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Dónde estás, Bernadette cartel reducido Dónde estás, Bernadette(Where'd you go, Bernadette)
Dirigida por Richard Linklater
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Annapurna Pictures presenta una producción de A Color Force. Una producción de Detour Film. Una película de Richard Linklater. Con Cate Blanchett, Billy Crudup, Kristen Wiig, Judy Greer y Laurence Fishburne. Casting de Vicky Boone. Diseño de vestuario de Kari Perkins. Música de Graham Reynolds. Montaje de Sandra Adair, ACE. Diseño de producción de Bruce Curtis. Shane Kelly es el director de fotografía. Megan Ellison, Jillian Longnecker y Maria Semple son las productoras ejecutivas. Producida por Nina Jacobson, Brad Simpson, Ginger Sledge, p.g.a. Basada en la novela escrita por Maria Semple. Guion de Richard Linklater & Holly Gent & Vince Palmo. Dirigida por Richard Linklater.


Acerca de la película
La novela de humor y aventuras de Maria Semple "¿Dónde estás, Bernadette?" se publicó en 2012 y no tardaría en alcanzar los primeros puestos de la lista de superventas del New York Times, donde se mantuvo durante más de un año. Conmovedor, alentador, desternillante y emocionante, el mundo de la quisquillosa y fascinante criatura que es Bernadette Fox estaba listo para adaptarse a la gran pantalla, cuando Annapurna Pictures y Color Force adquirieron los derechos en 2013.

Unos años después, Richard Linklater y su equipo se unieron al proyecto, que despertó el interés del director nominado al Óscar desde el primer instante. "Es un retrato muy complejo de una mujer de mediana edad que es una especie de genio creativo, pero que no hace uso de esa creatividad", apunta. "Lo que eso conlleva es a la vez divertido, pero también da algo de miedo. Para cualquiera. También es un retrato maravillosamente complejo de una relación duradera. La educación de los hijos, incluso compartida con tu pareja, los altibajos que todo eso supone".

"Estábamos haciendo otra película para Annapurna en la que llevábamos trabajando unos ocho años titulada Todos queremos algo y nos ofrecieron este proyecto para que lo leyéramos", recuerda la productora Ginger Sledge, que ha colaborado con Linklater en toda una serie de películas a lo largo del último par de décadas. "Todo el mundo tiene una perspectiva muy diferente y divertida en esta película. Creo que eso es lo que la hace tan genial".

"Es un material muy fértil", opina Linklater. "Con unos personajes sumamente complejos y maravillosos. Bernadette es una persona fascinante. Es evidentemente un personaje femenino muy fuerte, pero creo que mucha gente se puede identificar con ella. Lo que más me atrajo fue la idea de una artista o persona creativa que, por diversos motivos, no está creando".

Dado que él mismo es un creador, Linklater conectó con los temas centrales y universales de la novela. "Acierta con esa especie de situación de estancamiento en la vida que es una de mis mayores pesadillas", expresa Linklater. "¿Has oído alguna vez esa afirmación? ‘Lo más peligroso del mundo es un artista sin trabajo’. Hay una larga historia de eso. Es una situación muy triste en la que encontrarse".

Linklater también sintió una conexión personal con el personaje de Bernadette: "Creo que mi madre es un poco como Bernadette", opina, riendo. "Abandonaba a la familia durante días. Era genial, pero un poco errática. Sentí que conocía al personaje".

La vitalidad del mundo de Bernadette no hizo más que aumentar con la incorporación de la propia Blanchett, que sabía perfectamente a lo que se estaba apuntando cuando aceptó el papel principal. "La novela era sumamente emocionante, desternillante de leer, pero muy puñetera de adaptar", explica, riendo. "Estructuralmente, es muy difícil de trasladar a la pantalla. Pero creo que en esencia es básicamente igual".

"A Rick le encanta lo que puede aportar un actor a un proyecto", prosigue Blanchett. "Todas nuestras películas tratan sobre las situaciones explosivas que se producen entre las personas en la vida y tiene una forma muy relajada de trabajar, pero es absolutamente meticuloso en cuanto al mundo en el que sitúa a los personajes, lo único que quiere es darles vida, y Maria Semple ha escrito unos personajes verdaderamente extraordinarios".


De la página a la pantalla
Trasladar cualquier libro a la gran pantalla supone todo un proceso, pero DÓNDE ESTÁS, BERNADETTE planteaba una serie de retos muy particulares. Se trata de una novela epistolar, cuya historia se desarrolla a lo largo de una serie de cartas, a través de las cuales Bee logra averiguar el paradero de su madre. Linklater sabía que tenía un buen rompecabezas entre manos. "Creo que la primera pregunta evidente es: ¿Cómo diablos adaptas una serie de cartas y correos electrónicos como material original?", pregunta. "Esta era sin duda una de las adaptaciones más complicadas que se pudiera uno imaginar. Te obliga a tomar decisiones bastante importantes. La idea era no dejarse intimidar demasiado por eso, y aferrarse realmente a esos personajes y a la esencia de la historia".

