ve obligada a desviar las preguntas que les hacen sobre la política del apartheid en su país. Sin embargo, la mayor parte de la prensa se centra en las dos favoritas, Maj y Sandra, ignorando en gran medida a Jennifer.

Sally y Jo descubren que sus carteles de protesta han llamado la atención de la BBC, que busca a una portavoz del Movimiento de Liberación de la Mujer para aparecer en un programa de debate sobre el concurso de Miss Mundo. Jo propone a Sally, aunque ella no lo tiene muy claro.

Eric ensaya con las concursantes, practicando sus pasos por el escenario y el comportamiento que se espera de ellas en la noche del evento. Su actuación vuelve locas a muchas de las concursantes, pero a Jennifer y Maj pronto se les pasa la euforia. Se escabullen para hablar en privado y se sinceran la una con la otra sobre cómo acabaron concursando en Miss Mundo y lo que esperan lograr. Jennifer le comenta que, al ser negra, los medios se interesan mucho menos por ella, aunque eso le supone una mayor motivación para ganar.

Bob vuela de Los Ángeles a Londres con su esposa Dolores. Mientras Bob liga con una azafata, Dolores le confiesa a uno de sus guionistas de monólogos que la última vez que Bob presentó la ceremonia volvió a casa con la ganadora del concurso.

En el programa de televisión de Robin Day, Sally expone, algo nerviosa, pero con soltura, el punto de vista del Movimiento: su protesta no se dirige contra las concursantes sino contra la competición que las cosifica; por otro lado, si a un hombre no se le juzga en función de su aspecto, ¿por qué debería ocurrir así con la mujer? Aunque sus contertulios la tachan de aguafiestas, Jennifer y Maj ven el programa, así como Julia y Evelyn; todas ellas se ven sensiblemente afectadas por las palabras de Sally.

Varios grupos de mujeres se suman para planificar la protesta contra el certamen de Miss Mundo. Jo y Sally deciden extender la protesta desde fuera al interior del auditorio, con la intención de interrumpir la retransmisión en directo del concurso, dando así visibilidad global a su causa. Su idea es infiltrarse en la ceremonia con un arsenal oculto de bombas de harina, sonajeros, pistolas de agua llenas de tinta y pancartas de protesta, por lo que deberán ir vestidas como mujeres "normales".

Pearl le confiesa a Jennifer que las autoridades sudafricanas la han amenazado con no permitirle regresar a su hogar si hace declaraciones en contra del régimen. Jennifer plantea que si Pearl ganara Miss Mundo podría producirse un cambio de mentalidad. Pearl se ríe y le responde que no va a ganar ninguna concursante negra.

Sally regresa tarde a casa de su reunión, y Evelyn la recibe con mala cara. Percibe que Sally está ignorando sus obligaciones como esposa y madre. Sally le responde que está luchando para hacer del mundo un lugar mejor para Abbie, un mundo en el que no tenga que verse atrapada en su "pequeña" vida doméstica. Evelyn interpreta eso como una crítica personal a su decisión de ser ama de casa, y se marcha del piso de su hija.

En la víspera del certamen, se suma otro grupo de protesta que ha decidido aprovechar el aumento de la presencia mediática. La Brigada Roja, un grupo anarquista, coloca una bomba en una furgoneta de la BBC aparcada en la puerta del teatro. Aunque nadie resulta herido, Gareth calma su preocupación suponiendo que el incremento de las medidas de seguridad a consecuencia del ataque disuadirá a Sally de continuar la protesta. Sally se enfada con Gareth por decirle lo que debe hacer, pero claramente está nerviosa por la posibilidad de que la arresten y el impacto que ello tendría en su familia y carrera académica. Sally comparte con Jo sus dudas, pero ésta tiene clara su decisión y le reprocha a Sally que se esté echando para atrás.

Julia visita a Bob en la habitación de su hotel para decirle que todo está bajo control pese a las acciones de las manifestantes, la Brigada Roja y las protestas contra el apartheid.

Mujeres del Movimiento de Liberación procedentes de todo el país marchan hacia el auditorio mientras Sally está en casa sentada tratando de estudiar, distraída observando cómo Abbie juega a médicos y enfermeras.