Para tomar una serie de cartas de la página y crear una interpretación visual coherente, Linklater reclutó a los coguionistas Holly Gent y Vince Palmo, de los que ya había dirigido su adaptación de Me and Orson Welles y con los que había colaborado en otros guiones. "Son muy inteligentes y colaboran de manera natural. Así que nos metimos de lleno", recuerda Linklater. "Y fue cuestión de dar unos cuantos grandes saltos importantes con la idea de qué mostrar en el mundo real. Tomar algo que no es nada lineal y muy disperso en su propia narración y convertirlo en algo que se asemeje a una estructura de tres actos, sin dejar de utilizar lo que consideras que es el mejor material. Fue un gran reto, pero muy divertido".

Gent agrega: "Nos basamos en la evolución del viaje interior de Bernadette y dejamos de lado los detalles sobre la cronología de la novela. Desde nuestra primera conversación, comentamos que se trataba de una historia de la necesidad de un ser humano de crear a su manera, sin seguir el camino prescrito ni las definiciones de la sociedad. Básicamente, la voz de Bernadette y su conciencia de sí misma son realmente la esencia de esto, llena de humor, inteligencia, ira y empatía. Eso es lo que hace que la historia funcione tan bien y eso fue lo que nos esforzamos por conseguir".

Palmo fue ayudante de dirección en Movida del 76 y Gent fue la coordinadora de producción, así que los tres llevan trabajando juntos, en diversas capacidades, desde hace un cuarto de siglo. "Vince es el primer ayudante de dirección, que supervisa el set de rodaje, y además es coguionista", explica Linklater. "Casi nunca se ven esas dos cosas juntas, sobre todo en una misma película. Pero, para él, eso es como coproducir la película. Y Holly también está allí, realizando muchas aportaciones".

Linklater prosigue: "Como padres y artistas, todos tenemos nuestras propias perspectivas sobre Bernadette y estos personajes. Pasamos mucho tiempo juntos, charlando y pensando detenidamente cada detalle, de igual manera que lo hago con los actores. He hecho otro tipo de películas en las que eso era menos necesario, pero esta tenía muchos elementos, muchas perspectivas, muchas cosas que incluir en una sola historia. Pero no dejaba de ser realmente una simple adaptación del genial libro de Maria a una forma más o menos tradicional de narración cinematográfica".


La elección de Cate
Linklater es conocido por su gran ojo a la hora de elegir sus elencos y por descubrir nuevos talentos. Ben Affleck y Matthew McConaughey eran relativamente desconocidos cuando se estrenó Movida del 76, y la estrella de Boyhood (Momentos de una vida), Ellar Coltrane, no fue solo un gran acierto de casting, sino que pasó once años dejando que el director lo filmara. Así que, cuando Megan Ellison, de Annapurna, le hizo llegar a Linklater un ejemplar de "¿Dónde estás, Bernadette?" para que lo leyera, se encontraba en una situación distinta. "Cate ya había leído el libro antes de que lo recibiéramos de Annapurna", comenta Sledge. "Desde el principio, le interesaba mucho interpretar a este personaje".

Y, evidentemente, todo salió bien. Semple recuerda: "Cuando me enteré de que Cate Blanchett iba a dar vida a Bernadette, me quedé encantada. Lo que más me entusiasmaba de todo era la inteligencia que sabía que aportaría al papel. Y se podría ver que tenía un lado pícaro, en el mejor sentido posible".

Blanchett se había quedado prendada desde el primer momento de este personaje complejo, valiente e inteligente.

"Es una mirada muy divertida y dolorosa a una mujer que se encuentra en un momento de caos, abordando un cambio enorme en su vida", explica Blanchett. "Toda la basura que surge cuando piensas en cómo creías que serías, tener que afrontar quién eres y seguir adelante hacia en quién te podrías convertir. Así que encontramos a Bernadette y a su familia en ese momento de crisis. Creo que tienes que pasar por un momento de caos, porque no puedes librarte de quién pensabas que serías, y tienes que afrontar quién eres en realidad antes de poder seguir adelante, y eso sucede a menudo en la mediana edad. Y Maria Semple, y creo que Rick en su guion, han escrito algo que resulta desternillante por lo certero que es, pero también muy doloroso y a menudo vergonzoso".

Resultaba sumamente atractivo interpretar a un personaje cuyas flaquezas sumamente humanas resultaban fácilmente comprensibles. "Con lo que creo que tal vez me identificara más es con la idea de que es imposible escapar de uno mismo", explica Blanchett. "Y que, sobre todo a medida que uno se hace mayor, tienes que afrontar el pasado y asumir la responsabilidad por ti mismo para poder seguir adelante".

Al igual que Linklater (y prácticamente cualquier otro artista sobre la faz de la Tierra), Blanchett se identificó profundamente con el bloqueo creativo de Bernadette. "¡Todos los días!", admite, riendo. "¿Por dónde empiezo? ¿Cuánto tiempo tienes?".

"Por supuesto que me identifico con Bernadette", prosigue. "Lo difícil como actor es que tienes que aprender a hacerte relativamente insensible a las críticas, porque tus fracasos son muy públicos, pero tampoco te conviene crear un artificio entre la cámara y tú, o entre el espectador y tú, o entre tus compañeros de trabajo y tú. Tienes que estar siempre receptiva. Y si has tenido uno o dos proyectos que se han considerado éxitos, sientes que hay una cierta expectativa con respecto a cualquier cosa que hagas. Creo que eso es algo con lo que me puedo identificar con Bernadette, tras haber ganado una Beca MacArthur y haber creado dos edificios únicos y excepcionales, hay una mayor sensación de expectativa con respecto a lo que va a hacer a continuación, y lo que hace a continuación es no hacer nada. Así que es más fácil desaparecer, pero mucho más difícil reaparecer".


La creación de Bernadette
Dicen que los ojos son el espejo del alma, pero en el caso de Bernadette, resulta que es una cuestión de gafas de sol. Al igual que Anna Wintour, Bernadette es conocida por llevar en todo momento unas enormes gafas de sol oscuras, una costumbre que Semple dice que surgió cuando ella misma se mudó de Los Ángeles a Seattle.

Blanchett se desplazó a Seattle para reunirse con Semple antes de empezar el rodaje, con el fin de que la autora superventas le contara cómo se le ocurrió el personaje de Bernadette. "Quería hacerle un regalo", recuerda Semple, "y pensé: ‘¿Qué se le puede regalar a Cate Blanchett, que sabes que ya tiene de todo?’. Así que quité las lentes graduadas de mis gafas de sol, les puse lentes oscuras normales y se las di. Le dije: ‘Toma este pequeño talismán, con esto empezó todo, estas son precisamente las gafas de sol que he usado durante diez años y quiero que las tengas’".

Fue un gesto conmovedor, pero Semple no se podría haber imaginado la repercusión que tendría. La primera vez que visitó el set de rodaje para ver a Blanchett convertida en Bernadette en toda su gloria, ¡la actriz llevaba puestas las gafas! "Pensé que como mucho las guardaría, o a lo peor las tiraría", admite. "Pero insistió en utilizarlas para la película".

Para entonces, el fabricante, Barton Perreira, había descatalogado ese estilo, pero eso no detuvo al departamento de vestuario. Encargaron la fabricación de cuatro pares nuevos -"personalizados para Bernadette", señala la diseñadora de vestuario Kari Perkins-, de modo que Blanchett pudiera llevar exactamente el mismo par de gafas a lo largo de toda la película. "Será algo que se convertirá casi en lo más especial de la película para mí", admite Semple con cariño. "Esas gafas de sol tan denigradas que llevé por toda Seattle mientras escribía el libro las lleva ahora Cate Blanchett, el par auténtico".

"Bernadette es desconcertante", aporta Blanchett. "Es tremendamente inteligente. Seattle la deja perpleja, pero la deja aún más perpleja la persona en la que se ha convertido, y es tan crítica y feroz consigo misma como lo es con el mundo que la rodea. Pero creo que lo interesante es que la gente que es así, borde con los demás y un tanto desagradable, a menudo son bastante frágiles y delicadas por dentro. Así que resulta interesante ver a Bernadette con su familia, y luego verla a ella, cómo la perciben los demás, con sus gafas oscuras y la protección de lo que elige llevar. Creo que es muy importante para Bernadette recalcar que es diferente, especial, única y conocida en el mundo de Seattle, porque se siente perdida allí".

Las gafas de sol que habían distanciado a Semple del mundo ayudaron sin embargo a Blanchett a sumergirse en él. Y la atención al detalle no se acabó ahí. "Desde el principio, Cate fue muy específica en cuanto a cómo iba a vestir, qué aspecto tendría su pelo, cómo iría maquillada, cómo se iba a mover por el mundo", recuerda Sledge.

Blanchett colaboró estrechamente con el equipo creativo para que el exterior de Bernadette encajara con la elaborada vida interior que había creado para su personaje. Pasó mucho tiempo con la diseñadora de vestuario, estudiando las posibilidades y el aspecto de Bernadette. También colaboró con la peluquera Kay Giorgio para crear el peinado característico de Bernadette.