En el último momento Sally se presenta en el auditorio, decidida a arriesgarlo todo para luchar por el futuro de su hija. A Jo no le agradan sus repentinos cambios de opinión, pero el resto de manifestantes se alegran de estar con ella de nuevo. Discretamente toman sus asientos en el auditorio y comienza la ceremonia de Miss Mundo.

Las manifestantes permanecen sentadas en silencio mientras el resto del público se deleita con el glamour del evento. En la ronda preliminar las candidatas lucen vistosos trajes típicos regionales, y aquellas que son seleccionadas vuelven a salir vestidas en traje de baño. Cuando a las concursantes les dicen que se den la vuelta para que los jueces puedan evaluar sus posaderas, Jo por poco estalla, pero Sally le para los pies.

Mientras los jueces deliberan, Bob Hope sube al escenario. Critica a las manifestantes que están fuera y hace una serie de bromas sexistas que terminan por exasperar a Sally. Esta se levanta y agita un sonajero gritando "¡qué vergüenza!". En respuesta, las manifestantes dispersas por el auditorio saltan de sus asientos, despliegan las pancartas y lanzan bombas de harina al escenario. Sally apunta a Bob con una pistola de agua, y justo cuando lo tiene en el punto de mira la policía la tira al suelo. Antes de que la BBC haya tenido tiempo de reaccionar y cortar la retransmisión, 100 millones de personas han presenciado el caos en que ha degenerado la ceremonia: Gareth y Evelyn miran perplejos sus pantallas de televisión, mientras Dolores, echando la cabeza hacia atrás, rompe a reír.

Una vez que la policía ha restablecido el orden y ha acorralado a las activistas, se reanuda la emisión y Bob, que había huido a su camerino, vuelve al escenario para continuar con el espectáculo. Llega el momento de anunciar los resultados finales, y cuando Pearl es proclamada subcampeona hay un aplauso tenue, pero cuando Bob anuncia a la ganadora puede oírse cómo el público se queda boquiabierto: Maj, que partía como favorita en las quinielas, no es quien se lleva el título, sino Jennifer, la primera mujer negra que gana el título de Miss Mundo.

La policía saca del edificio a Sally y a Jo. Sally les pide ir al cuarto de baño, y al entrar en él se queda pasmada al encontrarse cara a cara con Jennifer, que recuerda haber visto a Sally en la entrevista por televisión. Aprovecha la oportunidad para responder a Sally y le hace ver que, como mujer negra, su deseo es poder tener las mismas oportunidades que ella ha tenido en la vida, y se siente orgullosa de ser un modelo a seguir para otras mujeres que podrían sentirse empoderadas por su triunfo. La conversación se interrumpe cuando llega la policía y le recuerda a Sally que debe ir a comisaría.

En su hotel Bob, agitado por lo ocurrido, hace lo posible para que Dolores esté cómoda, aunque no lo consigue.

Sally y Jo comparten celda, lo que les permite reconciliarse. Jo confiesa que está embarazada y que le preocupan los efectos de haber sido derribada por la policía.

Al día siguiente, Julia y Eric revisan consternados los titulares de la prensa mundial, copados todos ellos por noticias sobre la protesta. Las manifestantes han conseguido poner su reivindicación en el mapa.

Sally y Jo quedan en libertad a la espera del juicio. Sally se siente aliviada al ver fuera esperándola no solo a Gareth y a Abbie, sino también a Evelyn, que la abraza y le reconoce que ella tampoco solía hacer caso a su madre.

Los letreros del final de la película, acompañados de imágenes de los personajes reales en la actualidad, revelan que:

- Jennifer fue aclamada como heroína nacional en Granada. Después estudió Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la universidad antes de convertirse en Embajadora de Granada en Canadá;

- Sally y Jo fueron declaradas culpables por alteración del orden público. Sally llegó a ser profesora de Historia Moderna en la Universidad de Londres y Jo, tras dar a luz cinco meses después del juicio, obtuvo el título de matrona;

- Pearl volvió al régimen de apartheid de Sudáfrica. Finalmente cumplió su sueño de ser cantante.