Perkins, que colaboró por primera vez con Linklater en Movida del 76, le mostró distintas imágenes para poner en marcha el proceso de diseño. "Bernadette fue toda una colaboración", opina. "Ha sido verdaderamente maravilloso ver evolucionar al personaje a través de su ropa. Cate participó mucho en el proceso". Después de múltiples sesiones, incluida una última prueba de vestuario en la que Blanchett lució la imagen completa del personaje, peluca incluida, quedó decidido el vestuario tan elegante que aparece en la película.

Perkins admite: "Tiene exactamente el aspecto que me imaginaba cuando me leí el libro, muy pulcro y elegante, con un cierto aire a lo Audrey Hepburn". Por chic y compuesta que Bernadette parezca por fuera, no puede mantener eternamente esa fachada. "Cuando empieza a desmoronarse, es como si se olvidara de lavarse el pelo", comenta Blanchett. "Viene a ponerse de manifiesto de distintas maneras; puede parecer muy entera, pero siempre falta algo, como los calcetines".


El diseño de Bernadette
El aspecto de la producción era casi tan importante como el aspecto de la propia Bernadette: Seattle es uno de los personajes principales de la novela y Sledge pasó años localizando exteriores en los que poder filmar allí. Cuando Seattle empezó a parecer poco probable, Sledge y el equipo creativo se pusieron a buscar también en Vancouver. Así pues, fue una absoluta sorpresa para todos cuando encontraron su Seattle a las afueras de Pittsburgh. "La búsqueda de Straight Gate duró dos años y medio y abarcó dos países y cinco ciudades", aporta el diseñador de producción Bruce Curtis, refiriéndose a la extravagante maravilla que es la antigua escuela para niñas Straight Gate, donde viven Bernadette, Bee y Elgie.

"Estábamos rodando otro proyecto, íbamos conduciendo y Rick dijo: ‘Oh, ahí hay un Straight Gate, y ahí hay otro Straight Gate’. Y nos dimos cuenta de que ese lugar tenía algo que hacía que pudiera pasar por el Noroeste de los Estados Unidos", explica Sledge.

Resulta que la casa perfecta es una "mansión del siglo XIX, una preciosa construcción antigua muy deteriorada", según Curtis, que lleva veinte años trabajando con Linklater. "Cuando la encontré, me dio un escalofrío y supe que era el lugar adecuado".

Puesto que la casa en sí es una metáfora de gran parte de la vida de Bernadette, la escenógrafa Beauchamp Fontaine la decoró enteramente con un estilo chic retro deteriorado, desde taxidermia moderna a una cocina industrial moderna, con toda clase de excentricidades. "Utilicé muchos elementos de iluminación victorianos, porque creo que, si en la vida real fueras a comprar una casa, a menos que alguien las hubiera afanado ya, mantendrías las luces", opina, y añade que sus diseñadores y ella también crearon un precioso diseño a base de lápices en torno a la pared de entrada de la sala grande. "Cuando te encuentras en una relación que se está desmoronando, me puedo imaginar a Elgie llegando un día a casa del trabajo, viendo esa obra tan maravillosa hecha con lápices y lo mismo podría realizar un comentario mordaz que ignorarlo por completo. Al principio de su relación, es parte de lo que le habría hecho verla como algo mágico, pero las cosas pueden cambiar con el tiempo".

Recrear la Navidad en Seattle cuando era verano en Pittsburgh resultó un poco más complicado, pero se las apañaron. "Tuvimos mucho cuidado con el color, las obras de arte locales y el mobiliario... hasta el estilo de bocas de incendios y los pinos que crecen en el jardín", explica Curtis. "Vi a varias personas en elevadores, arrancando minuciosamente hojas de los árboles", agrega Fontaine.


Bernadette hallada
Todos seguimos trayectorias diferentes, pero el gran elemento unificador del universo es que todos tenemos una trayectoria que seguir. Saber esto nos hace sentirnos menos solos. DÓNDE ESTÁS, BERNADETTE hace uso de esa poderosa fuerza que nos permite seguir adelante pese a los obstáculos e imprevistos que nos pone la vida. En Bernadette, vemos a una mujer que vuelve a sentir la alegría que despierta en ella su familia, a la par que redescubre su lado creativo. Esta película nos recuerda que todos podemos descubrirnos a nosotros mismos, por lejos que tengamos que viajar para conseguirlo.

"En la vida, tienes que pasar por un momento de caos, porque no puedes escapar de ti mismo ni de en quién pensabas que te convertirías", explica Blanchett. "Y tienes que afrontar cómo eres en realidad antes de poder seguir adelante, hacia el futuro".

"Bernadette representa a mucha gente", concluye Linklater. "Mi misión aquí, desde el primer instante, es la primera frase del libro: solo porque sea imposible llegar a conocer del todo a otra persona, no quiere decir que no pueda intentarse. Quiero que los espectadores la comprendan".